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🇲🇽🚨¡MARINOS IRRUMPEN EN “NARCO-SEMINARIO” ABANDONADO EN DURANGO! CJNG TENÍA BIBLIOTECA CON ARCHIVOS

El libro que el marino encontró en el estante de la biblioteca tenía un título que lo hizo detenerse en medio del operativo. El arte de la guerra de Son TSu, edición en español, Pasta Blanda con las páginas marcadas con postits amarillos y con párrafos subrayados con marcador fosforescente. Junto a Sunsu había otros títulos sobre la guerra de Klausevits, la guerra de guerrillas del Cheeguevara, un manual del ejército mexicano sobre tácticas de combate en zona rural que estaba clasificado como uso interno y que no
debería estar en manos de nadie que no fuera militar. Y un ejemplar de El Padrino de Mario Puso con las esquinas dobladas en los capítulos donde Michael Corleone consolida el poder de la familia. La biblioteca tenía más de 400 libros. 400 libros en estantes de madera de cedro dentro de lo que fue la biblioteca del seminario menor de San José, un edificio de piedra y cantera construido en 1934 por la diócesis de Durango para formar a los jóvenes que querían ser sacerdotes católicos.
El seminario funcionó durante 46 años, formando generaciones de curas que sirvieron en las parroquias de la sierra de Durango, del desierto de Chihuahua y de los Valles de Sinaloa. En 1980, la diócesis cerró el seminario porque las vocaciones sacerdotales se habían reducido a un goteo de dos o tres seminaristas por año que no justificaban el mantenimiento de un edificio de 3000 m² [música] con capilla, dormitorios, aulas, biblioteca, comedor, huerta y campo deportivo.

El seminario fue cerrado, bendecido una última vez por el obispo que ofició una misa de despedida en la capilla con los últimos tres seminaristas y las monjas que habían cocinado para generaciones de jóvenes aspirantes a curas, y clausurado con candados que la diócesis puso en las puertas con la esperanza de que algún día el edificio volviera a tener uso.
45 años después, los candados estaban rotos, la esperanza estaba muerta y el CJNG vivía dentro. 77 sicarios del CJNG ocupaban el seminario menor de San José. Dormían en los dormitorios de los seminaristas. Comían en el comedor donde las monjas servían caldo de res y sopa de fideo a los jóvenes que estudiaban para curas.
Almacenaban armas en las aulas donde los profesores enseñaban latín, teología y filosofía, coordinaban sus operaciones desde la biblioteca, donde generaciones de seminaristas leyeron a Santo Tomás de Aquino, a San Agustín y a los padres de la Iglesia, y donde ahora los mandos del CJNG leían a Sunzu, a Klausevit y a Guevara. Los libros de la biblioteca merecen un análisis aparte porque revelan algo sobre la cultura organizacional del CJNG que los estudios académicos sobre el cártel pasan por alto.
La biblioteca original del seminario tenía aproximadamente 3000 volúmenes de teología, filosofía, historia de la Iglesia, derecho canónico y las obras clásicas de la literatura universal que los formadores consideraban necesarias para la educación de un sacerdote. Muchos de esos volúmenes seguían en los estantes, tomos empastados en cuero con letras doradas en el lomo que llevaban 45 años acumulando polvo en una biblioteca sin lectores.
Suma teológica de Santo Tomás, las confesiones de San Agustín, la ciudad de Dios, los cuatro evangelios en latín y en español, comentarios bíblicos, encíclicas papales, el canon teológico de la formación sacerdotal católica, alineado en los estantes como soldados de una batalla que se perdió cuando los jóvenes dejaron de querer ser curas.
El CJNG no tocó los libros del seminario, los dejó ahí, pero añadió los suyos. En un estante que antes contenía comentarios al Antiguo Testamento, los mandos del CJNG colocaron su propia biblioteca, los libros de estrategia militar, los manuales de tácticas y los textos sobre liderazgo y organización que el jefe de la célula consideraba esenciales para la formación de sus mandos medios.
Los peritos de inteligencia que analizaron la biblioteca encontraron marcas de lectura en los libros que indican que no eran decoración, eran material de estudio activo. Los subrayados, los postits y las notas al margen escritas a mano en los márgenes de Sunsu demuestran que alguien estaba leyendo esos libros con la atención de un estudiante que prepara un examen, un párrafo de El arte de la guerra que dice, “Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y en 100 batallas no serás derrotado.
” Tenía una nota al margen que decía aplicar a zona norte, mapear posiciones de GN en carreteras. GN es Guardia Nacional. Alguien estaba aplicando Sunsu al combate contra la Guardia Nacional en las carreteras de Durango. La biblioteca del CJNG también tenía libros de contabilidad y finanzas, dos manuales de Excel, un libro de contabilidad básica y un ejemplar de Padre Rico, padre pobre de Robert Kiyosaki con subrayados en los capítulos sobre inversión y flujo de efectivo.
Los mandos del CEJ estudiaban finanzas personales mientras administraban una célula del narcotráfico que mueve millones de pesos al mes. La ironía de un narcotraficante leyendo Padre rico, padre pobre en la biblioteca de un seminario católico abandonado en la sierra de Durango es tan perfecta que parece ficción.
Pero los peritos fotografiaron el libro con los subrayados y las notas al margen y está en el expediente como evidencia. Quiero hablar del seminario como edificio porque su arquitectura explica por qué el CJNG lo eligió como base. El seminario menor de San José fue diseñado por un arquitecto de Guadalajara que lo concibió como un espacio de formación integral.
Aulas para el estudio, capilla para la oración, dormitorios para el descanso, comedor para la alimentación, biblioteca para la lectura, huerta para el trabajo manual y campo deportivo para el ejercicio. El edificio tiene forma de Uredio central con jardines y una fuente que dejó de funcionar hace décadas. Los muros son de piedra de cantera de la sierra de Durango, con un grosor de 70 cm que mantiene el interior fresco en verano y templado en invierno.
Los techos son de viga de madera y teja de barro que en las secciones donde no se han caído mantienen el edificio seco y habitable. El seminario tiene 42 habitaciones individuales que eran las celdas de los seminaristas. Espacios de 3 por 2 m con una cama, un escritorio, un armario y un crucifijo en la pared. Tiene tres aulas de unos 60 m² cada una.
Tiene la capilla con capacidad para 100 personas. Tiene el comedor con cocina industrial. Tiene la biblioteca de 200 m² con los estantes de cedro y tiene un sótano que originalmente servía como bodega de alimentos y que tiene acceso por una escalera interior desde la cocina. Quiero hablar del sótano porque fue el espacio que el CJNG adaptó de la manera más sorprendente.
El sótano del seminario tiene aproximadamente 200 m² con techo abovedado de ladrillo y piso de tierra compactada. Los seminaristas lo usaban para almacenar los costales de maíz, frijol y arroz que alimentaban a los 50 o 60 jóvenes que vivían en el seminario durante el año escolar. Las monjas que cocinaban bajaban al sótano por la escalera de la cocina, cargaban lo que necesitaban para el día y subían a preparar las comidas.
El CJNG convirtió

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