Y entre los niños que seleccionó comadre había unos nombres que con el tiempo se iban a convertir en leyenda. Benny Ibarra, sobrino del propio Luis de Llano, Diego Schoning, Mariana Garza, Alex Bauer, Paulina Rubio, hija de la actriz Susana Dos Amantes. Y faltaba una pieza, [música] una pieza chiquita pero brillante. Y para esa pieza, Luis de Llano se acordó de la niña rubia que había visto en el Sea, la niña de los ojos claros, la hijita de Fernando 10 Barroso, Sasha Secol.
Sasha entró a Timbiriche con 12 años, comadre. 12. Una nena que apenas estaba dejando los moños del cabello. Una nena que todavía iba con la mamá al súper. Una nena que apenas estaba descubriendo que era estar enamorada. Y ahí, comadre, en ese estudio de grabación, ahí empezó el infierno. Pero claro, en ese momento nadie lo sabía. En ese momento todo parecía un sueño hermoso.
Los timbiriches empezaron a grabar. Los timbiriches empezaron a hacer giras. Sasha cantaba canciones que se volvieron himnos de toda una generación. La vida es mejor cantando. Noches de verano. Hoy tengo que decirte papá. [música] México. Las niñas mexicanas de los 80s se sabían de memoria cada palabra. Y Sasha, comadre, Sasha brillaba más que ninguna.
[música] Tenía esa cosa que se llama estrella. A los 12 años empezó también su primer noviazgo de niños con Benny y Barra. Sí, comadre, ese Benny y Barra que tú conoces fueron novios siendo unos chamacos, un romance inocente de besos en la mejilla, cositas de niños, [música] comadre. Hasta el día de hoy, Sasha dice que Benny Ibarra fue su primer novio y lo recuerda con un cariño especial.
Pero mientras Sasha y Benny vivían su amor de patio de escuela, comadre, algo más oscuro estaba pasando en las sombras del estudio, algo que tardó 40 años en salir a la luz, algo que ningún adulto detuvo. Y aquí, comadre, te tengo que presentar la traición número cinco, la traición del hombre que la adoptó, la traición de su papá del corazón.
Hablamos de la traición número cinco y se llama Fernando Barroso, el padrastro, [música] el hombre que la adoptó. El hombre que la crió como su propia hija. Para entender bien esta traición, comadre, primero tienes que entender el peso que tenía Fernando 10 Barroso en la vida de Sasha. Este hombre era un ejecutivo prominente de Televisa, parte de la familia Azcárraga.
Desde que se casó con doña Magdalena, este hombre adoptó legalmente a Sasha, le dio sus apellidos, la crió como hija propia, le pagó la escuela, le compró el primer piano, le decía a mi princesa. Sasha lo amaba, comadre. lo amaba con todo su corazoncito de niña. Para ella, Fernando era su papá, el papá real, el papá de los abrazos, [música] el papá que estaba ahí cuando ella se caía de la bicicleta.
Y entonces pasó lo que pasó. Sasha tenía 16 años. Llevaba ya 2 años en una relación clandestina con Luis de Llano. 2 años de mentiras, 2 años de fingir, 2 años de esconderse. Y un día alguien se enteró. Alguien le contó a Magdalena. Alguien soltó la sopa y la noticia, comadre. La noticia llegó a oídos de Fernando. Imagínate la escena, comadre.
Imagínate al señor Fernando 10 Barroso, ejecutivo [música] de Televisa, hombre de sociedad, hombre de iglesia los domingos, hombre de apellidos impecables, enterándose de que su hija, la jovencita que él había adoptado, andaba metida en la cama de un hombre de 39 años. Un hombre que era un año mayor que él mismo.
Imagínate la furia, imagínate el escándalo, imagínate la vergüenza social. Y Fernando, comadre, Fernando hizo lo más doloroso que puede hacer un padre adoptivo. No demandó al monstruo, no fue a buscarlo a su oficina con un palo. No le partió la madre a Luis de Llano. No, no, no. Lo que hizo Fernando fue romperle el corazón a Sasha de la peor manera posible.
la desadoptó, literalmente, la sacó de su vida, se alejó, cortó cualquier vínculo emocional con ella, como si esa niña que él había criado durante 10 años hubiera dejado de ser su hija de un día para otro. Lo confirmó la propia Sasha en su denuncia del 8 de marzo de 2022. Palabras textuales, Fernando me desadoptó. Literalmente me desadoptó.
Al escribir esto, el corrector me da otras opciones, ya que la palabra desadoptar no existe en el diccionario. [música] Esa fue la primera gran pérdida de mi vida. La primera gran pérdida, comadre. La primera. Imagínate lo que esa palabra significa. Significa que en su lista de tragedias, la primera fue perder a su papá del corazón.
No fue perder a Luis de Llano, fue perder a Fernando. Y aquí, comadre, aquí está lo doloroso de esta traición. Una niña [música] en una situación inapropiada con un hombre cuatro veces mayor que ella, una nena de 14 años manipulada por un productor poderoso, necesitaba a su papá. Necesitaba que ese hombre, su Fernando, se pusiera de su lado, que la abrazara, [música] que le dijera, “Hija, esto no es tu culpa.
Esto es culpa de él, que demandara a Luis de Llano, que la protegiera.” Pero Fernando, comadre, hizo todo lo contrario. Fernando se alejó. Fernando la culpó a ella, no al adulto. Fernando se enojó con la niña, no con el monstruo. Esa fue la primera puñalada en el alma de Sasha. La primera, la que no se va, porque mira, comadre, mira lo que significa esa palabra desadoptar.
Significa que el amor de padre, ese amor que se supone que es incondicional, ese amor que ningún hijo merece perder, se le rompió a Sasha en pedazos. Significa que el primer hombre que la abandonó en esta historia no fue Luis de Llano, fue su papá del corazón, el hombre del que ella esperaba protección, el hombre que debió ser el primer escudo.
Y Sasha, comadre, esa niña de 16 años, [música] con el corazón hecho añicos, se quedó sin papá, se quedó sin escudo, se quedó sola contra el monstruo [música] y el monstruo, claro, el monstruo se aprovechó. Y aquí, comadre, llegamos a la traición número cuatro. Y esta es de las que duelen [música] distinto, porque esta traición no la cometió un desconocido, ni un padrastro, ni un productor.
