Otro destacó la actuación del portero Raúl Rangel con atajadas clave que sostuvieron el resultado. Así reciben a los coreanos ahora en México. [ovación] El coreano es un héroe o qué. A ver, miren esto. Qué locura. en también besoun, pero por lo menos parece que ese señor se está divirtiendo mucho. Qué bueno. Pero a veces parece un juguete de los niños, ¿no? como que solo por divertirse está lanzando a este chico.
En Corea también hacemos esto, pero tiene un significado especial. Solo cuando alguien logra algo importante. Por ejemplo, después de ganar una competencia importante o graduarse o celebrar un gran éxito. En ese momento solamente hacemos eso. Pero aquí solo por ser coreano lo quieren hacer volar. Pobrecito, se cayó.
Pero, ¿qué pasó? ¿Lo dejaron caer? Pero lo más gracioso es que los chicos que lo tiraron se fueron como si nada hubiera pasado. Ah, verdad. Yo también quiero estar allá para disfrutar ese ambiente tan genial. Y varios hablaron del vasco Aguirre con un respeto que viene de algo concreto. Aguirre dirigió a Kangi Lee en el Mallorca. Lo conoce desde que era joven.
Lo crió futbolísticamente y después del partido se acercó a él, bromeó sobre su cabello teñido y le dijo, “Buena suerte.” Kangin Lee respondió con palabras que circularon en toda Corea del Sur. Dijo que Aguirre [música] es una persona realmente buena, que le dio una gran oportunidad en un buen club, que espera que el director también tenga suerte.
Eso es lo que ocurrió entre el técnico de México y uno de los jugadores más importantes de Corea del Sur después de un partido que México ganó. No rivalidad, no tensión. Una conversación entre alguien que formó a otro y que después de ganarle le desea lo mejor. Hay algo más sobre el Vasco Aguirre y su relación con Corea del Sur que vale la pena nombrar porque muy pocos lo están poniendo en contexto.
Javier Aguirre es el técnico mexicano con la carrera internacional más reconocida en la historia. Ha dirigido en España, en Japón, en Egipto, en Arabia Saudita y en el Mallorca fue quien le dio la oportunidad a Kanin Lee cuando todavía era una promesa buscando consolidarse en Europa. Lo conoce de cerca, sabe cómo piensa, sabe cómo juega.
La reacción de la prensa coreana y esto opina de México previo a su encuentro. Para Baeg Jun de Sports Donga puso a Julián Quiñones como el jugador que Corea del Sur debe de cuidar. Para Kim Yinun, reportera de Corea Town News, el equipo del Vasco Aguirre tiene buenos jugadores que seguramente harán la diferencia en el encuentro contra su país.
En Corea reconocen y sí valoran al cuadro mexicano. Y cuando la prensa coreana cubrió el encuentro de Aguirre con Lee después del partido, cuando publicaron la broma del cabello teñido y las palabras de cariño del técnico hacia el jugador, el tono no fue el de un adversario que celebra una victoria, fue el de alguien que ganó un partido, pero no olvidó quién tiene [música] enfrente.
Eso también es lo que México mostró en este torneo, que puede ser competitivo y humano al mismo tiempo, que puede ganarte el partido y después hablar contigo [música] con el mismo respeto con que te hablaría cualquier ser humano que te conoce de verdad. Hablemos del error del portero coreano, porque ese también es un tema que los medios de Corea del Sur cubrieron con dureza y que tiene su propio ángulo dentro de la historia.

Kim Sungu, el arquero que contra República Checa había tenido una actuación extraordinaria, que la BBC calificó de salvación legendaria, cometió contra México el error que definió el partido. Luis Romo estaba ahí cuando el portero se le escapó el balón de las manos al chocar con un compañero y lo empujó adentro.
La prensa coreana no tuvo piedad. Un medio lo describió como el único absurdo error que eclipsó su show de salvaciones. Otro habló de un error ridículo y la comparación entre lo que hizo contra República Checa y lo que pasó contra México fue el tema central de la cobertura postpartido. Pero aquí hay algo que vale la pena decir y que los medios coreanos no estaban nombrando con suficiente claridad.
¿Por qué el portero cometió ese error? ¿Por qué los rivales de México están cometiéndolos? Sudáfrica también tuvo errores en el primer partido y en los amistosos previos al mundial, los rivales de México habían cometido fallos similares. La pregunta que vale la pena hacerse es si eso es casualidad o si la manera en que el Vasco Aguirre presiona, posee el balón y genera ansiedad en el rival está produciendo exactamente ese tipo de errores de manera sistemática.
Justo eh se han hecho más presentes que nunca. La afición mexicana los ha recibido muy bien. Eh, primero fue eh en el juego en Guadalajara cuando se enfrentaron a la República Checa. Pero no solo les han dado abrazos, también muchos besos, han ligado muchísimo con las jovencitas mexicanas. Eso, cómodo. Que viva miua de lengua.
