¿Por qué la UAM no pudo proteger a estas jóvenes? ¿Qué está haciendo Morelos para frenar esta ola de feminicidios? ¿Cuántas mujeres más tienen que morir antes de que algo cambie de verdad? Todo comenzó el 3 de abril de 2025. Ailin Rodríguez Fernández, estudiante de quinto semestre de psicología en la UAM, fue reportada como desaparecida a las 15 horas.
Su familia presentó la denuncia de inmediato y la Comisión de Búsqueda de Personas de Morelos emitió su ficha de localización. Pero lo que parecía ser una desaparición se convirtió en una tragedia apenas unas horas después. Durante la madrugada del viernes 4 de abril, una llamada alertó a la policía municipal sobre una agresión en una vivienda de la colonia Morelos.

En Yutepec. Al llegar, los agentes encontraron a Ailin inconsciente. Los primeros auxilios no lograron reanimarle y se confirmó su fallecimiento a causa de golpes y otras lesiones físicas. El cuerpo de Ain fue hallado en la vivienda de su novio Uriel Lene, también estudiante de la UEM y pareja sentimental de la víctima.
La Fiscalía General del Estado de Morelos identificó a Uriel N como el presunto responsable del crimen. En audiencia inicial desarrollada el domingo 7 de abril, un juez de control vinculó a Proceso a Uriel N por el delito de feminicidio. Se le impuso la medida cautelar de prisión preventiva luego de valorar los datos de prueba que obran en la carpeta de investigación derivados de las diversas diligencias llevadas a cabo por la Fiscalía Especializada.
El fiscal general Edgar Maldonado Ceballos se comprometió con la familia de Ailí, así como con la rectora de la UAMEM viridiana, Aire León Hernández y representantes de la comunidad universitaria, a esclarecer los hechos que privaron de la vida a la estudiante de la Facultad de Psicología. Pero más allá de las promesas, lo que quedó en la memoria colectiva fue el dolor de una comunidad que salió a las calles a exigir justicia.
La noticia provocó una marcha silenciosa organizada por la Facultad de Psicología. que partió del campus universitario con pancartas exigiendo justicia y esclarecimiento del caso. Compañeros de Ailin eligieron el silencio. Io como símbolo de protesta y para visibilizar su enojo, hizaron pancartas con la leyenda psicologista de luto, justicia y otros llevaban la fotografía de la joven víctima de 20 años de edad.
En un comunicado, la UAM condenó el crimen y expresó la comunidad. Lamentamos la terrible pérdida de nuestra estudiante, Ailí Rodríguez Fernández. Con este feminicidio sumaron 31 crímenes violentos de mujeres en lo que iba del año 2025, mientras que el 2024 cerró con 50 feminicidios en Morelos. De acuerdo con datos de la Fiscalía General del Estado, la estadística oficial indicaba que el 56% de este delito se cometió con arma de fuego y el resto con arma blanca y otros elementos de ataque.
Pero el caso de Ailí fue solo el principio de una crisis que iba a estallar con toda su fuerza apenas unos meses después. El 20 de febrero de 2026, Kimberly Joseline Ramos Beltrán, de 18 años salió de su casa rumbo al campus Chamilpa de la UAM. Cursaba el segundo semestre de la Facultad de Contaduría, Administración e Informática.
Ese día avisó a su familia que ya estaba en el transporte público de la ruta un y cuando llegó a la universidad. Después de ese mensaje se perdió toda comunicación con ella. Su familia acudió de inmediato a la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas. Ernesto Ramos, tío de Kimberly, señaló que hubo dilación en la atención, ya que la denuncia formal se ingresó hasta el 21 de febrero.
Ante la falta de respuestas, familiares y amigos iniciaron su propia búsqueda. Durante 11 días, la comunidad universitaria vivió en la angustia. El jueves 26 de febrero, compañeros y familiares realizaron una marcha por las calles de Cuernavaca para exigir avances en la localización de Kimberly. Las protestas escalaron.
El viernes 27 de febrero se cumplió una semana de su desaparición y los estudiantes mantuvieron cerradas las puertas del campus universitario por más de 7 horas. El día 28 de febrero, la Fiscalía de Morelos informó sobre la detención de Jared Alejandro N. Participación en la desaparición de la joven. Jared Alejandro N fue identificado como estudiante activo de la UEM y se le señaló como persona cercana al círculo de Kimberly.