Esta traición la cometió la persona que cargó a Sasha en su vientre durante 9 meses. La persona que le dio de mamar, la persona que la bañaba de chiquita. Hablamos de su mamá, de doña Magdalena Quillery. A ver, comadre, vamos a ser justas. Doña Magdalena no fue mala mamá. No, no, no. Doña Magdalena amaba con locura a su hija Sasha.
Y cuando se enteró de la relación entre la niña de 14 años y el productor de 39, doña Magdalena se volvió loca. Loca de furia, loca de desesperación, loca de impotencia. Lo confirmó la propia Sasha en su denuncia. Palabras textuales. Mi familia se enteró y se volvieron locos. Y no era para menos. Luis casi me triplicaba la edad. Era un año más grande que mi papá y tenía la misma edad de mi mamá.
Magdalena tenía la misma edad que Luis de Llano, comadre. Imagínate, imagínate enterarte de que tu hija de 14 años está en una relación con un hombre que tiene tu edad, con un hombre que se podría sentar contigo a tomar café, con un hombre que ya es padre de familia, posiblemente con un hombre que pertenece a tu generación, [música] no a la de tu hija.
El golpe debió ser brutal para doña Magdalena. Y entonces la mamá hizo lo que la mamá creyó que era lo correcto. Pero comadre, aquí viene la traición. Welcome problem. Porque mientras Magdalena estaba enfurecida, mientras Magdalena lloraba, [música] mientras Magdalena se rompía la cabeza pensando qué hacer, doña Magdalena no hizo lo único que de verdad [música] iba a ayudar a su hija.
Doña Magdalena no demandó a Luis de Llano, no lo expuso públicamente, [música] no lo denunció con las autoridades, no le tronó el changarro al monstruo. ¿Qué hizo doña Magdalena, comadre? Doña Magdalena la sacó del país, sacó a Suu hija, sacó a la víctima, la mandó a un internado en Boston, en Estados Unidos, lo más lejos posible, lo más oculto posible para que aquello se olvidara, para que se calmaran las aguas, para que Luis de Llano no pudiera tocarla.
Y de paso, comadre, de paso la sacó de timbiriche. Imagínate la doble pérdida. Sasha, esta niña que con tantísimo [música] esfuerzo había llegado al grupo musical más importante de América Latina. Esta niña que estaba en la cima de su sueño, esta niña que cantaba en estadios y firmaba autógrafos a las puertas de Televisa, de la noche a la mañana se quedó sin sueño y sin su familia.
La sacaron de Timbiriche, la metieron a un avión rumbo a Boston. Llegó un internado donde nadie hablaba español. donde el invierno te corta la cara, donde no tenía ni a sus hermanos cerca. Y mira lo que dijo Sasha de eso, comadre. Palabras textuales. Para intentar separarnos, mi mamá me sacó de Timbiriche mandándome a estudiar fuera del país.
Abandonar al grupo fue la segunda pérdida. La segunda pérdida, comadre. La primera fue Fernando, su papá. La segunda fue Timbiriche, su sueño. Y todavía iban a venir más aquí, comadre. es donde la cabeza de mamá no entiende lo que está pasando. Doña Magdalena, con todo el amor del mundo, hizo justo lo opuesto de lo que debió hacer.
En lugar de castigar al abusador, castigó a la víctima. En lugar de mandar a Luis de Llano a la cárcel, mandó a Sasha al exilio. En lugar de ponerle un alto al monstruo, le quitó el escenario a su hija. Y lo peor, comadre, lo peor es que esa estrategia falló. falló miserablemente porque Luis de Llano, el muy desgraciado, no se quedó tranquilo.
Siguió en contacto con Sasha, le mandaba cartas a Boston, le hacía llamadas internacionales carísimas, le mandaba dinero, le mandaba regalos. Mientras Sasha estaba supuestamente lejos del peligro, el peligro le seguía llegando por correo, por teléfono, por mensajes encriptados que las cartas escondían entre líneas.
[música] El monstruo no soltaba a su presa, comadre, y entonces vino el momento más doloroso de todos. Sasha, al cumplir 17 años tomó la decisión más valiente y más triste a la vez. Tomó el teléfono, [música] marcó a México, le habló a su mamá y le confesó la verdad. Lee con cuidado lo que dijo, comadre. Palabras textuales de Sasha.
Al cumplir 17, le dije a mi mamá que podía seguirle mintiendo o podía perdonarme. A la pobre no le quedó de otra que abrirse, pero jamás se sintió cómoda y fue feliz cuando poco tiempo después terminé con él. Mira esa frase, comadre. Mira lo durísimo que es. no le quedó de otra que abrirse. Es decir, doña Magdalena tuvo que aceptar que su estrategia de mandarla a Boston había fallado.
Tuvo que aceptar que Sasha y Luis de Llano seguían siendo pareja. Tuvo que aceptar el horror y aunque jamás se sintió cómoda, aunque le revolvía las tripas, [música] doña Magdalena hizo algo que muchas mamás hacen cuando se rinden. Se acomodó. Aprendió a vivir con la verdad. Aprendió a fingir que no veía.
Aprendió a tragárselo y ahí, comadre, ahí está la traición número cuatro. Doña Magdalena, con toda la buena intención del mundo, le falló a su hija. No la protegió como debía, no fue a tocar la puerta de Luis de Llano, no fue a poner una denuncia penal, no movió cielo y tierra para que ese hombre pagara, castigó a su hija con un exilio y al final, cuando todo falló, se acomodó con la situación.
Como tantas mamás de los años 80, como tantas mujeres formadas en el silencio, como tantas hijas de su época que pensaban que los trapitos sucios se laban en casa. Lo más triste, comadre, es que Sasha nunca culpó a su mamá. Hasta el día de hoy, Sasha defiende a doña Magdalena. Dice que la entiende, que la perdona, que sabe que hizo lo mejor que pudo con las herramientas que tenía.
Pero el daño quedó, la cicatriz quedó. Porque mira, comadre, cuando tu propia mamá no te defiende, cuando tu propia mamá te saca a ti del país en lugar de meter al monstruo a la cárcel, ahí dentro de ti se rompe algo, algo que no se vuelve a pegar igual nunca jamás. En septiembre del año 1986, comadre Sasha tomó el avión que la llevó de la Ciudad de México a Boston, 17 años recién cumplidos.
