Posted in

“Mi papá fue asesinado en el ISSSTE y no es un caso AISLADO” | EL SISTEMA PODCAST

Oye, ¿por qué no? Eh, ahorita le hablo uno de mis colegas y todo y ya que tu papá está aquí porque luego no tiene ni tiempo de venir desde Guerrero y así, eh, para que de una vez se puede le coloquen el stand y ya se lo colocan y al otro día se va a su casa. Y el anestesiólogo, bueno, una persona que se presenta como anestesiólogo me da un documento que es la responsiva  que firme el familiar y me dice que lo firme para que lo puedan realizar.

Entonces yo le digo, “Sí, claro, permítame, nada más lo leo.” Entonces lo empiezo a leer y él en molesto me dice, “No, no lo lea, apúrese.” O sea, ya rápido. Y yo le digo, “No, pero ¿cómo no voy a leer?” “Claro que lo voy a leer.” Pues aparte no urge, no está grave. Y ya no le hice caso.

Yo leí, se quedó muy molesto. Cuando como ya vi que era normal, lo firmé, se lo entregué y no le pareció ni tantito. Y me dice, “Estos burros ingresan a mi arteria, hacen todo y ya una vez que están ahí se dan cuenta que no tienen este me dice, entonces tuvieron que sacar todo y que me van a reprogramar.

” Y yo le digo, “Pues no, esto no puede ser. ¿Cómo crees?” La verdad es que estábamos muy molestos. Yo en algún momento le dije, “Pa, le digo, pues vámonos.” O sea, me dio miedo. Yo dije, “¿Cómo puede pasar esto?” Entra el enfermero y le dice, “Este, doctor, le voy a colocar este esta inyección de potasio.” Pero fue muy rápido.

Entonces mi papá le dice, “Potasio, ¿por qué? Pues si no estoy bajo, no nada. ¿Quién dice?” Pero mi papá diciéndole y el enfermero poniéndola y no en el suero, se la pone directo en la venoclisis. Entonces, mi papá le dice, “¿Qué? No, no, no, no, porque pero fue muy rápido.” Mi papá se empieza a sentir muy mal y me dice, “Me estoy sintiendo mal.

Me quema, me siento mal. Se lleva la mano al pecho.  Sí, dice, me quema, me siento mal. Veo que se empieza a agitar y se lleva la mano al pecho y me y me dice, “Quítamelo, quítamelo.” Le digo, “Te quito, ¿qué?” Y ya la pasó. Y yo dos médicos lo ven, o sea, no sé, mi papá le volvió a hacer así de como quejándose y nada más se agarra, pero ya no dijo palabra y este y lo meten rapidísimo.

Mételo, mételo. Y empiezan los gritos, “Mételo, no sé qué.” salen corriendo personas que estaban dentro de esa área de hemodinamia y no sé si adentro como si avisen o qué y vienen corriendo, o sea, salen estas y luego viene corriendo otra, pero ve, yo veo que traen eh botecitos como ampollas, como medicamentos, menciona el paciente en el nombre de mi papá, familiar de Víctor Ortiz y yo era la única que estaba ahí, no había nadie más.

Entonces, ya me acerco, le digo, “¿Qué pasó, doctor?” Y salió él eh sudado, o sea, todo lo que traía sudado así con una cara como de confundido. Se veía de verdad el doctor confundido, como de ni él sabía. Ajá. Ni él sabía que había pasado. Y sudadísimo. Sudadísimo. Y otro y sale el anestesiólogo del día lunes, otro médico también a su lado, ¿no? Digo, “¿Qué pasó, doctor?” Y me dice, “Tratamos de salvarle la vida por 39 minutos, pero no lo logramos.

” Y lo enterramos.  el día de su cumpleaños. Uno, justicia para lo que le pasó a mi papá y también que no vuelva a pasar. Bienvenidas y bienvenidos al sistema, un espacio en donde a partir de historias reales exploramos el sistema de justicia. El día de hoy este episodio trata de un caso de negligencia médica en un hospital público que termina con la vida del papá de mi invitada, el Dr.

