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HARFUCH ABRE la CAJA FUERTE de CARMEN SALINAS Sellada 9 AÑOS… EL SECRETO MÁS OSCURO Salió a la Luz

Lo que dice adentro lo voy a leer al final, palabra por palabra, sin saltarme [música] una sola. Por algo, Carmen lo cerró con cinta adhesiva color crema y le pegó [música] por encima una tira de papel transparente. Por algo ese sobre, según el reporte de la unidad forense, había sido abierto y vuelto a cerrar al menos tres veces.

Cosa tres, una libreta de cuero negro de bolsillo, encuadernación cosida a mano, 47 [música] nombres apuntados con distintas tintas y distintas fechas repartidos entre los años 90 y 2018. Al lado de cada nombre, una marca de un solo carácter, palomita verde o X roja, 31 palomitas, 16x. [música] ¿Quiénes son los 47? ¿Qué significan unas marcas y qué significan las otras? Aquí, te lo aviso, es donde la [música] cosa cambia de tono, pero todavía no es el momento.

Espera al minuto 40. La libreta es la pieza que más pega de las cuatro. Quédate. Cosa cuatro, un dije, plata vieja, ennegrecido en los bordes, cadena rota con soldadura nueva sin terminar. Una sola palabra grabada al revés por dentro, cuatro letras. Cuando te diga [música] qué palabra es y de quién era el dije, lo entiendes todo.

Por eso lo dejo para el cierre. Es el último [música] candado del cateo. Es la cosa cuatro y es la cosa quinta a la vez. Si te quedas hasta [música] el final, te la abro entera. Si te vas antes, te pierdes la pieza emocional más fuerte [música] de la noche. Número uno, cuatro objetos, cuatro candados, cuatro promesas que te voy a cumplir en orden sin saltarme ninguna.

Y debajo de los cuatro, una sola pregunta que hoy nadie ha contestado en público. ¿Por qué guardó Carmen Salinas en una caja fuerte detrás de un muro falso construido a sus 72 años? Cuatro cosas tan distintas como un legajo federal, una libreta de favores, un sobredirigido a un hijo muerto y un dije sin terminar de reparar. La respuesta tiene cuatro partes, una por cada candado y van a aparecer en el orden exacto en que te las voy a soltar.

Ah, ¿por qué estamos [música] aquí esta noche? Yo no soy noticiero, no soy abogado, no soy [música] familia de nadie. Soy el compadre que esta noche se sentó a leer los papeles públicos uno por uno y que ahora te los va a contar cómo se cuentan las cosas importantes a las 11 de la noche, sin gritos, sin con los datos sobre la mesa.

Si tienes más de 40 años y querías a Carmelita, quédate. Esto no va de defenderla [música] a ciegas ni de tirarla al fango sin pruebas. va de entender [música] qué pasó en 48 horas en este país y por qué Harfook decidió mover un operativo a las 4 de la madrugada por una mujer que llevaba 3 años bajo tierra. Te voy a contar cuatro cosas en este vídeo y te las voy a cumplir en este orden.

Primera, ¿quién es Beto? Que dijo en el [música] podcast, ¿por qué su acusación sin pruebas agarró fuego en redes? ¿Por qué 72 horas después el país creyó [música] que lo habían matado en su celda? ¿Y quién tuvo que salir a desmentir eso para que la tormenta no [música] se desbocara? Eso lo cierras en 30 minutos. Segunda.

¿Quién es Gabis Panic? ¿Qué pasó en marzo de 2010 en su casa? ¿Por qué su caso es la única [música] pieza documentada de toda la tormenta? ¿Y por qué La cosa uno de esa caja fuerte? El legajo [música] de 218 páginas hoy vale más que 1000 reos hablando en un podcast. Eso lo abrimos [música] en 40 minutos. Tercera, la libreta.

La cosa tres, los 47 nombres, las 31 [música] palomitas y las 16x. Te voy a contar qué significan unas y qué significan otras. y te voy a leer un nombre concreto que está dentro de esa libreta y que cuando lo oigas vas a entender por qué la fiscalía decidió cambiar de hipótesis sobre todo este caso. Eso lo cumplo en la [música] segunda mitad.

Y cuarta, la lectura íntegra de las ocho hojas que Carmen le escribió a Pedrito. La cosa dos, las que abren y cierran la pieza emocional del cateo. Página 4. Completa sin recortes. Las voces que reconocieron la caligrafía, la frase que ya consta en tres expedientes federales abiertos. Esa la dejo para el último cuarto. Es donde se quiebra todo.

Cuatro promesas, cuatro entregas. en este orden. Y la cosa cuatro, él dije, “Lo abrimos cuando ya no quede nada más que abrir. Por algo Carmen lo guardó pegado a las otras tres cosas. Vas a entender por qué cuando lleguemos aguanta hasta el final. Cuatro promesas, [música] cuatro entregas en el orden en que se las prometo.

Número una aclaración antes [música] de seguir. Lo que estoy haciendo aquí no es acusar a Carmen Salinas. Lo digo claro porque me [música] importa que se entienda. Esto que oyes hoy funciona como crónica de una tormenta. Es relato de qué pasó en este país durante 10 [música] días con una figura que la mayoría de los que estamos vivos quisimos.

Si después de oír esto decides seguir queriendo [música] a Carmelita por lo que te hizo sentir 30 años, está bien, es legítimo, es tuyo. Y si después de oír esto decides hacerte [música] preguntas que antes no te hacías, también está bien. Eso también es tuyo. Las dos cosas pueden vivir juntas. El cariño y [música] la pregunta.

Como vive cualquier hijo adulto cuando entiende ya grande que [música] su madre fue persona completa con su lado de luz y con su lado oscuro, y que quererla no significa creerle [música] todo sin revisar. Vamos por la primera promesa. Hashagel podcast que prendió la mecha. Si nunca has visto penitencia, te lo explico rápido.

Es un podcast que graba [música] dentro de penales mexicanos. La conductora se llama Saskia Niño de Rivera. La conoces, activista por los derechos de las personas privadas de la libertad. Apellido conocido, voz pausada, cara seria, camina entre rejas con una facilidad que asusta y entrevista a internos como quien toma café en la cocina. Penitencia lleva varios años.

Ha tenido invitados pesados, cosas que te pelan los ojos. sicarios arrepentidos, mujeres condenadas por defenderse, adolescentes que cayeron por delitos que no [música] entendieron, cosas que normalmente no salen en noticieros porque no caben en 30 segundos. Saskia ha construido un [música] público fiel precisamente por darle aire a esas historias largas contadas por la persona que las vivió sin filtro de productor de televisión.

Pero nada, absolutamente nada. Había [música] prendido como prendió el episodio de Beto. Beto tiene 36 años, lleva [música] 11 años dentro, le quedan 61 más. está purgando [música] una condena de 72 años por el secuestro en 2013 de la hija de [música] un delegado de la Ciudad de México. El caso de aquel secuestro, en su [música] momento salió en todos los noticieros.

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