Los cuatro niños se tiraron encima del piso de Tierra Roja durante los siguientes 47 minutos sin moverse, sin hablar, con la cara pegada dentro del piso. Cuando los [música] disparos pararon, los cuatro niños se levantaron, caminaron hacia la calle principal y encontraron cinco cuerpos tirados encima del pavimento.
Cinco hombres del pueblo asesinados a plena luz del [música] día por los sicarios del ELN dentro de una represalia contra las disidencias de las FARC. [música] Uno de los cinco cuerpos era el padre del niño Fabián. Guarda esa imagen. Cuatro niños de 8 años, cinco cuerpos encima [música] del pavimento y el padre de uno de ellos entre los cinco cuerpos.
Porque 14 meses después de esa tarde, [música] el niño Fabián iba a tomar la primera decisión que iba a marcar para siempre la vida de los cuatro amigos. Fabián se unió al ELN a los 9 años. ¿Te has preguntado alguna vez cuál es la edad más común de reclutamiento forzado dentro de la guerrilla colombiana? La edad más común es 10 años. Fabián tenía nueve.
Y el motivo no fue ideología, ni pobreza, ni promesa de dinero. El motivo fue venganza, porque las disidencias de las FARC habían matado al padre de Fabián durante la represalia del 22 de [música] agosto de 2005 y el ELN 14 meses después. entró al pueblo con un mensaje directo para el niño de [música] 9 años. Únete al ELN y vas a matar personalmente a los cuatro guerrilleros que mataron [música] a tu padre.
El niño Fabián firmó dentro del cuartel de reclutamiento improvisado [música] del ELN dentro de la selva de Nariño. La primera semana de septiembre de 2006. La madre del niño Fabián [música] lloró durante 7 días seguidos dentro del pueblo. La abuela Amparo caminó hasta la casa de la madre del niño [música] Fabián para consolarla.
Y Julián, con solo 9 años dentro de la cancha de [música] Tierra Roja, jugó por primera vez sin uno de los cuatro amigos. Daer fue el segundo en irse. Firmó con las disidencias de las FARC 18 meses después. La razón fue distinta. La razón fue el hambre. La madre del niño Dever había caído enferma de tuberculosis. [música] El padre de Daver estaba dentro de la cárcel de Popayan [música] por robar un motor de canoa y el niño Daver, con 11 años era el único responsable de sostener a los cuatro [música] hermanos menores en la casa del
pueblo. Las FARC disidentes le ofrecieron 14,000 pesos colombianos por semana, el equivalente aproximado [música] a $er aceptó el dinero y desapareció dentro de la selva del Pacífico [música] durante los siguientes 8 años. seguidos. Jorman fue el tercero [música] y Jorman eligió la peor opción de las tres.
Jorman se metió al narcotráfico [música] a los 12 años. Empezó como campanero dentro de un puesto de vigilancia de una banda del pueblo. A los 14 ya cargaba paquetes de cocaína dentro de canoas del [música] río Patía hacia la costa del Pacífico. Y a los 19, Georman ya era un lugar teniente medio dentro de la ruta del [música] narco del Pacífico hacia Centroamérica.
De los cuatro niños de la cancha de Tierra Roja, tres ya estaban con los grupos armados de Colombia antes de cumplir [música] los 15 años. Solo Julián seguía dentro de la cancha jugando descalzo todas las tardes con los tenis [música] blancos con rayas azules rotos. Pero la abuela Amparo sabía que [música] la cancha ya no iba a proteger al nieto durante mucho tiempo más, porque Maguipayan, [música] durante esos mismos años empezó a caer dentro del abismo más oscuro de la historia reciente del sur de Colombia.
La abuela [música] Amparo tomó una decisión el 14 de abril del año 2005, 8 [música] meses antes de la primera masacre del pueblo. Julián todavía tenía 7 años y la decisión de la abuela Amparo, [música] tomada dentro de la cocina de la casa del lado este del pueblo mientras revolvía la sopa de plátano [música] verde con hueso de gallina dentro del fogón de leña, iba a cambiar para siempre la vida del niño Julián.
[música] La decisión fue esta, salvar al nieto del mismo destino que los otros tres amigos de la cancha a cualquier precio. La abuela [música] Amparo había escuchado dentro de la Iglesia Católica del Pueblo dos meses antes, una conversación entre un misionero jesuita de [música] Cali y el sacerdote local sobre una fundación llamada Football Pass.
La fundación era [música] una casa hogar dentro del barrio del distrito de Aguablanca en Cali. rescataba a niños en situación de riesgo extremo de la zona rural del Pacífico colombiano [música] y ofrecía educación, hospedaje, comida y entrenamiento profesional de fútbol dentro de la Escuela Deportiva del Centro de Cali durante los siguientes 10 [música] años seguidos.
Pero la Fundación Fúbol Pass solo aceptaba niños con dos condiciones. [música] Primera condición, los padres tenían que firmar la sesión legal del niño dentro de un documento notarial por un mínimo de 10 años. Segunda condición, la familia tenía que aceptar un pacto silencioso con la fundación por [música] el cual si el niño llegaba al fútbol profesional dentro de esos 10 años, la familia iba a ser reubicada fuera de la zona de conflicto armado con protección de la fundación.
Si el niño no llegaba, se quedaba dentro de la casa hogar sin regreso al pueblo original. [música] La abuela Amparo caminó hasta la casa de la madre Gloria el 14 de abril del año 2005. le contó dentro de la cocina de la casa el plan de la Fundación [música] Fútbol Paz y le pidió a la madre una sola cosa, firmar la sesión del niño Julián.
[música] La madre Gloria lloró durante toda la noche del 14 de abril dentro del [música] cuarto compartido con las tres hermanas menores del niño Julián. Al amanecer tomó la decisión y la mañana del 15 de abril de 2005 la madre Gloria y la abuela Amparo salieron del pueblo de Magui Payán, rumbo a Cali, dentro de un autobús de la ruta del Pacífico con el niño Julián de 8 años sentado entre las dos.
