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RITA HAYWORTH: el HOMBRE que la convirtió en GILDA, también la DESTRUYÓ”

Los químicos eran más fuertes, más agresivos. El cuero cabelludo de Margarita se quemaba, le dolía durante días después de cada aplicación, pero no se quejaba, nunca se quejaba. Eduardo cambió su nombre artístico de Margarita a Rita Cancino y anunció la formación de un nuevo acto, los Dancing Cancinos, padre e hija. Tijuana en los años 30 era un destino turístico para los angelinos, especialmente durante la prohibición, cuando el alcohol era ilegal en Estados Unidos.

[carraspeo] Era donde la gente iba cuando quería hacer cosas que no podía hacer en casa. beber, apostar en los casinos, ver espectáculos que eran demasiado picantes para los escenarios americanos. La ciudad tenía una reputación, la ciudad del pecado la llamaban. No era un lugar seguro y definitivamente no era un lugar apropiado para una niña de 12 años.

Pero Eduardo llevó a Margarita allí de todas formas. Bailaban en el foreign club. Un club nocturno conocido por sus espectáculos de variedades. También bailaban en el agua caliente casino en spa, uno de los resorts más lujosos de Tijuana. frecuentado por celebridades de Hollywood que cruzaban la frontera para apostar legalmente.

En lugares como estos, la audiencia era, en su mayoría hombres, hombres que bebían, hombres que gritaban, hombres que miraban a la niña en el escenario de formas que una niña de 12 años no debería ser mirada. Eduardo había falsificado los documentos de Margarita. Según la biógrafa Limen, los hermanos de Margarita revelaron años después que Eduardo mentía sobre la edad de su hija para librarla de las restricciones laborales.

Decía que tenía 16, 17, lo que fuera necesario para que pudiera trabajar. Una amiga de Margarita de la escuela, entrevistada décadas después por la biógrafa Barbara Liming, recordó esos años con una frase que todavía resuena. Para Rita no había vida, no había escuela, no había amigas, solo estar sentada esperando a que fuera hora de ir a Tijuana.

Piensa en eso. Una niña de 12, 13, 14 años, sin amigos de su edad, sin clases que la distraigan, sin fiestas de cumpleaños a las que ir, sin futuro que no sea el escenario y su padre. esperando, siempre esperando. ¿Has tenido que esconder alguna vez las marcas de algo que te lastimó? No necesariamente físicas, a veces son emocionales, pero igual las escondes, las maquillas, sonríes y sigues adelante como si nada pasara, porque eso es lo que se espera de ti.

Y en esos viajes, en esas habitaciones de hotel en Tijuana o en ciudades pequeñas de México donde nadie los conocía, donde Eduardo podía decir que eran quien quisiera decir que eran, cruzó otra línea, la línea que ningún padre debería cruzar jamás. Margarita no lo contó durante décadas, lo guardó dentro.

¿Cómo guardan las víctimas de incesto, con vergüenza que no deberían sentir? con culpa que no les pertenece, con la sensación irracional, pero abrumadora de que de alguna manera fue su culpa. Se lo confesó a Orson Wells en los años 40, cuando ya estaban casados, cuando él era la persona en la que más confiaba en el mundo. Wes estaba devastado, no solo por lo que había pasado, sino por lo que eso explicaba.

explicaba la timidez extrema de Rita, sus ataques de ira que parecían venir de la nada, su incapacidad de confiar en los hombres, su necesidad constante de aprobación combinada con su profunda creencia de que no era digna de ser amada. Volga sabía, o al menos sospechaba, e intentaba protegerla de la única manera que podía, estando físicamente presente, siendo un cuerpo entre Eduardo y su hija.

Pero no siempre podía estar allí. Tenía dos hijos menores que cuidar. Tenía que trabajar para poner comida en la mesa y cuando no estaba, Margarita estaba sola con su padre. El abuso sexual de Eduardo hacia Margarita duró años. Comenzó cuando ella tenía alrededor de 12 años y continuó durante todo el tiempo que viajaron juntos como los dancing cancinos hasta que ella tuvo 18 y se casó con Judson en parte para escapar de su padre.

A los 16 años todo cambió. Un ejecutivo de Fox Film Corporation llamado Winfield Shian vio a Margarita bailar en el club nocturno caliente. Quedó fascinado. Le ofreció un contrato 6 meses para probar. hizo varios papeles pequeños, siempre representando etnias diferentes. Una argentina en Under the Pampus Moon, una egipcia en Charlie Chan in Egypt.

Hollywood la veía como exótica, pero no como estrella. Fox no renovó su contrato en 1937 y entonces a los 18 años Margarita conoció a un hombre que le prometió que la sacaría de la vida que tenía. Se llamaba Edward Judson. Tenía 41 años. Era vendedor de autos usados que se hacía pasar por millonario del petróleo.

Judson vio en Rita Cancino lo mismo que todos veían. una chica hermosa con talento que podría ser una estrella si alguien la moldeara correctamente. La diferencia es que Judson tenía conexiones, conocía gente en los estudios y vio en Margarita no solo una esposa, sino una inversión. Se fugaron el 23 de mayo de 1937.

Ella tenía 18, él 41. Esto es lo que sabemos. Margarita se casó con Yudson para escapar de su padre. Esto es lo que sospechamos, que no estaba enamorada, que buscaba protección, que pensaba que cualquier cosa sería mejor que seguir siendo la pareja de baile de Eduardo. Y esto es lo que se hizo evidente después, que Yudson era una prolongación de su padre, otra figura paterna, otro hombre que la veía como inversión, no como persona.

Las personas que los conocieron dicen que Rita cambiaba completamente cuando estaba con Judson. Lo obedecía como a un padre. No tomaba decisiones sin consultarle. Había salido de una jaula para entrar en otra. Pero Judson tenía conexiones y ambición y una visión muy clara de lo que Rita Cancino podía llegar a ser si la transformaban lo suficiente.

Cuando Fox no renovó el contrato de Rita, Judson negoció uno nuevo con Columbia Pictures en 1937. Harry Con, el jefe del estudio, vio a Rita Cancino y le dijo a Yudson algo que cambiaría todo. Su imagen es demasiado mediterránea, eso la limita a papeles exóticos y hay pocos de esos.

Además, su apellido suena demasiado español. Rita Cancino se convirtió en Rita Hayworth. Tomó el apellido de soltera de su madre. cambió la i por una y para que sonara más anglo, más americano, menos extranjero. Le tiñaron el pelo de negro a rojo, un rojo cobrizo, brillante, imposible de ignorar. Y luego vino la parte más dolorosa, la electrólisis.

Durante más de un año, Rita tuvo que someterse a sesiones donde le quemaban los folículos del pelo en la frente con agujas eléctricas para mover su línea del cabello hacia atrás para hacer su frente más grande, más americana. El procedimiento era extremadamente doloroso. Cada sesión duraba horas. Tenían que quemar cada folículo individualmente.

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