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El día que silenciaron a XXXTENTACION: Genio musical, violencia desmedida y un asesinato a sangre fría

Jahseh Dwayne Ricardo Onfroy, conocido mundialmente bajo el enigmático seudónimo de XXXTENTACION, fue un artista que encarnó la contradicción más extrema de la era digital. Por un lado, fue un rapero visionario que rompió todos los moldes y récords en las plataformas de streaming, conectando de manera visceral con una generación de jóvenes consumidos por la depresión y la ansiedad. Por otro lado, fue un individuo sumergido en una espiral de violencia, acusaciones de tortura y un caos personal que finalmente lo llevó a una tumba prematura. En sus últimos años, la balanza de su vida parecía inclinarse hacia la redención, pero antes de que pudiera consolidar ese cambio, los disparos de un arma de fuego apagaron su voz para siempre.

Para entender el fatídico desenlace del 18 de junio de 2018, es indispensable retroceder a los cimientos de su existencia. Jahseh nació el 23 de enero de 1998 en Plantation, Florida, en el seno de una familia de origen jamaiquino. Desde su primer aliento, la estabilidad fue un concepto ajeno a su realidad. Creció sin la presencia de una figura paterna y fue criado de manera intermitente por su madre y su abuela. Su madre, abrumada por sus propias circunstancias y la dificultad de mantenerlo, a menudo lo dejaba al cuidado de otras personas. Este abandono temprano sembró en él una semilla de resentimiento y una necesidad desesperada de protección que rápidamente mutó en agresión. A la tierna edad de seis años, el pequeño Jahseh protagonizó su primer acto de violencia extrema al intentar apuñalar a un hombre que estaba abusando de su madre. Este evento traumático definió el código de conducta que aplicaría durante el resto de su corta vida: golpear primero para no ser golpeado.

La escuela nunca fue un refugio para él. Sus calificaciones eran desastrosas, sus faltas de asistencia eran constantes y su comportamiento desafiante lo convertía en el dolor de cabeza de sus profesores. Fue expulsado de su primera escuela secundaria por mala conducta. Sin embargo, en medio de esa oscuridad, encontró un escape vital: la música. Durante su adolescencia, se sumergió en géneros crudos y emocionales como el nu-metal, el hard rock y el rap. Aprendió a tocar la guitarra y el piano de forma autodidacta, canalizando su dolor a través de acordes y rimas. En 2012, asistió a la escuela secundaria Piper High School en Sunrise, Florida. En un intento por enderezar su camino, su tía y su madre lo inscribieron en el coro escolar, pero la violencia volvió a apoderarse de él, siendo expulsado del programa tras golpear brutalmente a un compañero de clases. Eventualmente, abandonó los estudios por completo.

El camino hacia el estrellato comenzó en el lugar más sombrío posible: un centro de detención juvenil. Entre 2013 y 2014, Jahseh pasó alrededor de un año tras las rejas por cargos de posesión de armas. Fue en este encierro donde el destino cruzó su camino con otro joven talento problemático, el rapero Ski Mask The Slump God. Esta amistad forjada en la adversidad lo llevó a tomarse la música en serio. Al salir en libertad, adoptó formalmente el nombre de XXXTENTACION y, en 2014, subió su primera canción oficial a la plataforma SoundCloud, titulada “Vice City”. Su estilo crudo, con bajos distorsionados y letras que hablaban sobre el suicidio y la desesperación, comenzó a ganar tracción en el circuito underground. Hasta ese momento, era más conocido en su vecindario por sus crímenes que por su arte, pero eso estaba a punto de cambiar drásticamente.

Sin embargo, a medida que su fama comenzaba a germinar, su vida personal se convertía en una verdadera película de terror, especialmente para su novia de aquel entonces, Geneva Ayala. La relación entre ambos es, sin duda, el capítulo más oscuro y repudiable en la historia del rapero. Según los testimonios y documentos judiciales, Ayala vivió un cautiverio emocional y físico aterrador. Las amenazas eran atroces; en una ocasión, X la amenazó con penetrarla con un tenedor para barbacoa y un cepillo de alambre. A pesar de la brutalidad, se mantuvieron juntos hasta mediados de 2016, atrapados en un ciclo tóxico de abuso y dependencia.