De lengua. [grito] Los coreanos se han convertido en una especie de sexy de muchísimas jovencitas mexicanas. No dudemos que en el 2027, derivado precisamente de esta de este mundial, de esta justa deportiva, puede ser que en Guadalajara surjan nuevas familias con nombres como Kim, Lee, Park.
Los tres apellidos más populares en Corea del Sur, literalmente donde hay un coreano, hay un mexicano y hay fiesta. Contaré la historia de una famosa persona. Todos la conocen con el apodo de Chona. Todos la conocen con el apodo de Chona. Su marido dice, “Ya no sé qué hacer con ella.” Diario van los bailes y se compra una botella. Ahí están los coreanos.
Se han adaptado a nuestras tradiciones, han aplicado aquello de que al lugar al que fueres, a lo que vieres. [música] [música] [ovación] Seguramente muchos se van a quedar. En estos 9 días que lleva el mundial hemos visto a los coreanos hacer absolutamente de todo. Besar, bailar, cantar, abrazar. Aprenden español, usan playeras, además de equipos mexicanos, porque donde la afición mexicana ve a un coreano siempre lo lanzan hacia arriba.
Bueno, ayer fue el encuentro. Ayer la selección nacional se enfrentó a Corea, aunque los asiáticos perdieron. Lo cierto es que ya triunfaron porque tienen el corazón de todo un país. Lograron ganar el corazón de los mexicanos y en la que llamaron la guerra del ramen y el frijol no hubo ganador, pero se están divirtiendo muchísimo en México.
No importa el resultado, mexicanos y coreanos siempre seremos hermanos. Paren todo un segundo. Corea del Sur tiene tres puntos en el grupo. Sigue con posibilidades de clasificar y para hacerlo necesita que México haga su parte en el último partido. La misma selección que en 2018 le dio a México la clasificación más dramática de los últimos años, ahora está pidiendo de manera implícita que México les devuelva ese favor.
Yo te pregunto directo, ¿tú crees que México tiene una deuda moral con Corea del Sur que debería honrar ganando su último partido para ayudarlos a clasificar? ¿O crees que en el fútbol el único compromiso es con tu propia selección y lo que pasa en los otros partidos es problema de cada quien? Escríbelo en los comentarios porque creo que este debate dice mucho de cómo entendemos la lealtad en el deporte.
Yo me quedé helado cuando leí el dato de los 4,78 millones de coreanos que vieron el partido contra México a las 9 de la mañana, porque Corea del Sur tiene 51 millones de habitantes y casi 5 millones de ellos estaban viendo ese partido en streaming a las 9 de Un día laboral. [música] Esa es la segunda audiencia más alta del torneo en todo el país, solo detrás de los 4,8 millones que vieron el partido contra República Checa.
Eso dice algo sobre lo que México significa para Corea del Sur en términos futbolísticos. No solo es un rival de grupo, es el país que les dio razones para festejar en 2018, el país que los recibió con sombreros de charro en Guadalajara, el país que salió a sus calles con banderas coreanas a apoyarlos cuando jugaban contra República Checa.
Y el país que ahora, habiendo ganado, puede ser el factor que decida si Corea clasifica o se va a casa. Hablemos también de la audiencia coreana con más detalle, porque ese número merece su propio análisis. 4,78 millones de personas viendo un partido de fútbol a las 9 de la mañana en un país de 51 millones de habitantes.
Eso es casi el 10% de toda la población de Corea del Sur, conectada simultáneamente a una transmisión deportiva en horario laboral. Para ponerla en perspectiva, en México, con una población de 130 m000ones, una audiencia equivalente en proporción sería de unos 12 millones de personas. viendo el mismo partido al mismo tiempo. Eso es lo que el fútbol moviliza en Corea del Sur.
Y ese país, con esa pasión, con esa audiencia, con ese nivel de seguimiento a su selección está mirando a México y diciéndole que necesita que haga su parte. Un país que llena sus pantallas a las 9 de la mañana para ver perder a su selección y que aún así le pide al ganador que los ayude. Eso es algo que el fútbol produce muy pocas veces y México está en el centro de esa historia.
conoce con el apodo de Chona. Entre la Chona, ya no sé qué hacer con ella y el Ganma Style, los aficionados de México y Corea bailan ambos ritmos y aunque las elecciones de esos países se enfrentan hoy en la cancha, en las calles, la afición es la verdadera ganadora. Hermano, hermano, ya eres mexicano, porque entre ellos más que rivalidad ha surgido esa hermandad que solo genera el fútbol.
