El martes tampoco. Sara Inés empezó a hablar con otros amigos, a preguntar, a preocuparse. Alguien mencionó a Rautel que ya había declarado ante medios que Ariadna se había ido sola en taxi esa noche como a las 9 cuando todos se fueron, que la habían visto salir por su propio pie, que no sabían nada más. Pero Sara sabía que eso era mentira, porque Sara había visto la ubicación, porque Sara sabía que Ariatna nunca se fue del departamento.
Y porque cuando un grupo de ciclistas paró en la autopista La pera Cuautla el martes 1 de noviembre por la mañana lo que encontraron a un costado del camino fue un cuerpo de mujer con moretones visibles, lesiones en distintas partes del cuerpo, una mujer que nadie identificó de inmediato hasta que alguien tomó fotos de sus tatuajes y la subió a redes, hasta que alguien vio el dinosaurio en el hombro derecho, el nombre de una madre en el izquierdo, el girasol.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Morelos tomó el caso. Era su jurisdicción, porque el cuerpo había aparecido en su territorio, el fiscal a cargo Uriel Carmona Gándara. El 4 de noviembre de 2022, 4 días después de que Ariatna desapareció del departamento, Carmona convocó a una conferencia de prensa.
Frente a los medios, presentó la resolución oficial de la Fiscalía de Morelos sobre la causa de muerte de Ariadna Fernanda López Díaz, de 27 años, madre de un niño de siete. Su conclusión, Ariadna había muerto por una grave intoxicación alcohólica que causó broncoaspiración. En otras palabras, según Carmona, la joven se había ahogado con su propia saliva por el exteso de alcohol.
No había signos de violencia en el cuerpo, dijo. No había delito que perseguir. Era una tragedia así, pero una tragedia de esas que pasan. La familia de Ariadna vio esa conferencia desde el dolor y la incredulidad, porque ellos habían visto el cuerpo, porque las personas cercanas a Ariadna habían visto las fotos y lo que describían no era el cuerpo de alguien que se había ahogado sola.
Golpes en el cuerpo, “Golpes también en la cara”, dijo su tío Ricardo a los medios. ¿Cómo se va a ir de aquí a allá, ahogada y golpeada? Pero todavía no era lo más grave. Lo más grave estaba por venir, porque mientras Carmona presentaba su versión al país, en la ciudad de México, un grupo de amigas de Ariatna ya había ido a los medios, ya había mostrado evidencias, ya había dicho lo que Sara Inés sabía desde el principio, que Ariatna no había salido del departamento de Rautel en taxi a las 9 de la noche, que alguien estaba
mintiendo, que la versión oficial no cuadraba con nada y la Fiscalía de la Ciudad de México encabezada por Ernestina Godoy abrió su propia investigación. Lo primero que hicieron, solicitar una segunda necropsia. Lo segundo, revisar las cámaras de seguridad del condominio de la calle Campeche. Ahí encontraron el video.
El vídeo. El 31 de octubre por la mañana, alrededor de las 11 horas del estacionamiento del condominio de la calle Campeche captaron a un hombre saliendo de una puerta lateral. Cargaba algo en el hombro. Era el cuerpo de una mujer inerte, con el peso muerto de quien ya no puede sostenerse sola. El hombre cruzó el estacionamiento cargando ese cuerpo, bajó por las escaleras de servicio, llegó a la camioneta negra que estaba estacionada, metió el cuerpo, cerró y arrancó.
Ese hombre era Rautel Astudillo García y la mujer que cargaba en el hombro era Ariadna Fernanda López Díaz. El 6 de noviembre de 2022, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Shane Baum, mostró ese video en conferencia de prensa frente a todo el país y mientras el video corría en las pantallas, acusó directamente al fiscal Uriel Carmona Gándara de estar encubriendo un feminicidio.
La segunda necropsia lo confirmó. El 5 de noviembre, la Fiscalía de la Ciudad de México anunció los resultados. Ariatna Fernanda López Díaz no murió de broncoaspiración alcohólica, murió de trauma múltiple. Su cuerpo tenía diversas lesiones causadas por golpes. Alguien la había golpeado hasta matarla. Al menos dos personas, según la investigación habían participado.