Víctor Hugo Pérez, un médico cirujano, un hombre de 68 años que vivía en el estado de Guerrero y que se dedicaba a practicar la medicina y a cuidar a sus pacientes. Vino a la Ciudad de México para realizarse un procedimiento que no era urgente, que no debió haber puesto en peligro su vida en el hospital.

20 de noviembre del Iste. Entró caminando, entró contento, entró con su hija Tania Pérez, pero salió de ahí sin vida y de eso vamos a hablar. Gracias, Tania por aceptar venir a este espacio. Muchas gracias por permitirme tener un espacio para que la gente sepa lo que pasó. ¿De qué murió tu papá? Desde lo que yo vi y viví con él fue una negligencia médica.

Yo lo lo digo desde porque yo estuve todo el tiempo con él y vi todo lo que pasó. Nadie me cuenta, yo lo viví. ¿Por qué ingresan? Ingresa porque viene a visitarme y se empieza a sentir mal. Él ya había tenido una un bypass hace como 10 años aproximadamente y desde ese un bypass cardíaco y desde ese momento él queda ya pues revisándose continuamente con su cardióloga y previniendo, ¿no? Entonces viene a visitarme, se empieza a sentir mal porque la altura de la ciudad de México no le sentaba muy bien y justo estábamos comiendo muy cerca del hospital 20 de

noviembre, que fue donde lo habían operado con anterioridad. Entonces me dice, “¿Por qué no vamos eh que me tomen los signos porque no me estoy sintiendo bien?” Y ya lo llevé. Entramos por admisión continua, le tomaron los los signos, todo y le dicen que está bien, o sea, que no le encuentran nada grave, que sí la altura pues le afecta obviamente, pero le ofrecen que lo iban a dejar ahí un ratito en observación hasta que él se sintiera mejor.

Para esto yo le hablo a su cardióloga porque ella ya lo atendía en privado, pero ella fue la que lo operó y era la que le daba seguimiento desde la operación, ¿no? Y justo ella ya le había recomendado en una de estas revisiones que sería bueno eh o como de manera preventiva colocarle un stente. Pero sí en algún momento iba a tener que ser urgente si no lo realizaba con tiempo. Vaya.

Entonces, eh yo le hablo por teléfono a la cardióloga para decirle que mi papá se siente mal, este, que lo van a tener ahí en observación y todo, pero pues que nada grabé. Entonces ella aprovecha y me dice, “Oye, ¿por qué no? Eh, ahorita le hablo a uno de mis colegas y todo y ya que tu papá está aquí porque luego no tiene ni tiempo de venir desde Guerrero y así, eh, para que de una vez si se puede le coloquen el estén y ya se lo colocan y al otro día se va a su casa.

” Y entonces digo, “Okay, le voy a comentar a mi papá.” Pues lo ingresan a al área de admisión continua, le ponen un suero, nada de medicamentos, este, nada de alimentos tampoco. Y cuando yo paso a verlo, cuando ya me permiten entrar a verlo, eh, le comento esto de que me dice la cardióloga y él me dice, pues sí.

digo, pues es que dice que te lo ponen, pasas una noche con una observación y el otro día ya te vas a tu casa. Me dice, pues sí, pues aprovechando que estoy aquí. Entonces así se hizo. Eh, eso fue de domingo para lunes. El día lunes siguió en admisión continua. como a las 6 de la tarde, eh, me dice, me manda llamar un cardiólogo joven, yo no sé si era residente, pero joven, y nos explica a mí y a mi papá que le iban a colocar el stand, que ya en un ratito lo iban a subir, eh, que ya estaba lista la sala de hemodinamia y le hicimos las preguntas pertinentes, ¿no?

Sobre todo yo, porque mi papá pues perfecto sabía como médico, entonces yo le dije, le pregunté, ¿es grave? ¿Qué puede ocurrir? Este, no sé, o sea, yo con miedo. Me dice, no, nada. O sea, lo único que puede pasar es que le queden hematomas porque pues ingresamos por la arteria, pero hasta ahí porque no es grave, es muy sencillo.

Read More