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Aracely Arámbula: las 5 ASQUEROSAS traiciones. El secreto que DESTROZÓ su vida…

Araceli interpretaría a Jaqueline de la Peña y a quien le tocó como compañero comadre, [música] pues a un galán llamado Eduardo Verasteggiui y junto a ellos todo un elencaso. Irán Castillo, Angélica [música] Vale, Michel Viet, Laisha Wilkins, Kuno Becker, Arad de la Torre. Era el sueño de cualquier productor, pura juventud, puro talento, puro futuro. Y la novela explotó.

Las muchachitas en las secundarias compraban revistas para verla a ella. Le copiaban el peinado, le copiaban la ropa, le copiaban hasta el modo de moverse. Araceli [música] fue nominada como revelación en los premios Tebiovelas y aunque no se lo ganó, daba igual. Ya era la nueva consentida de México. Mira lo bonito, comadre.

Araceli dijo una frase en aquellos años que la define hasta el día de hoy. Con soñadoras me tocó una historia que me describe muy bien porque sueño dormida y despierta a todas horas. Además, me gusta cumplir mis sueños y ese ha sido el motor de esta mujer toda su vida, esa terquedad de niña chihuahüense, esa cabeza dura que no se rinde aunque el mundo se le venga encima.

[música] Después de soñadoras, vino Alma Rebelde en 1999, donde otra vez compartió créditos con Eduardo Verastegui. Y aquí, comadre, aquí empezaron los primeros rumorcitos, que si Araceli y Eduardo andaban, que si nada más eran amigos, que si había química, que si no había nada. Ellos siempre lo negaron. Dijeron que era pura amistad.

Pero ya sabes [música] cómo es esto, comadre. Las cámaras no mienten, los pasillos de Televisa no mienten y la mirada de un hombre cuando ve a una mujer tampoco miente. Pero todo lo anterior, comadre, todo lo anterior fue solamente el aperitivo, [música] porque en el año 2000 llegó la telenovela que iba a marcar para siempre el corazón de Arasel y Arámbula.

Y aquí, en este punto exacto, te tengo que presentar a la primera traición que destrozó a esta mujer. Hablamos de la traición número 5 [música] y se llama Fernando Colunga. El productor Salvador Mejía la mandó llamar. Le ofreció el papel de María del Carmen Hernández Álvarez en una telenovela que se iba a llamar Abrázame muy fuerte.

Y el galán principal, mira a ver quién, el más solicitado, el más codiciado, el más misterioso de todos los actores de Televisa, Fernando Colunga. Sí, comadre, el mismísimo Carlos Daniel Bracho de la usurpadora, el mismísimo Luis Fernando de la Vega de María la del Barrio, el galán más perfecto que ha dado este planeta para una telenovela mexicana.

Lo que pasó entre ellos en el set comadre no se puede [música] esconder. Las miradas, los nervios, las risas en los cortes, toda la producción lo sabía. [música] Lo sabían los maquillistas, lo sabían los camarógrafos, lo sabían las vestuaristas. [música] Araceli y Fernando se enamoraron, pero un enamoramiento de los de adeveras, discreto [música] porque así es él, pero profundo porque así es ella.

Y aquí, comadre, te voy a contar algo que muy poca gente sabe y que me pone la piel chinita cada vez que lo recuerdo. Fernando Colunga le salvó la vida a Aracel y Arámbula. Literalmente estaban grabando una escena complicada en una cascada que la producción llamaba la batidora porque el agua bajaba con una fuerza tremenda.

Araceli se tropezó, cayó al agua y por un momento, comadre, por un momento esa mujer pensó que no era grave, pero cuando vio la cara de Fernando, cuando vio como el galán de telenovelas se aventaba al agua sin pensarlo dos veces para sacarla, ahí Araceli entendió que su vida había estado en peligro. Fernando la sostuvo. Fernando la sacó.

Fernando se aseguró de que estuviera [música] bien y desde ese día ella le quedó debiendo el resto de su existencia. 5 años duró ese romance, comadre. 5 años de los 2000 hasta el 2005. 5 años en los que los vimos en festivales, en alfombras rojas, en eventos. [música] 5 años de fotos discretas en revistas, de declaraciones medio escondidas, de paseos por la playa donde la prensa nunca podía pescarlos del todo.

Algunos decían que iban a casarse, otros decían que ya vivían juntos, otros más decían que ella estaba esperando que él diera el paso de la propuesta formal. Pero hay una cosa, comadre, y aquí viene la traición. La traición no la cometió Fernando, [música] la cometió ella misma contra él y ella hasta el día de hoy nunca lo ha contado completo porque mira lo que pasó.

En el año 2005, Araceli y Fernando fueron a Acapulco a un evento, a un viaje de los muchos que hacían juntos. Y esa noche, esa noche comadre, entraron al babyo, el antro más famoso de la costa, el lugar donde la jetset mexicana iba a bailar, a tomar, a olvidarse de las cámaras. Y ahí en una mesa, sentado solito, estaba un hombre que iba a cambiar el destino de esta mujer para siempre.

un hombre cuyo nombre te voy a guardar para el siguiente bloque porque la historia se merece su tiempo. Pero te lo adelanto, el periodista Gustavo Adolfo Infante, [música] que estuvo presente esa noche, lo contó muchos años después con todos sus pelos y señales. Esa noche en el babyo, Araceli se acercó a la mesa de aquel hombre.

[música] Esa noche cenaron juntos. Esa noche pasó algo que cambió todo y esa misma noche Araceli Arámbula tronó con Fernando Colunga [música] por teléfono. 5 años de amor, comadre. 5 años de salvarle la vida en una cascada. 5 años de festivales y fotos y promesas y los terminó en una llamada porque acababa de conocer a otro.

¿Tú te lo crees? Esa fue la primera traición de Araceli. Y no contra los demás. Esa fue la traición que ella misma se cargó en su corazón comadre, porque Fernando Colunga, [música] según todos los que estaban cerca, quedó destrozado. Y aunque años después se reencontraron en un festival de cine en República Dominicana [música] y se tomaron una foto sonrientes, esa herida nunca se cerró del todo.

Esa traición fue el primer ladrillo que Araseli se puso en el alma y vino acompañada de otra que pocos saben. En esa misma telenovela, otro compañero suyo, Pablo Montero, también estaba enamoradísimo de ella, tan enamorado que años después confesó en Ventaneando que había estado a punto de proponerle matrimonio.

Y cuando ella terminó con él, le dedicó una canción rotísima que se llama Hay otra en tu lugar. Ay, comadre. Esta mujer dejaba un reguero de corazones por donde pasaba. Y entonces, comadre, llegamos al hombre que iba a cambiar la vida de esta mujer para siempre. El hombre que la haría madre, el hombre que la haría famosa a otro nivel, el hombre que también años después la convertiría en víctima.

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