Una niña que ya había vivido lo que muchas mujeres no viven en una vida entera. Una niña que dejaba atrás a Timbiriche, a sus compañeros, a su mamá, al monstruo, [música] a su sueño. Una niña que se subía a ese avión con dos maletas y un dolor en el pecho que no se podía nombrar. Su lugar en Timbiriche, comadre, adivina quién lo ocupó.
Una jovencita que se iba a convertir en una de las cantantes más grandes que ha dado México. Esa jovencita se llamaba Talía. Sí, comadre, la mismísima Talía. En Boston, Sasha estudió actuación bajo la tutela de una maestra legendaria del teatro neoyorquino, Uta Haaggen. Aprendió a respirar, a interpretar, a sentir un personaje desde adentro.
Aprendió inglés con acento perfecto. Aprendió a vivir sola. [música] Madurez forzada, comadre. Madurez a la fuerza. Pero mientras Sasha vivía esa vida supuestamente nueva, el corazón seguía partido en dos. Una mitad estaba en Boston, la otra mitad estaba en México, esperando las cartas de Luis de Llano, las cartas que mantenían viva esa relación enferma, las cartas que la hacían sentir falsamente especial, porque mira lo que dijo Sasha [música] mucho después, palabras suyas exactas.
Estar con él me hacía sentir una niña especial, vista, [música] porque el personaje al que todos a mi alrededor admiraban, aplaudían y respetaban. en lugar de irse con una mujer despampanante, me había mirado a mí. Esa frase, comadre, es la psicología de la manipulación [música] emocional en estado puro.
El abusador hace que la víctima se sienta especial, que se sienta elegida. Y la víctima, una niña de 14 años, ¿cómo va a defenderse de eso? En 1987, Sasha regresó a México. Tenía 17 años. lanzó su primer álbum como solista, simplemente titulado Sasha. De ahí salieron los primeros sencillos, la leyenda, guerra total, alborada.
La niña se transformaba en una mujer. Y aquí, comadre, aquí pasó algo que muy poca gente sabe, algo que la propia Sasha confesó [música] después. Terminada esa relación tormentosa con Luis de Llano, Sasha cayó en otro infierno, un infierno que casi se la lleva por delante. Sasha, comadre, entre los 18 y los 23 años vivió una adicción brutal a esas sustancias que destruyen vidas.
5 años enganchada al polvo blanco, 5 años destruyéndose en silencio, con problemas serios para alimentarse también. 5 años en los que esta jovencita casi no llega a contarlo sin que nadie supiera. Sasha lo contó en una entrevista con el periodista Gustavo Adolfo Infante, palabras textuales. Mi cuerpo tocó fondo por mí.
Me entra una especie de patatú absoluto. Un día mi cuerpo se desconectó y me di cuenta de que esto ya no era sostenible. Su cuerpo tocó fondo por Ela porque ella estaba tan rota por dentro que ya ni siquiera notaba el peligro. Y aún hay otro detalle escalofriante. Sasha confesó en el programa Historias Engarzadas que una vez en plena paranoia le dijo a su nana Mariana Jardines, “Si alguien entra a la casa, yo voy a hacer algo de lo que no se vuelve atrás.
” Sí, comadre. Sasha estuvo a un peló de cruzar esa puerta sin retorno, aún peló de no estar contándonos esta historia hoy. Esa mujer estuvo al borde de no regresar y eso lo provocó el monstruo. Eso lo provocó Luis de Llano. Porque cuando tú quiebras a una niña, ese quiebre se convierte en una enfermedad. En agosto de 1993, Sasha decidió que ya no podía más.
tomó el teléfono, llamó a una clínica de rehabilitación en Estados Unidos, [música] hizo las maletas y se fue a internarse el 17 de junio del 93, el día de su cumpleaños número 23. Ese fue su renacimiento, [música] comadre. Su hermano la acompañó, su amiga Angélica Rubalcava la apoyó y desde entonces Sasha no ha vuelto a tocar esas sustancias [música] ni una vez.
Por cierto, comadre, antes de seguir te voy a pedir un favorcito chiquitito. Si vives en Estados Unidos o en [música] México, dime de qué ciudad o de qué estado me estás viendo. Yo aquí te leo todo en los comentarios, te lo prometo. Quiero saber dónde está mi gente, dónde están las comadres que se enganchan con estas historias de mujeres que se levantan.
¿Tú desde dónde me ves? Cuéntame y ya seguimos con esta historia porque te juro que lo que viene te va a doler. [música] Hablamos ahora de la traición número tres y esta no es un nombre solo, esta es un nombre colectivo, una traición de muchos a la vez, la traición de [música] una industria entera, la traición de Televisa, la traición de los productores, los [música] maquillistas, los camarógrafos, los publicistas, las mamás de las otras [música] niñas, la traición de todos, los adultos que sabían y que no hicieron nada.
Mira, comadre, esta es la traición más difícil de explicar, pero la que más coraje da, porque cuando una niña de 14 años desaparece misteriosamente de un grupo musical, cuando una niña empieza a salir del estudio con un señor cuarentón, cuando una niña adolescente se va de viaje con su productor, alguien tiene que ver, comadre.
Alguien tiene que notar, alguien tiene que decir, “Esto está mal.” Y nadie, comadre, nadie dijo nada. durante años, durante muchos años. Lo confirmó la propia cantante Alejandra Ávalos comadre en una entrevista en Fusión Radio. Y mira lo que dijo. Palabras textuales. Desde niña tendría 16 años cuando conozco a Luis de Llano.
Yo vi muy de cerca muchas cosas. Al final de la vida, Luis se casa con una prima mía y ahora es para mí muy difícil determinar qué estaba bien o qué estaba mal, porque en su momento todos los adultos aceptaron esas relaciones de Luis con menores. Esa es una realidad. Te voy a repetir esa frase, comadre, porque es brutal.
Todos los adultos aceptaron esas relaciones de Luis con menores. Todos los productores, las managers, las maquillistas, los compañeros. Los padres de las otras niñas, hasta los amigos del propio Luis de Llano, todos sabían, todos lo vieron y nadie movió un dedo. Esa es la traición de la industria, comadre. Esa es la traición de Televisa, la complicidad sistemática, el silencio comprado, el Es que así son las cosas en [música] este medio y mira lo más espeluznante de todo.
