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LOS APSON: El TRISTE FINAL de todos SUS INTEGRANTES

Los apson fueron la banda que revolucionó el rock mexicano en los años 60, un grupo nacido en la frontera de Agua Prieta, Sonora, que tomó la influencia directa de Estados Unidos  y la convirtió en un sonido propio que terminó conquistando todo el país y Latinoamérica. Si quieraar, voy a ver si cambia  el día.

 Pero con el paso del tiempo todo se derrumbó. Muertes dudosas, delitos graves, integrantes condenados a 100 años de prisión. Este es el trágico presente de los apson y lo que estás por descubrir te va a dejar impactado. Hoy, cuando se habla de Los Hapson, lo que existe ya no es aquella banda que dominaba escenarios y marcaba el pulso de toda una generación, sino una versión reducida, fragmentada y sostenida apenas por algunos de sus integrantes, que con el paso del tiempo se convirtieron en los guardianes de un hombre que alguna

vez lo significó todo. Los pocos músicos que aún siguen activos lo hacen desde un lugar muy distinto al de sus años de gloria, presentándose en escenarios mucho más pequeños. Lejos de las grandes giras y de la exposición mediática que alguna vez los convirtió en referentes del rock mexicano, manteniendo viva la esencia del grupo más por convicción que por reconocimiento real.

 Pero para entender la importancia de los personajes que hablaremos en este video primero, hay que repasar brevemente su historia. Los Hapson nacieron a finales de la década de los 50 en Agua Prieta, Sonora,  una ciudad fronteriza donde la música cruzaba todos los días desde Estados Unidos sin ningún tipo de filtro.

 Y fue en ese contexto donde jóvenes como Arturo y Francisco Durazo, José Luis Lichi García, Gilberto Maldonado, Raúl Hernández y un talento clave como Franky Gáes comenzaron a construir un sonido que no se parecía a nada de lo que se hacía en México en ese momento, influenciados directamente por artistas como Elvis Presley, Chukberry y Bilal, pero adaptando ese estilo a su propia identidad norteña, creando una mezcla que resultaba fresca, cruda y profundamente auténtica para el público mexicano.

 Desde muy joven, Franky Gáes ya destacaba dentro del grupo no solo por su voz, sino por su capacidad musical, ya que dominaba varios instrumentos y tenía una facilidad natural para entender la estructura del rock and roll, convirtiéndose rápidamente en una de las piezas centrales del proyecto, aportando no solo interpretación, sino también dirección creativa en los primeros años, cuando la banda todavía se estaba formando y buscando su identidad en un entorno donde prácticamente todo era nuevo.

 nunca. En 1960, con apenas unos años de haber iniciado como grupo, tomaron la decisión de salir de agua prieta rumbo a la Ciudad de México, viajando en un automóvil usado y recorriendo el norte del país mientras tocaban en lugares como Nogales, Hermosillo, Guaimas, Ciudad Obregón, Culiacán y Mazatlán, presentándose en bares, fiestas y salones donde muchas veces el pago apenas alcanzaba para seguir avanzando en un trayecto que no solo fue un traslado geográfico, sino una etapa formativa donde desarrollaron

resistencia oficio y una conexión directa con el público que más adelante sería clave para su éxito. Al llegar a la capital alrededor de 1962 se instalaron en la colonia Doctores en condiciones bastante limitadas,  ensayando en espacios reducidos donde poco a poco comenzó a reunirse gente atraída por un sonido que no era común en la ciudad, hasta el punto en que esos ensayos se convirtieron en pequeñas presentaciones informales por las que el público estaba dispuesto a pagar, marcando uno de los primeros indicios de que lo que estaban

haciendo tenía un potencial real dentro del mercado. Su primer gran paso dentro de la industria llegó en 1963 cuando lograron grabar su primer disco con la disquera Pirlis titulado Llegaron Los apson, un álbum principalmente instrumental que funcionó como carta de presentación, mostrando su capacidad musical y su estilo energético, lo que les permitió entrar en la radio y comenzar a ser reconocidos fuera de los circuitos donde tocaban habitualmente.