Los ataques del rapero eran impredecibles y alimentados por unos celos patológicos. Se ponía agresivo incluso si Geneva simplemente tarareaba una canción de otro artista. En una ocasión escalofriante, la despertó en medio de la noche, la llevó al exterior de su casa donde lo esperaban dos amigos, rompió una botella de vidrio contra el suelo y le exigió que confesara una supuesta infidelidad. Al no obtener la respuesta que buscaba, la golpeó salvajemente frente a los espectadores pasivos. En otro episodio de manipulación extrema, amenazó con suicidarse colgándose de un balcón en el piso 12 si ella lo abandonaba.

El punto de quiebre absoluto ocurrió el 6 de octubre de 2016. Sabiendo que Geneva estaba embarazada, X estalló en un ataque de furia incontrolable. Durante quince angustiosos minutos, la abofeteó, la estranguló y le propinó un brutal cabezazo en la frente que le provocó daños severos. Ayala relató que sus ojos estaban tan hinchados que comenzó a perder la visión. Lejos de ayudarla, el rapero le prohibió buscar atención médica. En su lugar, la vistió con una sudadera, le puso gafas de sol para ocultar los hematomas y la mantuvo cautiva en una habitación en North Miami, confiscando su teléfono. En un descuido de su agresor, Geneva logró escapar y alertar a las autoridades. A la mañana siguiente, la policía arrestó a XXXTENTACION, acusándolo de agresión agravada a una mujer embarazada, agresión doméstica por estrangulamiento, privación ilegítima de la libertad y manipulación de testigos.

A pesar de la gravedad de los cargos, el ecosistema de la música moderna reaccionó de la manera más perversa posible: su popularidad se disparó. Mientras estaba encarcelado, su sencillo “Look At Me!” se volvió viral, colándose en la prestigiosa lista del Hot 100 de Billboard. Su ascenso fue impulsado aún más cuando acusó públicamente a la superestrella canadiense Drake de haber robado el ritmo de “Look At Me!” para una de sus propias canciones. Desde la cárcel, X lanzó ataques furiosos contra Drake, llamándolo “perra” y atrayendo la atención de millones de espectadores que adoraban el drama mediático.

Cuando finalmente salió bajo fianza tras declararse inocente, XXXTENTACION se encontró convertido en una estrella global. Sin embargo, el caos lo seguía a todas partes. Sus conciertos se convirtieron en zonas de guerra. En San Diego, fue noqueado en el escenario; en otro altercado fue apuñalado; y semanas después, fue grabado golpeando a un fanático en pleno show sin provocación aparente. En lugar de hundir su carrera, la controversia alimentó su mística. Fue incluido en la codiciada lista de artistas emergentes de la revista XXL y su álbum debut, “17”, alcanzó el número dos en Billboard. Su segundo álbum, “?”, debutó en la cima de las listas.

Mientras el éxito comercial llegaba a borbotones y firmaba un contrato discográfico de seis millones de dólares, el escrutinio sobre sus crímenes domésticos se intensificó. En plena era del movimiento #MeToo, su música fue temporalmente prohibida en las listas de reproducción oficiales de Spotify bajo una nueva política contra el “comportamiento de odio”. La reacción de la industria fue dividida; artistas como Kendrick Lamar amenazaron con retirar su propia música de la plataforma si no se levantaba el veto a X, argumentando hipocresía corporativa. Spotify finalmente cedió y revocó la política.

Al mismo tiempo, la maquinaria de su base de fanáticos se volvió un arma de doble filo, especialmente contra Geneva Ayala. Tras denunciarlo, la joven fue hostigada brutalmente. Sus redes sociales fueron hackeadas, los seguidores de X la acosaban en su lugar de trabajo hasta forzarla a renunciar, y la seguían hasta su casa. Ayala, que necesitaba una costosa cirugía para reparar el daño en los nervios faciales y una fractura orbital causada por los golpes de X, abrió una campaña en GoFundMe. Sorprendentemente, XXXTENTACION donó 5.000 dólares a la campaña, en un movimiento que muchos interpretaron como una burla cínica o un intento desesperado de control de daños. Desde la cárcel, el rapero había filtrado llamadas telefónicas difamando a Geneva, asegurando que ella lo había engañado, que nunca estuvo embarazada y que intentaba extorsionarlo. La presión fue tan abrumadora que Ayala llegó a firmar un documento negándose a testificar, aunque los fiscales sospechaban fuertemente de coerción y manipulación.

