Posted in

TONYA HARDING : CONFESÓ TODO

Le dejaba moretones en las piernas, en la espalda, en los brazos. Guarda eso. El cepillo de pelo va a aparecer en toda su historia. A los 5 años, Tonia ya competía.  Eventos locales en Oregón, vestidos hechos por su madre, vestidos baratos. mal cocidos, colores chillones. Las otras niñas llegaban con vestidos de $200, diseñadores,  encajes importados.

Tonia llegaba con vestidos de $ que su madre hacía en casa mientras fumaba y tomaba whisky. Los jueces lo notaban. Claro que lo notaban. El patinaje artístico no es solo técnica, es imagen, es clase,  es dinero. Y Tonia no tenía nada de eso. Esa niña puede saltar, dijo un juez en una competencia de 1977. Pero nunca va a ser campeona.

No tiene la imagen correcta. Tonia tenía 7 años y ya sabían que no encajaba. A los 12 años, Tonia ejecutó su primer triple Axel  en entrenamiento. 12 años. El triple Axel es el salto más difícil del patinaje artístico femenino. Tres rotaciones y media en el aire. Aterrizar en un filo de 3 mm de ancho a 25 km porh.

Solo un puñado de mujeres en la historia lo habían logrado. Midori, Ito de Japón, Mao Asada, casi nadie más. Y Tonia, una niña de 12 años de Portland, lo hizo. Cuando lo vi, me quedé helado, dijo Dodchman, su entrenador. Era perfecto, técnicamente perfecto, algo que chicas de 20 años no podían  hacer. Pero había un problema.

Siempre había un problema. Para competir a nivel nacional necesitaban  dinero, viajes, hoteles, vestidos mejores, entrenamiento de coreografía, clases de ballet. Todo eso costaba $30,000 al año, mínimo. La familia de Tonia ganaba 10.000 al año.  Total, esta es la primera revelación que te prometí al inicio. El abuso.

    1. Tonia tenía 18 años. Vivía sola, se había escapado de casa un año antes. Dio una entrevista a un periódico de Portland. Una entrevista  que casi nadie vio, que se perdió en los archivos. Mi madre me pegaba todos los días, dijo, con un cepillo,  con un cinturón, con lo que tuviera a mano.

¿Por qué? por todo, por no saltar suficientemente  alto, por no sonreír suficientemente, por respirar de forma incorrecta. Tu padre hacía algo? Mi padre se fue cuando tenía 15 años.  No aguantó más. Me dejó con ella. La entrevista fue de tres páginas. La enterraron en la sección de deportes locales.

Nadie  prestó atención, pero había más, mucho más. En 1991, Tonia  fue al hospital. Una herida de arma blanca, 3 cm de profundidad, justo debajo del ombligo. ¿Quién te hizo esto?, preguntó la enfermera. Tonia no  respondió. Tienes que decirnos si fue violencia doméstica, podemos  ayudarte.

Fue mi madre”, dijo finalmente me atacó con un cuchillo.  El reporte médico existe. Está archivado en un hospital  de Portland. Tonia Harding, edad 21, herida de arma blanca, agresor reportado. La Bona Golden, madre. ¿Se presentaron cargos? No. ¿Por qué? Porque Tonia retiró la denuncia al día siguiente.

No quiero arruinar  su vida dijo. Es mi madre. A los 19 años Tonia conoció a Jeff Guiluli. 19 años. Un tipo de 23, sin trabajo estable, con un camaro viejo y una chaqueta de cuero. Era guapo, dijo Tonia después. Y era la primera persona que me decía que me amaba. Se casaron en 1990. Tonia tenía 20 años.

Estaba entrenando para el campeonato nacional. Los primeros meses fueron buenos.  Yiluli la apoyaba. Iba a sus entrenamientos, le decía que era la mejor. Y entonces empezó.  Agosto de 1990. Primera llamada al 911. Operador 911. ¿Cuál es su emergencia, Tonia? Mi esposo me está pegando. Necesito ayuda.

Operador, ¿dónde está él ahora? Tonia, afuera. Rompió la puerta. Te tengo miedo. Operador. ¿Tiene armas? Tonia. No,  solo sus manos. Por favor, manden a alguien. La policía llegó.  Jeff Gilully fue arrestado. Cargos, violencia doméstica agravada. Tonia tenía  moretones en el cuello, en los brazos, un ojo hinchado.

Las fotos están en el reporte policial  Tonia Harding, agosto 15, 1990. Evidencia fotográfica de agresión. Jeff pasó una noche en la cárcel, pagó  fianza, salió al día siguiente y Tonia retiró los cargos. Lo amo le dijo a la policía. Fue un error. No va a volver a pasar. Pasó otra vez y otra y otra.

Entre 1990 y 1993  hubo siete llamadas al 911 desde el apartamento de Tonia y Jeff. Siete veces. Siete veces Tonia  pidió ayuda. Siete veces retiró los cargos. ¿Por qué? Porque no tenía a nadie más. Su madre la había destruido. Su padre se  había ido. Jeff era todo lo que tenía. aunque Jeff la destruyera también.

Pero mientras su vida personal se desmoronaba, su carrera despegaba. 1991, Campeonato Nacional de Estados Unidos, Minneapolis. Tonia ejecutó un  triple Axel perfecto en competencia, la primera mujer americana en la historia. El estadio explotó.  20,000 personas de pie aplaudiendo, gritando su nombre.

Tonia ganó, campeona  nacional a los 20 años. Este es el momento más feliz  de mi vida”, dijo en la rueda de prensa. Tenía un ojo maquillado para tapar un  moretón. Nadie preguntó de dónde venía el moretón. 1992, Juegos Olímpicos de Albertville, Francia. Tonia llegó como  favorita, la chica que hacía saltos que nadie más podía hacer.

Pero había un problema. Los jueces del patinaje artístico  no solo califican técnica, califican presentación  artística. Presentación artística. Traducción. ¿Qué tan elegante  te ves? ¿Qué tan rica te ves? ¿Qué tan encajas en el molde? Tonia no encajaba. Vestidos baratos, sin coreografía refinada, sin clase.

Nancy Kerrigan, su  compañera de equipo, era todo lo contrario. Vestidos de ,000, familia de clase media, sonrisa perfecta, la imagen correcta.  Tonia terminó cuarta. Nancy ganó el bronce. Los jueces  me odiaban, dijo Tonia después. No importaba que tan alto saltara. nunca iba a ser suficiente para ellos y tenía razón.

Después de las olimpiadas, todo empeoró. Tonia ya no podía pagar el entrenamiento. Los patrocinadores no la querían. No tiene la imagen que buscamos, decían las marcas. Trabajaba medio tiempo en un restaurante. Servía mesas. Por la noche entrenaba. 4 horas después de limpiar  mesas. Jeff también trabajaba. trabajos ocasionales.

Read More