Policontundida usó la fiscal Ernestina Godoy una palabra técnica que significa golpeada en múltiples partes del cuerpo, que significa alguien la fue golpeando, que significa no fue rápido. Y mientras la fiscalía de la CDM Exis anunciaba esto, la fiscalía de Morelos ya había hecho algo más.
El cuerpo de Ariatna había sido lavado y embalsamado después de la primera necropsía. Eso destruyó evidencia de posible violencia sexual. Los peritos de la CDMX confirmaron que no podían determinarlo ya. El cuerpo lavado, la evidencia borrada, la versión oficial ya lista. Carmona había dicho broncoaspiración cuando el cuerpo gritaba otra cosa.
Vanessa fue la primera en caer. El domingo 6 de noviembre, elementos de la Fiscalía de la Ciudad de México la localizaron y detuvieron en Ecatepec, Estado de México, 20 años. amiga y compañera de trabajo de Ariatna, novia de Rautel, ella que había ido al velorio, ella que había parado frente a los medios en la funeraria Grossman de la colonia Doctores, donde Ariatna fue velada entre flores y girasoles y llanto, y había estado ahí en silencio, sin dar declaraciones, viendo como amigos y familiares de Ariadna se
despedían de ella. Ella que le había mandado mensajes a Rautel mientras los amigos de Ariatna preguntaban a dónde se había ido. Ya me mandó mensaje otro de sus amigos. Creo que el que sabe un poco más es Ernesto. O sea, cosas como a qué hora se fue y en qué, o sea, Uber o Taxi.
Que si les puedo compartir esa info, es que van a ir a meter denuncia y necesitan lo más de detalles que puedan. Y Rautel le respondió, “Amorcito, me da miedo todo esto.” Y Vanessa le dijo, “Pero amor no es nuestra culpa, ni va a ser contra ti, simplemente para saber por dónde buscar.” Y entonces Rautel le dictó la versión, palabra por palabra, la versión que debían repetir, la versión del taxi de las 9 de la noche de que Ariatna se había ido sola y por su propio pie.
Esos mensajes llegaron a la fiscalía. Esa tarde Vanessa fue detenida. Al día siguiente, el lunes 7 de noviembre, Rautel Astudillo García se presentó voluntariamente ante las autoridades en el estado de Nuevo León. Dijo que no había asesinado a Ariatna. Dijo que cooperaba. dijo que no tenía nada que esconder. El hombre que las cámaras habían captado cargando un cuerpo en el hombro dijo que no tenía nada que esconder.
El 8 de noviembre fue trasladado de Monterrey a la Ciudad de México, entregado por las autoridades de Nuevo León a la Fiscalía capitalina. Y aquí es donde la historia se abre en dos, porque hay un caso de feminicidio, el de Ariadna, y hay otro caso que crece al lado, el del fiscal Uriel Carmona Gándara.
¿Por qué un fiscal presentaría una causa de muerte falsa ante los medios? ¿Por qué diría broncoaspiración cuando el cuerpo mostraba trauma múltiple? ¿Por qué su fiscalía haría lavar y embalsamar el cuerpo antes de que la familia o una segunda instancia pudiera revisarlo? La investigación encontró una respuesta posible. Rautel Astudillo García tenía negocios en Morelos, en Morelos y en Acapulco.
Era empresario de logística y aduanas. tenía relaciones en el estado. La entonces jefa de gobierno, Claudia Shane Bo lo dijo sin rodeos en conferencia. El fiscal Carmona y Rautel tenían un nexo, un vínculo que explicaba por qué el primer dictamen quería cerrar el caso tan rápido, tan limpiamente, sin delito. Carmona lo negó.
dijo que su fiscalía había actuado con apego a las pruebas disponibles, que la broncoaspiración era la conclusión que los indicios le daban, que la intromisión de la fiscalía de la CDM Exs era un acto político, pero el video estaba ahí y la segunda necropsia estaba ahí y los mensajes entre Rautel y Vanessa estaban ahí y el teléfono de Rautel, según la Fiscalía de la CDMX, lo ubicaba en Morelos esa madrugada del 31 de octubre.
En la misma zona donde apareció el cuerpo de Ariatna. El 8 de noviembre de 2022, Rautel Astudillo García compareció ante un juez. Se le dictó prisión preventiva, cargo, feminicidio. Más tarde se añadiría el delito de desaparición por particulares, dado que la FGR entró al caso por la dimensión federal del traslado del cuerpo entre estados.