Alejandra Ávalos también soltó otra bomba que pocos saben. Resulta que Sasha no fue la única. Sasha no fue la única niña de 14 años en la cama de Luis de Llano. Hubo otra. Y esa otra niña, comadre, esa otra niña, una prima hermana de Alejandra Ávalos llamada Fabiola Lozano, también empezó una relación con Luis de Llano cuando tenía 14 años o menos.
Y mira [música] lo terrible. Con esa sí se casó. Con esa Luis de Llano sí formó una familia. [música] Con esa sí dijo acepto frente al altar. Esa misma Fabiola Lozano, comadre, [música] es hoy la esposa actual de Luis de Llano. Sí, comadre. Es decir, este hombre tenía un patrón, una manera de operar. Niñas de [música] 14 años.
Le gustaban niñas de 14 años. Y la sociedad mexicana, la industria mexicana, la familia mexicana, todos lo aceptaron como algo normal. Eso, comadre, eso me revuelve las tripas. Porque si Sasha hubiera sido la única, podríamos decir, “Fue un caso aislado.” Pero no fue la única, hubo más y todos lo sabían y nadie habló. hasta que llegó marzo del 2022, 34 años después, Isasha tuvo que hablar sola con su voz desnuda contra una industria entera que la había protegido cuando era niña, no a ella, sino a su agresor.
Y por si fuera poco, comadre, por si fuera poco, esta traición de la industria tuvo un segundo capítulo, un capítulo más reciente, un capítulo que ya no podemos disculpar diciendo eran otros tiempos. Ese segundo capítulo se llama Jordi Rosado y se llama Todos los que le aplaudieron a Luis de Llano en marzo de 2022, cuando este se sentó a contar con orgullo de torero la relación que tuvo con Sasha.
En marzo de 2022, comadre Luis de Llano fue invitado a la entrevista con Jordi Rosado y ahí en cámara, con una sonrisa de viejo zorro, Luis Deano admitió, “Yo me enamoré profundamente de ella. Yo no sé si se enamoró de mí o no, pero yo sí estaba enamorado un rato así. Un rato así. La hizo su novia durante casi 4 años, desde los 14 hasta los 17.
Y dijo en cámara que un rato así estuvo enamorado. Ese viejo zorro no tiene perdón. Y Jordi, comadre, ¿qué hizo Jordi? Pues nada. Jordi se rió. Jordi le siguió el juego. Jordi no preguntó y cuántos años tenía ella. Jordi normalizó aquella situación en cámara. frente a millones de espectadores. Eso provocó la denuncia de Sasha.
Tres días después Jordi tuvo que pedirle disculpas públicas después. Otra vez la traición de la industria, la traición de los hombres que protegen a otros hombres. Y todavía comadre, cuando Sasha denunció, todavía hubo voces de esa industria que defendieron a Luis de Llano. La propia hermana del productor, Cecilia Fuentes, salió a decir que su hermano era un buen hombre.
Otras actrices salieron a decir, “Es que eran otros tiempos.” Esa comadre, esa es la traición número tres. Una industria entera, una televisora, una sociedad [música] que prefirió tapar el sol con un dedo a llamar a las cosas por su nombre, una relación ilícita con una menor de edad. Pero antes, comadre, antes de contarte la traición número dos, te tengo que platicar lo que estaba pasando con la carrera de Sasha, porque eso explica también por qué pudo pasar lo que pasó.
Esa misma jovencita que estaba siendo abusada en lo privado, en lo público, [música] estaba conquistando a México entero como solista y ese éxito la mantuvo callada todavía más tiempo. Porque el éxito, comadre, es una jaula dorada, brilla, pero te encierra. En 1988, Sasha vivió un momento que iba a marcar su imagen para siempre.
En la revista Eres, la revista juvenil más importante de los 80s en México, salió una portada que se volvió legendaria y en esa portada apareció Sasha con un look que la convirtió en icono inmediato vestida toda de negro de arriba a abajo. Una jovencita de 18 años con esos ojos azules brillando como dos estrellas en medio del [música] luto.
Esa portada le dio un apodo que la acompañaría siempre, la dama de negro. Y mira, comadre, qué triste el simbolismo. Una jovencita de 18 años vestida de luto como si por dentro estuviera enterrando algo, como si por dentro la niña ya hubiera muerto. Esa misma portada de eres tuvo otra particularidad, comadre. Y aquí se empieza a perfilar la traición número dos.
Sasha no estaba sola en esa portada. La acompañaba un muchachito que era en ese momento el ídolo más grande de México. Un muchachito de pelo rubio, ojos color miel, sonrisa devastadora, un muchachito que ya entonces era llamado El Sol de México, un muchachito de 18 años llamado Luis Miguel. Pero antes de hablar de eso, comadre, déjame contarte cómo siguió la carrera de Sasha.
En 1988 actuó en una serie mexicana muy querida llamada Tres generaciones. Al lado de doña Angélica María y doña Carmen Montejo. Sasha interpretaba a Andrea, [música] la nieta. Esa serie consolidó a Sasha como actriz. En los 90, Sasha lanzó varios álbumes, todos con éxito moderado. [música] En 1990 cantó a Dueto con un puertorriqueño que apenas empezaba, [música] Ricky Martin.
La canción se llamaba Todos mis caminos van a ti, bonita comadre. Si tú no la conoces, búscala. Y también corrieron rumores entre Sasha y Ricky después de hacer la telenovela Alcanzar una estrella segundo. Pero Sasha siempre lo aclaró. Con Ricky solo hubo amistad y comadre ya sabemos por qué, pero esa es otra historia.
En 1997 vino su Renacimiento más grande. Lanzó un álbum llamado 11 y 11. Y para ese disco, comadre, Sasha hizo algo muy simbólico. Adoptó [música] públicamente su apellido paterno. Dejó de llamarse Sasha Díz Barroso. Dejó de cargar el apellido del padrastro que la había desadoptado y volvió a ser Sasha Socol como una manera de reclamarse a sí misma, de decirle al mundo, “Yo soy esta. Yo soy Sasha Socol.
