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Así murió cada Asesino que EJECUTÓ a Emiliano Zapata | La Venganza Mexicana

Así murió cada Asesino que EJECUTÓ a Emiliano Zapata | La Venganza Mexicana

Así murió cada implicado en el asesinato de Emiliano Zapata. ¿Por qué el hombre que traicionó a Zapata estaba bebiendo cerveza tranquilamente en otro cuarto de la hacienda mientras lo acrebillaba palazos? ¿Qué fue necesario hacer con 59 soldados? Fusilarlos a sangre fría solo para convencer a Zapata de que entrara a la trampa que le costaría la vida.

¿Qué le pasó al asesino de Zapata 15 meses después del crimen? Emiliano Zapata fue asesinado el 10 de abril de 1919 en la hacienda La Chinameca, cerca de Ecuautla, Morelos, después de un toque de clarín a modo de saludo, que era la señal para que los pistoleros escondidos lo mataran a balazos. Nació así una leyenda que ha perdurado hasta el México contemporáneo.

Esta es la historia de cómo terminó cada uno de los hombres detrás de la traición. Antes de meternos a fondo, no te olvides de suscribirte a nuestro canal y activar las notificaciones para mantenerte al día con nuestras actualizaciones. Manuel Palaox, el ave negra, secretario íntimo de Zapata expulsado un año antes del crimen.

El militar mexicano Manuel Palafoxy Barrola, nacido en Puebla de Zaragoza en torno a 1887, fue un asistente íntimo de Emiliano Zapata, llegando a ser uno de los hombres de más confianza del caudillo del sur. En algún momento empezó a circular el rumor en el ejército del sur de Acapala Fox le atraían los hombres, condición que había logrado mantener en la reserva, aunque Zapata lo sabía y fingía ignorarlo.

Zapata, que ha sido señalado como una persona a la que le gustaban tanto hombres como mujeres, sabía que el sentir atracción entre hombres era muy mal visto entre los rudos caballeros de aquel tiempo y había instituido la ejecución para los soldados que parecieran demasiado femeninos. Sin embargo, el comportamiento demasiado evidente de Pala Fox empezó a inquietar al mismo caudillo hasta que finalmente lo destituyó como general y de su función de principal emisario del zapatismo, apartándolo de su círculo íntimo en 1918.

En octubre de ese año, Palafog escapó para unirse al ejército del general Cirilo Arenas Pérez, un carrancista renegado. Y a noviembre lanzó una proclama desconociendo a Zapata e invitando a otros oficiales y soldados del ejército del Sur a unirse a su facción. también agrarista como la del zapatismo. Sin embargo, la petición de Pala Fox, con la única excepción de Victorino Bársenas, fue ignorada por el ejército de Zapata, que prefirió mantenerse leal a su caudillo.

Zapata fue asesinado en abril de 1919 y en agosto de ese año Pala Fox, apodado en la Negra, se unió a otros militares para lanzar el plan de Mil Palta y en 1920 se acogió a la unificación del ejército revolucionario. Existen versiones encontradas sobre el destino de Pala Fox. Una sostiene que fue fusilado por su orientación íntima y otra que murió en la ciudad de México el 25 de abril de 1959 a los 72 años.

Tenía motivos para estar resentido con Zapata, aunque su nombre no ha aparecido entre los implicados en el asesinato del caudillo del sur. Vicente Alonso, el ascendado dueño de Chinameca, escenario y trampa de la emboscada. Emiliano Zapata fue emboscado y asesinado en la Chinameca, una hacienda a propiedad de Vicente Alonso, cerca de Cuautla, Morelos.

En el año 1700, el predio de Chinameca era solo un pequeño trapiche, propiedad de Felipe Cayetano de Cárdenas. Hacia 1885, el lugar era conocido como Rancho Nuevo y contaba con un poblado de casi 40 habitantes, formado por personas que habían recibido las tierras después de la victoria de Juárez, durante la segunda intervención francesa.

Hacia finales del siglo XIX, el hacendado Vicente Alonso Simón, que había tenido éxito con otras haciendas, empezó a comprar terrenos en el lugar formando la chinameca. Alonso era un ascendado de dotes intelectuales y había publicado artículos sobre la mejor manera de sembrar caña de azúcar. para su utilización en ingenios azucareros.

En el año que compró los terrenos de Chinameca, Alonso comenzó la construcción de un gran canal de regadío para regar sus tierras, obra que se ejecutó en más de 5 años. En esa época, la hacienda contaba con 35,000 haáreas, incluyendo los fértiles llanos de Chinameca, Amatepec y Ornos, regados por el río Cuautla.

El hacendado optó en principio por la siembra de arroz y en 1906 construyó la casa de la hacienda. A finales de 1906 fue construido el ramal de ferrocarril que llegaba a Chinameca y Alonso pudo transportar las maquinarias más modernas del momento para la fabricación de azúcar y empezó a sembrar caña.

La primera safra de prueba produjo una tonelada de azúcar y media tonelada de melaza. Cuando Emiliano Zapata llegó a la Chinameca para ser asesinado a traición, la hacienda había crecido hasta más de 64,000 haáreas, siendo la más grande de Morelos. En ese tiempo, los grandes hacendados crecían comprando las tierras a los pequeños propietarios con el lema de o me vendes o le compro a tu viuda.

Carlos Reyes Aviles, secretario y único sobreviviente cercano a Zapata aquel 10 de abril. Zapata llegó a caballo a la chinameca aquel 10 de abril de 1919 con una escolta de solo una docena de hombres, ya que se suponía que solo tendría una reunión con Jesús Guajardo para coordinar la entrega de un lote de armas y municiones.

El único superviviente cercano a Zapata en la emboscada que le extendió Guajardo fue Carlos Reyes Avilés, secretario del caudillo del sur. El parte presentado por Reyes sobre el suceso dice, “La guardia parecía preparada a hacerle los honores.” El Clarín tocó tres veces llamada de honor y al apagarse la última nota, al llegar el general en jefe al dintel de la puerta, de tal manera más alevosa, más cobarde, más villana, a quemarropa, sin dar tiempo para empuñar ni las pistolas, los soldados que presentaban armas descargaron dos veces

sus fusiles y nuestro general Zapata cayó para no levantarse más. El general Carlos Reyes Avilés era un militar mexicano nacido en Durango en 1893 que había empezado a luchar a temprana edad en la Revolución Mexicana. En 1913 entró al Ejército Libertador del Sur con el rango de capitán segundo y fue incluido como asistente en el estado mayor del General Zapata.

Fue ascendiendo en la jerarquía hasta ser nombrado coronel, convirtiéndose en secretario del cuartel general y después en secretario personal del caudillo del sur. Tras acompañar a Zapata Chinameca y dar el parte de su muerte como único superviviente de la escolta del caudillo. En septiembre de 1919, Reyes Arias solicitó una licencia de separación del ejército zapatista.

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