Vanessa también fue vinculada a proceso, cargo, feminicidio en coautoría, ambos enviados al sistema penitenciario, ambos con prisión preventiva justificada. Pero antes de hablar del proceso legal, hay que volver a esa madrugada. Hay que volver al departamento de la calle Campeche porque lo que ocurrió ahí adentro entre las 19 y 44 horas del domingo 30 de octubre cuando los otros invitados salieron y las 11:26 del lunes 31 de octubre cuando las cámaras captaron a Rautel saliendo con el cuerpo de Ariadna en el hombro, son aproximadamente 16 horas, 16 horas que
la investigación reconstruyó a partir de la segunda necropsia del análisis de evidencias, de las llamadas telefónicas entre los imputados, de los movimientos de los teléfonos. Lo que los peritos determinaron es esto. Ariatna murió a golpes, trauma múltiple, golpes en distintas partes del cuerpo. Su cuerpo no tenía las marcas de una caída, ni de un accidente, ni de una broncoaspiración.
Tenía las marcas de alguien que golpea a otra persona. La Fiscalía de la CDMX señaló que al menos dos personas participaron. dos personas en ese departamento, quedando solos con Ariadna Rautel y Vanessa la pareja, el empresario de 34 años y su novia de 20 y Ariadna de 27, que había dicho que sí a la invitación de su amiga compañera de trabajo, que había compartido su ubicación con Sara por costumbre, por precaución, por ese instinto que las mujeres en esta ciudad aprenden a tener.
Lo que pasó en ese departamento esa noche, nadie puede describirlo exactamente todavía. El proceso judicial sigue. Pero los peritos dijeron que los golpes causaron trauma múltiple, que fue mortal, que no fue rápido y que después, ya muerta, Rautel la cargó en el hombro por el pasillo de servicio del condominio.
La bajó por las escaleras, la subió a su camioneta negra. manejó 80 km hacia el sur, cruzando el Estado de México, entrando a Morelos, llegando a la carretera La Peracuautla y ahí la dejó en el acotamiento como si fuera basura. Sara Inés Martínez Rico llevaba dos días sin noticias de Ariatna cuando vio las fotos que los ciclistas subieron a redes.
Fotos de una mujer sin identificar, cuerpo en la carretera, tatuajes visibles. Sara reconoció el dinosaurio del hombro derecho en el momento en que lo vio. Ella siempre subía muchísimas historias, dijo Sara después, y por eso sabíamos con quién estaba ese día. Nunca salió de Fishers en un taxi como dicen. Estaba en casa de ellos con ellos.
Sara fue la que movió el mundo esos primeros días, la que fue a los medios, la que dijo lo que sabía, la que presionó para que la versión oficial de Morelos no fuera la versión que quedara y la que en el velorio, en la funeraria Grossman de la colonia Doctores, donde Ariatna fue despedida con flores y girasoles, enfrentó la incomodidad de saber que Vanessa también estaba ahí, que Rautel también había aparecido afuera hablando con los medios, dando su versión.
Mucha gente de la que está aquí lo conoce”, dijo Sara esa noche. Era cliente frecuente del restaurante. Nosotras trabajábamos ahí. Muchas de las personas que están aquí han salido varias veces con él y lo decía mirando hacia la gente que lloraba alrededor del ataúd. Lo decía mirando hacia Vanessa que estaba ahí callada.
El proceso judicial que siguió tuvo múltiples frentes, frente uno, Rautel Astudillo García y Vanessa Flores, vinculados a proceso por feminicidio en la Ciudad de México, prisión preventiva dictada el 8 de noviembre de 2022. Frente dos, la FGR, que entró al caso en paralelo investigando el delito federal de desaparición por particulares, ya que el traslado del cuerpo involucró cruzar de un estado a otro.
En septiembre de 2023, un juez de control del reclusorio norte determinó que había datos de prueba suficientes para vincular a Rautel a proceso también por esta vía y decretó prisión preventiva justificada. Frente Tres. Uriel Carmona Gándara. Casi un año después del feminicidio de Ariadna, en octubre de 2023, elementos de la Fiscalía General de la República, infantes de la Marina y Policía Estatal de Seguridad detuvieron al fiscal de Morelos.