La sesión legal se firmó dentro de la oficina del notario público del centro de Cali la tarde del 16 de abril de 2005. La madre Gloria firmó el documento por 10 años seguidos. Aceptó el pacto silencioso de la fundación. Le entregó al niño Julián, al fundador de la Fundación Fútbol Paz, un hombre llamado César Valencia, dentro del patio principal de la casa hogar del distrito de Agua Blanca.
El niño Julián esa misma tarde se quedó dentro de la casa Hogar de Cali. La madre Gloria y la abuela Amparo regresaron dentro del autobús a Magipán al día siguiente. Y el niño Julián, dentro del cuarto compartido con otros 17 niños de la casa hogar, lloró durante los siguientes 4 días seguidos sin comer una sola comida.
Julián creyó que la madre lo había abandonado. La verdad sobre lo que la madre Gloria firmó dentro de la oficina del notario de Cali esa tarde del 16 de abril, la verdad sobre el pacto silencioso con la Fundación Fútbol Paz, la verdad sobre el precio que la madre pagó para entregar al hijo y la razón real por la que la madre jamás le contó a Julián durante los siguientes 18 años lo que había firmado esa tarde.
va a hacer que se te revuelva el estómago. Vamos a regresar al pacto silencioso dentro de 30 minutos. Mientras tanto, dentro de la casa hogar de fútbol Pass, el niño Julián empezó a jugar con tenis nuevos dentro de la escuela deportiva del centro de Cali. Empezó a comer tres comidas calientes todos los días. Empezó a ir a la escuela primaria pública del barrio del distrito de Aguablanca y empezó a marcar goles dentro de los partidos amateur de la Liga Infantil del Valle del Cauca.
a un ritmo que César Valencia, el fundador de la fundación, jamás había visto dentro de los últimos 14 años de la Casa Hogar. A los 14 años, Julián Quiñones era el máximo goleador dentro de la Liga Sub15 del Valle del Cauca. A los 15 años empezó a jugar dentro de la sub17 de la selección colombiana. Y a los 17 años, la temporada 2014-2015, Julián marcó 50 goles dentro de 38 partidos oficiales del equipo profesional de Fútbol Paz de Cali dentro de la Segunda División Colombiana.
50 goles en 38 partidos, un promedio de un gol y medio por partido a los 17 años de edad. Ese rendimiento llegó al escritorio del director deportivo del Tigres UANL dentro de la ciudad de Monterrey el 14 de junio de 2015. Tigres UANL envió dos casatalentos a Cali dos semanas después. Los casatalentos vieron jugar al niño Julián dentro de un partido oficial de la Copa Colombia y regresaron a Monterrey con una decisión tomada. Firmar al colombiano de 17 años.
El contrato con Tigres UANL se firmó dentro de la oficina de la Fundación Fúbol Pass el 14 de julio de 2015. César Valencia firmó como tutor [música] legal del niño Julián. La cantidad del traspaso jamás se hizo pública, pero la Fundación Fúbol Pass dentro del acuerdo confidencial con el club mexicano recibió el 80% del monto del traspaso.
Julián voló a Monterrey el 30 de julio de 2015. Solo sin madre, sin abuela y sin las tres hermanas menores. Con una mochila deportiva marca Adidas de 20 L, con los tenis blancos con rayas azules rotos que la abuela [música] Amparo le había regalado a los 8 años, guardados dentro del bolsillo interior de la mochila y con una fotografía única de los cuatro niños de la cancha de Tierra Roja del pueblo de [música] Maguipayán, tomada el 22 de mayo del año 2005.
4 meses antes de que Fabián se uniera al, la fotografía tenía escrito por detrás una sola frase, escrita a mano con lápiz por el niño Fabián dos horas antes de que Julián saliera del pueblo rumbo a Cali. La frase decía cuatro palabras, nu, nu. Las cuatro palabras decían siempre juntos, [música] cuatro hermanos.
Guarda esa fotografía porque 20 años después esa misma fotografía va a aparecer dentro del cajón cerrado con llave del vestidor personal de Julián Quiñones dentro del estadio del Alcatsia de Arabia Saudita. Julián debutó dentro del fútbol profesional mexicano el 14 de septiembre de 2016 con el equipo Venados de Yucatán en Copa MX contra el Cruz Azul. marcó dos goles esa noche.
La afición mexicana empezó a hablar. [música] Un colombiano descalso del sur del Pacífico había llegado al fútbol mexicano. Pero mientras el niño de los tenis rotos empezaba a marcar goles dentro de las canchas del fútbol mexicano, algo mucho más oscuro empezó a ocurrir en el pueblo de Magui Payán con los otros tres amigos de la cancha de Tierra Roja.
Y esa oscuridad, la razón real por la que Fabián terminó dentro de una emboscada del ejército colombiano de la selva de Nariño. La razón por la que Deer terminó dentro de la prisión de máxima seguridad de Buenaventura con una condena de 34 años. Y la razón por la que Jorman terminó asesinado a los 22 años dentro del puerto de Tumco va a hacer que se te revuelva el estómago.
Porque los tres amigos de la infancia de Julián Quiñones no cayeron con los grupos armados de Colombia por casualidad. Los tres fueron entregados [música] uno por uno por la misma persona y esa persona ya estaba en el pueblo de Magipayan la noche del 22 de agosto de 2005. Cuando los cuatro niños vieron los cinco cuerpos tirados [música] encima del pavimento de la calle principal, la verdad sobre quién entregó a los tres amigos de Julián Quiñones [música] con los grupos armados de Colombia, los 14,000 pesos colombianos que esa persona
recibió por cada uno de los tres niños [música] entregados. La razón por la que esa persona jamás intentó entregar a Julián dentro de los mismos grupos armados y la conexión oscura entre esa persona y la madre Gloria Quiñones del pueblo de Magui Payán, va a cambiar para siempre lo que creía saber sobre el mejor delantero del tri en el Mundial de México.