Reportes de medios locales indicaron que presuntamente estaría relacionado sentimentalmente con ella. Durante las diligencias en el domicilio del detenido se encontraron pertenencias de la víctima como su celular y credencial. También se localizaron dosis de droga en el lugar. El primero de marzo, en audiencia inicial, UJ o de control impuso prisión preventiva como medida cautelar a Jed Alejandro N.
Probable responsabilidad en el delito de desaparición de persona cometida por particulares agravada en perjuicio de Kimberly Joselyine Ramos Beltrán. La defensa del imputado solicitó la duplicidad del término constitucional, por lo que la audiencia de vinculación a proceso se realizaría en los próximos días.
Mientras tanto, la comunidad universitaria radicalizó sus protestas. El 2 de marzo, estudiantes tomaron la rectoría de la exigiendo transparentar las acciones de búsqueda de su compañera. Violentaron el edifico de rectoría, destruyeron puertas y cámaras de video y cerraron los dos accesos a la máxima casa de estudios. La institución activó el código rojo y suspendió clases presenciales.
La UAM declaró que Kimberlye sí había ingresado al campus Chamilpa el día de su desaparición, el 20 de febrero. De acuerdo con la revisión de los videos de las cámaras de videovigilancia. Ese mismo lunes 2 de marzo, durante un operativo de búsqueda, las autoridades localizaron un cuerpo sin vida en una zona boscosa cercana al campus Chamilpa.
era el cuerpo de Kimberly. El 3 de marzo, tras los estudios periciales realizados por la Coordinación General de Servicios Periciales de la Fiscalía de Morelos, se confirmó la identidad de la joven. El fiscal general Fernando Blumencron Escobar se comprometió a que habría justicia para Kimberley y que no habrá impunidad.
Informó que la investigación se ha conducido bajo el principio del debido proceso, dignidad de la víctima y de las víctimas indirectas. La presidenta de México, Claudia Sain Baum Pardo, confirmó en conferencia matutina que el caso fue tipificado como feminicidio. Ya hay un detenido. Es una persona cercana a la joven. Es un feminicidio, adelantó la mandataria durante su conferencia del 4 de marzo.
El hallazgo del cuerpo de Kimberly detonó una ola masiva de protestas en Cuernavaca. Este martes 3 de marzo. Miles de estudian. Es de la UEM. Marcharon desde el campus universitario hasta el centro de la ciudad para exigir justicia. “Ni silencio ni omisión. Queremos investigación!”, gritaban los manifestantes.
Read More
El contingente caminó unos 9 km hacia el corazón de Cuernavaca. Un segundo grupo denominado bloque negro realizó pintas en el Palacio de Gobierno en protesta por la ausencia de información precisa de parte de las autoridades universitarias. Pero no todos estaban de acuerdo con cómo se estaban desarrollando las protestas. Ese mismo día hubo una división en las marchas.
Por un lado, la marcha oficial que reunió a personal obligado a asistir, encabezada por la rectora viidiana León Hernández junto con líderes sindicales. Por otro lado, la marcha estudiantil que avanzó al grito de destitución, destitución, exigiendo la salida de la rectora por su falta de respuesta y la insensibilidad ante la crisis de inseguridad en la institución.
El caso fragmentó a la universidad. Los estudiantes acusaron la reacción tardía de la rectora. así como su renuencia al diálogo y la falta de transparencia sobre las investigaciones. La UAM llamó a la unidad y no a las acciones que buscan generar miedo y tensión entre la comunidad universitaria. Pero la respuesta de los estudiantes fue clara.
ya no confían en sus autoridades. Y en medio de esta crisis, mientras Kimberly aún no era sepultada, llegó la noticia que nadie quería escuchar. Otra estudiante de laem había desaparecido. El 2 de marzo de 2026, el mismo día en que fue localizado el cuerpo de Kimberly, Carol Toledo Gómez, de 18 años estudiante de segundo semestre de derecho en la Escuela de Estudios Superiores de Mazatepec de la UAM, fue reportada como desaparecida.
Carol fue vista por última vez ese día después de salir a comprar alimentos cerca del plantel de la en Mazatepec al surponiente de la entidad. La noticia cayó como un golpe devastador para una sociedad que aún no terminaba de procesar el feminicidio de Kimberly. Las circunstancias guardaban un paralelismo que aterraba a las familias morelenses.

Ambas jóvenes de 18 años, ambas estudiantes de la UEM y ambas víctimas de una aparente inacción inicial. La fiscalía inmediatamente se acercó al municipio para darnos las atenciones correspondientes, pero no se ha tenido respuesta ni noticias, señaló la familia de Carol. Ante la preocupación por su desaparición, estudiantes de la UEM Campus Matapeque realizaron un bloqueo en la carretera federal Alpuyeca Grutas para exigir su localización inmediata.