Escenas como esta, la hermandad entre mexicanos y coreanos. Señor, trail la camiseta bien puesta de México, pero también el apoyo a Corea. ¿Por qué? Así es. Creo que es importante seguir con esta cultura de compartir de hermandad entre países. México se enfrenta a una selección fuerte en un partido en el que ambos equipos se disputan el primer lugar dentro de su grupo.
Aunque a la afición le gusta creer que la suerte tiene preferencias locales, que den la vida si es necesario, porque la verdad este un mundial en casa quién sabe cuándo nos vuelva a tocar. El apoyo de la selección mexicana se siente en todo México, al sur del país, desde el pequeño municipio de la heroica de Cárdenas, [música] Tabasco.
Yo siempre cargo mis rosales. Maribel Vasconcelo reza para que a la selección le vaya bien. La voy a pegar. Su hijo es Jesús Gallardo, el seleccionado número 23, quien brilla en el terreno de juego. Pero llegar hasta ahí [música] no fue fácil. Su madre confesó que Jesús tuvo que vender tortas para solventar los gastos.
nos levantamos a las 3 de la mañana hacer las tortas porque hacíamos 70 80. Pero a pesar de las carencias y los obstáculos, Jesús Gallardo es un orgullo e inspiración para un país que hoy sueña con la gloria de los nuestros. Y es que Julio, la verdad es que solo el fútbol nos regala estas historias. Mira, yo estoy con Lupe.
Mira nada más el cartel [música] que trae. Mi novio. No me ha dado anillo en 12 años, pero me trajo al mundial. Aquí está el involucrado. Entonces, ¿por qué trajiste al Mundial a Lupa y no le has dado el anillo? Pues es una experiencia única que hay que vivirla. No, no hay no hay algo que asemeje a estar a ver a la selección en México.
Muchas gracias, Julio. La verdad es que historias increíbles afuera del estadio de Guadalajara mientras [música] comienza este partido entre México y Corea. Hablemos de lo que dijo la prensa coreana sobre el juego de México, porque sus análisis también forman parte de esta historia. Un medio importante publicó que Corea del Surtió por primera vez la prioridad del país anfitrión como aspirante a la Copa del Mundo, que el apoyo de la nación anfitriona y el ambiente que generó Guadalajara les quitó fuerza. Que México así los hizo
ser, sin generar casi nada en ofensiva, porque la estrategia defensiva del Tri los anuló. Otro medio fue más directo en la crítica a sus propios jugadores, particularmente a Song Hungin, al que hasta hace poco llamaban el AC mexicano, porque en sus primeros partidos contra México había marcado y dado asistencias.
Dijeron que en este mundial lleva seis partidos consecutivos sin anotar, que tiene 33 años, pero parece mayor y que su actuación contra México fue la de alguien que no encontró el camino. Esa dureza de la prensa coreana con sus propios jugadores contrasta con el reconocimiento hacia México, no solo hacia el resultado, sino hacia la manera en que el Tri construyó el partido, controló el ritmo y no dejó que Corea generara las llegadas que hubiera necesitado para empatar.
A mí lo que me encabrona es que la prensa grande en México tardó en valorar lo que significó este resultado con la dimensión histórica que merece. México se convirtió en el primer equipo del Mundial 2026 en clasificar a los 16avos de final con seis puntos como líder del grupo A antes de la última jornada con dos victorias en dos partidos en casa.
Eso no había pasado en las últimas siete ediciones de la Copa del Mundo con México. Siempre había alguna duda, algún resultado que dependía de otros partidos, alguna jornada final donde México tenía que sufrir para pasar. Esta vez no. Esta vez México clasificó con una jornada de anticipación y dejó la última fecha como un partido donde puede darse el lujo de pensar en el siguiente rival.
Esto me recuerda a cuando muchos de nosotros empezábamos a ganar algo y los de afuera lo reconocían antes que los de adentro. Los medios coreanos ya están hablando de lo que México logró con más claridad que varios análisis nacionales y eso también dice algo. Hablemos de lo que significa para México estar en esta posición porque el ángulo del favor también tiene su lado mexicano.
México clasificó primero del grupo con seis puntos, ya está en los 16avos. Lo que haga en el último partido no cambia su clasificación, porque el resultado directo contra Corea ya garantiza el primer lugar aunque México pierda y Corea gane. Eso significa que México tiene la libertad de jugar el último partido con rotaciones, con jugadores que han tenido menos minutos, con la cabeza puesta [música] en el siguiente rival más que en el resultado inmediato.
Y si haciendo eso México gana o empata, Corea clasifica. Si México pierde y Corea gana, también los dos podrían avanzar dependiendo de otros resultados. El milagro que Corea le está pidiendo a México no es que se sacrifique, es que simplemente siga siendo lo que ha sido en este torneo. Un equipo que compite, que presiona, que no regala nada y que en ese proceso la historia entre los dos países encuentre otro capítulo para escribir.
