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MARLASKA BLINDA A LA DIRECTORA DE LA GUARDIA CIVIL IMPUTADA POR TAPAR A SÁNCHEZ

 Resulta que entre diciembre de 2024 y septiembre de 2025, la cúpula de la Guardia Civil ordenó abrir como mínimo tres informaciones reservadas. ¿Y contra quién iban dirigidas esas informaciones reservadas? No contra narcotraficantes, no contra una red de estafadores. Iban dirigidas exclusivamente contra el propio departamento de la UCO encargado de investigar la corrupción económica.

 el Diecan, el Departamento de Investigación Económica y Anticorrupción. Es decir, mientras Lauco investigaba al entorno de Sánchez, alguien dentro de la propia Guardia Civil estaba investigando a la UCO. Pero espera, porque esto se pone todavía más grave, porque estas tres informaciones reservadas no se abrieron en cualquier momento.

 Se abrieron exactamente coincidiendo con los avances que La UCO iba logrando en las causas contra el entorno de Sánchez. Cada vez que Lau UCO se acercaba un poco más a Begoña Gómez, a David Sánchez, a Ávalos o a Cerdán, dentro de la Guardia Civil se activaba una investigación paralela apuntando hacia los propios investigadores.

 Y aquí viene la primera pregunta que te vas a hacer tú también. ¿Quién dio la orden exacta para empezar a investigar a la UCO justo en diciembre de 2024? La respuesta tiene nombre y apellido. El general Manuel Llamas, director adjunto operativo de la Guardia Civil, el número dos del cuerpo. Fue él quien ordenó la primera de esas informaciones reservadas, la conocida como IR124, justo después de que un periódico publicara información sobre la cuenta de correo institucional de Begoña Gómez en el llamado caso Badajoz.

 Es decir, sale una noticia incómoda para la mujer del presidente del gobierno y automáticamente se abre una investigación interna apuntando hacia quienes podrían haber facilitado esa información. Y aquí no acaba la cosa, porque quédate que lo que viene ahora es todavía más fuerte porque hay una segunda información reservada abierta en mayo de 2025 y esta no se abrió sola, se abrió justo después de una reunión, una reunión entre la propia Mercedes González, directora de toda la Guardia Civil de España, y una mujer que para

entonces ya era un nombre que quemaba en cualquier despacho judicial, Leire Díz. Y quién es exactamente Leire Díz y por qué una reunión suya con la directora de la Guardia Civil puede desencadenar una investigación interna contra la UCO. Quédate porque en un momento te lo explico con pelos y señales, pero antes tienes que saber una cosa, esa reunión no fue casual y lo que se dijo en ella ha quedado documentado de una forma que ni la propia González esperaba.

 Leire Díz exmilitante del PSOE que, según la investigación del juez Pedraz, habría intentado orquestar toda una operación para desprestigiar y neutralizar a jueces, fiscales y guardias civiles que estaban investigando causas incómodas para el gobierno y para el propio PSOE. Y aquí es donde entra el nombre de Santos Cerdán, otro de los hombres fuertes del partido al que también se le vincula con esta trama.

 Pero lo que de verdad debería preocuparte, y aquí viene otro de esos datos que cambian por completo cómo ves toda esta historia, es lo que se ha encontrado en los propios mensajes de WhatsApp que maneja el sumario. Hay un mensaje documentado en la causa en el que la abogada de Coldo García, uno de los hombres más señalados en el caso de las mascarillas, le escribe a Leire 10 una noticia sobre diligencias abiertas contra su cliente y le dice textualmente, “Páselo a Mercedes a ver qué opina.

” Y Leire 10 responde también por escrito, “Acabo de jugarme una comida con Mercedes a que las filtraciones vienen de la UCO. Léelo otra vez. La directora general de la Guardia Civil, según este mensaje, estaría apostando comidas sobre de dónde salen las filtraciones que perjudican al entorno de Coldo García. Esto no es una opinión mía, esto está en el sumario que maneja el juez de la Audiencia Nacional.