[música] El primer amigo que cayó dentro de un grupo armado de Colombia fue Fabián. Lo entregó el padre biológico de Julián Quiñones. El mismo hombre que la madre Gloria le había dicho al niño Julián de 3 años que se había ahogado dentro del río Patía. Porque el padre biológico Julián Quiñones jamás se murió pescando dentro del río Patía. Estaba vivo.
Vivía dentro del mismo pueblo de Magui Payán, [música] tres cuadras al norte de la casa de la familia. y desde el año 2002 trabajaba dentro del grupo armado del ELN de la zona rural de Nariño como [música] reclutador de menores de edad. El padre biológico había firmado con el ELN dos meses después de abandonar a la madre Gloria.
recibía 14,000 pesos colombianos por [música] cada niño de menos de 12 años, entregado dentro del cuartel de reclutamiento, [música] el equivalente aproximado a $ americanos por niño. Y durante los siguientes 14 años, [música] el padre biológico Julián entregó a más de 77 niños del pueblo de [música] Magui Payán con los grupos armados de Colombia.
Uno de esos 77 niños [música] fue Fabián, el primer amigo del hijo Julián. El padre había visto llorar al niño Fabián [música] el 23 de agosto de 2005 dentro de la funeraria improvisada del pueblo, donde el cuerpo del padre de Fabián estaba tirado dentro de una caja de madera barata. [música] El padre había esperado 14 meses.
Había vigilado al niño Fabián todos los sábados por la mañana [música] en la cancha de Tierra Roja del Pueblo. Había estudiado los horarios de la madre del niño y la primera semana de septiembre de 2006, [música] aprovechando una ausencia de la madre por un viaje a Tumaco, el padre biológico se acercó al niño Fabián de 9 años dentro de la calle principal del pueblo con una promesa oscura.
La promesa decía cuatro palabras. [música] Vas a matar a los que mataron a tu papá. Fabián firmó dentro del cuartel del ELN. Esa misma semana el padre biológico recibió los 14,000 pesos colombianos [música] dentro de un sobre marrón esa misma noche. Y el niño Fabián desapareció dentro de la selva de Nariño durante [música] los siguientes 13 años seguidos.
Fabián jamás regresó al pueblo. Murió dentro de una emboscada del ejército colombiano, dentro de la selva del municipio de Barbacoas, el 14 de febrero del año [música] 2019. 23 años de edad, 10 años dentro del ELN, cuatro tiros de fusil dentro del pecho. Su cuerpo fue enterrado dentro del cementerio central de Magui Payán, [música] una semana después.
La primera de las tres tumbas visibles hoy desde la línea de fondo de la [música] cancha de Tierra Roja del Pueblo. El segundo amigo que cayó fue Dever. Lo entregó también el padre biológico de Julián, la madre de Daver. Esa mujer enferma de tuberculosis del año 2007. Jamás tomó la decisión de meter al niño dentro de las disidencias de las FARC.
Quien lo hizo fue el padre biológico Julián Quiñones, que se presentó a la casa de Deer una tarde de enero de 2007 con una oferta económica dirigida al niño. Le ofreció 14,000 pesos colombianos por [música] semana. le dijo al niño Daver dentro de la cocina de la casa, mientras la madre enferma dormía dentro del cuarto principal, que las FAR disidentes podían sacar a la madre de Deer del pueblo, [música] llevarla a un hospital privado de Popayan y pagarle el tratamiento completo [música] de tuberculosis durante los siguientes 4 meses. El niño
Dever, de 11 años, aceptó la oferta. El padre biológico [música] Julián recibió otros 14,000 pesos colombianos dentro del sobre marrón. esa [música] misma noche. Pero la madre de Deer jamás fue trasladada a Popayán. Murió en la casa del pueblo de [música] Magui Payán 3 meses después.
Y el niño Dever, dentro de la selva del Pacífico junto a las [música] disidencias de las FARC, jamás supo que la madre había muerto hasta 4 [música] años después, cuando un compañero de armas se lo contó dentro de un campamento cerca del río Mikai. Dei fue capturado por el ejército colombiano el 11 de octubre del año 2018.
Tenía 22 años, 8 años. dentro de las FARC, cuatro cargos de secuestro, dos cargos [música] de homicidio y 14 cargos de porte ilegal de armas de fuego. La condena fue de 34 años dentro de la prisión de máxima seguridad de Buenaventura, Derue vivo hoy dentro de esa misma prisión, solo, sin [música] visitas, sin familia.
El tercer amigo fue Jorman y Jorman fue el más brutal de los tres casos porque a Jorman no lo entregó el padre biológico dentro de las FARC ni dentro del ELN. Lo entregó dentro del narcotráfico de la costa [música] pacífica. En febrero de 2008, Georman tenía 12 años. El padre biológico Julián lo llevó a caminar por la ribera del río Patía, una tarde con la excusa [música] de enseñarle a pescar.
Dentro del recorrido se encontró con un contacto de una banda del narcotráfico llamada Los rastrojos del Pacífico. Jorman fue reclutado esa misma tarde [música] como campanero de una ruta de canoas cargadas de cocaína hacia el puerto de Tumaco. El padre biológico Julián recibió 14,000 pesos [música] colombianos dentro del sobre marrón, la cantidad exacta que había cobrado por los otros dos amigos.
Pero Jorman llegó más alto dentro [música] del narcotráfico que los otros dos amigos con los grupos armados. A los 18 [música] años ya era lugar teniente de una ruta completa hacia Centroamérica. Ganaba $40,000 americanos [música] al mes. Compró una camioneta blindada nueva. Compró casas dentro de Buenaventura y le compró a la madre una casa de dos pisos [música] dentro de Cali.
