Posted in

GUARDIOLA SACUDE al PLANETA al HABLAR de MÉXICO tras el 1-0: DESTROZA a PERIODISTA SUBESTIMÓ al TRI

La noche en que México volverá a caerse en su propia casa. Se hizo viral. Se reprodujo en programas de fútbol de varios países. Caló incluso adentro de México, donde la maldición del quinto partido pesa como una losa de décadas sobre cada aficionado del TRI. Pero pasó algo que Yang no calculó. México no cayó. Luis Romo anotó en la segunda mitad.

El Akron con 45,700 personas lo empujó de una manera que la selección coreana no pudo silenciar. México ganó 1 a0. se puso líder del grupo A y, que era hombre de palabras, según contaron los que lo vieron, bajó del palco de prensa esa noche. Buscó entre la multitud al taxista que lo había llevado del aeropuerto al hotel días antes y le pidió a su camarógrafo que encendiera la cámara, la misma cámara con la que se había burlado al llegar, y dijo que llegó a esa ciudad diciendo que México siempre se cae, que llamó debilidad a la calidez de esta

gente, que se burló de un pueblo que en 2018 cargó a sus compatriotas en hombros. y que esa noche entendió [música] algo que su propio país había olvidado. Borró su columna, la sustituyó por otra con un título diferente. El día en que un taxista de Guadalajara me enseñó lo que es un pueblo. Eso está documentado.

pasó y es ahí donde Guardiola entra con todo su peso, porque lo que él dijo sobre el torneo esta semana no fue un elogio vacío de fútbol, fue el reconocimiento de alguien que ha vivido los mejores y peores escenarios del fútbol mundial, que ha entrenado en Wembley, en el Bernabéu, en el Camp, en el Alliance Arena, de que lo que está pasando en Guadalajara y en Ciudad de México [música] en este mundial tiene algo que los demás estadios del torneo no tienen, que tiene alma.

Y un estadio con alma no se construye en una semana, se construye con décadas de afición que quiere a su equipo, con una intensidad que pocas culturas futbolísticas del mundo igualan y con un gobierno que pone las condiciones para que esa afición tenga un escenario digno donde expresarse. Pues ahí vamos con la parte que más le va a doler a la oposición.

Mira, la oposición mexicana, el PAN, el PRI, los que llevan meses buscando en qué falló Shane Baum sin encontrar dónde clavar el argumento, apostaron durante meses a que el mundial iba a salir mal, que las sedes no iban a estar listas, que la FIFA iba a poner en duda la organización mexicana, que el gobierno no tenía capacidad y Pep Guardiola, el hombre que construyó equipos ganadores durante tres décadas en tres países distintos, describió esta semana las sedes mexicanas como el mejor ambiente del torneo. ¿Qué hace la oposición con

eso? ¿Cómo lo descalifica? No puede decir que Guardiola no sabe de fútbol. No puede decir que el Acron fue un fracaso cuando el mundo entero está reproduciendo las imágenes de esas gradas. No puede decir que México organizó mal cuando la FIFA publica reportes de satisfacción de delegaciones.

Lo único que puede hacer es lo que ya está haciendo. Silencio. El mismo silencio que tuvieron cuando México ganó 2 a0 a Sudáfrica en el debut. El mismo silencio que tuvieron cuando el 18 de junio México venció 1 a0 a Corea del Sur. El mismo silencio que tienen cuando un entrenador con el currículo de Guardiola habla del torneo y pone a las sedes mexicanas como referencia de lo que debe ser un mundial.

Ese silencio habla más que sus comunicados de prensa. Ahora quiero que entiendas la dimensión completa de lo que Guardiola dijo, porque hay algo técnico en sus palabras que va más allá del piropo futbolístico. Guardiola no habló de Acron como un estadio bonito, habló de él como un factor táctico. dijo, y esto es importante, que el ruido y el calor de la afición en los estadios [música] mexicanos influye directamente en cómo los equipos visitantes toman decisiones en el campo, que hay una diferencia fisiológica entre jugar con ese tipo de presión sonora y jugar en un

estadio más silencioso. Viniendo de Guardiola tiene un peso enorme porque Guardiola es el entrenador que más ha teorizado sobre los espacios, sobre cómo el entorno afecta a los jugadores, sobre cómo el ambiente de un estadio puede convertirse en una ventaja real para el equipo local. Lo desarrolló en el City, lo desarrolló en el Bayern, lo tenía como filosofía en el Barça.

Y cuando ese hombre dice que el Akron convierte a México en un local de verdad dentro del torneo, está diciendo algo mucho más concreto que un elogio genérico. Está diciendo que los estadios mexicanos funcionan como aliados tácticos para el TRI, que el ambiente que Shanba ayudó a construir con la organización de las sedes se convierte dentro del campo en presión real sobre los rivales.

Son exactamente las mismas condiciones que Du Shikyang experimentó desde el palco de prensa esa noche del 18 de junio. Desde arriba vio los 45,000 poniéndose de pie. sintió el ruido y cuando escribió su segunda columna, la que borró la primera, dijo que ese muro de sonido fue más difícil de enfrentar para su selección que cualquier táctica que Javier Aguirre pudiera dibujar en la pizarra.

Guardiola y Yang dijeron lo mismo desde perspectivas completamente distintas. Uno desde la teoría futbolística de décadas de entrenamiento élite, el otro desde la derrota y el reconocimiento honesto. Y los dos coincidieron en señalar algo que el gobierno de Shanbaum hizo posible. Este, a ver, hay un dato más que quiero ponerte sobre la mesa porque es el que más silencio genera en los círculos de la oposición.

Guardiola habló del Mundial en general, de la diferencia de ambientes entre las sedes del torneo y lo que dijo sobre México fue contrastado con lo que describió sobre algunas sedes en Estados Unidos, donde el fútbol tiene una presencia más reciente en la cultura popular y donde los estadios tienen mayor capacidad pero menor intensidad en las gradas.

Eso no es un juicio de valor sobre Estados Unidos, es una descripción técnica de lo que significa jugar en un país donde el fútbol es religión popular desde hace décadas. contra jugar en uno, donde todavía está construyendo su identidad futbolística a nivel masivo. México lleva décadas construyendo esa identidad y el Mundial 2026 está demostrando que esa construcción tiene resultados concretos y medibles.

Pues mira lo que eso significa para Shane Baum en el contexto político. La narrativa que la oposición mexicana había construido desde antes de las elecciones y que redobló después de que Shinbaum ganó era que este gobierno no tenía capacidad institucional, que los programas no iban a funcionar, que la economía iba a deteriorarse, que la seguridad iba a empeorar y que el mundial en particular iba a ser un fracaso organizativo que iba a exhibir ante el mundo las limitaciones de un gobierno de izquierda manejando un

evento de esta escala. Guardiola describió lo contrario y Guardiola no es un aliado político de Shainbound. Guardiola es catalán del Barça, entrenador inglés. No tiene ningún incentivo para hablar bien de un gobierno de ningún país latinoamericano. Lo que dijo lo dijo porque lo vio, porque lo evaluó con los ojos de alguien que lleva décadas evaluando escenarios futbolísticos en todo el mundo.

Eso le quita cualquier argumento de parcialidad a la oposición. Híjole. Porque ya sé lo que van a decir, que Guardiola no habló de Shane Baum, que lo del gobierno y lo del fútbol son cosas distintas, que el Acron estuvo lleno porque los mexicanos son apasionados, no porque el gobierno haya hecho algo.

Read More