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pedro infante tuvo-tuvo un reencuentro con sus 3 esposas

Lupita le cree porque es joven, porque es ingenua, porque cuando Pedro mira a los ojos y promete amor, es imposible no creerle. Su madre intenta separarlos. Huele el peligro. Sabe que un hombre como Pedro no busca matrimonio con una bailarina pobre. Pero Pedro insiste y Lupita se va a vivir con él a una casa que Pedro renta especialmente para ella.

Una casa en la colonia Doctores y lejos de donde vive María Luisa, lejos de las cámaras, lejos de todo, otra vida. En 1947 nace la primera hija, Graciela Margarita. Pedro llega al hospital, carga a la bebé, llora de emoción, le promete a Lupita que siempre estarán juntos, que ya son una familia, que la ama.

Lupita le cree porque tiene a su hija en brazos, porque Pedro está ahí, porque todo parece perfecto. Pero Graciela Margarita fallece 16 meses después de poliomielitis. Lupita llora durante semanas. Pedro la consuela. le promete que tendrán más hijos y cumplen. En 1950 nace Pedro Infante Junior. En 1951 nace Guadalupe Infante.

Dos hijos más, una familia completa. Lupita es feliz, cree que Pedro es solo suyo, que viven juntos, que están construyendo algo real. No sabe que a 15 km de distancia María Luisa sigue siendo la esposa legal. Sigue usando el apellido infante. Sigue apareciendo en eventos públicos como la señora de Pedro.

Sigue creyendo que su matrimonio es sólido. Sigue sin saber que su esposo tiene otra casa, otra mujer, otros hijos. Pedro viaja entre ambos mundos como si nada. Sale de la casa de María Luisa por la mañana. Cariño, voy a grabar. Regreso en la noche. Llega a la casa de Lupita al mediodía. Mi amor, perdóname la tardanza. Tuve entrevistas.

Pasa la tarde con ella, juega con los niños, cena en familia, luego se marcha. Tengo una presentación nocturna. Y regresa con María Luisa antes del amanecer. Dos mujeres, dos casas, dos vidas paralelas. Ninguna sabe de la otra. Y Pedro es el único vínculo que las conecta, el único que conoce la verdad completa.

Las dos mujeres viven en burbujas separadas. Cada una cree que es la única. Cada una aguarda su turno. Cada una acepta sus ausencias porque comprende que Pedro es famoso, que tiene compromisos, que la vida de una estrella es complicada. Pero la verdad es más sencilla. Pedro no está filmando cuando no llega. Pedro está con la otra.

Esto funciona durante años. Años de mentiras perfectamente construidas, años de excusas creíbles, años de doble vida, hasta que Pedro decide que dos no son suficientes. Set de filmación de la película No desearás la mujer de tu hijo. Pedro tiene 32 años. Es el actor más famoso de México.

Tiene dos mujeres, tres hijos entre ambas. Una carrera imparable. Debería ser suficiente. No lo es. Ese día conoce a una actriz joven, muy joven. Ojos grandes, sonrisa tímida, voz elegante. Su nombre es Irma Dorantes. Tiene un papel pequeño en la película. Pedro la mira diferente. Hay algo en ella, algo que despierta ese mismo instinto que sintió con Lupita, esa mezcla de protección y deseo, de ternura y posesión.

Comienza a cortejarla. Flores, cartas, regalos, las mismas tácticas que empleó con Lupita, las mismas promesas que le hizo a María Luisa. Irma se resiste al principio. Sabe quién es Pedro Infante. Sabe que todas las mujeres de México lo desean. Sabe que es peligroso. Pero Pedro es persistente, encantador, irresistible.

Le dice cosas que ningún hombre le ha dicho, le promete cosas que ningún hombre le ha prometido. Le jura amor eterno, le jura que ella es diferente. Le jura que la hará su esposa. Irma quiere creerle, necesita creerle. Entonces cede y Pedro cumple su promesa. En 1953 se casan. Ceremonia privada en Mérida, Yucatán. pocos invitados.

Pedro le coloca el anillo. El anillo que alguna vez le puso a María Luisa. El anillo con la inscripción raspada. El anillo del amor eterno reciclado. Irma llora de felicidad. Tiene 19 años. Cree que es la mujer más afortunada del mundo. No sabe que es la tercera. No sabe que Pedro sigue casado legalmente con María Luisa.

No sabe que Lupita sigue esperándolo en otra casa con dos hijos. No sabe que el acta de divorcio que Pedro presenta es falsa. Firma falsificada, documento apócrifo, vigamia, un delito federal. Pero a Pedro no le importa. Él consigue lo que quiere siempre y quiere a Irma. Entonces construye una tercera vida, otra casa, otro barrio, otra rutina.

Ahora Pedro tiene tres mujeres, tres casas, tres vidas completamente separadas y él es el único que conoce la verdad completa. María Luisa, la esposa legal, vive en la colonia del Valle. Lupita, la madre de sus hijos, vive en la colonia Doctores. Irma, la esposa ilegal, vive en otra zona de la ciudad. Las tres esperan, las tres aman, las tres creen que son la única.

Y Pedro viaja entre las tres como un fantasma. Llega, promete, se va. Llega a la otra, promete lo mismo, se va. Y así durante años hasta que alguien habla. María Luisa recibe una llamada anónima, una voz de mujer fría, directa. Su esposo tiene otra familia, hijos, una casa en la colonia doctores. María Luisa Cuelga piensa que es una loca, una fan celosa, una envidiosa, pero la duda queda sembrada.

Comienza a observar a Pedro diferente, sus horarios, sus excusas, sus ausencias. contrata a un investigador privado. El informe llega semanas después. Devastador. Pedro Infante sostiene una relación de 10 años con Guadalupe Torrentera. Tienen dos hijos vivos, Pedro Infante Junior y Guadalupe Infante. Viven en la calle Dr.

Márquez 78. Pedro paga la renta. Pedro compra los muebles. Pedro lleva dinero cada semana. Pedro es el padre, el esposo, el hombre de esa casa. María Luisa Lele el informe sentada en su sala sola, en silencio. No llora todavía. No, dobla los papeles, los guarda en un cajón. Aguarda. Necesita el momento perfecto para confrontarlo.

La oportunidad llega dos meses después. Pedro llega a casa después de medianoche, relajado, silvando una canción feliz. Acaba de estar con Lupita. María Luisa lo espera en la sala. Luz apagada, silencio sepulcral. Pedro enciende la luz, la ve sentada ahí, se asusta. ¿Qué pasa? ¿Estás bien? Ella no responde.

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