Jorman fue asesinado dentro del puerto de Tumaco el 22 de julio del año 2019. [música] 22 años de edad, cuatro tiros de fusil, AK47 dentro de la cabeza. Ordenado por un rival dentro de la misma banda de los rastrojos del Pacífico, su cuerpo llegó al cementerio de [música] Magui Payán tres días después. La tercera de las tres tumbas visibles hoy desde la línea de fondo de la cancha de Tierra Roja del Pueblo.
Tres tumbas, cuatro amigos originales, un solo goleador vivo hoy. El padre biológico Julián Quiñones. [música] Durante los años que vendía niños del pueblo con los grupos armados de Colombia, jamás intentó vender al propio [música] hijo. Jamás se acercó a la casa de la madre Gloria. Jamás preguntó por el niño Julián en el pueblo.
Jamás pisó la cancha de Tierra Roja, donde el hijo jugaba descalso todas las tardes. Porque el padre biológico había hecho un pacto [música] silencioso con la madre Gloria antes de abandonar la casa el año 1998. El pacto era este. Mientras el padre no molestara al hijo, la madre Gloria jamás lo iba a denunciar a las autoridades por trabajar dentro del [música] ELN.
La madre Gloria sabía desde el año 2002 que [música] el padre estaba vivo, que estaba dentro del ELN y que reclutaba niños del pueblo dentro del cuartel de la selva, pero lo protegió durante los siguientes 23 años de su vida. ¿Te has preguntado alguna vez qué carga lleva una madre dentro del pecho cuando sabe durante 23 [música] años seguidos que el padre biológico del hijo mayor está vendiendo a los amigos del hijo dentro de la selva? Julián descubrió que el padre biológico estaba vivo el 14 de octubre del año 2013. Tenía 16 años.
Vivía dentro de la casa hogar de fútbol [música] Paz de Cali. Y esa tarde, mientras entrenaba dentro del campo principal de la fundación, un periodista deportivo colombiano se acercó al portón principal de la Casa Hogar con una fotografía dentro de un sobre marrón. La fotografía había sido tomada dentro del cuartel del ELN de Barbacoas 4 días antes por un fotógrafo de guerra colombiano.
Mostraba a cinco reclutadores de menores del ELN dentro de una reunión operativa. Y uno de los cinco hombres, el segundo desde la izquierda dentro de la fotografía, era el padre biológico Julián Quiñones. El periodista deportivo colombiano le mostró la fotografía al niño Julián dentro del vestidor del campo principal de Fútbol Pass esa misma tarde.
Le preguntó al niño si reconocía al hombre del lado izquierdo. Julián miró la fotografía durante 17 segundos sin pronunciar una sola palabra. Y al reconocer al padre biológico dentro de la fotografía del cuartel del ELN, Julián agarró la fotografía con la mano derecha, la rompió en cuatro pedazos, la tiró dentro del bote de basura del vestidor y le dijo al periodista colombiano una sola frase de cuatro palabras.
Las cuatro palabras decían, “Mi papá está muerto.” Julián firmó ese mismo día una decisión silenciosa dentro de la casa hogar de fútbol pass. La decisión fue esta. Jamás iba a regresar al pueblo de Magui Payán durante el resto de su vida. Jamás iba a preguntar sobre el padre biológico y jamás iba a jugar dentro de la selección profesional de Colombia.
Porque jugar dentro de la selección de Colombia significaba volver a pisar el mismo territorio donde el padre biológico había vendido a Fabián, a Deer y a Jorman. Vamos a regresar a esa decisión de las cuatro palabras dentro de 20 minutos. Mientras tanto, dentro del fútbol profesional mexicano, Julián Quiñones empezó a construir la carrera más silenciosa y más eficaz del delantero colombiano dentro de México.
Después del debut con Venados FC de Yucatán el año 2016, el [música] club Tigres UANL lo cedió a Lobos Boab de la ciudad de Puebla la temporada 2017-2018. Julián marcó 16 goles dentro de 28 partidos oficiales del equipo Lobos Buapada [música] se convirtió en el máximo goleador histórico del club dentro de la primera división y llamó la atención del director deportivo del Atlas de Guadalajara.
El traspaso al Atlas se firmó el 14 de junio del año 2018. Fue el primer contrato millonario de Julián dentro del fútbol mexicano, $80,000 por año. Casa dentro del barrio residencial de Providencia de Guadalajara y una camioneta Mercedes-Benz nueva dentro del contrato de fichaje. Julián compró la primera casa de la madre Gloria dentro del año 2018.
Una casa de dos pisos dentro del barrio de la Estrella de Cali, comprada por $240,000. La familia completa [música] Quiñones se mudó de Maguipayán a Cali esa misma semana. La madre Gloria, la abuela Amparo [música] y las tres hermanas menores del niño Julián. El barrio de la Estrella era un barrio de clase media alta cerrada con vigilancia privada las 24 horas del día y con acceso restringido para visitantes.
[música] Julián pensó que la familia estaba a salvo dentro de ese barrio. Se equivocó durante los siguientes dos años, del año 2018 al 2020, [música] Julián Quiñones consolidó su carrera dentro del Atlas de Guadalajara. marcó 18 goles dentro de 47 partidos oficiales de la Liga MX. Fue bicampeón del torneo Apertura 2021 y del Clausura 2022 con el equipo rojo y negro y firmó su primera renovación de contrato [música] por 2,400,000 al año.
Cada domingo, después de los partidos oficiales del Atlas dentro del estadio Jalisco, Julián llamaba a la madre Gloria dentro de la casa de Cali. [música] La conversación duraba entre 14 y 17 minutos. La madre le preguntaba por la comida, [música] por el descanso, por la vida sentimental del hijo. Y Julián, cada domingo, sin excepción, le hacía una sola pregunta a la madre antes de colgar el teléfono.
