BESO INESPERADO ENTRE VICTORIA RUFFO Y MARIBEL GUARDIA

¿Hay algún actor famoso que haya estado a punto de ser mi padrastro? Pues, Eduardo, ¿de dónde saliste tan calientito? Me parece que no te agarras porque no te alcanzas. ¿Pero por qué? Ah, bueno, ella sí me dijo que de no ser porque lloro no hubiera hecho nada en esta carrera. Ya, pero a mí me dijo que no sabía cómo yo me pagaban por cantar.
Él abre la boca, te la pone encima de la tuya sin compartir saliva, nada. Ya se puso bien rara. Y si era fiestera yo, la verdad. Ay, tú también. Ay, yo no. ¿Te acuerdas esa vez? que me querías besar. Ay, est buenísimo. Ahora sí que se nos juntó la chamba, mis queridos amantes del trago coqueto. En esta ocasión nos acompaña de nuevo mi señora madre Victoria Rufo.
Y no contenta con todas las barbaridades que soltó el programa pasado, ahora se trajo también a su comadre Maribel Guardia. Que Dios nos agarre confesados y que la cruda nos agarre no muy fuerte. Sí, sí. Me porto un poquito mal, ¿verdad? Bastante. ¿Qué onda, chicas? ¿Cómo están? Oigan, muy a gusto. Oye, no digan que lo acusé.
Es nuestro secreto. No, que estaban platicando. Es que yo dije, vi a tu mamá y dije, es oye, que me haces beber, que me haces llegar muy temprano. No me echaste ni un shotsito para empezar. Fíjate que te iba preguntar, luego me pone nerviosa. Exacto. Hoy no te En todos los programas le he preparado shots, pero mezclados, pero yo creo que hoy como vino tu mamá.
Sí, viene directo. Sí, sí, sí, viene directo porque le contaste el chafita. Es que la producción me dio para este Está bien, hombre. Está bien. Está bueno. Bueno, Maribel, tú diste tres palabras. Tres palabras y espérame, ahorita vas a brinar con ellas. Me llame como quiera. Soy su tía. Maribel dijo tres palabras que era amor, empatía y lucha.
Ajá. ¿Cierto? Sí. ¿Y sí o no? Sí. Sí, sí, sí. Y entonces, ¿qué qué nos hiciste? Bueno, antes de que brindes con ellas, quiero que se tomen un shot tus tres palabras. Son tres palabras. Son tres. ¿Las dijiste o no las dijo? Simplemente mis angustias. ¿Las dijo o no las dijo? Esas palabras son. Ah, fue una más de las que me gusta porque las dos somos cantantes profesionales.
Feo. Cantamos feo. Pero no es mal. Imagínense con sentimiento. Cantar. Y luego me invitan a comer así, ellas me dicen, “Vámonos a comer.” Le digo, “No, no es que luego sí se ponen bien intensas porque, perdón, quiero que sepan una cosa. Tú invitas a Victoria a comer, ¿verdad? Y uno está apenas abriendo su corazón con Victoria cuando aparece el hijito mamá.
” Y uno dice, “Viene un ratito, ¿verdad? Va dar un beso a su mamá.” Ah, no, se queda toda la [ __ ] comida la No, yo le y a pedir tragos y un cuentón por dicha que paga al final. A ver, eso yo siempre le digo porque me dice, “Vamos a comer.” ¿Quiénes? No, tú con cinco amigas mías. No, le digo, “Me siento el maquillista o me siento como el amigo gay que las peina o porque ahí estoy en medio de pura señora.
” Sí, pero te sientes pero bien que llegas, ¿no? Ah, bueno, sí, ahí llega y ahí está comadreando con toda la dieta. Claro, porque además son muy divertidas mis amigas más que las tuyas. Sí, ya no las conozco. Son muy aburridas, pero mis amigas toman, cantan. Ah, es verdad. Este, son albureras de characheras. Entonces, ¿dónde puede aburrirse este? Bueno, la última vez estuvimos con Aracel Arábula. Es para tu mami.
Es pulpitaero Castro y apareciste ahí. Me estoy sintiendo como Sarita. Y ahí llegaste y tenías que llegar y que vuelvo ahora mi amiga y vuelves a llegar y llegó Sarita. Se ve muy bueno. Es polpita de pepino con jugo de limón, así es que les va a gustar muchísimo. Está fresco, natural. Es natural. El tuyo sí es este aguardientoso de esos que te gustan. Bueno. Mm.
Órale. Está bueno. Sí, pero fuertecito. No sabe más a pepino. No, a mí me sabe más a tequila. Cada quien es en lo que le hace falta. Bueno, pero es que aparte a ti te mandan hasta chupes, ¿te acuerdas? A mí que qué idiota. Es que una vez fuimos a comer una de las tantas veces que las alcancé. Okay. Y este y unos unos señores, Maribel, pues donde llega capara los señores se emocionan un poco y entonces empezaron de no le quieren mandar un trago a Maribel no yo, sí, sí pid me lo tomo yo.
Lo tomo y piden le pide el más caro. El más caro y a ver la cuenta. El más caro y Mar no no pídele el más caro. Tres. Sí, pues sí, como si a mí me fu nada más querían invitarle a Maribel también a Victoria, no te hagas. Y entonces, ay, sí es cierto. Y lo peor es que esa vez sí no los tomamos. Sí, pues oye, estaban carísimos, pero ahí van los señores a decirnos, va, de bueno, ¿quieren venir a la mesa y ya está? No, no, no con el trago.
Está bien. Gracias por el trago, pero no no no. Bueno, se aprovechó, ¿no? Siempre que vamos a los restaurantes siempre me dictar. Ami, tengo un restaurante divino, tienes, te va a encantar. Y entonces yo digo, “¿A qué hora lo conoció Victoria?” Me lo recomendó José Eduardo. Y ah, José Eduardo, sí, debe estar bueno el restaurante y ya llegamos, ¿no? Entonces nos dice, “¿Quiere algo de la caba del señor José Eduardo? Cabas en todos los restaurantes de México.
Botellas de Champag, botellas de coñac, botellas de no sé cuánto. No, no de la acaba del señor, no, porque tampoco, ¿verdad? No abusemos. Es que un día se abusó. Ah, pero primero me avisaron del restaurante porque me dijo, “Voy a ir con varias amigas.” Dije, “Sí, ma, voy a usar la cabe.” Yo, “Sí, date.” Pero pues es que mi mamá de repente como tiene días que no y días donde dice, “Hoy hay que celebrar.
” Ajá. Y de repente me marca el capitán, me acuerdo que me dice, “Oiga, eh, su madre ya ya se acabó.” O sea, sus amigas ya están muy servidas, o sea, la caba ya está bajo sí. Ya nada más le dije, “No, está bien, está bien.” Bueno, nada más aviso porque sí van con todo. Yo, “No, está bien, está bien.” Pero muy linda y muy amable.
Cuando yo regresé ya la sabía. Se la rellené, me la rellenó, pero sí me dijeron, “Su mamá acabó con todo. Viene con mucha actitud, ¿no? Mis amigas más. Sí, tus amigas eran las Yo las acompañé”, dice. Yo iba a acompañar tus tres palabras. ¿Cuáles son tus? O sea, tres palabras que te definen. Ay, tú. Ay, no. Pues sabrá Dios.
Este, tímida, inocente. Inocente. Y tienes la mirada. Y y sí. Este, humilde, humilde, todo humilde. Yo sí, sí eres, ¿verdad? Que sí, sí eres humilde. Les tengo estos dos cócteles, chicas, que en realidad este es especial para ustedes porque humildad, los azulitos, sí, por favor. Los azulitos son humildes, entonces ahí va un poquito de humildad en el azulito.
Exacto. Claro. Y esta parte de empatía y divertido viene también con el azulito. Entonces, pruébenlo. Está suavecito. Está del Esto es para ti. Simpático, divertido, reventado. ¿Cuáles son tus tres palabras? Oye, sí. Nunca te las hemos preguntado. Nunca me las has pedido. Nunca te las he pedido. Es el cómodo.
A ver, dame tus tres palabras. Este divertido. Okay. Ahí está. Yo sabía divertido. Bien. Eh, amiguero. Okay. Y serio. No. Ay, no, por favor. Sí, soy serio. ¿En dónde? Cuando trabajas de ponen su papel serio. Sí, soy serio. Serio. Exótico. Exótico. Exótico. Queda perfecto. Exótico. Un beco. Una guacamaya. Tú eres exótico.
Miren los zapatos, por favor, que yo ya me los voy a comprar. Claro, ¿verdad? Traen el precio. El precio. Sí, sí salieron caros. Hasta acá se vio. Hasta acá se vio. Ya no me los voy a comprar. Ya vio el precio. Digo, no, ya. Ya olvídelo. Los voy a comprar fake. Bueno, salud. Exótico. Exótico. Serio. Un hombre luchador. Ya no. Luchador no te queda de plan.
