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JOAN SEBASTIAN: La MALDICIÓN de sus 3 HIJOS, INFIDELIDADADES y la HERENCIA que DESTROZÓ a su FAMILIA

 

A los 27 años le dispararon en la cabeza mientras protegía a su padre y murió desangrándose en sus brazos. A los 32 años, otro hijo recibió cinco balazos afuera de un bar en Cuernavaca y el narco dejó un mensaje firmado. A los 27 años, un tercer hijo cayó muerto de un infarto en su habitación solo mientras su madre actuaba en el teatro.

 Hoy, 10 años después de su muerte, sus herederos siguen peleando por 51 propiedades que nadie puede tocar. Y el hombre que construyó un imperio no dejó testamento. Su nombre era José Manuel Figueroa Figueroa, pero el mundo lo conoció como Joan Sebastian, el rey del jaripeo, el poeta del pueblo. Y lo que el cáncer le hizo durante 16 años, lo que la violencia le arrancó tres veces y lo que su  propia familia está destruyendo ahora mismo.

 Es una historia que México lleva una década sin terminar de contar. Esta es la investigación que nadie ha cerrado. Hoy vas a descubrir cuatro cosas que cambiarán todo lo que creías saber sobre Joan Sebastian. Primero, el testimonio exacto de lo que pasó la noche del 27 de agosto de 2006 en Texas,  cuando sostuvo a su hijo trigo durante 50 minutos mientras se desangraba, pidiendo auxilio que nunca llegó a tiempo.

 Segundo, el secreto médico que su doctor Guillermo Ruiz Argüelles reveló sobre el tratamiento de cemento óseo que le aplicaron en abril de 2015, 3 meses antes de su muerte. para fortalecer huesos que el mieloma múltiple había convertido en cristal. Tercero, la grabación de Maribel Guardia  confesando en vivo sentada junto a Joan Sebastian, cómo se enteró por televisión de que su esposo le era infiel mientras él sudaba frío al lado.

Y cuarto, los documentos legales que la hija menor de Joan Sebastian, Juliana Figueroa, publicó en marzo de 2025 mostrando cómo sus hermanos se repartieron propiedades, joyas y dinero sin darle ni un peso en 10 años. Te voy a avisar cuando llegue  cada una de estas revelaciones. Si te vas antes del final, te pierdes la cuarta.

 Y la cuarta es la que explica por qué una familia que heredó millones  no puede tocarlo, por qué tres hijos murieron antes que su padre y por qué el legado de un hombre que cantó al amor terminó podrido por el odio. Pero antes de hablar de las muertes, necesitas entender cómo empezó todo. Porque Joan Sebastian no nació para ser poeta, nació para ser sacerdote.

 8 de abril de 1951, Juliantla, Guerrero. Un pueblito en la sierra donde las cabras valen más que los sueños. José Manuel Figueroa Figueroa nació en una casa que décadas después compraría entera con las hectáreas alrededor, los caminos de acceso y hasta la iglesia donde lo bautizaron. Su madre, Celia Figueroa, lo crió sola la mayor parte del tiempo.

 Su padre consideraba que el niño tenía talento para la música. Pero cuando José Manuel manifestó a los 8 años que quería ser sacerdote, su padre se negó rotundamente. La abuela pensaba lo contrario. Creía que era buena idea que su nieto sirviera a Dios. Guarda este detalle, porque ese rechazo inicial plantó algo en él.

 una necesidad de demostrar, una sed de ser reconocido que lo persiguió hasta el último día. A los 8 años lo mandaron interno a un colegio en Guanajuato. Imagina eso. Un niño de 8 años arrancado de su madre, de su pueblo, de todo lo que conocía, encerrado en un establecimiento educativo donde lo único que tenía era una guitarra prestada y las canciones que modificaba en secreto.

Ahí comenzó a componer, ahí comenzó a transformar las letras de canciones ajenas en versos propios. Nadie lo entrenó, nadie lo guió. Un niño de 8 años reescribiendo la música que escuchaba porque las palabras originales no expresaban lo que él sentía. 3 años después, a los 11, lo regresaron a Juliantla. Respiró.

 Creyó que se quedaría. Un año más tarde, a los 12, lo volvieron a mandar lejos, esta vez a una institución  religiosa en Morelos. bajo el cuidado del sacerdote David Salgado. Durante esos años insistió en convertirse en sacerdote. Insistió contra la voluntad de su padre. Pero algo pasó en ese seminario, algo que Joan nunca detalló públicamente, pero que lo hizo cambiar de rumbo para siempre.

 A los 17 años dejó el seminario. A los 17 años eligió la música sobre Dios y la vida le cobró esa elección de formas que nadie podía imaginar. ¿Sabes qué es lo más cruel de esta historia? Que Joan Sebastian compuso más de 932 canciones registradas. Escribió himnos que todo México canta. ganó cinco premios Grami y siete  Grami latinos, pero nunca dejó por escrito quiénes heredarían lo que construyó.

 El hombre que escribió su vida entera en papel nunca escribió un testamento. Cuando dejó el seminario en 1968, tuvo que trabajar como asistente administrativo en el centro vacacional Waxtepec en Morelos. No había dinero, no había contratos, no había nada más que un joven flaco de 17 años con una guitarra y canciones que nadie quería escuchar.

 Hasta que un día, mientras trabajaba en la recepción del hotel,  una mujer escuchó su voz. Esa mujer era Angélica María, la actriz y cantante. Lo escuchó cantar mientras hacía una reservación. le dio el teléfono del músico y productor Eduardo Magallanes.  Le dijo que lo llamara. Esa llamada cambió todo, pero no de inmediato, no como en las películas.

 Primero vino el rechazo. Discos Musart le dijo que sus canciones no funcionaban, que su nombre no vendía. “Cámbiate el nombre y que nadie lo sepa,”, le dijeron. Fue como un insulto a su identidad, confesó después. José Manuel Figueroa adoptó el nombre Joan Sebastian en referencia a los llanos de San Sebastián, un lugar en Juliantla donde pasó parte de su infancia cultivando la tierra.

 Alguien le comentó que Sebastián significa amante, Pedro significa piedra y Juan significa libre. La palabra libre lo deslumbró. Sin pensarlo dijo, “Me quiero llamar Juan Sebastián.” Pero había un problema. Juan Sebastián sonaba muy común. Alguien sugirió que lo escribiera en inglés, aunque Joan Sebastian no hablaba inglés.

 Años después se burlarían de él por su terrible pronunciación, por intentar cantar en un idioma que no dominaba. “He amado a tres mujeres con las que hablaba solamente en inglés”, confesó en una entrevista en 2013 defendiéndose de las críticas. Y le rezo a Dios en inglés, no sé por qué. Un hombre que rezaba en un idioma que no era el suyo.

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