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Un padre de familia perdió su hogar, sus ahorros de toda la vida y su prestigio profesional por la traición calculada de su esposa y un abogado sin escrúpulos. Sin embargo, un misterioso helicóptero aterrizó frente al juzgado para cambiar su destino.

Un padre de familia perdió su hogar, sus ahorros de toda la vida y su prestigio profesional por la traición calculada de su esposa y un abogado sin escrúpulos. Sin embargo, un misterioso helicóptero aterrizó frente al juzgado para cambiar su destino.

[PARTE 1]

Las pesadas puertas de cristal del Juzgado de lo Familiar en la Ciudad de México se abrieron con un sonido sordo.

Cuando el doctor Alejandro Garza salió a la avenida, el sol de mediodía le quemó los ojos, pero el verdadero ardor lo llevaba en el pecho.

No llevaba nada en las manos.

Literalmente, lo había perdido todo.

La casa en la colonia Del Valle que había pagado con años de guardias extenuantes ya no era suya.

La camioneta con la que llevaba a su pequeña Ximena al colegio todos los días, también se había esfumado en el acuerdo.

Sus ahorros de once años, cada peso ganado con sudor y noches sin dormir, habían sido vaciados legalmente.

Incluso el modesto consultorio de barrio que abrió cuando el prestigio le dio la espalda, había sido arrebatado por unas cuantas firmas en un papel membretado.

Todo lo que un hombre de cuarenta y un años había construido, reducido a cenizas por la pluma de un juez.

A unos metros de él, Valeria, su ahora exesposa, se acomodaba las gafas de sol de diseñador.

A su lado, Roberto Villalobos, su abogado, le susurraba algo al oído mientras esbozaba una sonrisa afilada.

No era la sonrisa de un profesional que cierra un caso difícil.

Era la sonrisa depredadora de un hombre que acaba de robarse una vida entera y disfruta viendo el cadáver.

Alejandro tragó saliva, sintiendo el sabor metálico de la derrota, pero no dijo una sola palabra.

Apretó los puños dentro de los bolsillos de su pantalón gastado.

Le quedaba una sola cosa en el mundo, la única que realmente le importaba: la custodia de su hija Ximena.

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