Mira cómo llegó el sobre hoy. Yo cuando lo recibí dije, “Wow, gracias.” Llegar a los domingos. Gracias. Me pagaron doble por ser domingo. Sí, porque está como acidito. Sí. Bueno, ya llegó el sobre. Miren, miren. ¿Y ese sobre qué tiene? Ah, lo que nos van a pagar, Víctor. Con eso me compro las tenis. Con eso ya. Gracias, mi amor.
De verdad, qué detalles. Pagan bien aquí. Sí, sí se paga bien. Aquí se mocharon. Pero es que sabes que le acabo de encargar una bolsa que yo pensé que me iba a regalar para y no te la de Ay, qué poca está mintiendo, ¿sabes? Pero el bien que va por sus tenis carisisísimas de París. Sí, son de París y a ti la bolsa no te la de No, no. De hecho, yo tengo otros datos.
Le regalé una bolsa hermosa traída de París. No, traída. Traída de Madrid. Se la traje de Madrid cargando. Ajá. en la en el avión y aduanas escuchando. Bueno, y entonces este buscándote al rato, ¿no? Ya la había usado varias veces y entonces se la traje muy bonita, se la regalé y al día siguiente, ¿a quién crees que se la había puesto? A Paola.
A tu a la a la hija se la regala todo. Yo le he regalado lentes cuando me encuentro a la hija con los digo, son los lentes que le regalé a Victoria. Es que se los presté porque le encantaron. Bueno, ahí vengo cargando la hermosa. Me me pasé una hora buscando a ver qué bolsa para mi mamá. Se la entrego en Navidad y al día siguiente ve a mi hermana con la voz.
Claro. Y yo y me dijo lo mismo. Se la presté un ratito porque se le combina muy bien con lo que trae hoy. Porque me carga la bolsa. Ah, yo le voy a cargar la bolsa para que me regale la tuya. A mí no me quiere adoptar. Regal. Ay. Ajá. Te todo le regalas a esa niña. Ella se compra algo. Bueno, es que la verdad es que pocas cosas te gustan, ¿no? Pero le gustan los lentes redondos y grandes.
Entonces, yo siempre que veo lentes redondos y grandes se los compro, ¿verdad? Porque sé que de las pocas cosas que le gustan, pero puro cuento, porque siempre me encuentro a la hija con los lentes y hasta a tu hermano. A, sí, en serio. Sí, es cierto. Y ahora en Las Vegas me dice, “Óyete, este, quiero esta bolsa.” Y todavía me volteó con con Paul y le digo, “No, la ha de querer Vicky.
” Y entonces me está diciendo mi mamá, dije, “No, sáque. ¿Qué?” Dije, me dice Paula, “No, sí, pero esa marca sí le gusta a tu mamá y yo.” “No, ya no confío.” Le dije, “Esto se lo está pidiendo Vicky para que yo se lo dije, no híjole, de veras, te afama y échate a dormir. No es posible.” Ahí va. Estas preguntas yo no las he visto.
Okay. Ni mafer. Esta esta es para ambas. Okay. ¿Cuál chisme de la prensa de espectáculos sobre ustedes ha sido el que más risa les ha dado? Sé que digan, “Ay, esta cosa que inventaron que a mí me da risa todo porque me viene valiendo sombrillas lo que digan o dejen de decir la verdad.” Bueno, así algo en específico, pues no chismes, ¿no? Pues como que haga así como que es que ya la verdad es que últimamente uno se ríe de todo, ¿verdad? Sí.
Ya con los años te pasas a resbalar, porque ya le han dicho a uno cada barbaridad, sí, que ya de verdad le es y y se ríe uno del personaje que crean y si es divertido porque ya te lo tomas es que si lo más vale que te lo tomes con sentido del humor porque si no si te lo tomas en serio para las baridades dicho. Sí. Bueno, sí lo inventan. Es preferible reír que llorar.
Así es la vida se debe tu pueb musical musical. ¿Sabes qué? No, ahorita que te cante la del camarón. Ah, sí. Camarón pelado. ¿Tú quieres camarón pelo? Te doy camarón pelo. Prefieres con salsita y con limón. Qué bonito. Éxito. Es su éxito internacional. Éxito. Claro. Y ay, las papas. Ay, las papas. Qué ricas son las papas.
Con un poco poco ya. Acuérdamela. No pues ya es un trago. Es culpa de esta muchacha de verdad. Es mi culpa. Estoy diciendo Bueno, a ver la siguiente. Bueno, a ver, a ver. Esta va para mi madre. Tú conociste a todas mis novias. No a todas, eh, tampoco. ¿Cuál era la que te caía peor y por qué? Todas que me caen mal. Santísima Virgen, me consta, me lo cuenta, dice.
Nunca ninguna le llenó o porque claro, su hijito divino perfecto que lo acampañaba todas sus comidas de ella, que no lo quería soltar, pero no quería que te diera ni el aire, no veía ninguna buena para ti. A ver, siguiente. Maribel, qué galán de telenovela besa muy bien. ¿Qué galán de telenovela? Esta ya la contestó mi mamá en otro programa, pero e bueno, no en Ay, Dios mío, Humberto Seita.
Ay, no es cierto. Sí, te besó. Bueno, cada quien habla como le va en la feria. Bueno, a mí me ha besado. Oye, el que tiene muy buena técnica para besar, dicen que es Arturo Penicho. Arturo Ay, no es cierto. Tampoco no tiene buena técnica porque no te besa y se ven unos besos espectaculares. O sea, él te dice, “Mira, cierra la boca y yo voy a hacer el resto.
” Entonces él abre la boca, te la pone encima de la tuya sin compartir saliva, nada. Ya se puso bien rara. Y no es abre la boca y te traga la boca. Mira, te lo voy a dar. Pero insucciona o qué te muestro como abre la boca así y tú dejas tu boca en el medio y él hace todo el movimiento y se ve unos besos y no te come como parte de la cara y se ven increíbles y no hay contacto de ningún tipo.
No te v dile que te ves. Dile, por favor, no me toques. Por favor, sigue el tutorial. No hay contacto, no hay pecado. Qu asco. Qué asco. A ver, ¿cuál ha sido su peor jefe? Ay, Diosito santo. Mi peor jefe. Híjole. Sí tiene, Maribel. Sí tiene. Fue uno que está que era el productor de Qué rico mambo. ¿Quién era el de qué rico mamb? Omar Suárez.
No. Sí. Ah, el primero. Qué horror, Dios mío. No, sí espanto. Se llamaba Lalo. Lalo. Sí, sí. Los No, era una cosa tenebrosa, ¿verdad? Que sí. Andar a Omar Suárez. No, no, no es Omaro. Es que Omar luego también se pone bravo. Sí, sí, sí. Tipazos un caballero. Yo hice que rico mambo. Y me debían me deben como 15 fechas.
Ese no, ese tipo eran unos ladrones. No, no. Terrible. Miga. Yo me acuerdo que ya después de que dejaron la obra lo compró otro productor que fue maravilloso y con él fuimos a toda la República y nos fue increíble con la obra y un día antes de debotar en el Blanquita me mandaron para meterme a la cárcel.
Si te presentas mañana en el Blanquita, te metemos a la cárcel. Y yo me presenté en el Blanquita, ¿verdad? Pero sí, este, tú sabes que la noche anterior te llegue un citatorio. Citatorio. Claro. Sí. Muy feo. Bueno, ¿y tú? No, fíjate que a mí me han tratado muy bien. Tienen miedo porque con esa a nosotros no nos tienen respeto.
Nos deben fechas, nos deben dinero. Ah, no, a mí nunca me han quedado de ver. La verdad que a mí tampoco, porque además soy un soy Bueno, es que yo cobro antes. Esa la esa cosa que te paguen después no funciona. Están dando puros consejos aquí muy malos. Pues ya saben, hay que cobrar domingo triple antes y todos tomando.
Sí. No, no, no. Sin equipo. Tú sola vas a estar con Sí, voy a estar con José, pero con un brillete allí abajo, así amarrada. A ver, oigan, no manchen. Oye, todas esas vamos a contestar. No son más de los que dicen como mamá, ¿cuál fue la peor mentira que me dijiste de niño? Mm. Que te amaba. Que eras mi hijo. Que eras mi hijo.
No es cierto. No es cierto. No, su hijo sí era, pero había que averiguar quién es el papá. Es que no queda ni la menor duda. No habría No cabe la menor posición. Siempre siempre dije que yo iba a decir que no sabía quién era el padre. Pero no hay manera, amiga. No hay una manera. Siempre dije, “Ahora, ahora que nazca, ¿quién es el papá?” ¿Quién sabe? No sabemos.