” En 1999 firmó contrato con TV Azteca. le quería partir la cara a Televisa y protagonizó la telenovela La vida en el espejo al lado de Gonzalo Vega y Rebeca Jones. La novela explotó. Sasha la rompió como actriz. Después se fue a Nueva York a estudiar teatro. Después grabó un disco precioso en el 2004 [música] Por un amor.
Participó en Big Brother VIP en el 2005. Grabó con Miguel Bosé, su padrino, y en el 2020 lanzó Yo soy su disco más íntimo con el genial Adán Hodorovski. Carrera larguísima, comadre. Carrera de una mujer que se levantó cada vez que la tiraron. Pero todo este tiempo había una sombra, un fantasma y ese fantasma tiene nombre y apellido.
Pero antes de llegar al final te tengo que contar la traición número dos. Porque mientras Sasha estaba con Luis de Llano en secreto, alguien más entró en su vida. alguien que para ti, comadre, es muy familiar. Llegamos a la traición número dos, comadre, y agárrate porque esta te va a sorprender, porque este nombre tú lo conoces.
Este nombre lo hemos contado en este canal 1 veces. Este nombre está en las páginas de chismes desde [música] hace 40 años. Este nombre, comadre, es el de un hombre al que muchas mujeres mexicanas adoran. Hablamos de Luis Miguel. El sol de México. Sí, comadre, sí. Esa misma jovencita Sasha, esa nena de Timbiriche, también pasó por las manos del Sol de México.
Y la historia, comadre, la historia es peor de lo que tú te imaginas. Vámonos para el año 1988. Sasha tenía 18 años. Luis Miguel también tenía 18. Acababan de salir juntos en la portada de la revista Eres. esa portada legendaria que ya te conté, la de La dama de negro. Sasha y Luis Miguel salieron del brazo a la entrega de premios de la revista Eres ese año.
Se les veía cariñosos, pero ninguno de los dos confirmó nada en público. Y entonces, comadre, vinieron las declaraciones de las amigas. Las amigas comadre siempre saben todo y las amigas hablan tarde o temprano. La conductora Rebeca de Alba en una entrevista para el programa Historias engarzadas soltó la sopa palabras textuales.
Una noche se oyeron los mariachis y una voz inigualable. Era Luis Miguel llevándole una serenata a su novia, que por supuesto era Sasha. Yo veía a Sasha muy feliz y a él también, muy compenetrados y muy contentos. ¿Tú entiendes lo que esto significa, comadre? Significa que el sol de México, el galán que años después llenaría estadios, el mismísimo cantante que 30 años después se metería con [música] Aracel y Arámbula, ese hombre le llevaba serenatas a Sacha Socol en 1988 con mariachis, con voz de oro, con Galanura, esa misma galanura que años
después usaría con otras. Y otra amiga, la mismísima Yuri, también lo confirmó. Yuri en el programa de Generaciones dijo que muchas veces salió con Sasha y Luis Miguel juntos, que los vio besándose. Yuri no es una persona que invente cosas, comadre. Ahora, comadre, aquí es donde la cosa se pone fea.
Aquí es donde aparece la traición. Porque mira, mira el contexto. Sasha tenía 18 años en ese 1988. Acababa de regresar de Boston. Estaba lanzando su carrera solista. Estaba presuntamente saliendo todavía con Luis de Llano, que tenía 43 años en ese momento. ¿Tú me entiendes lo complicado de la situación? Una jovencita de 18 años, todavía atrapada en una relación abusiva con un hombre de 43, ahora también recibiendo serenatas de Luis Miguel.
Una jovencita atrapada entre dos hombres poderosos, dos hombres famosos, dos hombres que la usaban a su antojo. Luis Miguel, comadre, sabía o no sabía de la relación con Luis Deano. Eso, eso no lo sabremos nunca. Lo que sí sabemos es que la relación con Sasha terminó pronto, muy pronto. La propia Sasha lo dijo años después en una entrevista con la revista Sale el Sol, palabras textuales.
Fue pasajera como novios, pero muy sólida como amigos. y me siento muy orgullosa de él. Es un cantante magnífico y entiendo el interés que genera su vida para el público. [música] Una amistad sólida, dijo Sasha. Pero, comadre, hay un detalle muy curioso. Cuando Luis Miguel hizo su serie biográfica en Netflix, esa serie de tres temporadas que vimos todas las comadres con palomitas, Sacha brilló por su [música] ausencia.
No la mencionaron, no salió como personaje, no la incluyeron como si nunca hubiera existido, como si esa serenata, como si esos besos delante de Yuri, como si esa portada de eres no hubieran ocurrido. Misteriosamente borrada de la historia oficial del Sol de México. ¿Por qué crees tú, comadre? ¿Por qué crees tú que la borraron? Pues mira, mira lo que se dijo.
Se dijo que Sasha se negó a participar, que ella misma pidió que no la incluyeran, que ella no quería revivir aquello. Pero comadre, [música] hay otra teoría, otra teoría más oscura. Hay quien dice que esa relación con Luis Miguel fue en realidad un truco publicitario, un montaje de las disqueras, una estrategia para vender más discos, [música] más portadas, más prensa rosa, un romance armado para los lentes, no para la vida real.
Y mira, comadre, mira esta cita escalofriante. [música] En una entrevista con Jaime Bailey a principios de los años 90, Sasha dijo algo muy revelador. Palabras suyas exactas. Hace como cuatro o cco años es mi mejor amigo. Cuando empezamos a salir, sí fue más enfocado a que hubiera una relación, pero no se dio. Terminamos siendo amigos.
O sea, comadre, la propia Sasha admitió que sí empezaron una relación, que sí intentaron, pero que no se dio. ¿Por qué no se dio? Eso eso no lo sabremos. Pero está claro, comadre, está clarísimo que entre Sasha y Luis Miguel pasó algo, algo que les dejó a ambos un sabor agridulce, algo que ninguno de los dos ha querido contar completo hasta el día de hoy.
Y aquí, comadre, está la traición número dos. Luis Miguel, ese galán de la televisión, ese cantante que rompió millones de corazones, ese hombre que pudo haber sido para Sasha el primer amor sano de su vida, el primer amoro, [música] el primer amor limpio, no fue por la razón que fuera, no fue. No fue suficiente para sacarla del infierno de Luis de Llano.