Le preguntaba si el padre había regresado al pueblo. La madre Gloria, durante los primeros tr años dentro de la casa de Cali, siempre contestaba lo mismo. Cuatro palabras. Tu papá está muerto. La misma mentira que la madre había firmado dentro de la cocina de la casa de madera del pueblo de Magui Payán el año 1998, cuando el niño Julián tenía 3 años, seguía firmada dentro de la casa cerrada del barrio de la Estrella de Cali.
23 [música] años después. Julián creía la mentira. Necesitaba creerla. ¿Te has preguntado alguna vez qué es más difícil para un hijo? ¿Aceptar que el padre lo abandonó o aceptar que el padre sigue vivo y jamás [música] quiso volver a verlo? Todos los domingos por la noche, después de la llamada con la madre Gloria, Julián se encerraba dentro del cuarto principal de la Casa de Providencia de Guadalajara [música] durante los siguientes 14 minutos.
sacaba dentro del cajón inferior derecho del closet una caja de zapatos vieja marca Nike. Abría la caja y dentro de la caja había tres objetos guardados desde el año 2015. [música] Los tenis blancos con rayas azules rotos de la abuela Amparo. La fotografía única de los cuatro niños de la cancha de Tierra Roja, tomada el 22 de mayo de 2005 [música] y una carta escrita a mano por la abuela Amparo la mañana del 30 de julio de 2015, [música] 4 horas antes de que Julián volara de Cali a Monterrey.
La carta tenía escritas 14 líneas y la última línea contenía cuatro palabras subrayadas dos veces con lápiz. Las cuatro palabras decían, “Nunca regreses a Colombia”. En marzo del año 2020, Julián Quiñones firmó su segundo traspaso millonario dentro del fútbol mexicano. Del Atlas al Club América, $4,700,000 [música] por temporada.
La camiseta más grande del fútbol mexicano, el equipo con más aficionados del país y el equipo donde Julián se convirtió en bicampeón del torneo Clausura 2024 y de la apertura 2024 con Jardines dentro del banquillo. La afición del América lo llamó el colombiano de oro. marcó 23 goles dentro de 48 partidos oficiales del club dentro del Estadio Azteca de la Ciudad de México.
El 14 de octubre del año 2023, [música] dentro de una ceremonia privada en la oficina del Instituto Nacional de Migración de la Ciudad de México, Julián Andrés Quiñones. Quiñones recibió la carta oficial de nacionalización mexicana Guarda esa fecha, 14 de octubre del año 2023. Porque esa [música] misma fecha, 4 años después de la muerte de Fabián dentro de la selva de barbacoas, 3 años y 2 meses después de la muerte de Jorman dentro del puerto de Tumco y 8 años después de la última vez que Julián pisó el pueblo de [música] Magui Payán, contiene el segundo secreto más oscuro
de toda esta historia. Vamos a regresar a esa fecha dentro de 15 minutos, pero antes de la firma de la nacionalidad mexicana del 14 [música] de octubre de 2023. un hombre del pasado más oscuro de la familia Quiñones, [música] iba a regresar al barrio de la Estrella de Cali con una intención brutal.
El 14 de marzo del año 2021, 2 años y 7 meses antes de la firma de la nacionalidad, [música] el guardia de seguridad del barrio de la Estrella de Cali tocó el timbre de la casa de la familia Quiñones a las 11 de la mañana. le dijo a la madre Gloria dentro del interfón del portón [música] principal de la casa que un hombre de 58 años de edad estaba esperando dentro de la caseta del portón principal [música] del barrio.
El hombre había mostrado una identificación colombiana. El hombre había preguntado específicamente por la madre Gloria Quiñones [música] del pueblo de Magui Payán, Nariño. Y el hombre había dicho ser el padre biológico del delantero del Atlas, Julián [música] Andrés Quiñones. La madre Gloria colgó el interfón, caminó dentro de la sala principal de la [música] casa, se sentó dentro del sofá de cuero, miró a la abuela Amparo sentada dentro del sillón individual y le dijo a la abuela cuatro [música] palabras exactas. Las cuatro palabras
decían, “Se acabó el pacto.” La abuela Amparo [música] entendió inmediatamente. Se paró del sillón, caminó hasta el teléfono principal de la sala y llamó a Julián dentro de la ciudad de Guadalajara. Julián contestó [música] el teléfono a las 11:17 minutos de la mañana del 14 de marzo del año 2021. Escuchó [música] a la abuela durante 4 minutos sin pronunciar una sola palabra.
Al terminar la llamada tomó una sola decisión y cerró el teléfono sin decirle una sola palabra a la esposa mexicana que estaba dentro de la cocina de la casa preparando el desayuno. Voló de Guadalajara a Cali. Esa misma tarde compró el boleto en efectivo dentro del aeropuerto internacional de Guadalajara para evitar cualquier registro público y aterrizó en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali [música] 4 horas después, lo que ocurrió dentro de la caseta del portón principal del barrio de la Estrella de Cali la tarde del 14
de marzo del año 2021, cuando Julián Quiñones se encontró cara a cara con el padre [música] biológico que había vendido a sus tres amigos de la infancia. Las cuatro palabras exactas que Julián le dijo al [música] padre biológico frente a la abuela Amparo y el guardia de seguridad del barrio. Y lo que le pasó al padre biológico durante los siguientes [música] 3 meses después de esa conversación va a hacer que se te revuelva el estómago.
[música] Lo que ocurrió dentro de la caseta del portón principal del barrio de la Estrella de Cali la tarde [música] del 14 de marzo del año 2021. Ocurrió a las 3:14 minutos de la tarde. Julián Quiñones llegó al portón de entrada del barrio dentro de una camioneta [música] Toyota Fortuner blanca alquilada dentro del aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali 4 horas antes.