No sabemos. Pero sí se sabe. Sí. La peor mentira que te haya dicho o cómo? Sí. La peor mentira que me hayas dicho de chiquito. De niño. Que dijiste, “Ay, me siento más.” Pues lo del lo del ratón vaquero. Ah. M. Lo de los dientes era bien codo. Ay, no es cierto. No es cierto. Sí, era era dadoso. No tienen madre. A ver, Maribel, ¿se siente extraño que tanta gente haya visto tus calendarios pensando en los amigos de la familia? tu dentista, el que te vende la fruta.
El que te vende la fruta, el que me vende la fruta. Yo nunca conocí al la fruta. ¿Ustedes creen que Maribelita Guardia va a ir a comprar fruta? Bueno, la he visto en unas fachas. Que bueno, ahí te cargo, ¿eh? Híjole. A ver, este es para ambas. Ale, ¿quién es? ¿Qué prefieres? ¿Qué? Est está pasó.
¿Cómo estará que no? No, cuando es que habla de las edades. Ay, que celebra celebrar tu cumpleaños todos los días durante un año o solo celebrar tu cumpleaños uno una vez cada 10 años. Ay, no hay que celebrarlo todos los días porque sabrá Dios si vamos a estar vivas en 10 años. Además, ya ahorita ya es cuenta regresarlos todos porque ya como va la cosa y un momento nos cayeron todos los almanaques encima.
Sí, sí, está muy dura esta situación de la edad, ¿verdad, Am? Pero bueno, chicas, les tengo una buena noticia. Ya acabamos. Bye. Gracias. Qué rápido con lo que ustedes también le pueden hacer preguntas a José. Ahora sí me puse de su lado. Corre, visto. Oye, José, Eduardo, ¿de dónde saliste tan calientito? Qué bárbaro.
O sea, me parece que no te agarras porque no te alcanzas. ¿Pero por qué? No sé. Se te nota, ¿verdad, amiga? Pongan atención a lo que estoy diciendo. Estoy hablando de las calenturas de tu hijo. Uh, verdadamos aquí, chicas. Eh, mira, mira, se te ve terriblito. No, yo yo hasta fui un colegio legionario. Ay, bueno, echó a perder el colegio.
Lo ha de haber corrido. Sí, sí, de hecho. Sí. Ajá. No, pero a ver, dicen, “Cuéntame una mentira que me hayas dicho y que nunca me hayas confesado.” Uy, diario, diario, diario, diario. ¿Qué? Me mentías. Se te escapaba del colegio, iba, se iba a dormir a casa. No sé dónde, no, pero aparte, ay, no, era terrible.
Pero ellos creen que uno no se da cuenta y creen que te están viendo la cara de Juan todos los días y tú dices, “Ándale.” Sí, ve con Dios, papita. O sea, más bien sabe todas mis Sí, sí, sí. O sea, tus pato patoaventuras. Según yo algunas no te dabas cuenta, ¿no? Sí. Mm. Oye, bueno, pero ¿por qué en unas me regañabas y en otras no? Ah, nunca lo agarraste fagándose con una novia. Qué vergüenza. En la casa.
O sea, que falta. Pero es que mejor en la casa que afuera. No, afuera fuera. En el coche. Ay, ¿cuál fue la coche? Te tuve que despertar. No, como se quedó dormido en el coche y haciendo y haciendo el el delicioso. Yo lo vi, lo vi con el trasero pelado, pero ocupadísima yo. Ay, no, pero es que terminé muy cansado.
Pero ya vestido y todo, ¿no? O con el traserillo pelado. Ay, qué vergüenza, de veras. O sea, qué falta de respeto a tu santa madre. Y sí, me dio pena, pero está todo empañado. Sí. Entonces, nada más fui como hizo así, no tocó el y una luna llena porque no había que no había llegado a dormir. Ay, no. Entonces, pues se pregunta tristeza.
Bueno, a ver, ya no. No, ya una ahorita va de la otra. A ver, ¿qué es algo que siempre me dijiste que no hiciera? Ese es para ti. Y tú lo hacías cuando eras joven. Todo. Oh. Algo te vienes a sacar tus traumas. No, no, no. Yo le decía que no tomara, pero yo tomé. O sea, pero a mí se me quitó. Y este sigue. Se te quitó los 45.
Oye, ¿quién te quién te lo preguntó? No, es que una vez íbamos, me acuerdo, con su chóer, que la conoce desde los 15 años, ¿no? Su chófer. Y entonces íbamos este pasado enfrente como de un tuburio, ni siquiera un lugar decente, o sea, no no era un congal. Y le dice este, porque su chófer le dice luego a Vicky o Victoria, una confianza que tienen ahí.
Y entonces le dice, “¿Te acuerdas de este lugar?” Sí, sí, sí, sí, sí, sí. Qué bueno que no era un hotel porque me hubiera espantado. Y entonces volteo yo. Sí, ya, ya se acuerda cómo la saqué. Sí, ya, ya, ya. No, si si me han contado unas historias. Sí, si era fiestera yo, la verdad. Ay, tú también. Ay, yo no jamás. Hay diferencias. Okay.
¿Quién iba a pensar de Victoria? O sea, es que todavía de mí se lo podrían creer, pero de ella. Santa Victoria de Así. Nos conocimos de Aztecas. Sí, de aztecas. Vestidas de aztecas. Los dos en el conal y a la misa, Victoria Maribel y las piernas del millón. No es cierto. Pero sí, sí, nos conocimos vestidas de aztecas.
Bueno, pero sí era muy tremenda. Muy Sí, sí, sí era tremenda. No, no era noviera. Noviera, noviera, pero no hay de tomar. Nunca has tomado en la vida. Se toma un traguito cada obispo. Hace los últimos 10 años. Pero antes de eso no. Antes sí. Sí. Sí, sí, le entr era un un coñac por cada 40 minutos. Qué bárbaro.
Como son los hijos, de veras. Sí, ¿verdad? O sea, traíastas un en la cajuela. Ay, qué bárbaro. Qué mentiroso. Tú, ¿verdad? Ay, qué bárbaro. De no traías una en la cajuela. Está hablando de tra en la cajuela. Ay, cómo mienten. Ay, sí, qué mentiroso. Inventan. Oigan, por cierto, también hay preguntas de los fans en el Hay preguntas de los fans.
Ah, en el mazo. Maribel. Ah, Maribel, ¿tú has conocido a varios novios de mi mamá? No, bien segura. Estás en un círculo de confianza. Sí, aquí de aquí nadie sale. Aquí nadie sale. Lo que firmaste ahorita te enseño. Tú tranquila. Yo no, mi amiga, yo no tengo que contar sus cosas jamás. Dios lind. Pero alguno te cayó bien.
Me va a llevar en su siguiente telero. Vela no puedo quedar mal con Bueno, alguno te cayó bien. Sí, claro. Hay varios muy simpáticos y guapísimos. No tenía tan mal gusto a su excepción. De repente tenía sus cositas deslices por ahí. Deslices, pero normales. Sí. No, yo no voy a quedar mal con ninguno. Con ninguno. Aparte deslices.
Okay. Bueno, esta va para ambas. ¿Cuál es la peor historia de infidelidad que se sepan, propia o ajena? Pues es que hay, ¿verdad? De que hay, hay. De que hay, hay, pero de infidelidades que sepamos. Si dice que de nosotras o que sepamos de alguien, mejor que sepan de ustedes. Mejor que, o sea, que mejor que sepan de alguien más porque luego nos metemos en problemas.
Dios guarde. Ya bastantes problemas hemos tenido, ¿no? Sí. O sea, sin dar nombres así que digan, “No, yo me enteré que aquí el marido y estaba en la misma novela y regresó y vino y ¿te acuerdas?” Sí. No, sí sabemos. Tú nos quieres complicar la carrera que nos ha costado tantos años de prestigio y de trabajo y de amistades.
Vamos a ver. Exacto. Que queríamos seguir conservando. Okay. Gracias. Gracias. ¿Hay algún actor famoso que haya estado a punto de ser mi padrastro? ¿Y cuál? Tómate un chotito. Mira, ese piña colada. Yo te ayudo. Sí, sí, sí. Repítame la pregunta. Toma. Respirén lo quiud. ¿Hay algún actor famoso que haya estado a punto de ser mi padrastro? O sea, vamos a poner una cosa antes de Omar.
Sí, vamos, pero ninguno. Híjole. Ninguno. ¿Cuál? Pero tu padrastro. No, hombre. Ningú. Alguien que te haya movido la hormona. Nadie me la ha movido. Nadie me la mueve. Ahora no vale la pena. No, pero te voy a decir qué. No vale la pena, pero alguien te la movido, aunque no haya valido la pena. No, ¿cómo me la van a mover? Moviéndola, moviéndola.