Con su libertad condicional aprobada para poder salir de gira y el mundo a sus pies, X pareció intentar un genuino giro en su vida a principios de 2018. Prometió donar 100.000 dólares a programas de prevención de violencia doméstica y eventos contra la violación, aunque muchos de estos proyectos fueron cancelados o el dinero terminó en otras fundaciones benéficas. En sus transmisiones en vivo, aconsejaba a sus jóvenes seguidores luchar por sus sueños y encontrar la paz. Pero su pasado violento y el estilo de vida que había cultivado no estaban dispuestos a soltarlo.

La tarde del 18 de junio de 2018 marcaría el abrupto y sangriento final de su historia. XXXTENTACION, a sus 20 años, se encontraba en Riva Motorsports en Pompano Beach, Florida, buscando comprar una motocicleta. Las cámaras de seguridad del establecimiento captaron a dos hombres observándolo detenidamente en el interior de la tienda, siguiendo sus movimientos con una frialdad depredadora. Cuando el rapero salió y abordó su costoso automóvil deportivo BMW negro, intentó abandonar el estacionamiento, pero su salida fue bloqueada repentinamente por un Dodge Journey oscuro.

La emboscada fue rápida y letal. Dos hombres encapuchados y fuertemente armados descendieron del vehículo bloqueador. Uno de ellos ocultaba su rostro tras una máscara roja, un detalle que más tarde sería la clave para resolver el crimen. Se acercaron a la ventana del rapero exigiéndole sus pertenencias. X, haciendo honor a su naturaleza combativa, forcejeó y se resistió al asalto. La respuesta de los delincuentes fue implacable: abrieron fuego, disparándole múltiples veces a quemarropa. Mientras el cantante yacía inerte y mortalmente herido en el asiento del conductor, uno de los atacantes se inclinó hacia el interior del vehículo para robar un bolso Louis Vuitton que contenía 50.000 dólares en efectivo.

Los agresores huyeron despavoridos, dejando a una de las estrellas más grandes de la música agonizando a plena luz del día. Los transeúntes llamaron desesperadamente a los servicios de emergencia, y aunque fue trasladado a un hospital en Fort Lauderdale, su cuerpo no resistió. Ese mismo día se declaró oficialmente su muerte, sumiendo a millones de fanáticos en un estado de luto histérico e incredulidad.

La investigación policial fue rápida y efectiva, demostrando que no se trató de un asesinato por encargo ni de una conspiración de la industria, sino de un robo armado que terminó en tragedia. A través de las imágenes de seguridad y la imprudencia de los propios delincuentes, las autoridades arrestaron a cuatro hombres: Dedrick Williams, Michael Boatwright, Trayvon Newsome y Robert Allen. La máscara roja que Boatwright usó durante el tiroteo fue la pieza del rompecabezas que lo condenó, ya que las autoridades encontraron fotografías suyas posando con la misma máscara en sus redes sociales. Williams fue identificado por el distintivo calzado naranja que llevaba puesto, y Allen fue reconocido merodeando en la tienda de motocicletas minutos antes del ataque.

Como es habitual cuando fallece una figura de impacto masivo en extrañas circunstancias, las teorías de conspiración no tardaron en inundar internet. Un sector de sus seguidores se negaba a aceptar su muerte, argumentando que en los perturbadores videos grabados por testigos en la escena del crimen no se observaba sangre, ni vidrios rotos en el suelo, y que los icónicos tatuajes faciales del rapero supuestamente no eran visibles. Otros, alimentados por la paranoia y las rencillas pasadas de la industria, intentaron culpar a Drake de haber orquestado un golpe contra él, una teoría descabellada que la policía descartó de inmediato.

En medio del morbo y la tragedia, surgieron anécdotas fascinantes sobre la construcción de su mito. Por ejemplo, la icónica portada de su sencillo “Look At Me!”, que muestra el rostro de un joven con un cigarrillo de marihuana insertado en la nariz, pertenece a un chico apodado Kid Pront. Este joven entabló amistad con X a través de Twitter enviándole memes, y la relación se volvió tan cercana que, cuando Pront huía de la policía tras una pelea, el propio XXXTENTACION lo acogió en su casa y le dio refugio, demostrando los fugaces momentos de lealtad extrema que el rapero profesaba por aquellos que consideraba de su círculo íntimo.

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