En lugar de mostrar arrepentimiento, el agresor respondió con insultos y golpes al repartidor, que solo intentaba proteger su salud al solicitar la cartilla de vacunación del animal. Este acto de violencia gratuita encendió los ánimos de los presentes, quienes veían en este caso un ejemplo más de abusos por parte de algunos migrantes que llegan al país.
Sigue el señor. Puede salir. Puede salir el caballero que estaba aquí. ¿Por qué me acaba de morder su perro? Dice que era de él y ahora que ya no es de él. Ah, ya salió el señor. ¿Qué te pasa, amigo? ¿Qué sucede, papi? ¿Qué te pasa a ti? Para acá. La prepotencia de Rigoberto Nardó en enfrentar consecuencias cuando una multitud de mexicanos, hartos de abusos similares, rodeó al agresor en cuestión de minutos.

Gritos de México se respeta fuera del país retumbaron con fuerza en el lugar, reflejando el cansancio acumulado de una población que siente que su hospitalidad ha sido traicionada. Ya van a tumbar el portón, amigos. La situación escaló rápidamente y el cubano estuvo a punto de ser linchado por la gente, cansado de ver como los extranjeros malagradecidos muerden la mano que les da de comer.
Vecinos y transeútes se unieron en una protesta espontánea que expresaba años de frustraciones contenidas frente a conductas abusivas. La agresión causó tal indignación que la población de Cancún convocó a un linchamiento para el día siguiente. Se refirieron al hombre como piñata cubana. La gente llegó a la convocatoria.
La violencia no tardó demasiado en presentarse pese a la presencia de la policía. Son pobladores enardecidos quienes destrozaron esa casa. Es la casa de un extranjero que vive en Quintana Ro. La vivienda donde residía Rigoberto N fue vandalizada por los manifestantes, quienes rompieron las rejas y destruyeron parte del lugar que el gobierno mexicano le había otorgado gratis por su condición de refugiado.
Este inmueble financiado con recursos públicos se convirtió en símbolo de los privilegios que algunos migrantes reciben sin reciprocidad. La multitud expresó su molestia ante el hecho de que propiedades mantenidas con el dinero de los contribuyentes fueran ocupadas por personas que luego mostraban desprecio hacia los locales.
La destrucción fue contenida solo por la llegada de las autoridades. Estamos en nuestro país, no estamos en el suyo y nosotros cuando vamos a otro país respetamos como debe ser, ¿no? Como debe de ser. Y esos cabrones no respetan. Cualquier cubano que me estén escuchando que respeten los hijos de su madre.
Salud. La luz córtale la luz. Rigoberto N. vivía con su esposa embarazada de su cuarto hijo y tres niños más, todos dependiendo completamente de la ayuda humanitaria proporcionada por el gobierno mexicano. Esta familia numerosa subsistía a costa de programas sociales que incluyen vivienda, alimentación y medicinas gratuitas mientras se negaban a integrarse laboralmente.
La revelación de esta situación familiar agravó aún más la indignación popular, pues contrastaba fuertemente con la realidad de muchos mexicanos que luchan diariamente sin recibir apoyos similares. ¿Qué te pasa, amigo? ¿Qué sucede, papi? ¿Qué te pasa a ti? Estoy diciendo qué te pasa de cabe, ¿qué te pasa? Que me muestren la cartilla del cartilla para mat un gaz seguro tú quieres. Locura.
En respuesta a estos eventos, la presidenta Shainbow anunció que no recibirá más vuelos con migrantes cubanos y que cesa toda la ayuda a ese país, priorizando la soberanía y el bienestar de los mexicanos. Esta decisión marca un antes y un después en la política migratoria, respondiendo directamente altazgo popular expresado en incidentes como el protagonizado por Rigoberto Eni.
Y después, de acuerdo a nuestra política exterior, nuestra política migratoria, buscar la repatriación de estas personas a sus países de origen en caso de que no sean mexicanos. El caso puso en evidencia como recursos limitados se destinaban a personas que no valoraban el esfuerzo del pueblo anfitrión.
Los agentes actuaron con rapidez para calmar los ánimos y trasladar al individuo a las instalaciones correspondientes, donde quedó a disposición de las autoridades migratorias. Esta acción evitó que la protesta derivara en violencia incontrolable, aunque dejó claro el mensaje de que los abusos no serían tolerados.
La intervención marcó el inicio del proceso legal contra el prepotente migrante. Aunque llegó la policía, los habitantes siguieron buscándolo. Lo querían linchar. No queda claro en qué momento lo localizaron, pero la policía de Cancún informó que rescataron a Rigoberto y a una mujer de nombre Judelmis, que está embarazada ambos cubanos.
Tras ser puesto a disposición, el Instituto Nacional de Migración tomó cartas y ordenó la deportación inmediata de Ricoberto N. El cubano ya viaja custodiado de regreso a su isla con la prohibición expresa de volver a pisar Suelo Azteca en el futuro. Esta medida representa una respuesta firme ante conductas que ponen en riesgo la convivencia pacífica.
Las autoridades migratorias actuaron con celeridad para cerrar el caso y enviar un mensaje claro a otros migrantes con actitudes similares. Yo lo único que quería gritar era que no me los llevaran, que no me lo sacaran de la vida de ese niño de 10 años. Cada cariño se queda sin un padre y él se queda sin un hijo. Tras el indignante ataque del cubano, las autoridades han iniciado la deportación masiva de cubanos ilegales que vivían de la ayuda humanitaria proporcionada por el gobierno mexicano a cerca de 10,000 refugiados. En las
últimas 24 horas, decenas de cubanos han sido trasladados a aeropuertos para su repatriación inmediata. Esta operación refleja un cambio de política ante el abuso sistemático de beneficios sociales por parte de algunos grupos migrantes que se niegan a contribuir y solo demandan recursos.
El caso particular ha servido como un catalizador para revisar todos los expedientes de beneficiarios cubanos. Quiero estar en Ciudad Juárez para para hacer mi vida porque ahí tengo mis familiares, los han dejado solos y aú yo tengo 60 años ya ahora estoy en situación de calle. Nunca en mi vida había estado en situación de calle.
Mientras el mexicano madruga para sacar adelante a su familia, individuos como Rigoberto N gozaban de beneficios que ni los propios locales tienen, recibiendo vivienda, alimentación y medicinas completamente gratis. El Instituto Nacional de Migración ha intensificado las redadas contra migrantes cubanos beneficiarios de programas sociales, priorizando aquellos que muestran conductas abusivas o falta de integración.