Bajó de la camioneta, caminó hasta la caseta del guardia de seguridad. [música] Y dentro de la caseta lo estaba esperando el padre biológico Julián Quiñones. El padre biológico [música] tenía 58 años. Vestía una camisa blanca de algodón, un pantalón kaki [música] gastado y unos zapatos negros con nevilla plateada.
Estaba delgado, tenía la piel oscura del Sol del Pacífico y tenía dentro del rostro las mismas facciones que el hijo Julián [música] Quiñones, la misma nariz, los mismos ojos, la misma línea de la mandíbula. Julián lo reconoció inmediatamente. El padre biológico lo miró durante 17 segundos sin [música] pronunciar una sola palabra y al cumplirse los 17 segundos extendió los brazos hacia el hijo. Dentro de un intento de abrazo.
Julián retrocedió dos pasos hacia atrás, puso la mano derecha sobre el pecho del padre y lo empujó contra la pared interior de la caseta del guardia de seguridad. [música] Le dijo cuatro palabras al padre biológico esa misma tarde. Las cuatro palabras eran estas: “Sé lo que hiciste.
” El padre biológico bajó la mirada, [música] no pronunció una sola palabra. Y el guardia de seguridad del barrio de la Estrella, un hombre llamado don Hernán de [música] 62 años, escuchó las cuatro palabras desde el mostrador del interior de [música] la caseta. Julián sacó del bolsillo interior del pantalón un sobre marrón.
Dentro del sobre marrón había una copia del reporte oficial del ejército colombiano [música] sobre la emboscada del 14 de febrero del año 2019 dentro de la selva de barbacoas. El reporte tenía marcado [música] con lápiz rojo el nombre completo de Fabián Sinisterra Angulo dentro de la lista de los cuatro guerrilleros del ELN muertos. Esa noche dentro del pecho por los tiros de fusil.
Julián le puso el reporte del ejército dentro de las manos del padre biológico [música] esa misma tarde. El padre biológico Julián Quiñones cerró las dos manos sobre el reporte, [música] se sentó dentro del banco de madera del interior de la caseta y empezó a llorar en silencio durante los siguientes 14 minutos frente al guardia [música] don Hernán y frente al hijo delantero del Atlas de Guadalajara.
Julián no lloró, no habló. [música] Miró al padre biológico llorar durante los 14 minutos completos sin moverse del marco de [música] la puerta de la caseta. Al cumplirse los 14 minutos, el padre biológico se levantó del banco de madera, le devolvió el reporte del ejército al hijo y le pidió al guardia don Hernán que le abriera el portón lateral para salir de la caseta.
Salió del barrio de la Estrella de Cali esa [música] misma tarde, sin decirle al hijo una sola palabra más, sin volver a mirar hacia atrás y sin recibir un solo peso colombiano de la fortuna del delantero del [música] Atlas de Guadalajara. Lo que le pasó al padre biológico durante los siguientes 3 meses después de esa tarde del 14 de marzo del año 2021.
Ocurrió lejos del barrio de la Estrella de Cali, muy lejos. El padre biológico regresó al pueblo de Magui y Payán tres días después. Vendió las dos casas que tenía dentro del pueblo. Retiró todo el dinero de una cuenta del Banco de Bogotá dentro de la sede de Tumco y desapareció dentro de la selva [música] del Pacífico colombiano dentro de la primera semana de abril del año 2021.
Durante los siguientes tres meses, [música] en el pueblo de Magui Payán empezaron a aparecer los primeros rumores. El padre biológico había intentado [música] desertar del ELN. El padre biológico había intentado [música] entregar información a la Fiscalía General de la Nación Colombiana y el padre biológico había intentado, como último acto de arrepentimiento, denunciar dentro de un juzgado de Popayán a los cuatro reclutadores del ELN que trabajaban con él dentro de la zona rural de Nariño, pero jamás llegó al juzgado de Popayán. El cuerpo del
padre biológico Julián Quiñones apareció flotando dentro del río Patía la mañana del 14 de julio del año 2021, [música] 4 meses exactos después de la conversación de las cuatro palabras dentro de la caseta del barrio de la Estrella de Cali, cuatro tiros de fusil dentro de la espalda, las dos manos amarradas con cuerda de pescador y una nota escrita a mano dentro del bolsillo interior del pantalón kaki gastado.
La nota tenía escritas cuatro palabras. Las cuatro palabras decían, “Los ríos también hablan.” El padre biológico Julián Quiñones fue enterrado dentro de una fosa común del cementerio central de Magui Payán tres días después, sin ceremonia, sin lápida, sin visita de ningún familiar durante los siguientes 5 años.
Julián jamás voló a Colombia para el entierro. [música] La madre Gloria jamás asistió. La abuela Amparo jamás preguntó y las tres hermanas menores jamás supieron dentro de la casa del barrio de la Estrella de Cali que el padre biológico había muerto flotando dentro del río Patía. Julián guardó el silencio durante los siguientes 4 años. Aquí es donde la espiral hacia el barranco empezó a cerrarse.
Durante los siguientes 4 años dentro del club América, del año 2021 al año 2025, Julián Quiñones vivió la etapa más silenciosa y más productiva de toda su carrera profesional. [música] Marcó 47 goles dentro del Estadio Azteca. fue bicampeón del torneo Clausura y del torneo Apertura del año 2024 y compró una segunda casa dentro del barrio de la Estrella de Cali para reubicar a las tres hermanas menores con familia propia.
Julián se casó con una periodista deportiva mexicana llamada [música] Estefanía Aumada. El 14 de mayo del año 2022, dentro de una hacienda cerrada del pueblo de Tequila, Jalisco. La ceremonia tuvo 87 invitados. La madre Gloria y la abuela Amparo volaron por primera vez a México desde Cali para asistir a la boda del hijo.
