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“Encontré a mi hija calcinada dentro de una camioneta; no hay culpables” Roxana Mejía | EL SISTEMA

Él me dijo muy muy fuerte, muy sonante, que me apurara, que ni que fuera el último día que la fuera a ver. Yo esas palabras me quedaron muy muy marcadas porque efectivamente fue el último día que la vi. y dijeron que se iban a llevar a mi nieta. Y yo dije, “No, ¿cómo se la van a llevar? ¿Por qué si aquí estamos?” Y ya pues ya entregamos el documento que es nuestra niña, o sea, sí es de nosotros.

fue el martirio más grande porque yo pedía que buscaran a mi hija. Pedía justicia en todo momento. Me puse a buscarla, me puse a hacer la denuncia por desaparición. Yo fui sola con la con el frío. Yo cuando me dicen calcinado, yo pensé que iba a estar, o sea, no iba a haber rastro de mi hija, pero resulta de que sí,  que tenía rasgos traje violento, pero la destrozaron de ahí de esos.

Mi hija fue que viva que le quitaron los diente. Susitos estaban rotos cuando yo los vi.  Yo cuando vi a mi hija la abracé. Pero lo más indignante es que  tuve que romper la bolsa de basura. ¿Por qué la metieron en una bolsa de basura? Ellos decían que no había nada con qué hacer la prueba de ADN, pero ella todavía tenía pedacitos de su de su cuero cabelludo y yo le alcancé a distinguir un lunar que tenía en su cabeza.

Pero, ¿para qué les pedían el dinero? Que para no hacernos nada a los niños y a nosotros. Y que no estuviera regando el caldo este mi o no sé qué. En eso también yo estoy indignada porque yo buscaba que reclasificaran el caso y a mí me dijeron, “Es que no se puede porque había un masculino.” O sea, pero para la seña con la que mataron a mi hija fue torturada.

fue mancillada. O sea, ¿cómo es posible? O sea, no puede ser que las autoridades no tengan ese corazón de dignificar a una mujer. El dictamen que yo vi también se extravió. Lo único que yo tengo jamás jamás encontraron ese dictamen y lo único que yo tengo es el certificado que llenó la chica de la funeraria. Ella se merece ser recordada.

Se merece que se le haga justicia. Bienvenidas y bienvenidos al sistema, un espacio en donde a partir de historias reales exploramos el sistema de justicia. El episodio que están a punto de escuchar es sumamente fuerte. Lo que le hicieron a Diana Laura es inimaginable. Unas bestias. Y sin embargo, pese a la crudeza y a la crueldad con la que le quitaron la vida y la maltrataron a ella y a su familia, también es un episodio de amor porque con quien vamos a hablar es con la señora Roxana Mejía Garnica, mamá de Diana Laura.

Y les invito a que consideren a lo largo de todo este episodio que Diana Laura es mucho más que eso que le hicieron y que este espacio también es para honrar su vida, para dignificar su memoria, para recordar que hace falta que se termine el trabajo de la justicia, porque aunque han pasado muchos años, todavía su crimen está impuno.

Muchas gracias, señora Roxana, por la confianza para hablar de este tema con nosotros. Bienvenido. Muchas gracias. Pues mire, la verdad es que la parte de mi hija fue muy cruel. Yo desde un principio cuando me enteré que apareció mi nieta, porque eso fue lo primero que que me enteré, ese día 6 de enero del 2018, este, mi hija llegó a a su casa y este y pues como siempre llegaba con los niños.

Ella aunque estaba casada, ella vivía conmigo prácticamente, se la pasaba en mi casa, yo la acompañaba, ella me acompañaba. O sea, éramos muy unidas, muy unidas. Entonces, eh el que funge como su papá, que es su padrastro, que este me pidió que lo acompañara a por un carro. Ese día se me se me se me quedó grabado, muy grabado, porque yo siempre me despedía de mi hija, pues con la bendición, abrazándola.

siempre fue mi princesa. Él me dijo muy muy fuerte, muy sonante, que me apurara, que ni que fuera el último día que la fuera a ver. Yo esas palabras me quedaron muy muy marcadas porque efectivamente fue el último día que la vi. Este, regresando, yo ya no este ya no vi a mi niña porque se fue y este  se fue a con el cuño.