A temprana hora del 5 de marzo, cientos de alumnos de la UAM junto con familiares de Carol marcharon por las principales calles de Mazatepec. para exigir al gobierno del estado y a la fiscalía su localización. El 5 de marzo, antes de las 9 de la mañana, elementos del ejército mexicano, policías estatales y municipales localizaron un cuerpo sin vida en el municipio indígena de Coatetelco, a la altura de la colonia El Muelle, sobre la carretera Coatetelco Meaccalán.
El cuerpo fue encontrado envuelto en cobijas y bolsas de plástico negras con huellas evidentes de violencia. Esa tarde, a las 18 horas, la Fiscalía General del Estado de Morelos confirmó lo que todos temían. Tras los estudios periciales practicados al cuerpo sin vida localizado hoy en el municipio de Cuatetelco, se logró establecer que corresponde a Carol Toledo Gómez.
La institución se comprometió a agotar todas las líneas de investigación para esclarecer estos hechos delictivos. Antes de la confirmación oficial, la Escuela de Estudios Superiores de Mazatepec publicó una esquela en sus redes sociales. La comunidad de la Escuela de Estudios Superiores de Mazatepec, subsede Miacatlán y Tetecala, lamenta el sensible fallecimiento de nuestra compañera y estudiante Carol Toledo Gómez.
No existen palabras que puedan mitigar el vacío que deja su ausencia”, expresó la institución. También la rectoría de la WEM lamentó el deceso de Toledo Gómez y exigió a las autoridades competentes una investigación pronta y diligente y con perspectiva de género que permita el esclarecimiento de los hechos y que el crimen no quede impune.
Con Carol Toledo suman dos alumnas de la UAMEM que después de haber sido reportadas como desaparecidas fueron encontradas muertas en la misma semana. El secretario de Seguridad Pública Estatal, Miguel Ángel Urrutia Lozano, informó que se investigan amenazas dirigidas a mujeres del entorno cercano de Caron.
Pero para las familias, para los estudiantes, para toda la comunidad de Morelos, una pregunta retumba con fuerza. ¿Cuándo va a terminar esto? Los tres feminicidios de estudiantes de la WEM en menos de un año no son casos aislados, son el reflejo de una crisis estructural de violencia feminicida que atraviesa a Morelos desde hace años y las cifras son demoledoras.
De acuerdo con la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, de 2000 a 2025 se han documentado 1625idios en Morelos. Durante 2025 se registraron 121 casos, cifra que ubica este año como el segundo con mayor número de feminicidios en el periodo analizado, después de 2023, cuando se contabilizaron 125es.
En los primeros 2 meses de 2026, colectivos y reportes basados en cifras oficiales indican que ya se contabilizan al menos 18 feminicidios. Morelos ocupa el primer lugar nacional en tasa de feminicidios. por cada 100,000 habitantes. La tasa es de 0.28 por cada 100,000 mujeres, muy por encima del promedio nacional de 0 cuento y 8.
Este dato coloca la entidad como una de las más peligrosas proporcionalmente para las mujeres, reforzando la percepción de vulnerabilidad y el reclamo social por justicia. Desde hace casi 10 años, ocho municipios de la entidad tienen alerta de violencia de género. Cuernavaca, Hiutepec, Cuautla, Emiliano Zapata, Puente de Ixtla, Temixco, Shochitepec y Yautepec.
Pero esto no ha cambiado nada en relación con los feminicidios. La tendencia sigue al alza y dentro de este panorama desolador, la Universidad Autónoma del Estado de Morelos se ha convertido en un foco rojo de inseguridad. Los casos de Ailene, Kimberly y Carol han expuesto las fallas estructurales de una institución que no logra proteger a sus estudiantes.
Colectivos feministas han acusado a la gobernadora Margarita González Sarabia y a la rectora viridiana León Hernández de falta de políticas efectivas para prevenir la violencia de género y de minimizar las denuncias. Lo que afirmaron contribuye a la impunidad. La respuesta de la rectoría ha sido cuestionada desde el inicio.
Estudiante Sandén. unciado que durante días mantuvieron cerradas las puertas del campus, que tomaron la rectoría, que marcharon por las calles exigiendo diálogo, transparencia y seguridad, pero lo que encontraron fue dilación, evasivas y una rectora que según las protestas brilla por su ausencia. El punto de inflexión ocurrió el 3 de marzo cuando la rectora viidiana León Hernández acudió al campus Chamilpa para reunirse con los estudiantes que mantenían tomadas las instalaciones de la rectoría.
