Posted in

ALLEN IVERSON : SALIÓ A LA LUZ

Yo no hice nada. Yo estaba defendiéndome. Los testigos  blancos dijeron una cosa, los testigos negros dijeron otra. El jurado era mayoritariamente  blanco en un pueblo del sur con un acusado negro. Allen fue declarado culpable. Tres cargos de  asalto agravado. Sentencia 15 años de prisión. 15 años.

Allen Iverson  con 17 años, el mejor atleta de Virginia fue sentenciado a 15 años de cárcel. Me destrozaron la vida dijo Allen años  después. Por algo que no hice, Allen entró a la cárcel en febrero de 1993.  Newport News City Farm, una prisión de máxima seguridad. Tenía 17 años, pesaba 60 kg, medía 160. Los primeros días fueron los peores de su vida.

Pensé que me iban a matar, confesó. Había gente ahí dentro por asesinato,  por violación y yo era un niño. Pero algo pasó. Los otros presos lo reconocieron. Tú eres Allen Iverson, el de fútbol americano.  Sí. No te va a pasar nada, hermano. Aquí te cuidamos. Y lo cuidaron. Porque incluso en la cárcel Allen era una leyenda.

Allen pasó 4 meses en prisión, 122 días, los peores  días de su vida. Ahí adentro entendí algo. Dijo, entendí que el sistema  estaba en mi contra, que no importaba qué tan bueno fuera, si eras negro y pobre, te jodían igual. En julio de 1993,  el gobernador de Virginia, Douglas Wilder, le concedió clemencia condicional.

Allen salió de prisión con una condición. No podía tener ningún problema con la ley, ninguno. Si te restan por cualquier cosa, vuelves a prisión a cumplir los 15 años completos. Allen salió, volvió a casa, volvió a Bethel High, pero ya no era el mismo. Allen salió cambiado, dijo su entrenador de baloncesto.

Ya no sonreía, ya no hablaba mucho, solo jugaba y jugó como un hombre poseído. Su último año en Vel, Allen promedió  31 puntos en baloncesto. llevó a su equipo  al campeonato estatal. En fútbol americano lanzó para 2000 yardas, corrió para otras 1000. Campeonato estatal otra vez Allen fue nombrado jugador del año de Virginia.

En ambos deportes,  las universidades lo querían. Todas. Michigan, Duke, North Carolina, Georgetown. Allen eligió Georgetown. No por el baloncesto,  por John Thompson. John Thompson era el entrenador de Georgetown,  negro, imponente, metro 210, 150 kg. John Thompson  es el único que me entendió”, dijo Allen.

El único que me dijo, “Yo sé lo que pasaste y yo te voy a proteger.” Thompson se convirtió en la figura paterna que Allen nunca tuvo. “Ese hombre me salvó la vida”, dijo Allen. “Sin él yo no hubiera sobrevivido.” Georgetown,  1994 a 1996. Dos años donde Allen Iverson se convirtió en leyenda universitaria. Primer año, 23 puntos por partido.

Novato del año. Segundo año, 25 puntos por partido. Mejor jugador universitario de América. Allen dominaba no por tamaño, por velocidad, por actitud, por hambre. Allen jugaba como si cada partido fuera el último”, dijo un compañero de Georgetown como si le debiera algo al mundo y lo castigaba, pero había algo más, algo que lo diferenciaba de todos.

Allen no jugaba como los demás, no se vestía como los demás, no actuaba como los demás, usaba cadenas de oro, tatuajes, cornose, ropa holgada. En 1996, eso era inaceptable para la NCAI, para la prensa, para América Blanca. “Allen Iverson es un matón”, escribió un periodista. Allen Iverson es todo lo que está mal con el baloncesto”, escribió otro.

“Este niño va a terminar en prisión otra vez.” Allen no les hizo caso. Siguió siendo él mismo. “No voy a cambiar para hacerlos sentir cómodos”, dijo. “Vengo de donde vengo y no me avergüenzo.”  Y esa actitud, esa autenticidad lo convirtió en ídolo de millones de jóvenes negros que se veían reflejados en él.

Allen fue el primero en ser, dijo Kobe Bryant años después. El resto solo lo seguimos. 1996, draft de la NBA. Allen declaró después de 2 años en Georgetown. No terminó la carrera. No le importaba. Necesito sacar a mi familia de la pobreza. Ahora el draft fue Nueva Jersey. Allen llegó con un traje blanco, cadenas, cornose, gafas de sol.

Los ejecutivos de la NBA lo miraban con desprecio. Este niño es un problema, pero los Sixers de Philadelphia necesitaban un salvador y Allen era la mejor opción. Primera selección general. Allen Iverson a los Philadelphia 76. Contrato de 3 años 9 millones de dólares. Allen Iverson, el niño que no tenía para comer, acababa de convertirse en millonario.

Tenía 21 años y no tenía idea de lo que venía. Lo primero que hizo Allen con su primer cheque de la NBA fue comprarle una casa a su madre. No cualquier casa, una mansión en las afueras de Hampton. Mamá, nunca más vas a sufrir”, le dijo. También le compró casas a su abuela, a sus hermanas, le dio dinero a sus amigos. “Allen le dio dinero a todo el mundo,” dijo un amigo de la infancia.

“Si le pedías algo, te lo daba sin preguntar.” Y ahí empezó el problema. Allen no sabía manejar el dinero. Nadie le había enseñado. Nadie le había advertido. Contrató como manager a un amigo de Hampton, un tipo sin experiencia, sin educación financiera, sin nada. “Él me conoce, él me  cuida”, decía Allen.

Ese tipo fue el primero de muchos que le robó millones. Pero Allen no lo sabía todavía. confiaba ciegamente y esa confianza le iba a costar todo. Philadelphia, 1996 a 2001, los 5co años dorados de Allen Iverson. Novato del año en el 96, All Star por primera vez en el 97, líder de la liga en anotación en el 99 y en el 2001 Lo que nadie esperaba, MVP de la NBA.

Allen Iverson, 163 de altura, 75 kg. MVP contra Shak, contra Duncan, contra Garnet. Allen ganó porque jugaba con una intensidad que nadie más tenía. Pero ese año pasó algo más, algo que definió su legado. Los Sixers llegaron a las finales de la NBA. Allen contra Kov y Shak, los Lakers invencibles. Todo el mundo daba a los Lakers como  campeones fáciles.

Primer partido, Staples Center, Los Ángeles. Allen anotó 48 puntos. 48. Le metió un crossover a Tyron Lue que quedó en la historia, lo dejó en el piso, anotó y se paró sobre él. Los Sixers ganaron el primer partido en Los Ángeles contra los Lakers.  Fue la única derrota de los Lakers en esos playoffs. 16:1.

Read More