Ya este yo me puse a hacer mis cosas en la casa. Este, ella supuestamente iba a regresar. Eh, regresó rapidísimo por el escáner. Yo estaba lavando los trastes. Este, ella me había marcado, pero yo no le pude contestar por estar lavando los trastes. Entonces este pues fue algo muy feo porque yo siempre con ella me comunicaba mucho, este, me decía, “¿Qué estás haciendo, mami? Ya llegué.

Este, éramos muy unidas, o sea, se desaparecía tantito, iba a algún lado y me avisaba y yo igual, porque ella también se preocupaba por mí. Oye, mami, ¿qué estás haciendo? ¿Ya comiste? Esto entonces este cuando me dice mi yerno que si que qué cobijita se había llevado la niña y le dije yo que un azul y dice este eh no se no se espante, pero le estoy este me me hablaron y me dijeron que había una niña abandonada. Nada.

Me dijo como que abandon 6 meses. 6 meses tenía mi niña y su hija 23 años. Entonces, este, así empezó mi martirio, este, y estaba muy espantado porque este pues me dijo que había encontrado a una niña y pues yo me espanté porque yo le dije que llevaba una cobija azul y dijo el que que sí, efectivamente le habían dicho y le habían hablado que había una niña tirada en la calle solamente con el pañal.

Entonces, este yo me espanté, le dije, me morí de de estarle hablando a mi hija, o sea, me quería comunicar con ella, pero yo sentí algo en el pecho horrible, sentía una preocupación tremenda. Entonces este pues ya eh yo fui porque yo soy muy impulsiva y fui al cuadrante de mi yerno porque él es policía. Este fui al cuadrante de mi yerno y le dije, “No, vámonos.

Yo quiero ir a ver si es la niña o no.” Pues cuando me encontré allá en San Juan de Tehuacán, porque yo dije, “¿Qué va a estar haciendo una niña hasta allá?” O sea, yo dije, “De todas maneras vamos a ver.” Porque yo sentía algo. Yo sentía algo. Entonces fuimos a a la fiscalía de de San Juan de Otihuacán y cuando ve a mi niña me quiebro porque la niña estaba llorando y no me dejaban, no me dejaban tocarla.

La niña me estiraba los brazos. Entonces yo les dije a ellos, este, por favor, ayúdenme. Algo le pasa a mi niña, pero ellos me dijeron muy cruelmente, a ver, espérese, señora. Se preocúpese ahorita por recuperar a su nieta, si es que quiere, dice, y luego ya vemos lo de su hija. Yo les decía, les duplicaba porque me desvanecí.

Cuando vi a mi nieta, supe que algo le había pasado a mi hija, porque ella no sería capaz de dejar a su bebé. Entonces, ¿quién encuentra la niña? Los de Protección Civil y los primeros este policías, no sé cómo se le llama este primer correspondiente o algo primeros respondientes. Sí. Entonces este pues ya cuando dijeron que que sí que iban a hacer el trámite, hubo muchas inconsistencias aún ahí porque me gritaban y me decían que que no que este me pedían los documentos y le pedían a mi lleno los documentos, pero pues él como papá dijo que no tenía

nada. Entonces, pues yo les dije, yo los tengo porque mi hija este días antes me había dado a guardar esa la acta de la niña y la acta y este la original y yo la se las pedí a mis niñas porque fue un licenciado y este y fue por ellas a mi casa y ya las llevaron. Y este y pues ya pudimos presentar la acta de nacimiento y acreditar que que era su papá este Agustín y me la di me preguntaron a mí en ese momento que si yo estaba segura que se la quería dar a él y le dijo, pues es su papá.

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