Posted in

AYRTON SENNA :LA CONFESIÓN QUE CAMBIO TODO

Tenía 13 años y ya sabía que ganar era lo único que importaba. A los 17 años, Aton se fue a Europa, a Inglaterra, a competir en Fórmula Ford.  Su padre le dio todo el dinero que necesitaba. Un departamento en Londres, un equipo  completo, los mejores mecánicos. Si vas a hacer algo, hazlo bien o no lo hagas, le dijo Milton.

La misma frase que el padre de Michael Jordan le dijo, “Los padres de los campeones siempre dicen lo mismo. Inglaterra, 1981. Aon tenía 21 años. No hablaba inglés, no conocía a nadie. Estaba solo en el país más frío que había conocido, compitiendo contra pilotos que llevaban años allí. Su primera temporada, dominación absoluta. 12 carreras, 12 victorias.

Este brasileño es diferente, dijo un mecánico inglés. No solo quiere ganar, necesita  ganar como si su vida dependiera de ello y quizás dependía. 1984,  Aton llegó a la Fórmula 1 Toleman. Un equipo pequeño, sin presupuesto, sin posibilidades. Su primer gran momento, Gran Premio de Mónaco, bajo la lluvia, lluvia torrencial,  imposible de manejar.

Alen Prost, el campeón del mundo, iba en primer lugar con el mejor carro. McLaren  Aon iba octavo con un Toleman, un carro que no debería estar ni cerca, pero la lluvia, la lluvia lo cambió todo. Aton empezó a adelantar uno por uno. Séptimo, sexto, quinto. Este tipo está loco dijeron por radio. Va a matarse. Pero no se mató.  siguió adelantando, cuarto, tercero, segundo.

Y cuando estaba a punto de alcanzar a Prost, cuando  estaba a 2 segundos, la carrera fue detenida. Bandera roja, demasiada lluvia. Prost ganó. Aton  segundo, pero todo el mundo sabía, todo el mundo vio. Aton era especial. “En la lluvia soy más que un piloto”, dijo Aton después. Soy uno con el carro.

Siento cosas que otros no sienten. 1985,  Aton fichó con Lotus. Un equipo mejor, más dinero, más posibilidades. Su  primera victoria Portugal. Bajo la lluvia. Otra vez la lluvia. Aton ganó por más de un minuto. Un minuto en Fórmula 1 es una eternidad. Es el piloto más rápido bajo la lluvia que he visto en mi vida.

dijo Nicki Lauda, tres veces campeón del mundo. Y lo digo después de haber visto a todos los grandes. Pero Aton estaba satisfecho  porque Lotus no tenía el mejor carro y Airton necesitaba el mejor carro.  1988 McLaren, el mejor  equipo, el mejor carro con Alen Prost como compañero.

Prost, el profesor, el calculador, el político, tres veces campeón. Aon, el instintivo, el religioso, el obsesivo. Cero campeonatos. La rivalidad empezó el primer día. Aton y Alan se odiaban,” dijo Ron Denise, jefe del equipo. No era competencia deportiva, era guerra personal. 1988, Japón, última carrera del año. Prost y Aton peleaban por el campeonato.

Aon necesitaba ganar. Frost solo  necesitaba terminar segundo. Última vuelta, última curva. Aton intentó adelantar por dentro. Prost cerró la puerta.  Chocaron. Los dos salieron de la pista. Prost se bajó del  carro. Asumió que la carrera había terminado. Aon no. Aton encendió el carro  otra vez.

Volvió a la pista. Ganó la carrera, pero los comisarios lo descalificaron. Regresó a la pista ilegalmente. Prost campeón. Aton  destruido. Me robaron dijo Aton en la rueda de prensa llorando de  rabia. 1989. Aon y Prost otra vez peleando por el campeonato. Otra vez Japón. Otra vez última carrera. Aton iba ganando.

Prost lo alcanzó. Intentó adelantarlo. Aon no dejó espacio. Chocaron. Los dos. Salieron de la pista. Prost se bajó. Otra vez. Aton volvió  a la pista. Otra vez ganó. Esta vez no lo descalificaron. Aton, campeón mundial. Lloró en el podio, pero no eran lágrimas de felicidad, eran lágrimas de alivio. Finalmente, dijo, “Finalmente puedo respirar.” Pero era  mentira.

Nunca pudo respirar. La obsesión no lo dejaba. 1990, Aton dominó. Seis victorias,  campeón otra vez. 1991. Aon dominó siete victorias,  campeón por tercera vez. A los 31 años, Aton Sena era el mejor piloto del mundo. Sin discusión, pero algo estaba cambiando, algo que nadie veía. Aton ya no sonríe”, dijo su mecánico.

“Gana, pero no sonríe. Esta es la primera revelación que te prometí al inicio. La obsesión que lo destruyó. Aton Sena nunca pudo tener una relación normal, nunca.  Entre 1985 y 1994  tuvo seis novias serias. Seis. Todas terminaron igual. Aon eligiendo las carreras sobre ellas. Lilian de Vasconcelos,  su novia de adolescencia se iban a casar.

Aon canceló la boda dos semanas antes.  Es No puedo. La Fórmula 1 es mi prioridad. Lilian quedó devastada. Pensé que me amaba, pero él solo se amaba a sí mismo y a la velocidad.  Shucha Menegel, la mujer más famosa de Brasil. Presentadora de televisión,  bella, exitosa, salieron durante 3 años,  1988 a 1990. “Estar con Aton era estar sola,” dijo chucha  después.

Físicamente estaba ahí, mentalmente estaba  en el carro siempre. ¿Por qué terminaron? Porque me cansé de ser segunda después de la Fórmula  1, después de Dios. Yo era tercera. Nadie puede vivir así. Adrian Galisteu, Kia, modelo brasileña. 21 años. Aton tenía 34. Empezaron a salir en 1993. Se enamoraron o algo parecido al amor.

Aton era diferente conmigo dijo Adrián. me contaba cosas, sus miedos, sus dudas. ¿Qué miedos? Miedo de no ser el mejor, miedo de envejecer, miedo de ser olvidado, miedo de morir. Adriane tardó en responder. No, ese miedo no lo tenía o lo tenía  tanto que dejó de ser miedo.

Pero hubo una relación que casi destruye a  Aton, una relación que se ocultó durante años. 1986,  Airton conoció a una chica en Brasil. Durante las vacaciones  se llamaba Adriana. Tenía 15 años. 15. Atonía 26. Empezaron una relación secreta, escondida. Nadie podía saberlo. ¿Sabías que era menor?, le preguntaron años  después a un amigo cercano.

Todos lo sabíamos, pero era Brasil en los 80. Las leyes eran diferentes. Era legal. Legal. Sí. 16 era la edad de consentimiento, pero ella tenía 15, así que no. La relación duró 2 años hasta que alguien de la prensa descubrió. Un periodista brasileño investigó, consiguió fotos, estaba listo para publicar.

Read More