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¡EL PRI “SE DESPLOMA” EN COAHUILA! Alito MINTIÓ con su CARTULINA y los DATOS lo DESTRUYEN en VIVO

” Pero lo que no te dice, lo que deliberadamente omite es que esos 16 diputados de 2026 son exactamente los mismos 16 que ya tenía en 2020. No creció, regresó al punto de partida. Después de 6 años, después de tres elecciones, después de millones de pesos en campañas y estructura, el PRI en Coahuila está exactamente donde estaba.

Eso no es un triunfo, eso es estancamiento con maquillaje. Pero espera, porque aquí viene la parte que Alito definitivamente no quiere que calcules. Cuando el PRI competía en 2020 no lo hacía solo, tenía aliados, tenía al PAN con tres diputados, tenía a la UDC con uno. y sumas coalición completa, el bloque opositor al que pertenecía el PRI llegaba a 20 diputados contra apenas cinco de Morena.

20 a CCO, una aplastante ventaja. Y hoy, hoy el PAN desapareció del Congreso Local de Coahuila. El PRD ya no existe como fuerza política. La coalición que antes sumaba 20 diputados hoy solo puede juntar 17. Los 16 del PRI más uno de la UDC. ¿Lo entiendes lo que eso significa? El bloque al que pertenece el PRI pasó de 20 a 17 diputados, perdió tres aliados, perdió músculo político, perdió capacidad de negociación y mientras tanto, Morena, que en 2020 tenía cinco diputados y en 2023 también tenía cinco, hoy tiene siete. Morena creció, la

coalición del PRI encogió, pero Alito salió a poner su cartulina. Ahora dime tú, ¿esto suena a victoria? ¿Esto te suena al renacimiento de un partido? ¿O te suena a lo mismo de siempre? a la misma película que llevamos viendo décadas, donde el político de turno toma los números que le convienen, esconde los que no y espera que el ciudadano de a pie no tenga tiempo ni ganas de ponerse a revisar, porque esto no pasa solo en Coahuila, esto pasa en cada estado, en cada elección, en cada rueda de prensa donde algún dirigente

partidista sale a declarar victoria con cara de campeón, mientras sus propios os números cuentan una historia completamente diferente y tú lo pagas con tus impuestos que financian esas campañas, con tu voto que depositas creyendo en una narrativa fabricada, con tu tiempo que inviertes siguiendo a líderes que llevan años administrando su propia irrelevancia como si fuera gloria, eso es lo que está en juego aquí. No solo Coahuila, no solo el PRI.

La pregunta de fondo es mucho más grande y mucho más incómoda. ¿Cuántas veces más vamos a dejar que nos cuenten una derrota como si fuera una victoria? Pero esto es apenas la superficie. Lo que viene abajo es mucho más oscuro. Para no cierres este video todavía. Sé que ya tienes el panorama general.

Sé que ya entendiste que Alito maquilló sus números. Sé que probablemente ya estás enojado y tienes razón de estarlo, pero si cierras el video ahorita, te vas a perder lo más importante, porque hasta ahora solo te he contado la mitad de la historia, la mitad cómoda, la que cualquiera puede ver si se detiene 5 minutos a revisar las cifras, la que con un poco de atención tú mismo podrías haber calculado con tu teléfono mientras Alito subía su cartulina triunfal a redes sociales.

Pero hay una capa debajo de esa, una que no está en los titulares, una que los analistas que salen en televisión no están calculando, ya sea porque no quieren, porque no les conviene o porque el tiempo en pantalla no alcanza para explicar lo que realmente está pasando en la política mexicana cuando un partido como el PRI celebra este tipo de resultados.

Y esa capa tiene que ver con una pregunta que nadie está haciendo en voz alta. ¿Por qué le importa tanto a Alito Moreno este resultado específico? Piénsalo un momento. Estamos hablando del presidente nacional del PRI, del dirigente de un partido que alguna vez gobernó este país durante más de 70 años sin interrupción.