No fue suficiente para protegerla. No fue suficiente para amarla de verdad. Y 37 años después, cuando Sasha por fin denunció aquel daño, ¿qué hizo Luis Miguel? Habló, salió a defenderla, soltó un comunicado. Nada, comadre, nada. Silencio absoluto. El silencio del galán que prefirió no meterse. El silencio del sol de México, comadre.
Otro silencio más en el largo, larguísimo silencio que rodea esta historia. Mira, comadre, las mujeres de los 80s y los 90s pasamos por las manos de hombres muy poderosos, hombres que se sintieron dueños de nuestros cuerpos, hombres que no nos respetaron. Y muchos de esos hombres, muchos siguen sentados en sus tronos cantando en estadios, recibiendo premios, cobrando millones.
Mientras nosotras, las víctimas, tenemos que ir a los tribunales, llorar, exponer, gastar abogados. Y aún así, comadre, aún así el tipo se ríe en la cara. Eso, comadre, es la traición de Luis Miguel. La traición del que pudo haber sido bueno con ella, pudo haber sido distinto y prefirió ser uno más, uno más en la fila de hombres que la usaron.
Y aquí, comadre, antes de llegar a la traición número uno, te tengo que contar el otro lado de la historia, [música] el lado luminoso. Porque sí, Sasha vivió un infierno, pero también vivió Vive una vida buena. una vida sana, una vida construida con amor verdadero. Y eso, comadre, eso le dio la fuerza para hablar. A principios de los años 2000, después [música] de tantos hombres, después de tantos golpes, Sasha conoció a un empresario mexicano.
Un hombre serio, callado, importantísimo, pero alejado del medio del espectáculo, se llamaba Alejandro Soberón Curi. Y este señor comadre, mira lo poderoso que es. Alejandro Soberon Curi es el fundador y dueño mayoritario de la Corporación Interamericana de Entretenimiento conocida como CIE, que controla OSESA. [música] Osesa, Comadre, es la empresa que organiza el Vive Latino, Los conciertos en el Foro Sol, El Gran Premio de México de Fórmula 1, El hipódromo de las Américas, la feria de Chapultepec y produjo películas que tú conoces, Voces
inocentes y arráncame la vida, uno de los hombres más ricos y poderosos de México. Y se enamoró de Sasha Socol y Sasha, después de tantísimos golpes, se permitió enamorarse de él. También empezaron a salir alrededor del año 2012. Llevan más de 14 años juntos. Una relación discreta, lejos de las cámaras. Una relación de adultos [música] de respeto.
Alejandro Soberón tiene 10 años más que Sasha, una diferencia de edad normal, sana, adulta. Y Alejandro Soberón ha sido el pilar de Sasha, [música] el hombre que la apoyó cuando se decidió a denunciar a Luis de Llano, el hombre que la sostuvo cuando lloraba de noche. La propia Sasha lo agradeció públicamente en su denuncia. Palabras textuales.
Le ofrezco disculpas a mi familia y a Alejandro, mi pareja, por ponerlos nuevamente en una situación así de incómoda. Hablar de esto me hace sentir una enorme vergüenza. Mira la dignidad de esta mujer, [música] comadre. Mira como aún denunciando un daño de hace 40 años, todavía pide disculpas a su pareja por incomodarlo. Esa es Sasha Socol, una mujer que carga con el peso de pedir disculpas por lo que no hizo.
Y entonces, comadre, llegamos al momento definitivo de esta historia, el momento que partió en dos la vida de Sasha. El 8 de marzo del año 2022. Día internacional de la mujer. Día en que millones de mujeres en todo el mundo salimos a las calles a gritar contra la violencia. Y ese día, justamente ese día, Sasha Socol decidió que ya no se callaba más.
Pero comadre, hay un detalle. El 8 de marzo del 22, Sasha no se levantó porque sí a denunciar. No, Sasha se levantó porque 4 días antes, el 6 de marzo del 22, Luis de Llano había salido en una entrevista en YouTube con Jordi Rosado. Y en esa entrevista, comadre, en esa entrevista el muy desgraciado tuvo el descaro de hablar de su relación con Sasha.
Pero, ¿cómo habló de ella? ¿Cómo hablaría un torero que se acuerda de una corrida? con orgullo, como si su relación con una niña de 14 años hubiera sido un logro sentimental, [música] como si hubiera conquistado a la jovencita, como si fuera algo de qué presumir. Las frases exactas de Luis de Llano en esa entrevista, comadre Mira, son escalofriantes.
Yo me enamoré profundamente de ella. Yo no sé si se enamoró de mí o no, pero yo sí estaba enamorado un rato así, pero obviamente uno va enamorándose en la vida de mucha gente. Y dijo algo más. dijo que la mamá de Sasha la había sacado del país para separarlos porque según él no creía que la jovencita estuviera de verdad enamorada.
Es decir, Luis de Llano defendió que era amor de verdad, que él era un buen hombre, [música] que la nena estaba enamoradísima, que la mamá no entendía. Cuando Sasha vio esa entrevista, comadre, cuando la vio en su casa, sentada en su sillón [música] al lado de Alejandro Soberón, le hirvió la sangre, le hirvió todo, le hirvió la dignidad de 40 años contenida y se sentó frente a su computadora y abrió Twitter y empezó a escribir el hilo más importante de su vida.
El hilo que iba a cambiar la legislación mexicana sobre la protección de menores. El hilo que iba a sentar precedentes en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El hilo comadre que iba a convertir a Sasha Socol en la heroína del movimiento Meu en México. Y ahora sí, comadre, agárrate porque llegamos a la traición número uno, la grande, la mayor, la que se llevó a Sasha desde los 14 hasta hoy, la que partió su vida en dos, la que tiene nombre y dos apellidos, Luis de Llano Macedo.
Para entender bien a este personaje, comadre, hay que pintarte el cuadro completo. Luis de Llano Macedo nació en 1944 en la ciudad de México. Hijo de Luis de Llano Palmer, productor de televisión y de Rita Macedo, una actriz famosísima de la época de oro del cine mexicano, una familia de la televisión, sangre de productor por las venas.
Para los años 80, comadre Luis de Llano era uno de los hombres más poderosos de la televisión mexicana. Imagínate el cuadro, comadre. Imagínate a este hombre cuarentón, casado, con familia, con poder, con dinero, con respeto de toda la industria. Y un día llega al estudio una nena de 12, 13 años, una hija de un ejecutivo de Televisa, una niña intocable.