El 14 de febrero del año 2023, 9 meses después de la boda, nació el primer hijo del matrimonio Quiñones aumada. Un niño llamado Julián Ignacio. El niño Julián Ignacio nació dentro del hospital privado ABC de Santa [música] Fe de la Ciudad de México con los mismos ojos oscuros del bisabuelo Julián del Río Patía.
Cada domingo por la noche, después de acostar al niño Julián Ignacio dentro de la cuna del cuarto principal de la casa de providencia, Julián se encerraba dentro del closet como los últimos 8 [música] años. Sacaba la caja Nike, miraba la fotografía de los cuatro niños de la cancha de Tierra Roja y le hablaba en silencio a los tres amigos muertos durante los siguientes 14 minutos.
Fabián, Daer Georman, tres nombres, tres tumbas y una promesa silenciosa que Julián les hacía todos los domingos por la noche dentro del closet de la casa de providencia. La promesa decía cuatro [música] palabras. Ustedes también van a salir. Guarda esa promesa. Porque 14 meses después de la boda con la periodista mexicana, algo en el pueblo de Magipayán iba a obligar a Julián a cumplir esa promesa de la manera más oscura imaginable.
Dentro del año 2025, después de dos temporadas de bicampeonato con el Club América dentro del Estadio Azteca de la Ciudad de México, Julián Quiñones firmó el traspaso más grande de toda su carrera profesional. El club Alcatsía, [música] de la ciudad de Alcobar, dentro de Arabia Saudita, ofreció 14 millones de dólares por [música] temporada durante los siguientes 3 años.
Julián firmó el contrato el 14 de julio del año 2025. 4 años [música] exactos después de la muerte del padre biológico dentro del río Patía. Y durante la temporada siguiente 20252026, Julián marcó 33 goles dentro de la Liga Profesional Saudí. 33 goles dentro de una sola temporada dentro del fútbol de Arabia Saudita, la cantidad más alta dentro de la Liga Saudí de todos los delanteros internacionales.
Julián terminó por encima de Iván Tony, por encima de Karim Benzemá y por encima del propio Cristiano Ronaldo del club Alnaser, que terminó tercero dentro de la lista de goleadores esa misma temporada con 27 goles. El niño de los tenis rotos del pueblo de Magui Payán había superado al portugués Cristiano Ronaldo.
[música] Pero mientras Julián marcaba goles dentro de Arabia Saudita, un sobre amarillo cerrado llegó a la casa de la familia dentro del barrio de la Estrella de Cali [música] la mañana del 14 de septiembre del año 2025. La abuela Amparo lo recibió dentro del portón principal de la casa, lo abrió dentro de la cocina y encontró dentro del sobre 14 hojas escritas a máquina con el sello oficial de la Fundación [música] Fútbol Paz de Cali.
Las 14 hojas contenían el documento original del pacto silencioso que la madre Gloria había firmado dentro de la oficina del notario público de [música] Cali la tarde del 16 de abril del año 2005, cuando el niño Julián tenía 8 años y cuando la madre había entregado al hijo dentro de la casa hogar del distrito de Aguablanca. El documento venía acompañado por una carta [música] escrita a mano por el fundador de la fundación César Valencia.
La carta [música] contenía una sola frase de 14 palabras. La frase decía esto. Ha llegado el momento de contarle al hijo lo que la madre firmó. Lo que la madre Gloria Quiñones firmó dentro de la oficina del notario público de Cali la tarde del 16 de abril del año 2005. La razón oscura por la que la madre entregó al hijo Julián de 8 años dentro de la casa [música] Hogar de Fútbol Pass durante los siguientes 10 años seguidos.
Y el pacto secreto que la madre aceptó con la fundación a cambio de la sesión legal del niño va a hacer que se te revuelva el estómago. Porque el pacto silencioso que la madre Gloria firmó dentro de la oficina del notario, ese mismo día contenía dos partes. La primera parte era conocida. Si el niño Julián llegaba al fútbol [música] profesional, la familia completa iba a ser reubicada fuera del pueblo de Magui Payán con protección de la fundación.
Pero la segunda parte del pacto, la parte que ni siquiera Julián sabía [música] hasta la mañana del 14 de septiembre del año 2025, cuando la abuela Amparo abrió el sobre amarillo dentro de la cocina de la casa del barrio de la Estrella de Cali, contenía la verdadera razón por la que la madre había entregado al hijo dentro de la casa hogar de Cali.
[música] La segunda parte del pacto decía esto. La madre Gloria Quiñones aceptaba, a cambio de la sesión legal del niño Julián [música] entregar toda la información sobre el padre biológico Julián Quiñones y sobre la red de reclutadores de menores del ELN en el pueblo de [música] Magi Payán, a la Fundación Fúbol Pass, a la Fiscalía General de la Nación Colombiana y a las autoridades competentes del Ministerio de Defensa.
[música] La madre había firmado un pacto de delación silenciosa durante los siguientes 18 años, desde el año 2005 hasta el año 2023. La madre Gloria fue informante silenciosa de la fiscalía [música] en el pueblo de Magui Payán. le entregó a las autoridades colombianas toda la información sobre el padre biológico, [música] los nombres de los cuatro reclutadores del ELN de la zona rural de Nariño y los horarios de los movimientos de los grupos armados del río Patía.
La emboscada del 14 de febrero del año 2019 dentro de la selva de barbacoas donde murió Fabián dentro del ELN. [música] La captura del 11 de octubre del año 2018 de Daer dentro de las FARC disidentes [música] y la muerte del padre biológico del 14 de julio del año 2021 dentro del río Patía ocurrieron por la información silenciosa que la madre [música] Gloria Quiñones entregó a la Fiscalía General de la Nación durante esos mismos años.
