Ahora mismo, mientras lees esto, el Mundial 2026 está en marcha. Millones de personas gritan goles, sufren eliminaciones, celebran clasificaciones. Para casi todos los futbolistas del planeta, un error en un partido se olvida en una semana. Para un solo hombre en la historia de este deporte, un error de 4 segundos terminó con seis disparos. 10 días después de cometerlo.
¿Sabías que Colombia llegó a aquel mundial como una de las grandes favoritas al título después de golear 5 a0 a Argentina en su propio estadio? ¿Sabías que en pleno torneo uno de los titulares recibió una amenaza de muerte tan concreta que decidió no volver a jugar fútbol en su vida? Esta es la historia de Andrés Escobar.
Para entender cómo el equipo más brillante de la historia colombiana terminó en un crimen a sangre fría, hay que retroceder varios años antes de aquella noche en Medellín. Si eres nuevo en el canal, suscríbete antes de seguir, activa la campanita y vamos al relato completo. A finales de los años 80, Colombia vive una contradicción que le va a costar décadas superar.
Surge una generación de futbolistas extraordinarios mientras el narcotráfico se infiltra en el deporte hasta volverlo casi inseparable de él. En 1989, el Atlético Nacional de Medellín levanta la primera Copa Libertadores de la historia del país, pero detrás del festejo hay una sombra larga. Pablo Escobar había sido accionista del club años atrás.
era su pasión, era su placebo, era su momento de desasosiego y estamos muchas veces estamos perseguidos por la autoridad un cerco ya inminente de matarnos y él oyendo un partido de fútbol. El negocio del narcotráfico y el fútbol colombiano están tan entrelazados que los analistas lo bautizan como narcofútbol.
Escobar controla al Nacional y al Independiente Medellín. Su socio Rodríguez Gacha mete dinero en Millonarios. El cartel de Cali respalda al América. En la catedral alguien te tiene que dejar entrar. Entonces, ¿cuál es el pecado? Del que va a visitarlo o el que te deja entrar. Entonces, los jugadores, el que estuvo allá en Pablo tiene toda la licencia para estar.
Si a mí me llama don Vito Corleones y me dice, “Venga, vamos para este restaurante.” Yo me voy. El arquero René Igita paga un precio alto por esa cercanía con Escobar. El escar que se quiso fue la persona que le colaboró a los pobres, la persona que hizo los barrios, la persona que colaboró en el fútbol iluminando las canchas.
Es detenido por intermediar en el secuestro de una menor. Pasa 6 meses en la cárcel la modelo y pierde la oportunidad de jugar el mundial de 1994. Cometió un error y se bajó ahí en un camión que subía la gente a la cárcel la catedral. El ser amigo de Pablo Escobar y de nosotros, Reneigita, expone su vida. Con Valderrama, Asprilla, Rincón y Andrés Escobar, la selección colombiana de principios de los 90 es espectacular.

El partido que la convierte en favorita ocurre el 5 de septiembre de 1993 en Buenos Aires. Hoy todo el mundo estará atento a la batalla entre el gigante Argentina, campeón de dos copas del mundo, y la selección Colombia, que hasta hace poco no ha tenido un renombre futbolístico. Señoras y señores, la son muy fuerte.
Se empuja Simeoni con Valderrama. Valderrama no se deja tocar la cara de Simeón, ¿eh? Simón. Se hace respetar. Argentina se nos vino encima y nosotros sabíamos eso. Amarilla para usted, Valderrama. Amarilla para usted, Simeone. Le falta fa protección color porque con F se para la mancha y queda el color.
La pelota para Flor Columbia. ¡Gol! ¡Gol! ¡Gol! ¡Gol! Columbia lleva uno grandísimo, Argentina cero. En el segundo tiempo ellos tienen doble presión porque tienen que jugársela toda porque ya el empate no le sirve y ya tienen que marcar dos soles. Fin una pelota larga domina la pelota con la pierna derecha a Mag lo meteteo para el lado derecho.
Sale Gocha le pego y la pelota se le mete las piernas. Ese fue el 2 a0. que lo pier y la doble emoción es el tercer gol pelo que nosotros no perdemos este partido ni empatamos. 5 a0 el resultado más humillante que Argentina había sufrido jamás como local. tan inesperado, tan abrumador, que al final del partido es la propia hinchada argentina la que se pone de pie para aplaudir al equipo rival.
En Colombia, el país entero se queda pegado a la pantalla sin terminar de creerlo. El presidente César Gaviria, que lleva años intentando que el mundo vea algo distinto a la violencia y al narcotráfico, adopta a la selección como la nueva cara del país. Pelé llega a señalar a Colombia como una de las favoritas para ganar el mundial de 1994.
Pero ese mismo triunfo que llena de orgullo a Colombia tiene un lado incómodo. En las gradas y en el aeropuerto de Buenos Aires, varios jugadores son recibidos con el mismo insulto una y otra vez. En el aeropuerto nos insultaban narcotraficante. Narcotraficante. Ese era el insulto que le podían dar a uno porque uno era colombiano.
Nuestro país siempre se estaba asociado con con la droga, con Palo Escobar. En diciembre de 1993, apenas 3 meses después de aquella goleada histórica, Pablo Escobar muere en un tejado de Medellín. Para Colombia comienza un nuevo caos. Colombianos, hace unas horas recibí la confirmación del ministro de Defensa sobre la muerte del narcoterrorista Pablo Escobar a manos del bloque de búsqueda.
Ese día me sentí como un cobarde porque lo dejamos solo. Yo tenía que haber muerto eseño, pero fui un cobarde. No crean, no crean en ningún momento que porque Pablo Escobar fue asesinado vilmente se va a acabar la violencia en Colombia. No sean ilusos. Los secuestros y las amenazas se vuelven parte de la vida diaria, incluso para las familias de los futbolistas.
cuando un grito impresionante en mi casa y era mi señora, me dice, “Chonto, searon a Jimmus, o sea, mi hijo y la gente pues que los tenían eran delincuentes, querían dinero y pero días más tarde la policía logró liberarlo. A pesar de todo esto, había llegado la hora de viajar a Estados Unidos. El primer partido del mundial es contra Rumania.
El 18 de junio de 1994, Colombia pierde 3 a 1. Es la primera gran sorpresa del torneo, pero el verdadero golpe llega después, cuando desde Colombia empiezan a recibirse noticias preocupantes. El cabeza de grupo no llegaba y al rato bajó y bajó llorando, que eso es como eh ver a tu papá llorando, ¿no? Lo único que dijo fue amenazados nosotros todos.
