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Michael Jackson: Las últimas 24 horas

Con ese detalle intuían que Michael estaba muy presionado. Por otro lado, durante las grabaciones de un video para Thriller, otro grupo de fans se alarmó al regalarle una chaqueta en el set. Cuando Michael se la puso, notaron lo delgado que estaba.  Fue ahí donde comenzó una preocupación más seria. Estas inquietudes se fueron compartiendo entre distintos grupos de fans, hasta el punto de que algunos de ellos hicieron un plan para hacerle llegar directamente esas preocupaciones al propio Michael.

Sin embargo, esa tarde no se le permitió leer las cartas. Le dijeron que ya era momento de entrar al ensayo. En su lugar, Michael Emir, el asistente, le aseguró que él mismo la llamaría más tarde. Dijo que tenía su número guardado y que cuando Michael estuviera dentro del recinto, le pasaría la llamada para que pudiera hablar directamente con él.

Este hecho quedaría grabado en la memoria de aquella fan a quien Michael tanto apreciaba. Algunos fans que lograron tocar su mano esa tarde recuerdan que temblaba y estaba fría. Las cámaras de seguridad del recinto lo captaron entrando con sus guardias de seguridad y acompañado de Kenny Ortega y Frank Dile Leo, su manager.

En dirección opuesta por el mismo pasillo venía a Le Sani. Al verlo cubierto le preguntó, “¿Tienes frío?” Michael solo respondió con un sí y siguieron caminando. Poco tiempo después de su llegada, Michael asistió a una reunión con parte del equipo de producción. El tema era para cerrar un acuerdo para un especial para Halloween, un proyecto que utilizaría imágenes grabadas durante los primeros conciertos para transmitirlas en televisión el 31  de octubre de ese mismo año.

Se le veía sonriente, animado, saludaba al equipo, daba indicaciones, parecía motivado, pero no todo era como parecía. Según Ali Sanki, Michael no se veía bien. A pesar de la sonrisa, iba cubierto con ropa de más envuelto en una manta y tenía frío a pesar de estar en pleno verano. Días antes había presentado un cuadro similar, pero en un nivel más severo.

Ese día lo enviaron a casa por su estado de salud. El 24 de junio los síntomas eran más leves, pero igual de preocupantes para Alif Sanchi. Aún así subió al escenario y comenzó ensayando Dangerous. Fue el primer tema fuerte de la noche con el que abrió sus prácticas musicales. Michael Jackson estuvo repasando la compleja coreografía y los tiempos junto a los bailarines.

Fue precisamente la primera vez en toda la preparación de la gira en la que ejecutó esta versión en su totalidad de principio a fin. El arreglo musical se había terminado el día anterior, ya que el director musical y los coreógrafos habían estado haciendo modificaciones a la pista y a los pasos, por lo que aquella noche era el momento definitivo para ensamblarla completa con el grupo de bailarines.

Después continuó con el segmento de Thriller y Threaden. esta misma tarde había tenido reuniones para preparar un especial de Halloween, por lo que dedicó gran parte de este bloque a perfeccionar los efectos visuales, la puesta en escena y la sincronización técnica con el equipo, incluyendo el accesorio de la araña viuda negra que se utilizó por primera vez durante ese ensayo aquella noche, desde donde Michael saldría para comenzar la puesta en escena finalmente, pasó a Earth Song,  convirtiéndose en el clímax emocional de aquella noche, donde también por primera

vez ensayaron con todos los visuales de esa canción, misma que se convirtió en la última que interpretaría en su vida. Al cierre del ensayo, Michael bajó del escenario y observó la sección final del espectáculo que incluía fragmentos de We Are the World y Heill the World. solo se limitó a observar desde fuera del escenario cómo se desplegaba la escenografía antes de retirarse a descansar.

Pero mientras Michael ensayaba en el Staple Center, algo ocurría nuevamente en su casa. Esa tarde, Randy Philps llegó nuevamente sin avisar, tal como lo había hecho la noche anterior. Prince, su hijo mayor, recuerda haberlo visto entrar y acercarse directamente al Dr. Murray.

Prince recuerda que Randy tomaba a Murrey del brazo mientras le susurraba algo al oído y con la otra mano hacía gestos moviéndola con insistencia. Prince se acercó con amabilidad, como solía hacerlo cuando había visitas. Les ofreció algo, pero se negaron. Aún así, fue por unas papas con salsa, como buena costumbre, que había aprendido en casa.

Pero algo no estaba bien. Randy parecía molesto. La conversación era tensa, algo que Prince nunca olvidó. Después de dejarles las papas y salsa, se dirigió al tráiler de seguridad que estaba al frente de la casa y le llamó a su padre, Michael, que en ese momento ya estaba ensayando.

Le contó que Randy Phillips había vuelto a aparecer en su ausencia por segunda vez. ¿De qué hablaron? ¿Qué se estaban diciendo en voz baja? Solo ellos dos lo saben, pero Prince estaba ahí. Más tarde, cuando los ensayos terminaron, Michael se preparaba para salir del Staple Center. El reloj marcaba 12:08 de la mañana. Oficialmente ya era 25 de junio.

En ese momento, su asistente personal, Michael Amir, realizó la llamada de rutina al Dr. Conrad Murray. Le pidió que estuviera en casa cuando Michael llegara. Durante la llamada, Murray le preguntó cómo le había ido a Michael ese día. Amir le respondió que había tenido varias reuniones y que solo realizó una presentación parcial, no completa y le mencionó que no se quejó de nada.

No dijo sentirse mal, solo pidió como siempre que el doctor lo esperara en casa. Todo parecía estar bajo control. Finalmente, Michael salió del Staple Center alrededor de las 12:30 de la madrugada. Era ya entrada la noche. Iba acompañado por sus guardias de seguridad de regreso a casa. Mientras por otro lado, el Dr.

Murray también se dirigía a la residencia. Las cámaras de seguridad captaron primero la llegada de Murray a las 12:50 de la mañana. Pocos minutos después, a las 12:58, llegó la caravana de Michael. Afuera ya lo esperaban algunos fans, como lo hacían cada noche, con la esperanza de saludarlo y demostrarle su cariño y el entusiasmo que sentían con su presencia.

Michael pidió detenerse un momento, bajó ligeramente la ventanilla de la camioneta y extendió la mano para saludar. Entre los fans estaba nuevamente Talicha  Leinehan, quien nuevamente le entregó cartas y un par de fotos. Luego la camioneta siguió su camino adentro de la residencia y mientras Michael entraba a la casa a lo lejos, los fans le gritaban, “Buenas noches, Michael, te queremos.  Nos vemos mañana.

” El asistente Michael Amir y el jefe de seguridad, Fahim Mohamad, acompañaron a Michael hasta las escaleras. Llevaban con ellos algunos regalos y papeles que los fans le habían entregado esa noche. Michael subió tranquilo, agradeció con amabilidad y se despidió con un simple buenas noches.

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