Un partido que tuvo presidentes, secretarios de Estado, gobernadores, senadores, diputados federales en todos los rincones de la República. Un partido con estructura, con historia, con recursos. Y hoy ese dirigente está en redes sociales a medianoche fotografiando una cartulina con marcador celebrando que ganó 16 diputados locales en un estado donde su partido lleva décadas siendo la fuerza dominante.

Eso no te dice algo porque a mí me dice todo. que dice que el PRI está tan necesitado de una narrativa de resurgimiento, tan urgido de una historia que contarle a sus propios militantes, tan desesperado por un argumento que justifique su existencia como fuerza política nacional, que tuvo que viajar hasta Coahuila para encontrar el único número presentable que le quedaba.

Y hay una razón muy concreta para esa desesperación. Una razón que tiene fecha, que tiene contexto, que tiene todo que ver con lo que viene en 2027. Las elecciones intermedias del año que entra van a ser para el PRI una prueba de supervivencia, no de crecimiento, no de recuperación, de supervivencia, porque en varios estados del país el tricolor no solo está débil, está en riesgo real de desaparecer como fuerza electoral relevante, de convertirse en ese tipo de partido que existe en el papel, que tiene registro, que tiene dirigentes con sueldos.

pero que ya no mueve votos, ni llena plazas, ni genera entusiasmo genuino en absolutamente nadie. Eso es lo que Alito está tratando de evitar con su cartulina de Coahuila. no está celebrando un triunfo, está construyendo un relato. Está intentando convencer a sus propios cuadros, a sus propios militantes, a los presidentes municipales y líderes seccionales que todavía quedan en el partido de que vale la pena seguir, de que hay futuro, de que el PRI no es un cadáver político, sino un partido en proceso de renacimiento. Y para eso

necesita que tú te quedes con el número 16, que no vayas más atrás, que no compares, que no calcules, que no hagas exactamente lo que nosotros estamos haciendo en este video. Ahora te voy a hacer una promesa. El final de este video, cuando hayamos terminado de revisar todos los números, cuando hayamos puesto en una misma línea el 2020, el 2023 y el 2026, cuando hayamos calculado no solo lo que ganó el PRI, sino lo que perdió la coalición a la que pertenece, te voy a dar el número exacto que Alito escondió en su cartulina. El

número que no puso, el que deliberadamente dejó fuera, el que cambia completamente la lectura de estos resultados y que convierte su celebración de esta noche no en una exageración, sino en una manipulación calculada de la información pública. Ese número existe, es verificable, está en los registros del Congreso Local de Coahuila y cuando lo veas, cuando lo pongas junto a todo lo que ya te conté, vas a entender por qué ningún medio de comunicación de los que dependen de la publicidad gubernamental te lo está

presentando de esta manera, porque ese número no solo delata a Alito, delata también el sistema que lo protege. Y eso, amigo, es exactamente el tipo de información que ciertos actores políticos en este país prefieren que nunca salga de una sala de reuniones, que nunca llegue a tu teléfono, que nunca te haga levantar la ceja y preguntar, “Oye, pero entonces, ¿por qué me estaban diciendo que habían ganado? Por eso estoy aquí, por eso existe este canal, para hacer exactamente ese trabajo que otros no están haciendo o no

quieren hacer o no pueden hacer sin perder contratos y accesos y privilegios que nosotros nunca hemos tenido ni queremos tener. Así que no te muevas porque todavía falta la parte que más incomoda. Todavía falta ver, número por número, como Morena creció mientras el PRI celebraba, como el PAN desapareció sin que nadie llorara su ausencia, cómo la coalición opositora, que supuestamente está más fuerte que nunca, llegó al 2026 con menos diputados que hace 6 años.

Y falta sobre todo hablar de lo que todo esto significa para el 202. Porque Coahuila no es el destino. Coahuila es apenas el ensayo. Quédate porque el dato que nadie te está dando está a punto de cambiar. ¿Cómo ves al PRI para siempre? Muy bien, ya llegamos al momento que Alito Moreno no quiere que llegues. Saca tu calculadora. En serio, abre la app en tu teléfono porque vamos a hacer números juntos, despacio, sin que se te escape ninguno.

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