Cancelen el vuelo de regreso. Los coreanos que [música] vinieron por el mundial ya no son coreanos, ya son más mexicanos que el Chile y el tequila. Y no me creen, ¿verdad? Esperen a ver el nivel de locura que alcanzaron en estos días en México. Al principio todo iba bien, muy educaditos, [música] muy tranquilos, pero México los absorbió.
Es que han tenido de todo, desde coreanos encontrando al amor de su vida en la fila de los tacos [música] hasta besos de tres entre hombres que se conocieron hace 5 minutos. O sea, ¿en qué momento pasamos de un drama coreano romántico a una comedia de enredos de Luis Estrada? Pero agárrense, porque la física en México no funciona igual.
Los he visto volando por los aires. Parece que aquí volar es el saludo oficial y mi parte favorita, el arte de beber con las patas para arriba. Literalmente vi a unos coreanos haciendo equilibrio con los pies apuntando al cielo mientras celebraban un gol. Tienen más flexibilidad que un gimnasta olímpico después de tres tequilas.
Lo mejor es que ellos están encantadísimos. Se olvidaron de las coreografías perfectas de K-pop y ahora [música] son expertos en banda. Se saben los gritos de guerra y abrazan al Dr. Simi como si fuera su mejor amigo de la infancia. Ya hasta les falta el acento chilango para completar la transformación. Sinceramente, no sé cómo van a explicar esto en Corea cuando vuelvan.
¿Qué les van a decir? Mamá, volé [música] por los aires y me besé con dos extraños en México. Necesito saber qué es lo más loco que han visto que hagan nuestros nuevos amigos coreanos. Cuéntenmelo abajo porque necesito [música] pruebas. Denle like y síganme para más risas. Estoy en el fan festival de la ciudad de Guadalajara, de las tres ciudades mundialistas aquí.
en México y estoy aquí porque en los últimos días se ha vivido una especie de relación, conexión, amistad entre los aficionados mexicanos y los aficionados coreanos. Lo hemos visto por todas las redes sociales, aunque las culturas son muy diferentes, han empezado a tener pues una buena relación aquí en los Han Festivals y en las calles de Guadalajara.
Pero tal vez esto podría cambiar porque este ju se disputa ya el partido entre México y Corea y en el fútbol la fibra mundialista pues nos pega a todos. Por eso yo vine hasta aquí para preguntar a los mexicanos qué tanto saben de Corea y a los coreanos qué tanto saben de mí. Mexico. [música] ¿Qué tú de Corea? Los de los BTS que son muy famosos.
¿Qué sabes sobre Corea? Que son muy buena onda, la verdad. ¿Tú crees que uno no necesita saber mucho de una cultura como para hacerse amigos para convivir aquí en el mundial? No, no, no se ocupa para nada, más que nada ahora sí bienvenidos a eso, a roparlos y a gozar. Cada aficionado tiene la esperanza de que su selección trunfe en las canchas de este estadio de Guadalajara.
Pero lo que es verdad es que además del fútbol, aquí se respira mucha fiesta. Y aunque algunos tenemos una idea de Corea y otros una idea de México, la realidad es que vivirlo en las calles de esta ciudad ha hecho que todos colzcamos un poco más de esas cuudas que parecen muy lejanas, pero que son unides por el puro billets.
Claudia Shainbound, que siguió cerca a cada partido del torneo, entendió perfectamente lo que estaba ocurriendo cuando llegaron los reportes de lo que publicaba la prensa coreana, que el país que le acaba de ganar a Corea del Sur es al que Corea le está pidiendo ayuda. Eso no ocurre entre adversarios, ocurre entre hermanos que el fútbol creó.
Hay algo más sobre la relación entre México y Corea del Sur en este torneo que cierra perfectamente esta [música] historia. Los medios coreanos recuerdan que en los tres enfrentamientos mundialistas entre los dos países, Corea siempre terminó siendo un factor que benefició a México de alguna manera en el 98, en el 2018 y ahora en el 2026, donde a pesar de la derrota, el resultado directo entre ambos juega a favor de México en la tabla.
Y la petición implícita que está circulando en medios y redes coreanas es que México haga lo mismo por ellos en la última jornada, que el país que los recibió con sombreros de charro, que salió a apoyarlos con banderas coreanas, que gritó Corea en las calles de Guadalajara con la misma intensidad con que gritaría México, ahora también haga su parte en la cancha para que los dos puedan avanzar.
Eso no es solo fútbol, es la continuación de una historia que empezó en CASN en 2018 y que Guadalajara 2026 está escribiendo en tiempo real. Cuando Corea del Sur le pide a México que haga su parte y la historia entre los dos países justifica esa petición, el fútbol se convierte en algo más grande que un partido. Si esto te llegó al corazón, dale like.
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