Nadie me la mueve. Mira, a mí me pasaba muchísimo con mi mamá que era de, “Ay, mira ese torero. Ah, su papá fue mi novio. Ay, mira mamá, futbolista. futbolista, pero fue antes de tener hijos novia y cada persona que le decía y yo le dije, “No me salen las cuentas.” Tú hablas de padrastros. No, no, papito, no, no.
Que alguien te haya gustado tanto como para posiblemente haber pensado en que fuera su padrastro, pero es que te lo tomas todo muy intenso. Que alguien te haya movido la chuleta, bueno, no sé cómo le dicen. O sea, que te haya movido el cucu. F. No, no, mira lo que Qué bueno que son varios. Ay, Victoria, no. Y si no, no se quita nadie. Que no, que no.
Y hasta la muerte, ¿no? A ver, Maribel, cuenta alguna anécdota en donde hayas tenido que decir a mi mamá, “Oye, ahora sí te pasaste por algo que haya hecho.” No, es que no la puedo contar. Pero, ¿cómo puedo? Me voy a meter en un gran problema. ¿Cuál? La que estábamos platicando hace un ratico. Pero la que luego se dicen, “Ay, no, es que nada más llora.
Ay, no, es que no, sí, también se dicen. ¿Cómo no?” Ah, bueno, ella sí me dijo que de no ser porque lloro no hubiera hecho nada en esta carrera. Ya, pero a mí me dijo que no sabía cómo yo me pagaban por cantar. Gracias. Entonces, yo me tenía quear de alguna manera. Mira, con lo bien que vivo con la cantada y tenía que venir aquí.

Buen amigas así, ¿eh? Y seguro fue y le dijo a Omar, “Oye, ¿cómo la contratas si canta así?” Exactamente. Y te voy a decir una cosa, dale gracias a Dios de las lágrimas que se ha echado tu madre, porque por eso llegaste hasta donde llegaste. Es el colmo de veras. Ay, no, por Dios. Ay, no.
No, es que ustedes dos, la única que puede decir toda esa sandeces. La única. A ver, esta es pregunta de los fans y voy a decir la fan. @maralribas. Marali. ¿De dónde? ¿De dónde? De las Maldivas, yo creo. ¿Qué consejo sueles dar, pero a ti misma te cuesta seguir? Es para ambas. Ay, pues da Las dos tienen el mismo. Estoy segura. Voltearon a ver.
Porque siempre hay un consejo que dices, “Yo lo estoy dando y lo estoy dando, pero no no lo sigo.” Lo haces, ¿verdad? Si yo pues yo digo que tener paciencia o ahorrar. Ahorrar también. Sí, sí, sí, sí. No, no, no. Siempre hablamos también del ejercicio. Yo luego un día llega Victoria. Ese es no tiene abuela. Y le digo yo a Victoria, Victoria, tenemos que hacer ejercicio porque mira, el músculo se va secando cada 10 años, ¿verdad? y se va uno como chupando, entonces hay que hacer tantita fuerza y no sé cuánto, ¿no? Y entonces entonces ahí vamos a terminar la novela
y la novela de cuenta. Te apuesto lo que quieras. Ahora que termine la novela me voy a poner mejor que tú. Sí, eso no, pero no importa eso. Entonces me dice, no, me dice, ¿sabes qué pasa? Es que yo no quiero estar como esas viejas que tienen bolas aquí en las piernas y en los brazos. Ay, Victoria, sueña. Eso para ti es imposible.
Por más que nos esforcemos, ya no quiero tener el abdomencado. Sí, a mí me chocan las del abdomen partido y esas piernas y con las nalgas tan paradas y redondas. No me gusta. Se ve muy falso. Digo, Victoria, por más que le hagamos y le hagamos ya no lo vamos a lograr. Echó a perderme entusiasmo, según ella. Sí, ella se refería más como de manten hacerle así en la tina.
Digo, con suerte y con suerte y mantenemos un poquito el musculillo pinchurriento que tenemos. Pero esta juraba que se hacía ejercicio, se iba a poner con unas bolas acá como conejo, con nalgas paradas como las de Ninel Conde. Tú te tú te sabes. Eso sí puedo todavía. A ver, chicas, hagan un brinde instantito con José Eduardo porque no ha bebido de su shot y les está fichando, les está fichando, ¿eh? Yo ya lo vi.
Fíjate que sí también. Este me gustó mucho. Tu mam es como yo. Así trajito de este, trajim del otro con limoncito. Hay un hay un rumor que de hecho lo estábamos platicando hace unos días. ¿De qué? De un perro tuyo. En serio. Tengo ocho perros, dos gatos. ¿De cuál de ellos hablar mal? Voy a ser muy respetuoso de tu perro.
Más te vale. Son como mis hijos. Estábamos platicando que subiste una foto donde salías con un cuerpazo muy guapa y había atrás algo que parecía ser un perro, pero realmente no se sabía si era un perro, algo atropellado o si ya estaba en las últimas. No se sabía que era eso. Como un chupano, pero desde esa foto ya llevaba una semana.
Se murió. No te habían avisado en la foto. Más bien. Es que yo te voy a decir que pasaba con mi Se llamaba Shad. Shad. Tan linda que era mi amor. Pobrecita. Lo que pasa es que yo tenía un gran jardín, ¿no? Muy grandote. Todos los perros salían. Si yoía se revolvían. Ya sea se hacen así, se revuelven.
Yo estaba haciendo fotos y había llovido. Luego, por favor, busquemos el todos los pelos parados así, pero el ojo todavía todo chueco. Los pelos parados así llenos de bar. Ay, no. Sí. Bueno, me acabaron con esa foto. Es que, ¿saben lo que es un oro crooks? No. Okay. En la historia de Harry Potter, la película, eh, el malo se conservaba como muy bien y completo en su cuerpo y todo, con diferentes cosas que iban como maldiciendo, ¿no? Entonces, yo me acuerdo que en esa foto era de ese perrito es el oro crooks para que Maribel Guardia esté así, porque
entonces te veías increíble y el perro con la patita así y decías, “Nadie le ha avisado al perro que ya pasó mejor vida, pero ahí sigue parado.” Pasaron. llamar de la procuradura de la defensa es que dime. O sea, exagerad, o sea, es como un chupacabras, no se sabe qué es. Era una belleza. Ay, la amábamos, ¿verdad, Mari? Bueno, es que bueno, pero bañadita.
Ella andaba moderna, quería ser libre el ojo hasta así. Qué bárbaro, no me recuerdes eso, por favor. Este, ay, está llorando. Qué bárbar. Ahí háganle una pregunta a ustedes. Ya se pasó, se pasó. Maribel, ¿qué quieres defender? Le voy a hacer algo. Permíteme, ahorita yo te voy a ayudar. Gracias, amiga. Gracias.
Vamos a Ay, qué pena. Ay, no. Este no, mi chiquito. Si es como mi hijo, este mocoso. No, no, no. Ese no me gustó. No, ¿qué preguntaron? ¿Qué preguntaron? A ver, ahí qué idiotas son. Ahí fue producción Maribel, te prometemos que no fuimos nosotros. No, no, pero tengo amigos que sí. A ver, está bueno. Ah, ni la dijimos, ¿verdad? O no la di Ay, yo todos contestamos que nosotras tres dijimos.
Yo no lo sé. que si alguna vez tuve un No, mamá está tan grave. Tampoco así. Qué exagerada. No, ¿alguna vez tuviste que alguna vez estuve en uno de los calendarios de Maribel? No, pero tengo amigos que sí uno tenía en su baño cada que lo iba a saber. Pero si me acuerdo es que estos temas luego son difíciles. Te voy a contar.
A ver, un día estaba yo como siempre, mi mamá y sus 10 amigas, yo al único hombre y entonces salió al tema que estábamos, de hecho de ahí se armó un grupo, ¿okay? Se llama espirituales y el adorado. Y entonces estábamos platicando todas sus amigas y yo, ¿no? Y entonces pues todas de diferentes edades, ¿no? Variadito tiene mi mamá.
Y entonces salió el tema de que hace cuánto no tenían intimidad, ¿no? El cuchiplancheo. Sí, sí. Y entonces empezamos así de, “No, pues tú no, pues yo hace 6 meses, no pues tú no. Yo ayer y dos, no pues tú no pues yo hace 2 años no pobrecita.” No. Y así vamos. Y de repente a mí se me fue la onda y de repente cuando llegamos a mi mamá fue como de, “¿Y tú, Vicky?” Y mi mamá ya iba, ya iba y yo y yo dije, “Ya, ya se acabó el tema. Se acabó el tema. Ya, ya.