Y este hombre de 40 años le pone los ojos encima como un cazador le pone los ojos a su presa y empieza la manipulación emocional más sucia, comadre. esa táctica de manipulación que ahora todas conocemos, pero que en aquel entonces nadie sabía. Ese tipo de manipulación es eso que hace un adulto para preparar a una niña para abusar de ella.
Le hace regalitos, le presta atención especial, la hace [música] sentir única, le dice que tiene más madurez que las niñas de su edad, la aísla, la convence de que su amor es especial y cuando la niña ya está aislada, dependiente, enamorada, entonces viene el abuso. Eso fue exactamente lo que hizo Luis de Llano con Sasha, comadre.
Le hacía regalos especiales, la trataba distinto a las demás timbiriches, la invitaba a platicar en su oficina, la hacía sentir que ella era especial. Y mira lo que Sasha misma dijo años después. Palabras textuales. Claramente yo tenía normalizada esta relación por el nivel de manipulación que viví. Estar con él me hacía sentir [música] una niña especial, porque el personaje al que todos a mi alrededor admiraban, aplaudían y respetaban, [música] en lugar de irse con una mujer despampanante, me había mirado a mí.
Cuando Sasha tenía 14 años, comadre [música] 14, Luis de Ya no dio el paso, la hizo su novia, pero claro, en secreto. Mientras las cámaras los grababan en el estudio, ella era una niña timbiriche más, pero fuera de cámara era la pareja secreta del productor más poderoso del medio.
Una mentira, un teatro, una manipulación, una doble [música] vida que esta nena de 14 años no debió cargar jamás. Y mira, comadre, mira cómo operaba esa mente enferma. El productor la aisló de sus compañeras de Timbiriche. Le decía a Sasha que las otras niñas, Paulina, Alix, Mariana, estaban celosas de ella. Le repetía que ella era diferente, que ella era especial, que las demás no la entendían.
Y la niña, comadre, la niña le creía. Porque cuando el adulto poderoso te dice esas cosas, tú piensas que es verdad. Tú piensas que tienes la culpa cuando tus amigas te dejan de hablar. Tú piensas que la rara eres tú. Y así, poquito a poquito, esa nena perdió a sus amigas, perdió a sus confidentes, perdió la red de seguridad que tienen las niñas cuando crecen juntas y se quedó sola, sola con él.
Sea como sea, comadre, lo que sí sabemos es esto. Durante 4 años, Luis de Llano dañó profundamente a Sasha de los 14 a casi los 18. 4 años de manipulación, 4 años de aislamiento, 4 años en los que esta niña creció creyendo que ella era la responsable, 4 años en los que el monstruo se aprovechó del poder absoluto que tenía sobre ella.
¿Por qué fue tan poderoso ese daño, comadre? Mira, Luis de Llano era el productor de Timbiriche. Era el que decidía si Sasha cantaba o no cantaba, si Sasha grababa o no grababa. Era su jefe, [música] era su manager. Si Sasha decía ya no, Sasha se quedaba sin carrera. La propia Sasha lo dijo en su denuncia. Me costó mucho trabajo dejarlo.
Él era un hombre poderoso en la industria, mi representante y mi productor. Yo tenía mucho miedo que al separarnos mi carrera se viera lastimada. Y todavía hay otro detalle escalofriante, comadre. Luis de Llano era tío de Benny Ibarra. Sí, tío del primer novio infantil de Sasha, o sea, alguien de la familia, alguien confiable.
Y ese hombre, ese tío, se aprovechó de esa cercanía para hacerlo impensable. Cuando Sasha por fin terminó con él, ella creyó que ya estaba libre. Pero no, comadre, porque la herida sigue ahí. Sasha cayó en esa sustancia tóxica. Cayó en problemas con la comida que casi la matan. cayó al borde mismo del abismo.
Durante años, Sasha creyó que ella tenía la culpa, que ella había seducido [música] al señor mayor. Eso, comadre, eso es lo que esa manipulación [música] emocional le hace a una niña, la hace cargar la culpa del adulto. Y entonces vino marzo de 2022, 40 años después del primer daño. Sasha tenía 51 años. [música] Estaba sana, estaba al lado de Alejandro Soberón.
estaba lista y cuando Luis de Llano salió a presumir su crimen en Jordi Rosado, Sasha se levantó, escribió un hilo en Twitter que se viralizó en cuestión de horas. Frases que se grabaron en la conciencia colectiva de México. Cuando la relación comenzó, yo tenía 14 y él 39. Yo estaba en vaselina con [música] Timbiriche y era claramente una niña.
Estuvimos juntos casi 4 años. Mi única responsabilidad fue guardar silencio. Y la frase que se hizo viral, Luis de Llanó, un juego de palabras genial, un cierre lapidario. Pero comadre, ahí no terminó la historia. Luis Deano, el viejo zorro, no se quedó callado. Al día siguiente salió a decir que la relación había sido consensuada, que los papás de Sasha sabían y estaban de acuerdo, [música] que Sasha era una jovencita ya formada.
Más manipulación, comadre, más mentiras, [música] más victimización de la víctima. Y Sasha respondió con otro hilo, todavía más contundente. Me dañó entonces y me daña hoy al manipular la verdad, al querer minimizarla para eximir su responsabilidad en los hechos. ¿Por qué miente cada vez que habla de mí? Porque sabe perfectamente que lo que hizo es un delito.
Durante toda nuestra relación, yo fui menor de edad. En julio de 2022, Sasha presentó una demanda civil por daño moral, porque comadre la demanda penal ya no podía hacerse. Por las leyes de aquel entonces los delitos habían prescrito, pero la demanda civil sí. Y Sasha aclaró algo precioso. Palabras [música] suyas. Los montos que eventualmente se le otorguen como reparación serán donados íntegramente a Adibac, una organización que protege a la niñez mexicana de daños emocionales.
O sea, comadre, Sasha no iba por el dinero. Sasha iba por la justicia, [música] por la verdad, por el precedente. El 11 de mayo de 2023, un juez del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México dio el primer fallo. Luis de Llano, culpable de daño moral. culpable esa palabra, comadre, [música] esa palabra.
