Florentino utilizó sus contactos y movió los hilos de nuevo. Los terrenos de la antigua Ciudad Deportiva fueron recalificados y vendidos por cifras astronómicas. Con ese dinero el club liquidó deuda… inició la construcción de una nueva ciudad deportiva en Valdebebas y financió el proyecto galáctico con las plusvalías.

Para muchos fue una obra maestra financiera. Para otros… una operación demasiado conveniente. Y aquí nace la división eterna sobre Florentino. Porque donde sus admiradores ven inteligencia y habilidades para los negocios…sus críticos ven privilegios y poder político. Y esa dualidad le perseguirá toda su vida.
El fin de los Galácticos Pero es que el legado de Florentino no se resume en un favor político o el fichaje de estrellas. El presidente entendió el marketing antes que muchos clubes y mientras otros equipos pensaban en ganar el domingo… él pensaba en dominar el planeta. El Real Madrid empezó a hacer giras imposibles.
Convirtió a sus jugadores en celebridades y transformó el equipo de fútbol en una multinacional de ingresos infinitos a través de campañas publicitarias globales. Figo fue el primer golpe, la llegada de Zidane y Ronaldo multiplicó los ingresos, pero entonces… llegó Beckham. Su fichaje no era deportivamente necesario pero comercialmente…fue una bomba.
El Madrid dejó de ser solo un club europeo y se convirtió en entretenimiento global. Las giras se volvieron eternas, los eventos publicitarios se multiplicaban y mientras el club desbancaba al United como el más rico del mundo…el equipo se alejaba de los títulos y el vestuario se podría en una lucha de egos imparable.
Porque Florentino cometió un error gigantesco. Se enamoró de las estrellas y perdió el equilibrio. El equipo blanco tenía los mejores cromos del mundo, pero comenzó a descuidar el álbum. Se cargó a Fernando Hierro y Del Bosque y dejó marchar a Claude Makélélé. Un futbolista invisible para el marketing… pero imprescindible para el equipo.
El mediocentro francés quería mejorar su contrato…pero Florentino se negó a renovarle. Su traspaso al Chelsea fue el inicio del fin. El equipo se desnudó en el centro del campo y la defensa y los cracks ya no resolvían. Se habían hecho mayores, habían perdido velocidad y…poco poco fueron perdiendo su amor por el fútbol.
El club les llenaba la agenda de eventos y compromisos comerciales…y ellos aprovechaban los viajes para saltarse los entrenamientos. Cómo olvidar los cumpleaños de Ronaldo…las presuntas amantes de Beckham y las borracheras de Guti cada vez que salía. El fútbol pasó a un segundo plano y la cantera no respondió.
Pese a completar una temporada sin títulos relevantes, Florentino ganó las elecciones del año 2004 con una superioridad aplastante. Se volvió a imponer a Lorenzo Sanz por un 92% de votos y trató de relanzar su proyecto arremolinando a las estrellas con fichajes de medio pelo. Irremediablemente el Madrid empezó a perder.
Los cambios de entrenador se volvieron una costumbre y ni Queiroz, ni Luxemburgo, ni Camacho pudieron hacerse con el control de un vestuario repleto de estrellas endiosadas. Al otro lado el Barça estaba renaciendo. Ronaldinho humilló al Madrid en el Bernabéu y Florentino fue viendo que su proyecto era irreflotable . Finalmente presentó su dimisión para sorpresa de todo el mundo.
Dijo que había “malcriado” a los jugadores, que había sido como un padre para ellos y que el desastre era responsabilidad suya. Admitió sus errores y se marchó para que el club tomase su rumbo. Elecciones 2006 Una semana después de la dimisión de Florentino, el Real Madrid cayó eliminado ante el Arsenal en los octavos de la Champions y cerró su tercera temporada consecutiva sin títulos importantes. El ciclo Galáctico había terminado.
La convocatoria de elecciones desembocó en una batalla entre varios candidatos marcada por la polémica. Ramón Calderón denunció irregularidades en el voto por correo y, tras la anulación de numerosos sufragios por decisión judicial, acabó convirtiéndose en presidente. Villar Mir, candidato cercano a Florentino, se quedó a las puertas del cargo.
Alejado de los despachos del Bernabéu, Florentino observó desde la distancia la gestión de la nueva directiva. Pero nunca desconectó realmente del club. Durante aquellos años siguió de cerca todo lo que ocurría en el Madrid y comenzó a contemplar seriamente la posibilidad de regresar. Porque si algo había descubierto Florentino, era que no estaba dispuesto a dejar el futuro del Real Madrid en manos de otros. (audios prensa.
El regreso de Florentino (2009) Con Calderón, el Real Madrid volvió a ganar títulos con dos Ligas consecutivas, pero siguió estancado en Europa. Mientras el equipo encadenaba eliminaciones en octavos de Champions, un escándalo sacudía los despachos del Bernabéu. En enero de 2009, una investigación destapó presuntas irregularidades en la Asamblea de Compromisarios y la presión acabó provocando la dimisión del presidente.
