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JAVIER “CHICHARITO” HERNANDEZ : SALIÓ A LUZ TODO LO QUE LE HICIERON

Lesión en el tobillo, marzo de 2024. [música] Lesión en el aductor. Abril de 2024. Es guince de rodilla. [música] Julio de 2024. Desgarre muscular. Agosto [música] de 2024. Lesión muscular. Septiembre de 2024. Lesión en el tobillo. Otra vez. [música] Abril de 2025. Golpe en la nariz. Junio de 2025, molestia en el gemelo.

Julio de 2025, ocho lesiones distintas. En menos de 2 años más de 10 ausencias de convocatorias. En el Apertura 2024, el Chicharito jugó 307 minutos en todo el torneo. Eso [música] es tres partidos y medio. En un torneo completo de 17 fechas, [música] cero goles. Cada gol que metía con Chivas le costaba a la institución [música] 47 millones de pesos.

47 millones de [música] pesos por gol. En dos años marcó tres goles en 35 partidos. Pero espera, aún no te he contado lo que pasó afuera del campo, porque [música] lo que pasó afuera del campo fue igual de grave que lo que pasó adentro. Agosto de [música] 2024, el Chicharito llevaba semanas sin entrenar, sin jugar, en proceso de recuperación de otra lesión.

Y en ese momento organizó un retiro espiritual en Tulum, Quintana Raw. Lo llamó Humo de Dios, un evento de meditación y bienestar en uno de los destinos de lujo más caros de México. Fotos en redes, videos, mensajes de reflexión. México entero hizo la misma pregunta. ¿Cómo tienes energía para organizar retiros en tu loom si llevas semanas sin poder completar un entrenamiento? Las críticas llegaron de todos lados.

aficionados, periodistas, exjugadores. La imagen del ídolo empezó a agrietarse y luego llegó julio de 2025. [música] El Chicharito publicó en sus redes una serie de videos donde dijo que las mujeres están fracasando, que su lugar era el hogar, que su energía [música] era limpiar, nutrir, recibir y sostener. Las redes mexicanas explotaron en cuestión de horas.

[música] Instituciones, activistas, periodistas, aficionados. El Chicharito se [música] convirtió en tendencia nacional. No por un gol, por sus palabras. [música] Y en ese momento el hombre que volvió a Guadalajara como el héroe que cerraría su carrera con dignidad era ya un personaje que millones de mexicanos no terminaban de reconocer.

La misma gente que lo aplaudió 15 años ahora [música] lo miraba de otra manera. El fútbol esperaba un solo momento para salvarlo, un gol en el partido que importara. Una jugada que borrara todo el ruido. Ese momento llegó el 30 de noviembre de 2025. Estadio Olímpico Universitario, Ciudad de México.

Chivas contra Cruz Azul. Cuartos de final de la [música] apertura 2025. Marcador global empatado al término de los 90 minutos. El que anotara en la prórroga pasaba a semifinales directamente. Minuto 85 [música] del tiempo extra. El árbitro señaló penalti a favor de Chivas. El capitán Luis Romo tomó el balón del suelo, lo miró, caminó hacia el Chicharito y se lo entregó.

En ese gesto estaba todo. En la mente de Romo la lógica era clara. Si hay alguien en el mundo que sabe cómo [música] se anota un penalti que define un torneo, es el hombre con 52 goles en la selección [música] mexicana. El que lo ha hecho antes, el que ha sentido ese peso y lo ha convertido en gol.

El Estadio Olímpico Universitario se celó. Miles de aficionados de Chivas conteniendo [música] la respiración al mismo tiempo, todos pensando lo mismo. Hazlo como siempre lo hiciste, como en el Old Trafford, [música] como en el Maracaná, como las 52 veces que lo hiciste con la camiseta verde de México. El Chicharito colocó el balón en el punto de [música] penalti, dio tres pasos hacia atrás, miró al portero, [música] miró el arco y pateó.

El balón se fue por encima del travesaño, por encima, sin rozar nada, sin que el portero se moviera ni un centímetro. [música] El silencio duró menos de un segundo. Después llegaron [música] los silvidos, su propio público, su propia gente, los mismos que lo recibieron con mantas en el aeropuerto 22 meses antes.

Cruz Azul clasificó a semifinales. Chivas quedó eliminada de la apertura 2025 y el Chicharito [música] se quedó parado en el campo mirando al cielo con las manos en la cintura. 11 días después, el 11 de diciembre de 2025, el Club Deportivo Guadalajara emitió un comunicado oficial. Javier Hernández Balcázar concluye su segunda etapa como jugador de las Chivas, sin negociación, sin conversación, sin llamada previa.

El contrato terminó y nadie marcó para renovarlo. Eccos, [música] el hombre que en 2016 valía 20 millones de dólares en el mercado del fútbol europeo, terminó el año 2025, [música] valuado en 378,000. de 20 millones a 378,000 [música] en 9 años de la Premier League de Inglaterra a los cuartos de final de la Liga MX, del Old Trafford al silencio del estadio [música] Olímpico Universitario sin club desde el 1 de enero de 2026.

Pero espera, todavía no te he contado quién fue este hombre antes de todo esto. Y todavía no te he contado lo que está detrás de esa fiesta que lo sacó de la selección mexicana para siempre. Eso es lo que viene y no te lo vas a esperar. El escándalo que cambió todo. Hace falta que te cuente algo que en este país muchos saben a medias, pero pocos conocen completo. Junio de 2018.

La selección mexicana estaba a 9 días de arrancar el Mundial de Rusia, el equipo más importante del mundo para este país. El torneo que México espera 4 años, el que paraliza oficinas, familias y cantinas cada vez que el TRI juega. Y en ese momento, a 9 días de volar a Rusia, varios jugadores del plantel organizaron una fiesta en la Ciudad de México.

La organizó el Chicharito. Era su cumpleaños número 30. Lo que pasó en esa fiesta salió publicado en la revista TV Notas con fotos. Los jugadores abandonaron el hotel de concentración. Había mujeres, había alcohol. Había mucho de lo que no debe haber cuando un equipo está a 9 días de jugar un mundial. El Chicharito salió en un Facebook Live de la selección a decir que jamás hubo Scorts, que era una reunión de cumpleaños, que todo fue inventado.

Pero el periodista José Ramón Fernández, uno de los más respetados en el historial del deporte mexicano, reveló lo que el Tata Martino le confirmó en privado. Chicharito metió dos mujeres en los hoteles de concentración en el viaje de Nueva York a San Antonio. El grupo lo rechazó porque comprometió a los futbolistas con sus propias familias.

Eso fue lo que el Tata Martino confesó. Y a partir de ese momento, el Chicharito nunca más volvió a ser convocado a la selección mexicana. No fue una decisión oficial con comunicado, no fue una conferencia de prensa, fue el rechazo silencioso de un grupo de jugadores que dijeron, “Con ese hombre no.” Y la federación los escuchó.

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