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YADHIRA CARRILLO Se Burló de Lety Calderón Por Años. Hoy SUPLICA Lo Que Lety Nunca Perdió

Y años después, ese mismo Luciano, ya un joven, debutaría en una telenovela de Televisa, demostrándole al mundo entero que su madre tenía razón. Mientras tanto, al otro lado de la historia, otra mujer estaba [música] construyendo su propia carrera. Yadira Carrillo nació el 12 de mayo de 1972 [música] en Aguascalientes. Es la menor de seis hermanos.

Estudió administración en negocios internacionales, pero su camino cambió en 1994 cuando entró al concurso Nuestra Belleza, Aguas Calientes. Ganó la representación de su estado y llegó a Nuestra Belleza, México, donde quedó en segundo lugar detrás de Luz María Cetina. Desde [música] ahí ingresó al centro de educación artística de Televisa, aú el mismo centro.

donde Leti Calderón había estudiado una década antes. Yadira empezó con papeles pequeños. Su debut fue en 1996 [música] en Canción de Amor. Luego vino Te sigo Amando, María Isabel [música] y una participación en el privilegio de amar. Pero quien realmente la descubrió [música] fue Ernesto Alonso, el legendario señor telenovela, el productor que durante décadas [música] decidió qué actrices brillaban y cuáles desaparecían dentro del sistema de Televisa.

En 2000, Yadira consiguió su primer papel importante [música] como villana en el precio de tu amor y en 2002 [música] llegó el papel que la catapultó. La otra producida por Ernesto Alonso. Yadira tuvo que interpretar [música] a dos personajes completamente opuestos en la misma telenovela, Carlota y Cordelia, una buena [música] y otra malvada.

Era un reto enorme y ella misma ha contado que el estrés fue tan brutal [música] que lloraba todos los días y le salieron granos en la frente del nervio. Pero funcionó. ganó el premio Tebinovelas como mejor actriz protagónica y al año siguiente, en 2003, grabó Amarte es mi pecado también con Ernesto Alonso, que se convirtió en un éxito internacional.

La misma Yadira ha dicho que a donde va en cualquier país del mundo, la gente le dice que esa fue su novela favorita. Tú probablemente viste a Yadira [música] en alguna de esas telenovelas. La viste joven, guapa, con esa elegancia que tenía en pantalla. [música] ¿Y la admiraste? ¿Quién no? Era una mujer que parecía tenerlo todo.

Belleza, [música] talento, una carrera en ascenso, el respaldo del productor más importante de la [música] televisión mexicana. Lo que no sabías es que toda esa carrera, todo ese talento, todo ese futuro estaba a punto de desaparecer. Y no por culpa de un productor o de un contrato injusto, por culpa de una decisión que [música] ella misma tomó.

Después de la otra y amarte es mi pecado, [música] Yadira hizo barrera de amor en 2005, la última telenovela de Ernesto Alonso y participó brevemente en Rubí con Bárbara Mori. En 2006 fue coronada reina del carnaval de Carolina del Norte, lo que mostraba su popularidad entre el público hispano en Estados Unidos.

En 2007 condujo el programa a Nuestra Casa junto a Manuel Landeta [música] y ese mismo año protagonizó Palabra de Mujer con Edit González, Ludvica Paleta y Lidia Ávila. Era su última telenovela [música] y aquí es donde las dos historias chocan. En 2002, Leticia Calderón conoció a Juan Collado. La [música] actriz Daniela Castro los presentó en un restaurante.

Juan Collado venía de un primer matrimonio con María del mar Dot Boigas, con quien tenía dos hijos, Juan [música] y Mar. Era un abogado ya conocido en los círculos de poder, pero Leti ha dicho que cuando lo conoció, él no era el personaje público que sería después. Se [música] enamoraron. En 2004 nació Luciano y en 2005 nació Carlo.

Tenían una [música] casa, una vida familiar. Parecían la pareja perfecta del mundo del espectáculo y la política. [música] Pero Leticia ha revelado algo que cambió completamente la imagen de esa relación. Juan [música] Collado la controlaba. En entrevistas recientes con periodistas como Inés Moreno y Gustavo Adolfo Infante, Leti ha confesado que Collado tenía una visión conservadora de las mujeres.

Le restringía las salidas, le decía que las mujeres decentes no salen de noche. La tenía vigilada. Poco a poco [música] Multietti se fue aislando de su familia, de sus amigas, de sus pasatiempos. Ella misma ha dicho que su vida se convirtió en un martirio [música] y que perdió su esencia por complacer a su esposo. Recuerda eso porque exactamente lo mismo le iba a pasar a la mujer que vino después.

Y entonces [música] llegó el otoño de 2007. La editora de la revista TV Notas, [música] Matilde Obregón, llamó a Leticia Calderón por teléfono. Le dijo que tenía unas fotografías de Juan Collado besándose [música] con Yadira Carrillo en un restaurante de Polanco. Le preguntó si podía publicarlas y la respuesta de Leti revela todo lo que necesitas saber sobre cómo fueron realmente las cosas.

[música] Leti le dijo, “Pues sí, porque se acaba de ir.” Porque para ese momento Juan [música] Collado ya había sacado sus cosas de la casa mientras ella se recuperaba de su cirugía de rodillas. [música] Ya se había ido sin una conversación, sin un adiós, sin una explicación. [música] Se fue sin decir adiós. Otra vez esa frase.

Let habló en noviembre de 2007. y confirmó la separación. Dijo que su ex la había dejado sin siquiera despedirse. Reveló que él no solo le había sido infiel con Yadira, sino con otras mujeres. Y dijo algo que la prensa recogió y que ella repitió años después [música] en una entrevista con Mara Patricia Castañeda, que se volvió viral.

Me paré en muletas para el baño y ya no estaban sus cosas. Le dije a mi muchacha, [música] a Lucy, “Oye, ¿cuándo se llevó las cosas el Señor? Ayer en la tarde, ayer lunes. [música] Te lo juro por la vida de mis hijos que así fue.” Pero lo que nadie esperaba era la reacción de la otra mujer. Aquí viene [música] lo primero que te prometí.

Porque para entender esta historia necesitas entender [música] cómo funcionaba Televisa en esa época, no Televisa de ahora. La Televisa de los años 90 y 2000, la fábrica de sueños, la empresa que decidía quién era famoso en México [música] y quién no existía. Y dentro de esa fábrica había un sistema que nadie veía desde afuera, pero que todas las actrices conocían desde adentro.

Tú prendías la televisión y veías a estas mujeres hermosas [música] sonriendo, llorando en escena, enamorándose del galán de la historia. Pero lo que no veías era el sistema que había detrás, los contratos de exclusividad que te ataban a una sola empresa, los productores [música] que decidían si tu carrera vivía o moría con una sola llamada telefónica y la regla no escrita.

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