Ese mismo año comenzaron a aparecer en programas de televisión, lo que amplificó su exposición y los posicionó como una de las propuestas más frescas dentro de una escena que todavía estaba dominada por otros géneros. El verdadero despegue llegó en 1964 con su siguiente material, donde comenzaron a incluir temas cantados y versiones adaptadas al español de éxitos internacionales, logrando conectar de manera mucho más directa con el público mexicano, con canciones que empezaron a sonar de manera constante en estaciones de radio

de todo el país, lo que impulsó su presencia en giras y eventos cada vez más importantes, consolidando su lugar dentro del mercado musical. Para 1965, los apson ya eran una de las bandas más populares de México, participando en programas televisivos de alto alcance, compartiendo escenario con artistas consolidados y realizando giras patrocinadas por marcas importantes como Corona, lo que les permitió recorrer prácticamente todo el país y presentarse ante miles de personas en cada ciudad, en una época donde el rock comenzaba a

ganar terreno dentro del gusto popular gracias al trabajo de agrupaciones como ellos. Ese mismo año recibieron un disco de oro convirtiéndose en el primer grupo del norte del país en alcanzar ese reconocimiento. Un logro que no solo validaba su éxito comercial, sino que también rompía con la centralización de la industria musical mexicana, demostrando que el talento no estaba limitado a la capital.

 Durante estos años, su repertorio creció con canciones que se volvieron parte de la vida cotidiana del público, logrando una conexión que iba más allá de lo musical y que los posicionaba como representantes de una generación que buscaba nuevas formas de expresión. en un contexto donde el rock todavía era visto con recelo por ciertos sectores, pero que gracias a ellos comenzó a ser aceptado de manera más amplia.

 Su presencia constante en radio, televisión y escenarios los convirtió en un fenómeno que la prensa empezó a llamar la invasión norteña, ya que desplazaron a grupos que habían dominado la escena en años anteriores y abrieron la puerta para que más bandas del norte pudieran aspirar a ese mismo nivel de éxito. Entre 1965 y 1967 su actividad fue intensa con grabaciones continuas, presentaciones en vivo y participación en eventos masivos que reforzaban su posición como una de las bandas más importantes del país.

Mientras figuras como Frankie Game seguían siendo fundamentales dentro del sonido del grupo, aportando esa energía y estilo que los había caracterizado desde el inicio en una etapa donde todo parecía alinearse para que su carrera continuara en ascenso. Lo que habían construido en pocos años era impresionante, pasando de tocar en pequeños espacios para sobrevivir a convertirse en un referente nacional del rock mexicano, con una base de seguidores sólida y un reconocimiento que parecía asegurarles un futuro largo

dentro de la industria, con todas las condiciones para mantenerse en la cima y seguir creciendo, tanto a nivel artístico como comercial, en un momento donde el éxito no solo era evidente, sino constante. Todo parecía ir hacia arriba, pero no duró. Inicio de las tragedias. El primer quiebre dentro de los apsonó de golpe ni por un solo evento aislado, sino como resultado de tensiones que se venían acumulando desde hacía tiempo, especialmente en una etapa donde el éxito ya no era una promesa, sino una realidad constante que exponía

diferencias internas que antes pasaban desapercibidas. Y fue en ese contexto donde comenzaron a surgir conflictos relacionados con el protagonismo, el reconocimiento individual y el lugar que cada integrante ocupaba dentro de una banda que hacia afuera parecía funcionar de manera perfecta, pero que por dentro empezaba a mostrar grietas cada vez más difíciles de ocultar.

 Dentro de ese escenario, la relación entre Frankie Gámez y Polo Sánchez comenzó a deteriorarse de manera progresiva, ya que ambos representaban figuras clave dentro del grupo, pero desde lugares distintos. con Franky siendo uno de los fundadores y motores creativos desde los inicios, y Polo consolidándose como la voz principal y el rostro más visible en el momento de mayor exposición mediática, lo que generó un desequilibrio en la percepción pública que no siempre coincidía con la dinámica interna de la banda, provocando una

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