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Bukele RESPONDIÓ a Del Rincón… y El Estudio Quedó en Silencio

Preguntas trampa una tras otra. Primero las detenciones, luego las condiciones en el SECOT, después la reelección. definida y finalmente la persecución política, convencido de que nadie podía sostener lo indefendible durante media hora. Al mismo tiempo, en la casa presidencial, Bukele se colocaba el audífono con absoluta calma, pese a que su equipo le había advertido del estilo interruptivo del periodista.

 De hecho, cuando su jefa de comunicaciones le recordó ese detalle, el presidente apenas sonrió y respondió que lo sabía, que por eso solo había preparado una pregunta, porque a veces una pregunta bien colocada vale más que 1000 respuestas, aunque nadie imaginaba todavía lo que estaba a punto de ocurrir. Las luces se encendieron.

 La música característica del programa llenó el estudio y del rincón miró a cámara con la seriedad que había perfeccionado durante años antes de presentar al presidente del Salvador como una figura envuelta en controversia internacional por sus políticas de seguridad y la reforma constitucional que permitía la reelección indefinida.

 El saludo fue breve, casi mecánico y en la pantalla dividida apareció Bukele relajado con esa sonrisa ambigua que no dejaba claro si hablaba en serio o si estaba a punto de lanzar algo inesperado. Sin perder tiempo, Del Rincón, fue directo al ataque y citó a las organizaciones internacionales que documentaban más de 70,000 detenciones en 3 años bajo el régimen de excepción, preguntando cómo se justificaban arrestos masivos sin garantías procesales.

 Y justo ahí lanzó el anzuelo para la audiencia con una pregunta provocadora, como si el desenlace ya estuviera escrito. Sin embargo, ocurrió lo contrario, porque Bukele no se alteró. no se defendió ni mostró irritación, sino que respondió con la precisión de un visturí, pidiendo primero establecer un contexto y recordando que en 2019 El Salvador registraba 103 homicidios por cada 100,000 habitantes, convirtiéndose en el país más violento del mundo sin guerra.

Cifras que Del Rincón reconoció con impaciencia antes de intentar devolver la conversación al terreno de las detenciones, pero Bukele lo interrumpió con firmeza y sin elevar la voz para subrayar que hoy la tasa era de 2,4 homicidios por cada 100,000 habitantes, un descenso histórico. Cuando el periodista intentó replantear la discusión hacia el costo en derechos humanos, el presidente fue más allá y habló de 71,500 vidas salvadas en 3 años, de familias que ya no enterraban a sus hijos, de niños que podían ir a la escuela sin

miedo y de comerciantes que dejaron de pagar extorsión, rematando con una frase que descolocó a su interlocutor al señalar que la preocupación parecía centrarse ahora en los derechos de quienes habían aterrorizado al país del rincón. Sintiendo que perdía el control, insistió en cómo se garantizaba que los detenidos fueran realmente pandilleros y no inocentes.

 Y fue justo en ese instante cuando todo cambió, porque Bukele se inclinó hacia la cámara, endureció el gesto y lanzó la pregunta que cayó como un golpe seco. ¿Cuántos aveas Corpus había presentado CNN cuando las pandillas asesinaban a 18 personas al día? ¿Cuántos reportajes especiales había dedicado a los derechos humanos de las 71,500 víctimas de homicidio entre 2009 y 2019, dejando la acusación suspendida en el aire? Del rincón abrió la boca, pero por primera vez en años no encontró una respuesta inmediata.

Mientras Bukele concluía sin levantar la voz que la cifra era cero ni un solo especial sobre familias destrozadas, niños huérfanos o ancianos asesinados por unos pesos de extorsión, y que solo ahora, cuando los victimarios estaban presos, surgía la preocupación, momento en el que el periodista intentó sin éxito recuperar el control de una entrevista que ya había tomado un rumbo completamente distinto.

 Presidente, usted está cambiando el tema. Mi pregunta es concreta. ¿Cómo garantiza que no hay inocentes en el Secot? Lanzó del rincón intentando retomar el control, pero Bukele respondió de inmediato que no estaba cambiando el tema, sino ampliando la perspectiva, porque entender el contexto también es parte de responder con honestidad.

 Y entonces explicó que existe un proceso de revisión riguroso donde cada detenido pasa por verificación de antecedentes, cruces con registros históricos de pandillas, análisis de inteligencia y testimonios comunitarios y que los casos dudosos se revisan nuevamente, aunque antes de que pudiera terminar. del rincón citó a organizaciones internacionales que denuncian abusos, momento en el que Bukele lo interrumpió con una pregunta incómoda, casi quirúrgica.

 Organizaciones financiadas por quién sabes cuánto dinero reciben algunas de esas ON que nos critican. ¿Sabes de dónde proviene ese financiamiento y cuáles son las agendas que representan? Y de pronto el periodista se sintió acorralado en su propio programa, porque la entrevista ya no giraba solo sobre El Salvador, sino sobre la credibilidad de las fuentes.

 Y justo cuando la tensión subía, Del Rincón decidió cambiar de frente y lanzó la pregunta que llevaba guardando desde el inicio. Hablemos de su reforma constitucional. Usted eliminó el límite de reelecciones. ¿No le preocupa convertirse en eso que tanto criticó, en un político aferrado al poder? Y Bukele le sonrió.

 porque era exactamente la pregunta que estaba esperando. Así que pidió permiso para hacer una contrapregunta importante y le pidió a Fernando que respondiera con honestidad, planteando una analogía simple pero poderosa. Si un médico cura a un paciente con cáncer terminal y ese paciente le pide que continúe tratándolo, ¿el médico está aferrado al poder o simplemente responde a la voluntad del paciente? Y cuando Del Rincón intentó descartar la comparación diciendo que la política es diferente, Bukele fue más lejos y afirmó que la política es la medicina de las

sociedades, que él recibió un país moribundo. Aplicaron tratamientos que funcionaron y ahora el paciente, el pueblo salvadoreño, pide continuidad. Así que la pregunta real es si eso es dictadura o democracia. a lo que del rincón replicó que todos los dictadores usan ese argumento, el pueblo me quiere. Pero entonces ocurrió algo inesperado, porque Bukele le dio la razón parcialmente, admitiendo que los dictadores dicen eso, pero marcando una diferencia clave, ellos lo dicen, nosotros lo demostramos. y entonces

empezó aar datos verificables, un índice de aprobación del 91%, según encuestas internacionales independientes, una victoria electoral con el 85% de los votos, un congreso con 54 de 60 escaños ganados y todo bajo observación internacional, cifras que Del Rincón intentó desacreditar sugiriendo manipulación, lo que permitió a Bukele devolver el golpe señalando que Los números pueden manipularse tanto como los de CNN y que sus encuestas coinciden con las de Galup y otras firmas internacionales planteando una disyuntiva incómoda. ¿O esas firmas

están equivocadas o simplemente no te gusta la respuesta? Y ya visiblemente incómodo, del rincón decidió lanzar su pregunta más dura. Hablemos del Secot. Las imágenes muestran condiciones que muchos consideran inhumanas. Prisioneros rapados, sin luz natural. en celdasinadas, eso no viola convenios internacionales.

Y Bele guardó silencio unos segundos antes de responder con un tono distinto, más frío y directo, preguntándole si alguna vez había visitado un cementerio en El Salvador, si había visto tumbas de niños de 12 años asesinados por pandillas, se había escuchado a madres llorar frente a ataúdes pequeños y cuando del rincón respondió que había reportado sobre violencia, Bukele enfatizó la palabra reportado desde estudios con aire acondicionado.

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