Pero, ¿qué pasó justo un día después de que se conociera este mensaje? Aquí viene otro de esos giros que hacen que este caso sea tan grave. Al día siguiente, el 10 de mayo de 2025, el diario El Mundo publicó unos mensajes de WhatsApp entre José Luis Ávalos y el propio Pedro Sánchez. Mensajes en los que se ve la cercanía y la confianza absoluta que el presidente tenía con quien hoy está condenado a 24 años de prisión.

 Y justo un día después de eso, el 11 de mayo, la UCO documentó otras dos interacciones por WhatsApp entre Mercedes González y Leire Díz. unas interacciones que, según los propios investigadores, serían compatibles con el borrado de una conversación previa y con la activación de un borrado automático de mensajes programado cada 24 horas.

 Quédate porque esto que te acabo de contar no es ni la mitad de grave de lo que viene ahora, porque hay un documento interno elaborado por la propia jefatura de información de la Guardia Civil el 29 de abril de 2025, que alertaba, en términos que no dejan lugar a dudas de la existencia de lo que el propio documento describe como una agresiva campaña de desinformación orquestada por las llamadas cloacas del PSOE para destruir la credibilidad de la UCO.

 Y ese documento no solo identifica a Leire Díz como la dinamizadora de esa operación, también advierte de forma literal que detrás de esa estrategia se encontraría Santos Cerdán y que de todo esto tenía conocimiento la propia directora general de la Guardia Civil. ¿Y qué hizo el número dos de la Guardia Civil, el general Yamas, cuando recibió esta advertencia tan grave? Aquí es donde el caso da un giro que va a hacer que se te revuelva el estómago.

 Según la acusación, Yamas ocultó deliberadamente ese documento durante 10 días. 10 días en los que no se lo trasladó a la propia UCO hasta que otro general, López Malo, le presentó una nota casi idéntica elaborada de forma independiente por la propia unidad. Es decir, el número dos de la Guardia Civil tenía en sus manos desde finales de abril una advertencia oficial de que había una operación orquestada desde las cloacas del PSOE para destruir a Lau Uco y decidió guardársela durante 10 días enteros.

 Y todavía hay más, porque esto no termina aquí, porque cuando el escándalo empezó a salir a la luz pública, tanto Mercedes González como el general Y Llamas comparecieron ante el Senado para dar explicaciones. Y aquí es donde llegamos a uno de los momentos más incómodos de toda esta historia, porque González aseguró en su comparecencia del 16 de junio que ella misma había trasladado a la cadena de mando de la UCO, concretamente al teniente coronel Antonio Balas, que había mantenido encuentros con Leire 10. Pero, ¿qué

dijeron después los propios jefes de la UCO cuando el juez les preguntó directamente por esto? Quédate porque lo que vas a escuchar ahora es de las pocas veces en que vas a ver a dos generales de la Guardia Civil contradecir en sede judicial a su propia directora general. Los generales Rafael Justuste y Alfonso López Malo declararon ante el juez Santiago Pedraz exactamente lo contrario de lo que había dicho Mercedes González en el Senado.

 Aseguraron que ella jamás les mencionó a Leire Díz en ninguna de esas conversaciones. Es decir, según el testimonio de sus propios subordinados, la directora general de la Guardia Civil habría faltado a la verdad ante la Cámara Alta del Parlamento español. Y aquí no hablamos de un funcionario cualquiera, hablamos de la persona que dirige a más de 70,000 agentes en toda España.

 La misma persona que, según su propia versión de los hechos se reunió con Leire 10 en dos ocasiones. Una primera de simple toma de contacto tras su nombramiento y una segunda en la que según ella, Leire Díz le habría planteado la posibilidad de reincorporar a un comandante que estaba siendo investigado precisamente por el caso Coldo, petición que ella dice haber rechazado.

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