” Y mi mamá, pero no no no no hay necesidad de andar contestando cosas. Mamá, tranquilo, te podemos saltar. Venos para acá, pregúntenme a mí si quier. Y entonces este de ahí salió ese grupo que hicimos que las espirituales y el adorado, porque supuestamente nadie hacía nada. El único hombre siempre es que de verdad comida con Victoria Rufo, el muchachito.
No, cállate que lo metí a hacer pilates conmigo, entonces íbamos a la clase. No, no, no. Y él, claro, en nada tonto, él iba a ver pompas y piernas. No, yo no quería. Yo le dije, “Oye, ma, no, eso es algo que van puras señoras, mujeres.” No, me dice. Ya últimamente los hombres también lo hacen. Así, últimamente ya los hombres ya ya se segura. Sí, ya nos inscribí.
Vamos a ir mañana a primera hora. Vamos. tempranito. Okay. Llegamos 30 señoras. Entonces yo elur cobre ahí metido y y el y me acuó perfecto que el entrenador decía, “Vamos chicas, todas pueden, venga una y yo así lo para que se le levante el busto. Venga, siempre me tocaba con una señora y José Eduardo” decía y le decía, “Oiga, pero siempre me tocaba con una señora que daba unos gemidos, pero no sabe los gemidos que daba.
” Entonces siempre me acaba mi mamá est y la señora. Entonces cada movimiento que hacía eran unos géo volte está haciendo ejercicio. Está viniendo. Sí, era por el instructor. No, pero era muy incómodo porque pues te distraía, o sea, no no para bien, no no era de ay ver otro nombre. Esa bien cachondo ahí hacié. Ay, me dio calor.
Este es de otra fan que dice, bueno, no dice, es @ic. Es como el mosco. ¿De dónde? De de Guatemala. ¿Nunca has visto un en vivo de mi mamá? Parece maestra de geografía. O sea, en un en vivo normal platicas, cuentas anécdotas, echas chisme. No, mi mamá es Guadalajara. Monterrey, eh, Rusia, Chile, esos son todos de no parece maestra de falta un mapa poros pasar donde queda cada uno. Bueno, este es para ambas.
Sí. ¿Cuál ha sido tu peor oso? No, oye, ¿qué qué esto? para Maribelji a la madre. Claro, ¿verdad? ¿Cuál ha sido tu peor oso durante la intimidad? Ay, peor oso durante la intimidad. Ah, ah, ya sé, ya sé que una vez me puse unos ligueros, ¿verdad?, con mi marido y entonces había que poner, yo no sabía que había que ponerse primero el calzón o el liguero, entonces lo puse y no me podía quitar el calzón y tr horas dándole y nada y no podía bajar porque se había metido bajo el corset y el marido dormido. Yo ya se me pasó la
ya otro día ya olvídate. Yo lidiando con el [ __ ] corce nunca más me lo volví a poner. Pero sí esas cosas de la ropa íntima es una puesto una vez. No, una vez. Es tu madre. Es tu madre. Es una mujer. Entiéndelo. A mí me tuvo. Oye, yo le regalé, ya me acordé. ¿Qué le regalaste, Marib? que tenía hizo una novela y tenía que salir un poquito.
Es la única como que salió un poquito su busto porque ya ves que al Victoria no se le ve nunca nada, ¿verdad? Su busto. Me gusta su busto. Entonces era como que tenía que salírsele el inicio del busto, ¿no? Y yo la vi en la novela y digo, “Mi amiga necesita una ayudadita porque le llevé una fajita muy padre que era nada más como para que te amolta un poquito a la figura. Levanta, no, no.

Muy linda, una europea que no tiene esos cierres tan incómodos, muy padre, muy bonito. Pues se la llevé, yo creo que nunca la usó. Debería de habérmela regresado porque era carísima de París. Pone esto, amiga, pues no más te metes así, pero por dónde aceite. Si no, bueno, no había manera. Nunca había visto una faja en su vida de yo, Victoria, es como un cinturón.
O sea, te metes por la cara, lo subes y entonces te aholma aquí, ¿verdad? Ah, ya. Y entonces esto te levanta un poquito también, era porque salía como un poquito más sexy, pero no le valió madre tirado a la basura. Pero sí, pero salía muy chicas, nos toca hacerle pregunta a José, pero están sacando cada rato, es que es mi momento para desquitarme de él. Ayúdenme.
Bueno, pero salud tómale shots. Es que acá está el de Mar. Es que ese no me gustó el de de acá. ¿Cuál? ¿Cuál quieres? Sí, este está rico. El azul que tú quieras. El otro. Salud para todos. Creo que esto sí nos está poniendo bueno. Está bueno. Mm. M. Te toca. Ay, toma. Victoria. Yo sí. Hazle pregunta. A ver qué dice tod a todas.
No, no, no. A ver, Maribel. No. Sí, sí, sí. Te toca. A ver. No es lo mismo. A ver, porque tienes que dar un nombre, tacañón. Porque todas, todas. Ah, sí. Que cuál de mis novias le caías peor. Sí, a todas. A todas. No, si eh hay una que le caiga peor. Sí, hay una que sí, pero si soy igual con todas. No, hay unas le cargabas más la mano.
Yo no estaba enterada. Bueno, sí puedo, sí puedo decir sí puedo decir que con todas has sido como ruda, parejo, parejo, parejo, pero voy a contar una anécdota muy muy bonita. Bueno, bonita y chistosa. Okay. Bueno, la que más te ha odiado es la doctora. No, ¿por qué? Creo que le cargaste mucho la mano, pero bueno, a lo que voy es con todas ha sido así, pues rudonzona, ¿no? Ya sabes.
Oye, tu maquillaje, ¿qué pedo? Oye, le falta tantita tela al Se te desabrochó el botón. Te desabrochó un botón y así. Y me acuerdo perfecto cuando llegué con mi abuel dije, “Oye, este, ¿vas a ser abuela?” Al día siguiente llegó Paola y le dice, “Qué bonita te ves.” Pero qué no, o sea, bueno, la chuleó y le dijo, “Vámonos para Bueno, bueno, un amor.
” Ajá. ¿Sí o no? No, no, no. Sí, sí, sí, sí, sí. En serio, yo no me acuerdo de eso. No, sí, sí, sí. O sea, el cambio fue así de brutal. Casi casi de Ay, no sé que estás embarazada, ¿eh? Luego la tuvo. Mueve para allá. Dame la niña. Salud. Pero casi se vuelve loca. Salud por Tesa. Salud por toma. Tomatea. Chupa esa. Cada quien con sus vicios.
Agárrate esa, vete, Tesa. Ay, esto ni juntando a Manura ni al Diablito, digan, de veras, esto es para ambas. Imagínate que solo puedes escoger una sola novela que hayas hecho y las demás se borran para siempre. Ch. Ay, ¿por qué dice? O sea, básicamente su tu novela favorita y tu novela favorita. Para mí la madrastra.
Ay, sí, espectacular. Qué papel tan lindo. Y lo bordaste. Ay, yo tengo dos de ella. Es la madrastra y Victoria. ¿Cuál Victoria? La de Colombia. Victoria. Es que hice dos. Las dos se llamaban Victoria. Victoria. Bien original. La de Colombia. No, la la de Colombia dice. De Colombia. Nacido. Me encantó también. F. 87. Wow.
Imagínate, se puso victoria también Ernesto Alonso. Para qué ves, dos victorias llevo. Y contigo tres. Tres victorias. Qué bonito nombre. ¿Y tú? Ay, a m yo le quería poner a mi hija Victoria, pero ya también estaba mi hermana y decía, me choca tambén esas familias que son Victoria. ¿Qué tiene? Te hubieras puesto tú eres José Eduardo Eugenio.
No, sí te estorba el Eugenio. José Eduardo se queda producción. Tú no vas a problem de A ver, cuéntame. Cambiemos. El que se metió fue él porque dijo producciónoria puesto lo sirvió en charol de plata. Te lo sirvió en charolla de plata. Bueno, y tú Eugenia Victoria. No, no, hasta se manchó su abrigo. Su está bonito.
La próxima no victoria. No. Y y te voy a decir una cosa. Qué miedo. Que ya cuando te dice eso, prepárate. No, yo te voy a decir y te voy a decir algo aquí. Yo soy Víctor Eugenia. No. Ah, sí. Ándale, ándale. Entre Eugenio se conectan. Entre Eugenios te veas. Mm. Por eso no le iba a poner ni Victoria ni Eugenia, va. No, no. Qué novela, Marido.