Los estudiantes le solicitaron que leyera públicamente el documento con la respuesta al pliego petitorio antes de firmarlo. La rectora se negó, argumentó que no existían condiciones para continuar con el diálogo, dio media vuelta y se retiró rápidamente del lugar. Tras el incidente, los jóvenes informaron que mantendrán tomadas las instalaciones de la rectoría hasta que exista una respuesta formal y directa a su pliego petotorio.
La institución difundió un video en el que la rectora afirmó que se suma a la búsqueda y a la atención de la comunidad, pero calificó como violentas las protestas realizadas dentro del campus. Esto generó más indignación. Los universitarios informaron que revisaron el documento entregado y consideraron que las respuestas no atienden de fondo sus demandas, particularmente en materia de seguridad dentro del campus Chamilpa, donde estudian más de 20,000 alumnos.
Entre las inconformidades, mencionaron la propuesta de capacitar en dos semanas al personal de vigilancia universitaria, lo que consideran insuficiente para garantizar la protección de la comunidad estudiantil. Los estudiantes determinaron que el paro de actividades será indefinido hasta que se concrete la destitución de la rectora viridiana Aid León Hernández, a quien acusan de negarse al diálogo y de no atender las demandas de seguridad planteadas por la comunidad universitaria.
Mientras tanto, la gobernadora Margar González Arabia evitó responder a los cuestionamientos de la prensa tras confirmarse el asesinato de Kimberly Joseline Ramos Beltrán. Un video difundido en redes sociales muestra a la mandataria saliendo de una dependencia estatal sin ofrecer declaraciones en medio de la indignación social por el crimen.
Horas más tarde, la gobernadora publicó un mensaje en sus redes sociales en el que aseguró que dará seguimiento puntual caso con la Fiscalía General del Estado y solicitó al Poder Judicial evitar la llamada puerta giratoria al señalar que no debe haber impunidad. Durante el periodo 2025 2026, más del 90% de la población de Morelos percibe inseguridad posicionando al Estado entre los más afectados del país.
En la zona metropolitana de Cuernavaca la percepción supera el 83%. Mientras que delitos como homicidios dolosos, extorsiones y robos mantienen impacto constante en la vida pública y en el sector comercial. Aen, Kimberly y Carol tenían toda la vida por delante. Tenían sueños, planes, familias que las amaban.
Pero el Estado mexicano no pudo protegerlas. Morelos no pudo protegerlas. Y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, la institución que debía ser un espacio seguro de formación y crecimiento, tampoco pudo protegerlas. Hoy esas tres jóvenes ya no están. Sus familias lloran su ausencia. Sus compañeros marchan con pancartas exigiendo justicia.
Y las autoridades siguen dando las mismas respuestas vacías de siempre, que hay compromiso, que habrá justicia, que no habrá impunidad. Pero las cifras no mienten. Morelos es el estado con la tasa más alta de feminicidios en el país y en lo que va de 2026 ya suman 18 mujeres asesinadas. ¿Cuántas mujeres más tienen que morir antes de que algo cambie de verdad? ¿Cuántas estudiantes más tienen que desaparecer dentro de los campus universitarios antes de que las autoridades tomen medidas reales? ¿Por qué la UEM no pudo garantizar la
seguridad de sus alumnas? ¿Por qué la rectora se niega al diálogo con los estudiantes que exigen respuestas? ¿Por qué la gobernadora evita dar la cara ante los medios y la ciudadanía? Estas son las preguntas que la comunidad universitaria, las familias de las víctimas y toda la sociedad morelense están haciendo.
Y estas son las preguntas que las autoridades tienen la obligación de responder porque lo que le pasó a Ailen a Kimberly y a Carol no puede quedar impune. Sus nombres no pueden ser solo una estadística más. Sus vidas importan y su muerte tiene que ser el punto de quiebre que obligue a este país a tomar en senio.
La violencia femeninicida. Ailin Rodríguez Fernández, Kimberly Joseline Ramos Beltrán, Carol Toledo Gómez. Tres nombres que Morelos no debe olvidar, tres vidas que exigen justicia, tres feminicidios que nos recuerdan que en México ser mujer sigue siendo un acto de resistencia diaria. Y mientras las autoridades sigan falland o mientras los feminicios sigan en aumento, mientras las instituciones sigan protegiendo la impunidad, las voces de Ailen, Kimberly y Carol seguirán resonando en las calles, en las marchas, en cada grito de justicia que
no se va a callar. Yeah.