La primera vez que la justicia mexicana le dijo a alguien que dañó a una niña, “Tú eres culpable.” [música] Y Sasha twiiteó, “El día de hoy, Luis de Llano fue condenado por daño moral al violentar mi dignidad, integridad [música] física, intimidad y honor. Imagínate ese momento, 40 años.” 40. Y por fin alguien con autoridad le dijo, “Tienes razón, te creemos.
” Pero Luis de Llano, comadre, no aceptó. El muy desgraciado apeló, llevó el caso a la séptima sala civil. El 26 de septiembre del 2023, la sala civil no solo confirmó la condena, la amplió. ordenó que Luis de Llano tomara un curso especializado en prevención de daños contra menores, [música] que ofreciera una disculpa pública, que jamás volviera a mencionar a Sasha y que publicara la sentencia Más golpe al monstruo. Pero el monstruo no se rindió.
Pidió un amparo a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la SCJN, el máximo tribunal del país. Y aquí, comadre, ocurrió un [música] milagro judicial. El 17 de octubre del 2024, la SCJN atrajo el caso. Eso significa que el caso de Sasha Socol se convirtió en el caso de todas las sobrevivientes de esta situación que sufrieron de menores en México.
El precedente más importante en la historia jurídica del país. Y el 25 de junio del [música] 2025, comadre, ese día histórico, la primera sala de la Suprema Corte por unanimidad le negó el amparo a Luis Deano. sentencia firme, definitiva, inapelable. El proyecto del ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo dejó tres legados gigantescos. Primero, validó la condena.
Segundo, sentó precedente. En casos de daño moral contra menores, no hay prescripción en la vía civil. Las víctimas pueden denunciar años después, décadas después. Tercero, reconoció oficialmente la manipulación emocional como delito. El primero de septiembre del 2025, dos tesis jurisprudenciales se hicieron obligatorias para todos los jueces y tribunales del país.
Y ahí, comadre, está el legado de Sasha. Su denuncia no fue solo por ella. Cambió la ley para todas. Para las niñas que ahora son víctimas y todavía no pueden hablar, para las mujeres que cargan abusos de hace 50 años. Y aquí, comadre, aquí estamos en junio de 2026. Hace apenas 3 días, el 26 de junio del 2026, Sasha volvió a publicar un mensaje doloroso.
Mira lo que dijo. Palabras textuales. Han pasado 365 días desde que la máxima autoridad judicial del país lo declaró culpable. [música] 4 años desde que decidí denunciarlo y más de cuatro décadas desde que él me dañó. ¿Cuánto tiempo más hay que esperar? Porque comadre, porque el desgraciado de Luis de Llano todavía no cumple la sentencía.

Sigue buscando recursos legales para aplazarla. Sigue sin pedir disculpa pública. Sigue mencionando a Sasha. Sigue contradiciendo la orden judicial. Y Sasha, [música] comadre, Sasha, lo dijo así de claro. Luis quiere prolongar su impunidad, lo cual demuestra su falta de conciencia. ha buscado cualquier recurso legal a su alcance para aplazar el cumplimiento de su sentencia.
Cuatro décadas, comadre. Cuatro décadas. Y el monstruo todavía no acata la sentencia. Cuatro décadas. Y ahí sigue Sasha con su voz firme, con sus palabras claras, llevando esta batalla hasta el último día. Y aquí estamos, comadre. Aquí en este momento [música] exacto, mes de junio del año 2026, Sasha Socol cumplió 56 años el 17 de junio.
acaba de cumplir hace dos semanas y sigue de pie, sigue dando entrevistas, sigue cantando, sigue del brazo de Alejandro Soberón, sigue siendo comadre, sigue siendo la mujer más valiente que ha dado la música mexicana, cargando la cicatriz de Fernando, el papá del corazón que la desadoptó, cargando la cicatriz de doña Magdalena, la mamá que la sacó del país en lugar de meter al monstruo a la cárcel, cargando la cicatriz de Televisa, la industria que cerró los ojos, cargando la cicatriz de Luis Miguel, el sol que prefirió no meterse,
y cargando encima de todo la cicatriz de ese hombre, Luis de Llano, que durante 4 [música] años la utilizó como si fuera una muñeca rota. Pero esta mujer, comadre, esta mujer no es una víctima. Que no se te confunda. Sasha Socol es una guerrera, es una heroína. Es la mujer que llegó hasta la Suprema Corte y cambió la ley.
[música] Es la mujer que convirtió su dolor en justicia para las demás. Es la mujer que les dio voz a millones. Es la mujer que después de todo, después de la adicción, [música] después del exilio, después del silencio, después del juicio, sigue sonriendo, sigue cantando, sigue dándole pelea al monstruo, aunque tenga que esperar otros 1000 años.
Mira lo que dijo Sasha en una entrevista reciente. Comadre, mira esta frase, precioso. Sanar lleva tiempo y los procesos legales también. A veces parece una pausa eterna, pero puede ser una pausa fértil si es precisamente en ella donde se sana. Cada 8 de marzo recordamos que no estamos solas. No estamos solas, comadre. No estamos [música] solas.
Esa es la lección de Sasha Secol. Esa es la enseñanza que ella le ha dado a México, a América Latina, a todas las mujeres que llevamos heridas guardadas debajo del corpiño. Y antes de que te vayas, comadrita, te voy a pedir un último favorcito. Y esta historia te marcó, si te llegó al corazón, si pensaste en alguna mujer que conoces, [música] en alguna sobrina, en alguna hija, en alguna comadre que ha pasado por algo parecido, agarra tu celular, abre WhatsApp y compártele este video a tu comadre, a esa comadre con la que tú
lloras, con la que tú ríes, con la que tú vas al café los sábados. Que ella también conozca esta historia, que ella también vea de qué está hecha Sasha Secol, porque las historias como esta no pueden quedarse en el silencio. Estas historias se cuentan, comadre. Se cuentan para que las niñas del mundo entendamos que tenemos derecho a hablar, que tenemos [música] derecho a denunciar, que tenemos derecho a la justicia.
Aunque hayan pasado 40 [música] años, aunque el agresor sea poderoso, aunque la familia nos haya fallado, aunque la industria nos haya callado, tenemos derecho, comadre. Tenemos derecho. [música] Como Sasha. Nos vemos en el próximo video, comadre. Cuídate mucho y abraza fuerte a las niñas de tu familia hoy.
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