Mira este, prisionera de amor. Serafín. Me gustó Serafín que era. Ay, y está muy bonita. Serafí. Siéntelo. Es era muy buena. Ya murieron varios de ahí. No empieces con tus intrigas. No manches, no puede ver un pobre acomodado. Es una cosa. Por cierto, del de espirituales y el adorado también hay que salirnos, ¿eh? Ya nada más quedamos. Mi mamá yo.
Es real, no es real. Ya en ese grupo nada más quedado mi sálganse. Ya, por eso le dijeron todavía hay que salirnos del grupo. No, nada más. Fíjate que la de muchacha italiana también te veías muy bien y era muy buena novela y muy bueno personaje. Sí, muy bonito el personaje. Sí. con la línea.
No te digo serafín, me gustó muchísimo. Y también este prisionera de amor. Esa con quién era con saque año fue Ay, pues hace muchos años no había nacido Julián. Sí. Ah, después de eso, porque debe haber sido 94. ¿Cuál es la que hiciste? Nació en el 95 con Joan Sebastián. Tú y yo. Tú y yo. Tú y yo. No, tú y yo. Sí. Tú no, pero él y yo. Tú y yo sí.
A ver, Maribel, ¿sabes lo que es Milf? Ah, la Milf. Sí, yo sé. Soy una chica muy actualizada. Ay, me gusta. Mi marido. No pueden ver un pobre acomodado. Se están metiendo conmigo, amiga. O sea, de veras Nilf es como una mujer que anda con hombres jóvenes. No. Ah, sí. No, claro que sí. Sí. Sí.
O sea, es alguien mayor que anda con un hombre. Yo tenía entendido como que era una mujer bueno y que no tan mayor que le gusta a los chavitos. Los chavitos no me gustan nunca. No, no, no. Que tú le gustas a los chavit más joven que yo. Eso sí. Y le llevo 10 años. Pero la verdad a mí lo que me gustó de mi marido ya meterse y no puede escuchar.
Dele contra los hombres. Dele contra los hombres. La voy a llevar para que me dé fian a mí con Te lo has acabado. Ya se puso muy bien. Se pus está haciendo muy guapetón. Bueno, que mi marido me gustó por viejo y amargado, porque es muy amargado y es muy desconfiado. Hacíamos un equilibrio perfecto porque yo soy, ay, todo el mundo es lindo, todo el mundo es bueno.
¿Qué signo es tu marido? Es Sagitario. Yo gé y yo todo el mundo es bueno y todo el O sea, ando así por la vida, ¿no? Y él no. Entonces me da un equilibrio y yo a él porque él es trek. Entonces y de lo que me gustó de él fue su madurez, curiosamente, ¿no? Pero claro, yo le llevo 10 años definitivamente. Siempre que quise terminar con él porque decía, “No, es que le llevo 10 años y quise terminar y terminar y ya seguimos.
” 30 años, pero 3 años no está nada. Bueno, sí es una década cada década. Hay unas que andan ahorita con diferencia de 20. Ya, ya sé cuál es la definición de milf. Es mother. Y lo está diciendo mother like to fuck. Madre santa. Mordó. No, a mí qué barbaridad. Tú lo andabas diciendo porque tú andabas diciendo que sí. Tú andabas diciendo. Hasta dijiste yo.
Eso quiere decir ya me lo borró. A mí me lo enseñan, cabrón. Este motherfer. No, no, ahí te va y no lo voy a leer. Es que qué bárbaro. Mother, I like to fuck. Oh, no, mamacita, de vez en cuando. Ay, qué a ver. Esta es muy buena y mi mamá sí tiene una. ¿Cuál ha sido tu peor malacopez? Bueno, tienes varias, pero las dos pueden contestar.
Pues yo así memorables dos dos cuando mucho que han sido de la No, sí, mi vida no memorables para ti es otra cosa, pero para mí son dos muy feas que por esas mismas he decidido ya no tomar cómo estaría el asunto, pero no las voy a decir. Ah, chiste, tienes que contar a una, aunque sea por encimita así, ¿no? No, porque es darle crédito a mucha gente que no de plano, de plano. Sí. Gord.
Bueno, bueno. Yo fíjate, yo tomo cada muerte de obispo, que la verdad somos muy malas para tomar. Sí, pero es que se mezcla un poco entre alegre. Voy a contarlo como si fuera divertido. Pero no fue divertido. Aquí sacamos la definición también si quieres una palabra rara. Este, estaba yo pasando por momentos difíciles, ¿verdad? Y entonces me tomo unas copas en un barco.
En un barco. En un barco. Entonces, pero era un un yate. Entonces estoy empiezo a meditar y hago el cuatro, ¿verdad? Y empiezo a hablarle a Julián y yo, Julián, hijo, te amo, mi amor. Escucha a tu madre que te bendice. Y no sé cu. Cuando no sé que salgo rodando, paso por unas escaleras, por un segundo piso y voy a caer al mar y cargo con una con una cuerda en la mano.
¿Cómo? Yo cuando me vi fue flotando en el mar, en altamarco. ¿Cómo agarré la cuerda cuando iba cayendo? No tengo la menor idea. Así la clase de soponcio que traía, ¿verdad? Pero no fue por no traías. Claro, había, me tomé unas copas y tenía años de no tomar, entonces así, pero es que me tomé y el barquito el barco aquí moviéndose y yo meditando en traje de baño y salgo volando.
¿Cómo no me quebré el cuello la cadera, sabrá Dios? Géminis. A ver. Ay, bueno. ¿Cambiarían algo de su vida profesional y qué sería? Yo no como algo de de sí de cómo hicieron su carrera. No, yo no. Yo a mí me gusta como me llegó nació famosa. Claro, yo desde que la conozco es famosa, es yo totota, lo que pasar si yo empecé si nada más llegó y conoció a la persona correcta.
Exacto. Mira, hizo eso de las indias que hicimos y de ahí se fue para arriba. Aztecas. Aztecas. ¿Cuáles indias? Unas indias aztecas. Aztecas de poca madre. E cuando hicimos eso era el la entrada de un programa de televisión que era variedades de medianoche. Esa era muy buena y y Maribela acababa de llegar de Costa Rica que era había sido Miss Costa Rica.
Entonces pues a todas nos vistieron de aztecas. Claro, había unas que se veían mejor que otras, ¿verdad? Pero no importa. Tu mamá un cuerpazo divina. Cuando hacíamos fotonovela salía en bikini ahí donde la ves en aquella y un cuerpazo que tenía. Flaca, flaca estaba yo. Una linda. Siempre fue precioso. Me quiere much tu madre hermosa.
Sí, yo también la quiero mucho. Ya se puso el pedo, cariñosón. Espérame, ya me despeaste. Ay, no. A ver, ahí les va. ¿Tú sabes que una vez cantamos juntas en Estados Unidos? No me digas. Una carrera de caballos. Sí, porque íbamos al hipódromo de Los Ángeles. No, no había nacido yo, ¿verdad? No, no, no. Ya no. Ni Julián tampoco.
Y estaba ya canto yo, ¿verdad? Y llega Victoria, ¿verdad? Y canta. Ya había hecho una telenovela, olvídate. El lugar se cayó porque se sabía cuatro canciones. La chancla, la chancla, no sé qué, otra más y no sé qué. Yo no me caso. Y si no, yo no me caso, compadre querido, porque la vida es puro vacilo. Bueno, se canta cuatro pinches canciones y bueno, parecía que había cantado Luis Miguel y entonces ya dice, “Gracias, ya me voy.” No, no.
Y dice, “Cante otra, no me sé otra.” Entonces, si quieren les canto las que ya les canté. Sí, sí. Y repetía. Pues me volvió a cantar las cuatro. Creo que canté tres nada más. Y entonces ya llega el camión, estábamos las dos subidas en un tráiler, ¿no? Ya llega y le digo, “Oye, Victoria, ¿por qué no te aprendas unas cinco canciones? Yo te puedo mandar un maestro que yo tengo como una guitarrita y te da los tonos.
” Ah, sí. Ella me enseñó el polvorete. Después hizo el ridículo este televisión cantando el polvorete. Sí. Con Coca Muñiz. Ella me le me dijo, “Esta es facilísima.” Sí, me ensartó a los 7 años cantándola. ¿Y la cantaste? Sí, ahí tengo el video. Qué padre. Qué bueno que se echen tantas porras ustedes. A ver, madre mía.
¿Cuál es el regalo de Navidad o cumpleaños más chafa o que menos te haya gustado de parte de tus hijos? Todos tus hijos. M, pues hasta ahorita no me han regalado nada que valga la pena. Ay, tu o sea, le doy sus bols la llevo de viaje. La bolsa tanto le gustó que se la regaló a su hija. Dijo a su [ __ ] bolsa. No meta cizaña.