La convocatoria de elecciones abrió la puerta al regreso de Florentino Pérez. Sin oposición, recuperó la presidencia y regresó por todo lo alto. En un solo verano se gastó 250 millones y fichó a Xabi Alonso, Benzema, Kaká y Crsitiano Ronaldo. E
l mundo volvió a mirar al Madrid. Pero había un problema gigantesco…El Barcelona de Guardiola. Se tenía que enfrentar al mejor equipo de la historia y tras un año fallido en el que Pellegrini se quedó a un punto de los culés, decidió cambiar de rumbo. Fichó a José Mourinho. La llegada de Mourinho El portugués llegaba al Madrid tras conquistar el Triplete con el Inter.
Florentino no buscaba solo un entrenador, necesitaba a alguien capaz de plantar cara al Barça. Y funcionó. Tras el histórico 5-0, el Madrid reaccionó y ambos equipos protagonizaron una de las rivalidades más intensas de la historia. El enfrentamiento nos dejó batallas legendarias, polémicas y unas ruedas de prensa inolvidables, en las que Pep y Mou dieron más espectáculo que las estrellas.
En apenas tres años, Mourinho conquistó una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa, devolviendo al club la competitividad perdida. Pero el coste fue enorme. El vestuario, la prensa y el madridismo acabaron divididos por constantes guerras internas. Su salida fue traumática, aunque dejó un legado indiscutible: devolvió el hambre competitiva al Real Madrid y sentó las bases del equipo que dominaría Europa en los años siguientes.
La Décima La llegada de Ancelotti devolvió la calma al vestuario y El fichaje de Bale configuró una de las delanteras más temidas de la historia permitiendo que el Madrd luchase por todos los títulos. El Madrid conquistó la Copa del Rey ante el Barça y, por fin, levantó la ansiada Décima tras derrotar al Atlético en Lisboa.
El gol de Sergio Ramos en el minuto 93 cambió la historia del madridismo. La celebración de Florentino reflejó lo que significaba aquel título: no era una Champions más, era una liberación después de más de una década persiguiéndola. Pero aquello solo era el principio.
Tras un breve relevo entre Ancelotti y Benítez, Zidane asumió el mando y terminó convirtiéndose en el gran talismán de la era moderna del Real Madrid. Hegemonía europea Con Zizou en el banquillo llegaron la Undécima, la Duodécima y la Decimotercera. Tres Champions consecutivas y cuatro en cinco años que consolidaron al Real Madrid como el rey absoluto de Europa.

Florentino pasó a ser tratado como un mito y ni las estrellas más consagradas lograron ganarle un pulso. Tras la salida de Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos, Florentino reinventó el proyecto y apostó por le inversión en jóvenes talentos: Vinícius, Valverde y Rodrygo fueron creciendo y la apuesta…volvió a funcionar. La Champions de 2022 parecía imposible pero se logró a base de partidos memorables.
Las remontadas ante PSG, Chelsea y Manchester City impactaron al mundo y la consecución de la 14ª devolvió al Real Madrid al trono del mejor club del continente. En 2024 Bellingham aterrizó como una estrella y se logró otra Champions. La Decimoquinta coronó a Vini como el mejor del mundo, mientras leyendas como Benzema, Carvajal, Kroos, y Modric se volvieron mitos del madridismo.
Florentino había logrado algo impensable: seis Champions en poco más de una década. Un legado que le valió comparaciones con Santiago Bernabéu y que para muchos le convirtió en el mejor presidente de la historia del fútbol. Una crisis indetectable La llegada de Mbappé en 2024 parecía el inicio de una nueva dinastía, pero Florentino volvió a enfrentarse a los fantasmas de su primer mandato.
El equipo volvió a quedar en manos de las estrellas y la marcha de pesos pesados del vestuario acabó desautorizando a cada entrenador que llegaba. Como ya ocurrió con los Galácticos, Florentino prefirió mimar demasiado a los jugadores…y tras la marcha de Ancelotti, el vestuario se volvió incontrolable. Tras dos temporadas para el olvido sin grandes títulos, el madridismo reclama una nueva revolución de la plantilla y hasta se ha vuelto a poner en duda a un presidente que parecía intocable. La falta de resultados y la presón mediática ha provocado que Florentino convocase
unas elecciones inesperadas, y que pusiese cara a una oposición que hasta la fecha era invisible. Sus ataques a la prensa y a Enrique Riquelme mostraron la peor cara de un presidente de más de 80 años con manía persecutoria y que mostró sus peores defectos comunicativos en una rueda de prensa para la historia.
