caso de corrupción que ha escapado de su control.
Aunque yo no sea responsable de esa corrupción, es intolerable que bajo mi Secretaría General y bajo mi presidencia se haya producido este caso de corrupción por parte de una de mis personas de máxima confianza y por tanto me autoimpongo la penitencia de cargar políticamente con una parte de esa responsabilidad. Pero claro, cuando la corrupción es realmente estructural y tú eres el number one de toda esa corrupción estructural, pues cómo vas a dimitir por algo que no es un defecto, sino que es un diseño de tu programa de gobierno? De hecho, para el Partido
Socialista y sus terminales mediáticas, la noticia no parece ser que Ávalos, exsecretario de organización y exministro del partido, haya sido condenado a más de 24 años de cárcel. No, no. La noticia es que Víctor de Aldama, una de las personas también implicadas en esa trama de corrupción, haya recibido una pena lo suficientemente rebajada como para no entrar en la cárcel por haber colaborado activamente con la justicia y permitir que se destape todo este caso de corrupción.
Fijaos, si no en este tweet de Monsemínguez, la portavoz del PSOE. Quien la hace? Que la pague, por supuesto. Pero 24 años para Ávalos, 19 para Coldo, 4 años para el Cabecilla Aldama que evita la cárcel porque así lo pidió el PP. Sale a cuenta ser corruptor en España porque sinceramente cuesta entenderlo. ¿O todavía más significativo? Atención a este otro tweet de Óscar Puente, actual ministro de Transportes y por tanto heredero del Ministerio en el que se gestó la macrocorrupción por la que ahora se ha condenado a José Luis Ávalos. ¿Qué
creéis que Óscar Puente estará asqueado e indignado por el hecho de que en su ministerio se haya gestado toda esta corrupción? No, no. Su preocupación es otra. ¿Lo veis, niños? Si cometéis delitos, pero luego os portáis bien y colaboráis, el perdón se abrirá paso y con que nos presentéis un informito de nada ni entráis en prisión.
Es una sentencia tremendamente aleccionadora. Daos cuenta de dónde está colocando el foco de preocupación el PSOE en que el Tribunal Supremo haya premiado penalmente la colaboración con la justicia para destapar la corrupción que anidaba en el seno del PSOE y del gobierno de Sánchez. Si el PSOE de verdad estuviese indignado con la corrupción que surgen las entrañas de su partido fuera de su control y de verdad quisiera erradicar esa corrupción y castigar a todos los corruptos que han malutilizado el buen nombre del PSOE
para hacer negocios particulares sin el conocimiento de la organización del partido ni de Pedro Sánchez, el PSOE debería estar muy contento con que la justicia española premie a aquella aquellas personas que colaboran con ella para destapar a los implicados en esos casos de corrupción. Lo típico de nosotros somos honestos y queremos que se castigue a todos los corruptos, caiga quien caiga.
Pero no, sucede todo lo contrario. están muy molestos con que el Tribunal Supremo por unanimidad, no lo olvidemos, la rebaja de penas a Aldama la han decidido siete magistrados y al menos dos de ellos eran de orientación progresista y todos han votado a favor de esa rebaja de la pena como premio por la colaboración. Lo que le preocupa al PSOE justamente es que la justicia española recompense esa colaboración en la lucha contra la corrupción con penas rebajadas, porque entonces introduce una estructura de incentivos en otros procedimientos
penales en los que también está implicado el PSOE o gente del PSOE para que otros acusados en esos procedimientos comiencen a cantar de lo lindo. visto lo visto porque a partir de ahora Leire 10 o Julio Martínez, el testaferro de Zapatero, van a quedarse callados en lugar de revelar a la justicia todo lo que desde luego saben sobre la implicación del PSOE [carraspeo] y de miembros del PSOE en las tramas de corrupción o de extorsión en las que están siendo investigados.
¿Por qué Julio Martínez va a proteger a Zapatero arriesgándose a estar varias décadas en la cárcel? ¿O por qué Leire Díz va a estar protegiendo al PSOE? Un partido que además en público está apestando de ella. Si con eso se arriesga a perder la libertad durante varios lustros, pues ese es el miedo que está recorriendo ahora mismo al PSOE tras esta sentencia por unanimidad del Supremo.
están aterrados de que a partir de ahora más personas estén dispuestas a colaborar con la justicia en destapar, en no seguir ocultando, maquillando, mintiendo sobre los casos de corrupción que afectan al PSOE. Y claro, si eso es así, ¿qué compromiso contra la corrupción podemos creernos que tiene el PSOE cuando se nos dice que ellos no sabían nada de Ávalos y que se alegran de que las manzanas podridas sean finalmente condenadas? ¿Cómo podemos creernos nada de eso si están intentando proteger a muchas otras manzanas podridas del partido? o más bien cuando
están intentando ocultar que el propio partido es la manzana podrida. Y quizá, visto lo visto, quien debería empezar a plantearse si colaborar activamente con la justicia para así conseguir algún beneficio penitenciario como Víctor de Aldama es el number one. Es Pedro Sánchez.