Los cargos que se investigaban: encubrimiento, obstrucción de justicia, posible colusión con el feminicida. El hombre que había parado en conferencia de prensa a decir que Ariatna había muerto de broncoaspiración alcohólica, terminó detenido por intentar ocultar exactamente lo contrario. En enero de 2023, la FGR emitió su dictamen definitivo sobre la causa de muerte.
Golpe en la cabeza. Ariadna Fernanda López Díaz murió de un golpe en la cabeza. Trauma craneano. La violencia fue directa, concreta, ejecutada por alguien que estaba ahí con ella. La fiscalía de la FDMX ratificó feminicidio con participación de al menos dos personas y el cuerpo lavado, el embalsamamiento apresurado, la pérdida de evidencia de posible violencia sexual.
Eso también quedó en el expediente como parte de la investigación contra Carmona. Los abogados de Rautel intentaron en distintas instancias impugnar la vinculación a proceso. En mayo de 2025, 2 años y medio después del crimen, un tribunal colegiado le negó la protección de la justicia federal. Rautel Astudillo García continuó en prisión.
Vanessa Flores, también detenida en el Centro Femenil de Reinserción Social de Santa Marta Catitla. El proceso penal por feminicio sigue su curso en la ciudad de México. Hay algo en este caso que se queda atorado, que Rautel fue al velorio, que Rautel estuvo afuera de la funeraria Grossman hablando con los medios, diciéndoles que Ariatna se había ido sola en taxi dando detalles del departamento del Fishers de la noche de domingo, que puso cara de hombre que coopera, de hombre que también está preocupado, de hombre que también quiere
saber qué pasó. y que Vanessa entró al velorio, que vio el ataúd que estuvo ahí entre la gente que lloraba a Ariadna. Sara Inés dijo algo que quedó grabado. Pedimos justicia. Exigimos justicia porque Ari la merece, porque la forma en la que murió no se la merece absolutamente nadie. Que sepan que no vamos a parar. No paró.
Fue a los medios cuando nadie más los escuchaba. mostró la ubicación en tiempo real que Ariatna le había compartido. Señaló las contradicciones en la versión oficial. Presionó hasta que la Fiscalía de la Ciudad de México revisó las cámaras, hasta que el vídeo apareció, hasta que el país vio a Rautel cruzar el estacionamiento con el cuerpo de Ariatna en el hombro.
Y el niño de 7 años, el hijo de Ariatna, al que ella dejaba cenando antes de salir a trabajar en los turnos de noche. Ese niño que el martes 1 de noviembre ya no tenía mamá y todavía no sabía por qué. Ese niño que creció sin que nadie pudiera explicarle del todo lo que le pasó a su madre esa noche de domingo en un departamento de la colonia Condesa.
En los meses que siguieron, el caso de Ariadna Fernanda se convirtió en símbolo. Marcharon por ella el 8m. gritaron su nombre en las marchas feministas de la CDM Exis y de otras ciudades. Ariadna no murió. Ariadna la mataron. Se volvió consigna. Pintas en muros, flores en las paredes del Ministerio Público, porque el caso tenía todo lo que el sistema suele usar para enterrar la verdad.
un fiscal dispuesto a firmar lo que fuera, un cuerpo lavado, una versión oficial lista, un empresario con contactos en el estado donde apareció el cuerpo. Pero también tenía a Sara y a los amigos que fueron a los medios, y a los ciclistas que no siguieron pedaleando cuando vieron algo en el acotamiento, y a los peritos de la CDMX, que hicieron una segunda necropsia, aunque Morelos ya había cerrado el caso, y a las cámaras de seguridad de un condominio en la calle Campeche, colonia Condesa, que grabaron todo. Rautel Astudillo García sigue en
el reclusorio preventivo varonil Oriente mientras avanza el proceso por feminicidio. Vanessa Flores sigue en Santa Marta Catitla. El proceso de Uriel Carmona Gándara, el fiscal que intentó ocultar lo que el video dejó al descubierto, continúa también en los tribunales. Y el niño que ahora tiene 9 años o 10, dependiendo de cuándo leas esto, carga con algo que ningún proceso judicial puede reparar.
Nadie puede repararlo. Eso es lo que queda cuando alguien como Ariadna Fernanda López Díaz, de 27 años mesera en la colonia Condesa, madre con un girasol en la ventana y el nombre de su mamá tatuado en el hombro, sale un domingo a convivir con quienes creía que eran sus amigos. Eso es lo que queda.