Su afrenta ha acabado en un nuevo duelo por la presidencia del Real Madrid tras 20 años de espera y ha puesto de manifiesto…que ni el mejor mandatario de la historia se salva de una crisis de resultados. Los Audios de Florentino Los últimos ancotecimientos han puesto en duda la gestión de Florenino, que ya vivió una época difícil en 20 Ni siquiera los famosos audios del Confidencial lograron derribar a Florentino.
La filtración mostró al personaje más humano y pasional, pero también dejó al descubierto algo mucho más importante: el enorme poder que había acumulado y la cantidad de enemigos que había hecho por el camino. El “fracaso” de la Superliga En esa misma época inició la reforma del estadio y, tras la crisis de la Covid, se volcó en su cruzada por revolucionar el fútbol europeo.
Florentino lideró la Superliga como su proyecto más polémico y trató de convencer al mundo de que la industria necesitaba reinventarse. Pero su desafió a la UEFA fue considerado por una agresión al fútbol popular y fue señalado por muchos como el gran villano del fútbol internacional. Pero aquí viene lo más interesante de todo, porque incluso sus enemigos admitián que: muchas de las cosas que dijo… tenían sentido.
Los clubes-estado arrasaban el mercado sin control, las audiencias bajaban sin control y la competencia del entretenimiento es cada vez más salvaje. ¿Y si Florentino tenía razón? ¿y si volvía a ser el gran visionario del negocio del fútbol? El Real Madrid terminó quedándose solo en su cruzada por la Superliga, pero la batalla contra la UEFA no fue en vano.
La justicia europea reconoció el derecho de los clubes a crear competiciones alternativas y debilitó el monopolio que la UEFA había ejercido durante décadas. Sin embargo, Florentino perseguía algo más grande que la creación un simple torneo. Detrás de la Superliga se escondía la ambición de controlar la distribución del producto, ofrecer el fútbol gratis y captar miles de datos a través de una plataforma de streaming propia: UNIFY.
Cuando Real Madrid y UEFA alcanzaron un acuerdo en febrero de 2026, algunos lo interpretaron como una derrota de Florentino. Sí, era el fin de la Superliga, pero era el inicio de una alianza súper lucrativa. Por que en contra de lo que muchos piensan, lo que menos le importaba a Florentino era la creación de un nuevo torneo.
El verdadero negocio nunca estuvo en la Superliga, sino en transformar la forma de consumir y explotar el fútbol. El desarrollo y futura explotación de Unify en la Champions parece cuestión de tiempo y buena prueba es el comunicado conjunto y las palabras de Al Khelaifi: “Si alguien piensa que Florentino ha ‘perdido’, es un estúpido y no sabe nada de fútbol. lo más importante aquí es que todos ganamos, nadie pierde”.
El “nuevo” Bernabéu Pero Florentino no gana todas las batallas. Decidió reformar el estadio para convertirlo en el mejor del mundo y años más tarde se ha encontrado con multitud de imprevistos. Su idea era la de explotar el estadio 365 días al año y convirtió el estadio en una caja registradora. Más 1.
500 millones de gasto que parecían justificados…pero que fueron el inicio de un sinfín de pleitos y polémicas. Las protestas de los vecinos paralizaron la celebración de conciertos y lo que se suponía que iba a ser una mina de oro, se acabó convirtiendo en un foco de problemas y demandas que no dieron los ingresos deseados.
Retrasos, proyectos paralizados por la justicia y un césped sospechoso de causar lesiones graves. Ni el poder ni os contactos de Florentino pudieron evitar las pérdidas millonarias El sueño del presidente se ha convertido en su mayor pesadilla y…aunque va resolviendo los pleitos, ha hipotecado al Real Madrid con un estadio que no está dando los retornos esperados.
Ya sea por la falta de dinero o por las amenazas externas…Pérez se está planteando la conversión de un 5% del club para la entrada de empresas privadas, en lo que sería una medida revolucionaria. El Real Madrid siempre ha sido de sus socios y cualquier cambio societario implicaría una explicación y justificación mucho más detallada.
Pase lo que pase, su huella ya es imborrable. Para muchos es el mejor presidente de la historia del fútbol. Para otros, el hombre que transformó el deporte para siempre, aunque no siempre para bien. Florentino Pérez consiguió dar un vuelco a la economía y la historia del club convirtiéndolo en la empresa deportiva más rentable del mundo, pero ahora tiene el reto de construir un nuevo proyecto que convenza a los madridistas.
Sus títulos y éxitos son incontestables, pero su obsesión por dominarlo todo pueden acabar por destruirlo. Pase lo que pase con su futuro, el legado de Florentino ya es eterno. Ha sido reconocido por todos como el mejor presidente de la historia del fútbol y…fue el hombre que entendió antes que nadie en qué se convertiría el fútbol moderno. Y tú ¿qué opinas de Florentino Pérez? Dale Like al víde, suscríbete a Memorias del fútbol y escribe “Florentino Héroe” o “Florentino Villano” según lo que opines de su figura.