Al rato no me la me la voy a acabar. Ya, ya me me la llevo de viaje, la consiento. Es el regalo, dijiste. Bueno, a ver, otra. Una anécdota de la otra que no quieren que se sepa. ¿Cómo? ¿Cuál? No entiendo. ¿Cuál otra? O sea, una anécdota que tú te sepas de ella y ella de ti que no quieren que se sepa. Ay, no sé si anécdota, pero yo me acuerdo cómo se ponía de malas cuando grababa.
Ay, ¿te acuerdas? Es que esa es otra. Llegaba a verla todos los días a la telenovela. No, ya te ha sido de milagro no te hiciste del otro equipo, ¿eh? mamitis que tenía y la otra igual chiquito. Ay, mi chiquito, mi chiquito. Y entonces ya él ahí está. Todos los días la iba a ver a la telenovela. No, era todos los días, ¿no? Porque aparte justo en esa época nos distanciamos, ¿no? Qué brava.
Qué bueno que estaban distanciados, ¿eh? Porque llegaba todos los días a ver la novela y entonces ya se en las novelas. Tú estás esta llora porque ve pasar una mosca, ¿verdad? Pero yo para llorar tengo que concentrarme y ya sabrás yo pensando en esa época que se había muerto mi mamá y que mi papá y entonces yo entrando en situación, ¿no? Para llorar y ya llega la escena, ¿no? Yo lloraba como Magdalena y dicen, “Corte quedó divina la escena.
” Decía, “Corte, limpien el vidrio, hay una sombra, ¿no?” Entonces llegaban el vidrio, le hacía no sé qué le echabao y otra vez la escena. Entonces, otra vez yo concentrada, no sé qué acción. Ya lloraba. No corte. No quedó bien el parchón y le hacían quecha quedaba espejo. No, ya histérico. No pero es que las caras de ella eran hermosas porque así enojada, así enojada.
¿Qué le pasa? Me caía mal. No sé por qué decía corte y me diplomar desgraciado. Corte que llore otra vez y choc. Yo ya ya tra otra ilusión que ya me costaba llorar. Yo estaba lloré con sí. Ay, pero es que todavía el lloradera no el vidrio y la ventana que el llanto no. Entonces ya quedaba como quedaba, pero que el vidrio estuviera impecable.
Pero las caras de Maribel. Maribel. Tenemos una pregunta más para Maribel. Sí, la última para que tú le hagas a José Eduardo. Ah, va a dar gusto. Sí, mira. Ay, te va a dar gusto. Ay, qué bárbara. Dime alguna cosa que tu mamá haya dicho de mí y que yo no sepa, José Eduardo. Y la cara de cuando te voy a hacer la mirada de cuando me hacía.
Ah, una cosa que mi mamá me ha dicho de ti que tú no Ajá. Que yo no sé. Oh, qué lindo. No, de hecho te voy a decir algo que la neta ahí te puedo decir tienes una muy buena amiga porque yo soy bien chismoso. Pero, ¿cómo? Yo soy bien chismoso. Y cada vez que salía algo de ti, yo le marcaba a mi mamá. ¿Qué pasó, mamá? Decían, “Mamá, has hablado con Maribel.
” No. ¿Segura? ¿No te ha dicho algo? No, bueno, pasaba el tiempo y luego me decía, “Ay, estoy hablando con Maribel hoy en la tarde. ¿Te dijo algo?” No, no, no, eh, no. Hablamos del clima de de que estaba bien bonito el clima y yo, “Mamá, ¿te dijo algo de de esto?” No, no, no. ¿Cómo que eso? No, no, no, no. Me salió el tema.
No te quería. No me cuenta. Eso sí es bien porque yo sí soy bien cho, ma, hablaste con ella. Cuéntame porque yo quiero saber este chisme. Salió esto. Necesito saber. Sí, sí, necesito esto. Esta mujercita. Confírmamelo. De la zurpanta. De la panta. Y me dice, “No, digo, ¿qué pasó?” Y me dice, “No, no, no puedo.
” Y no insistas. Y no, no suelta, no suelta, no suelta prenda. Qué bueno ching eso sí te puedo decir que tienes una porque ni a su hijo le suelta el chisme. Como debe de ser de no entre familias sí, pero entre familias sí. Lu es que es un chismoso de verdad. Lu chiquito a mí. ¿A quién le habrá heredado eso? Su papá.
Producción al pobre. A ver, Maribel, ya nos acabamos la sopa. ¿Qué secreto le conoces a mi mamá que nunca nos haya contado a la familia? Están viendo que se defienden un buen entre las dos. Le hacía a la mamá que que no lo sabe la familia. Ay, tu mamá es terrible, ¿verdad? Qué bromas da.
No, es que las cosas que me ha hecho no hay palabras. Tú sabes que yo le tengo pavor a las cucarachas. Pero pavor, no. Tú lo sabes. Pero un día salí corriendo desnuda en un hotel porque me estaba bañando, me estaba yo lavando el pelo, ¿verdad? en un hotel de pueblo y estaba yo así lavándome el pelo, volteo a ver a la punta de la regadera y había en la punta de la regadera una cucaracha que con las antenas así, aparte esa regadera va a y salgo corriendo.
Pero, ¿y cómo te metiste ahí? Tal cual. No, ella no se metió. No estaba. No, espérate que yo para que veas el pánico. O sea, me estás diciendo cucarcha. No, no, no cucaracha. Ay, pero yo no entendí. Qué poca. ¿Cómo te metiste ahí, cucaracha? No tienes vergüenza decirle hací antenit las antenitas así corriendo, me pusieron, me salió mi manager que era una mujer blancastera limón y me puse una sábana encima yo resbalándome con el jabón del pelo que se escurría gracias a donde no habían celulares. Es la época de las cavernas.
Sí, hace mucho. Hace mucho de la estás entera. Y entonces estamos en Perú, ¿verdad? Y había una escena que yo tenía que abrir una cajita, las arpías, éramos siete actrices, ¿verdad?, en escena. Y era así una obra toda macabra que se había asesinado al marido, que era mi marido y era el hermano de ella y pero era amante. Era un desastre la obra.
Entonces yo voy a abrir la cajita en una parte muy profunda de la hora. Abre la cajita. Una cucaracha de este tamaño. Yo, la trato de controlarme, ¿verdad? Me voy sin la caja, ¿verdad? Y ya hago lo que tengo que hacer. Pero sudaba yo toda así. Dije, “Esa [ __ ] Victoria, no sudabas.
¿Te acuerdas esa vez que me querías besar? Ay, estuvo buenísimo. Espérate. Llega, ya se puso rara la peda. Llega Suárez. Omar Suárez, un beso. Porque la verdad que nuestro producto nos llevó por todo Sudamérica y todo, ¿no? Porque la obra original de las artías realmente la esposa y la hermana se hacen amantes en la película.
En la película esa sí que que no se llama Pías, tiene otro nombre, pero ocho mujeres. Ocho mujeres. Entonces al final se besa, ¿no? Omar me dice, “Maribela, hay que darle un giro a la obra.” Y de verdad se tiene que dar un beso, Victoria, ¿tú? Por lo menos así de de trompita. Sí, porque es que esta obra es seria y ustedes la han llevado a la comedia y esto le ha perdido porque es una comedia y la gente se ría y no deberían de reírse porque todo el mundo se cagaba de la risa, ¿verdad? La obra acabó en que era una comedia, pero no sabes. Entonces, un día se pararon con
el libreto y dijeron, “Tienen que irse al libreto porque es una barbaridad.” Y ese día le fue fatal a la obra. Cuando la hicimos seria, ¿verdad? La gente salía a a los pasíos decía, “Oigan, pero nos hab dicho que esto es divertido y no, está muy aburrido, muy serio.” Y lo oyó el productor y dijo, “No, pues ya no hay que moverle, ¿no? Porque era un éxito la obra como la habíamos hecho.
” Pero entonces me dicen, “Acércate a la Victoria.” Ya es como que tapas con el pelo, pero como que le das un beso y empieza la Yo soy sentadita. Ya Victoria había oído algo, ¿no? No, yo no sabía. No, algo habías oído porque estaba nerviosísima desde que empezamos me veía así como ya yo no es que esta ya estaba así desde la copa yo.
Y ahora qué le pasa no. Y cuando se levanta que no se levantaba ahí yo empiezo a ver qué onda qué onda. Le da un ataque de risa esta y le da un ataque de risa. Nos terminamos [ __ ] de la risa a las dos en escena. Nos reíamos, nos revolcamos de la risa. Es que yo, de veras, las caras de tu mamá no te no se atrevió a besarme.
