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Predijo su propia muerte… y nadie la escuchó

 

Imagina que eres una chica joven intentando vivir una vida normal. No tienes enemigos, no formas parte de ningún conflicto  y solo quieres llegar al día siguiente. Pero hay algo que no te deja tranquila. Una sensación difícil de explicar que te dice que algo no anda bien. Intentas ignorarla, seguir adelante hasta que una noche esa sensación se convierte en realidad.

  Y alguien llega para quitarte la vida. Quédate hasta  el final para saber todo lo que sucedió.  El caso de Ashley Dale. Las huellas, los rastros, los indicios y las evidencias ayudan a los investigadores a resolver los crímenes. El pasado de la víctima y del victimario nos ayudan a comprender su comportamiento.

Todo esto forma parte del  expediente del caso y aquí te lo presento. Soy Ángel y te doy la bienvenida a este canal. Antes de empezar con el video, quisiera que me contaras desde dónde me estás viendo. Me encanta saber hasta dónde llegan estos casos  tan impactantes. Tampoco olvides suscribirte y activar la campanita para que recibas una notificación cada vez que suba algo nuevo.

 Y recuerda al terminar dejarnos tu me gusta. Sin nada más que agregar, acompáñame a conocer todos los detalles de este expediente criminal. La noche del 20 de agosto de 2022 parecía transcurrir con normalidad en una vivienda de Liverpool. Ashley Dale, de 28 años, se encontraba en casa junto a su amiga Dara McDonald pasar una noche tranquila.

Nada hacía pensar que en cuestión de horas aquella casa se convertiría en el escenario de un crimen que conmocionaría a toda la ciudad. A medida que avanzaba la noche, algo  comenzó a inquietar a Ashle. La alarma de un coche estacionado frente a la vivienda empezó a sonar repetidamente. Al principio no le dio demasiada importancia y llegó a pensar que podía tratarse de una falsa alarma o de algún problema menor.

  Sin embargo, conforme los minutos pasaban, la situación empezó a parecerle extraña. Ashle envió varios mensajes a una amiga comentándole lo que estaba ocurriendo  y admitiendo que tenía la sensación de que había alguien fuera de la casa. La inquietud fue aumentando. La alarma volvió a activarse y Ashley no lograba desprenderse de la sensación de que algo no estaba bien.

 Poco  después, en medio del silencio de la madrugada, sonó el timbre. Instantes después se escucharon fuertes golpes en la puerta principal y lo que parecía una noche cualquiera cambió por completo en cuestión de segundos. Un hombre armado irrumpió en la vivienda y el pánico se apoderó de la casa. Ashley intentó escapar corriendo hacia la parte trasera mientras su amiga buscaba dónde esconderse.

Todo ocurrió muy rápido. El agresor avanzó por el interior de la vivienda mientras Ashley trataba desesperadamente de ponerse a salvo. Sin embargo, no lo consiguió. En el jardín trasero fue alcanzada por un disparo  y cayó gravemente herida. Poco después, a las 12:41 de la madrugada del 21 de agosto, los servicios de emergencia recibieron una llamada alertando de un grave incidente en la zona.

 Cuando los agentes llegaron a la vivienda, encontraron signos evidentes de violencia.  La puerta principal había sido forzada. Había casquillos esparcidos por el interior de la casa y en el patio trasero yacía Ashley de 28 años. En aquellas primeras horas, los investigadores desconocían quién estaba detrás del ataque y cuál podía haber sido el motivo.

 Lo único que parecía claro era que no se trataba de un crimen al azar y mientras intentaban descubrir quién estaba detrás del ataque, también necesitaban responder otra pregunta fundamental. ¿Quién era Ashley Dale? Ashley había nacido y crecido en Liverpool, Inglaterra, en una familia muy unida. Era la mayor de tres hermanos y, según quienes la conocían, siempre había asumido un papel protector dentro del hogar.

 Sus padres la describían como una persona cariñosa, responsable y profundamente comprometida con quienes la rodeaban. Amigos y familiares coincidían en que tenía una personalidad positiva y una capacidad poco común para seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles, y no habían sido pocos. En 2015, la familia sufrió una tragedia devastadora cuando Lewis, el hermano menor de Ashley, murió con tan solo 16 años.

 El joven fue víctima de un caso de confusión de identidad relacionado con la violencia entre grupos criminales de Liverpool. Su muerte dejó una herida profunda en toda la familia y cambió sus vidas para siempre. Ashley quedó especialmente afectada por la pérdida. Sin embargo, lejos de dejarse vencer por el dolor, decidió concentrarse en construir su futuro.

 Continuó con sus estudios, obtuvo una licenciatura en salud ambiental y comenzó a trabajar como oficial de salud ambiental, una profesión en la que rápidamente se ganó el respeto de compañeros y vecinos por su dedicación y profesionalismo. Fuera del trabajo llevaba una vida relativamente tranquila.  Por eso, para los investigadores algo no encajaba.

 Sin embargo, a medida que la investigación avanzaba, comenzó a aparecer un nombre que cambiaría por completo la dirección del caso. Ese nombre era Lee Harrison, la pareja de Ashley. Y cuanto más profundizaban los detectives en su entorno, más evidente se volvía que la respuesta a lo ocurrido aquella noche podía no encontrarse en la vida de Ashley, sino en las personas que la rodeaban.

Durante las primeras horas de la investigación, los detectives comenzaron a reconstruir los movimientos de Ashley y de las personas más cercanas a ella. Fue entonces cuando su atención se dirigió hacia Lee Harrison, la pareja de la joven. Lee, de 28 años, también había crecido en Liverpool. A diferencia de Ashley, su nombre ya era conocido dentro de ciertos círculos relacionados con el crimen organizado de la ciudad.

 Durante años había mantenido vínculos con personas involucradas en el tráfico de drogas y otras actividades ilícitas. Una realidad que preocupaba a algunos de los miembros de la familia de Ashley. Sin embargo, quienes conocían a la pareja aseguraban que Ashley creía que Lee estaba intentando dejar atrás ese pasado.

 Confiaba en él y pensaba que estaba tomando un rumbo diferente en su vida. Por esa razón, nunca imaginó hasta qué  punto aquellos vínculos terminarían afectándola. A medida que los investigadores profundizaban en el entorno de Lee, apareció un nombre que se repetiría una y otra vez durante la investigación. Neil Barry. Barry había sido amigo cercano de Lee durante años.

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