La madre había vendido al hijo a la casa hogar y a cambio había entregado a los villanos [música] del pueblo dentro de las autoridades colombianas. La madre Gloria salvó a Julián, salvó a la familia y silenciosamente [música] eliminó a los responsables de la muerte de los tres amigos de la infancia [música] del hijo.
¿Te has preguntado alguna vez qué es más brutal? Una madre que abandona al hijo o una madre que lo entrega a una casa hogar por 18 años para poder proteger al mundo de un monstruo. Julián leyó el pacto silencioso dentro de un vuelo de riada, Ciudad de México, el 14 de octubre del año 2023. La abuela Amparo le entregó el sobre amarillo dentro del aeropuerto internacional Alfonso Bonilla Aragón de Cali.
4 horas antes del vuelo, Julián lo abrió dentro del asiento [música] del avión durante el sobrevuelo del océano Atlántico. Al terminar de leer las 14 [música] hojas del pacto y la carta manuscrita de César Valencia, Julián lloró durante los siguientes 4 horas seguidas dentro del asiento del avión, sin que ningún pasajero cercano supiera [música] que el delantero del club América estaba llorando por dentro sobre el pacto silencioso de la propia madre.
La abuela Amparo le había dicho al hijo dentro [música] del aeropuerto de Cali cuatro palabras exactas. Las cuatro palabras decían, “Tu madre [música] te salvó.” Las mismas cuatro palabras que la abuela le había dicho al niño de 8 años dentro de la banca de cemento [música] del lado oeste de la cancha de Tierra Roja del pueblo de Maguipayán, la tarde, antes de firmar la sesión legal dentro del notario público de Cali año 2005. Tú vas a salir.
El eco circular entre las cuatro palabras del año 2005 y las cuatro palabras del año 2023 cerró para siempre la historia oscura de la familia Quiñones [música] en el pueblo de Maguián. Julián firmó la nacionalidad mexicana esa misma tarde del 14 [música] de octubre del año 2023 dentro de la oficina del Instituto Nacional de Migración de la Ciudad de México.
Cumplió el pacto silencioso que la madre Gloria había firmado 18 años antes dentro del notario [música] público de Cali y rompió para siempre cualquier vínculo formal con la selección de Colombia. La carta oficial de la Federación Colombiana de Fútbol, firmada por el director técnico [música] Néstor Lorenzo, intentando convocar a Julián dos meses antes, jamás fue abierta.
Sigue guardada dentro del cajón inferior derecho del closet del cuarto principal de la Casa de Providencia de Guadalajara, dentro de la misma caja Nike vieja, donde Julián guarda los tenis [música] blancos con rayas azules rotos de la abuela. Amparo, la fotografía única de los cuatro niños de la cancha de Tierra Roja y la carta manuscrita de la abuela con las cuatro palabras subrayadas dos veces con lápiz.

Julián Andrés Quiñones. Quiñones debutó con la selección mexicana [música] el 14 de noviembre del año 2023. marcó su primer gol con el Tri 27 días después, desde ese momento hasta el [música] partido de 16avos del Mundial de México contra Ecuador, el 30 de junio del año [música] 2026, ha sido el máximo goleador de la selección mexicana dentro del ciclo mundialista más importante de la historia del fútbol nacional.
[música] El primer gol del Mundial 2026 contra Sudáfrica, el gol de la clasificación a octavos contra Ecuador dentro del Estadio [música] Azteca y el reconocimiento de jugador más valioso dentro de los dos partidos oficiales del Tri dentro del propio torneo. El niño de los tenis rotos del pueblo más peligroso de Colombia [música] se convirtió dentro del Mundial de México en el mejor delantero de la selección mexicana.
Hoy, mientras la selección mexicana espera al rival de octavos entre Inglaterra [música] y República Democrática del Congo, Julián Quiñones vive dentro de un departamento alquilado del hotel de concentración [música] de la selección dentro del sur de la Ciudad de México. La madre Gloria [música] y la abuela Amparo lo esperan dentro de la casa del barrio de la Estrella de Cali, sin haber pisado un estadio del Mundial de México durante las últimas cuatro semanas.
Las tres hermanas menores lo esperan dentro [música] de la misma casa y la tumba del padre biológico Julián Quiñones sigue dentro de la fosa común del cementerio central [música] de Magui Payán, sin lápida, sin flores y sin visita. Las tres tumbas de Fabián, Deer y Jorman, siguen visibles hoy desde la línea de fondo de [música] la cancha de Tierra Roja del pueblo donde nació el goleador del Mundial de México.
Y el pacto silencioso que la madre Gloria Quiñones firmó dentro del notario público [música] de Cali la tarde del 16 de abril del año 2005, ese pacto que salvó al niño Julián de los tenis rotos [música] del mismo destino de los otros tres amigos de la cancha. Ese pacto que entregó al padre biológico dentro [música] del río Patía y ese pacto que jamás se hizo público durante los siguientes 18 años terminó cumplido [música] al pie de la letra por el hijo que la madre había entregado a los 8 años dentro de la casa hogar de
Cali. México le salvó la vida al mejor delantero del tri. Pero antes de México, [música] la madre Gloria lo había salvado. Y antes de la madre Gloria, la abuela Amparo lo había pensado dentro de la cocina del pueblo mientras revolvía la sopa de plátano verde con hueso de gallina dentro del fogón de leña.
Tres mujeres, una decisión brutal. Y un niño de 8 años vendido a una casa hogar para salvarlo del mismo destino que sus tres amigos. Si esta historia te hizo pensar en alguien, en un hijo abandonado por el padre, en una madre que cargó un secreto durante 18 años, en un niño vendido a los 8 años por amor, suscríbete al canal Estrellas Caídas para que sigamos revelando las historias de los grandes deportistas latinoamericanos que terminaron solos, las que nadie se atreve a contar.
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