No, claro que no. Pues ya no. Y yo así de a dónde va a estar se le fue el personaje porque era como una niña asustada que le iban a violar. Estaba así de se hacía para acá hacia acá y corría así y me veía así con un horror. No, no, no tienes idea. Fue tan increíble la escena. Yo no puedo olvidarla. Ay, no. Esa fue buena.
Y la gente no paró de reírse. No, pues es que las contagiamos. Horrible. Graciosa. ¿Cómo la pasamos bien en esa obra? Sí. A ver, a ver, ¿qué? ¿Has sentido atracción sexual por alguien prohibido? O sea, de jefe, amigo, ex o alguien comprometido. Es para ambas. Ya también ustedes ni la madre Teresa de Calcuta, ¿eh? De verdad, decirlo. Pues yo por Alandelon.
Ah, sí. Siempre me digo que alel me encanta. Me encanta. Tú sabes que en una novela le ponen un protagónico a a bueno, el galán de la novela, ¿no? Entonces este me llama eh el Gerero Castro, me dice, “Maribel, e ah, no, me empiezo a leer yo el escrito y veo que el galán de la novela se mete a a mi cuarto, a a mi casa, y me empieza a coquetear y me da un beso.
” Entonces yo lo leo y digo, “Esto no le va a gustar a Victoria.” Pero yo no le dije nada a Victoria. Pero yo era como si fuera, no el personaje, si yo como amiga me sentía, Dios mío, y le voy a quitar el novio a Victoria. Yo sentía que era personal, ¿sabes? Entonces voy a ver, pido una cita con el productor y voy con el productor y le digo, “Ay, no, no me hagas esto, es que Victoria se va a sentir.
” Tú me dices, “Mael, es un personaje.” Ay, pero no, porque es que es muy feo, de verdad. mí que me da un beso. Cuando ella vea el beso se va a sentir muy mal y dicho y hecho. No la quise volver a hablar. No sabes el sentimiento. Era era como si de verdad nos hubiéramos quitado un galán en la vida real. O sea, es que nunca te voy a perdonar.
O sea, es muy mal hecho que te hayan dejado al ti, que a mí no me hayan dicho nada. Y yo yo me sentía como que la había traicionado. Pues sí, es que es que aparte te dejaron sola. No, no, al final le pusieron el último capítulo un mega galán. Sí, un galanazo que le dije, “No te lo voy a presentar, este es mío. No quiero que vayas a los juzgados.
Te quedas en tu casa. Qué gracias. Miren, tenemos las dos últimas y las mejores. Una, una para cada una o para las dos. Las dos. Eh, bambas, dice. Mamas. Una. ¿Creen que la gente les sigue gustando las telenovelas? ¿Sí o no? ¿Y qué les cambiarían a las telenovelas? Las novelas van a ser un éxito siempre. Es un género el melodrama que la gente ama y tiene un público cautivo.
Y yo creo que las familias se reúnen a ver la novela. Al final las nuevas generaciones se siguen enganchando con las historias. ¿Tú qué piensas? Sí, igual. Pero yo lo que le cambiaría es actualizarlas un poco porque luego se bajan, se basan nada más en el copy paste, ¿no? Y hacen los mismos diálogos y todo viejos. Este y eso no se diálogos viejos.
viejos, no hay que actualizarlas y darle oportunidad a la gente, pero aunque se la den, la tienen que cobijar bien. Si no cobijas a alguien bien y le manejas una carrera, pues puede hacer una novela y se acabó. Lo que es difícil ahora es hacer nombre, ¿no? Exacto. O sea, es es increíble que ahora ves muchas gente que ha hecho cinco telenovelas y no se no las conoce a la gente porque hacer un nombre cuesta mucho trabajo.
Yo quiero felicitarte a ti porque de verdad te has partido el lomo y has logrado con lo difícil que tener dos padres famosos, porque los dos son muy famosos y muy talentosos y a los dos les tengo cariño, aunque esta me mate, ¿verdad? Este, pero qué bueno que esa fue la última pregunta porque no la otra era de ¿Qué opinas de Eugenio? Oh, no, ya tómale. Eso no era.
Pero que te digo que la gente cree que es fácil siendo hijo de famoso hacerse famoso y es muy difícil. La gente a los hijos te cautano y por eso es que le dan oportunidades y es muy lejos de la realidad y y eso es algo que les causa mucha angustia y tú has logrado imponerte a eso y has logrado un nombre a Se hecho lo que se ha podido.
Se ha hecho lo que se ha podido. Muy duro, pero trabajando en domingos, fíjate. Pero con jefes que sí te pagan. Sí, ahí vamos. Ay, no. No, pues ya se acabó. No, no, no acabado. Nos canta algo importante. Ay, el pago. Ay, qué detalle. O sea, no eres necesario. Pago, en un sobre, 2000, 3000. No, chicas, ¿han jugado shot o reto o retos con shot o algo así? Ay, no.
¿Qué es eso? dijo que estamos con las Bueno, ni en un convento hubiéramos encontrado dos mujeres así. Ay, pat. Ya les tengo preparado aquí todo. Tú ponlas a jugar. Ah, yo nunca nunca han jugado. Yo nunca nunca. Botellita, algo. Ay, no. Yo nunca había oído eso. Tú nunca, nunca. No, yo nunca, nunca lo había oído. Okay. Bueno, se dice yo nunca, nunca.
Y decimos algo de cu. Yo nunca, nunca he salido de noche y si saliste de noche pues tomas. Ah, ya. Okay. Ah, sí, bien padre el juego. Venera esa o matatena. Pues ya no había de A ver, yo nunca nunca me he querido cenar al novio de un amigo. Yo nunca nunca. Ay, no. Yo tampoco. No, Dios María Purísima sin pecado concebid.
Vamos a jugaremos tú y yo. No, sí. Nosotros lo escuchamos. A ver si dicen la verdad o dicen No, yo nunca siempre sí. Sí, como nunca nunca. A ver, yo nunca nunca he salido. Ah, bueno, he salido al teatro o a escena con unas copitas de más. Nunca. Nunca. Yo te ayudo. Qué vergüenza. Yo he salido en pijama. Ah, sí, ¿verdad? Ha salido pijama en Perú.
En Perú. El teatro lleno con la cara lavada. Con la cara lavada de tomar nada, por supuesto. Nosotros no tomamos. Y entonces esta y siempre victoria vas a salir, sí, estoy agotada. Esta gira me está matando con una unas ojeras hasta acá. Nada, cero. Dice, “No me bañé.” Y en qué vas a salir si me van a matar.
Estoy agotada, muerta. Ya no puedo más con esta gira. Me van a matar. Y sí, ya estábamos, habíamos ido a Bolivia, Perú, todos los días íbamos a diferentes partes, estábamos agotados. Digo, “Usted no va a salir así a ver entonces agarro una pintura, te voy a pintar la boca, no quiero.” Claro que sí. Y le barro una pintura labios roja, le paso un peine, le echo perfume y salió en pijama y hace el cargo que salió Mickey Mouse, el teatro.
Ay, está, para qué se maquilla, la verdad. Yo no s que para que gastó mi pintura. Lo mismo que luego yo dije. A ver, yo nunca nunca. Ay, qué necio con su nunca nunca. Y él siempre de yo siempre siempre ando pedo. Ya se nos mal. Ay, no. Ya que jugar así no se vale. El último nunca nunca he puesto el cuerno y las dos y las dos que comentar esas cosas.
Nunca, nunca, nunca jamás. Libre. Bueno, ustedes dos han tenido crudas, o sea, o sea, después de Bueno, ¿cómo le hacen para curarse una cruda o en su juventud o cuando tomaban o cuando sea, cómo se curaban una cruda? Haciendo tierrita. Tierrita. Eso es la cama loca, ¿no? Pues tu patita en el piso. Eso cura la croda, ¿no? Pero para que no te dé vueltas, ¿no? Pero por ejemplo unos mariscos, un jugo de tomate.
Claro. Una una este no esta. Ay, la qué bonito cuando hablaba uno de correr de joven. Bueno, un alcaelser. Un alcaelser. No, no, pero la de comida. Ah, una sopa. No, de esta de libro de huevos de tortuga, ¿no es cierto? Y ahora protección de animales. No comía huevos de tortugas en extinción. No, la de esta barbacoa.
No, no. Birriz pancita. Pancita. Pero libroita, pero libro abierto. Claro. Rico. Ay, qué rica la pancita. Me gusta mucho. Producción. Es así porque trae su chilito y orégano. Es mondongo, para que sepan. En otro lugar, se llama Mondongo. Costa Rica Mondongo. La cochinita. Sí. No, ¿cuál cochinita? La pancita. Bueno, chicas, muchas gracias por haber venido.
Ay, bueno. Aleluya. Ya se acabó esto. Ay, yo pensé que esto no se iba a acabar nunca.