una transformación que lo acerca cada vez más a lo vampírico. Pero Guillermo no quería mostrar un vampiro como un monstruo sanguinario, sino como una criatura trágica y confundida, una representación de nuestros propios temores al enfrentar la vida. Sin embargo, esto está transcurriendo en el México de los 80s, años donde levantar un proyecto así es casi imposible.
El público no se interesa en el género y el financiamiento es inexistente. Así que mientras lucha por materializar su visión, del toro trabaja en lo que puede para reunir dinero, desde efectos especiales y asistencia y dirección hasta el dibujo de storybo otro gran obstáculo para Guillermo es que en México no existe ninguna compañía capaz de hacer el maquillaje que necesita para su película. Por eso funda Necropia.
Digamos que como empresa no es tan rentable, a veces hace algunos comerciales y trabajos para subsistir, pero lo importante es que funciona como su taller personal, donde pasa más o menos 10 años perfeccionando técnicas de efectos especiales entre rechazos constantes y noches de obsesión. Cuando entra de lleno a la industria, del toro se da cuenta de que el cine mexicano atraviesa una crisis de escala.
Con poco financiamiento, las producciones suelen ser casi amateurs y con escasa distribución internacional. Alar esto, Guillermo y algunos compañeros decidan hacer algo al respecto y enfocan sus esfuerzos académicos en cambiar esa realidad. De ahí nace el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, que celebra su primera edición el 10 de marzo de 1986 y sigue vivo hasta hoy.
Además de ser un gran avance para el cine mexicano, este proyecto comienza a darle a Guillermo un nombre dentro de la escena local de Guadalajara. Finalmente, trabajando como maquillista en la película Cabeza de vaca, conoce una productora interesada en Kronos. Ese encuentro, sin embargo, es solo el comienzo de una larga batalla.
Guillermo quiere que Crono sea impecable en todos los aspectos, incluido el técnico. Por eso, el proyecto se perfila como una de las películas más caras en la historia del cine mexicano. Un sueño que exigirá sacrificios inmensos. Como los productores estadounidenses que habían prometido financiamientos se echan para atrás en el último momento, del toro se ve obligado a hipotecar su casa, vender su auto y pedir préstamos al banco como si estuviera a punto de cambiarse el nombre y huir del país.
Ah, y como dato curioso, en ese momento los intereses en el banco estaban en un 110% anual. Por lo que cuando el rodaje termina, Guillermo tiene una película y una deuda de un cuarto de millón de dólares con apenas 28 años. Pero el riesgo vale la pena. Crono se estrena en 1992 y aunque en México pasa casi desapercibida, en Francia recibe el reconocimiento del festival de K, uno de los certámenes de cine más prestigiosos del mundo.
Con ello se convierte en la primera producción mexicana en obtener este premio marcando un momento histórico para el cine nacional. Guillermo el Toro se muda a Hollywood donde sus primeros años son difíciles. Propone varios proyectos que no llegan a concretarse, aunque los estudios le pagan por su trabajo. Hasta que después de varios intentos fallidos y 3 años, Guillermo logra su primera película en Hollywood con Mimic de 1997, una historia sobre insectos gigantes que infestan Nueva York tras un experimento fallido para erradicar una plaga de
cucarachas. El proyecto nace de su fascinación por los insectos a los que describe como lo más cercano a las bestias míticas del mundo. perfectos, despiadados y hermosos. La película tiene un tono claustrofóbico y explora el miedo, la culpa y la oscuridad humana, recordando lo frágil que sería la sociedad sin las comodidades modernas.
Además, durante el rodaje conoce a Duke Jones, quien se convertirá en uno de sus principales actores colaboradores. El problema con esta primera experiencia en Hollywood es que los productores se entrometen tanto en el proceso creativo que Guillermo recuerda el rodaje como el peor momento de su vida profesional. Aún así, Mimic logra un éxito aceptable en taquilla y crítica, lo suficiente para saldar las deudas que le dejó Cronos.
Poco después del estreno de Mimic, Guillermo enfrenta uno de los episodios más traumáticos de su vida, el secuestro de su padre en Guadalajara. Los captores exigen una gran suma de dinero, ya que piensan que nada en millones después de su debut en Hollywood. Pero afortunadamente James Cameron, quien se había hecho su amigo, le presta a Guillermo el monto necesario para pagar el rescate.
El episodio que él describe con una mezcla entre horror y absurdo marca un punto de quiebre en su vida, llevándolo a exiliarse junto a su familia fuera de México. En sus primeros años de autoexilio, Guillermo pasa casi 3 años acumulando fracasos y sintiéndose estancado. Entonces aparece Pedro Almodóar, quien le ofrece apoyo para producir su segundo proyecto de tesis, El espinazo del una película de fantasmas pero ambientada durante 1930 con la guerra civil española de escenario.
Cuando esta película se estrena en el 2001 termina siendo un éxito crítico, incluso mayor que Cronos. Del Toro considera esta cinta como su primera película en un sentido espiritual porque nunca antes había tenido tanta libertad creativa. Gracias al reconocimiento que recibe por el espinazo del es invitado a dirigir Blade I, una película en la que Del Toro se enfoca en crear un villano con el que la audiencia pueda simpatizar.
Lo increíble es que lo logra incluso siendo un personaje con una estética macabra. Para poder hacer un buen trabajo, del toro cuenta que vio la entrega anterior y anotó cada detalle para poder generar la sensación de continuidad y evolución lógica. Blade 2 se estrena en 2002 y resulta un éxito. Con eso, Guillermo demuestra que puede dirigir escenas de acción emocionantes con la misma habilidad con la que crea atmósferas de terror o momentos cargados de emoción.
Esta hazaña de la taquilla le abre las puertas para dirigir la franquicia de Hellboy basada en el cómic de culto de Mike Mignola, la cual entrega a los estudios como otro gran éxito comercial en 2004. Aquí del toro materializa un mundo en el que demonios, monstruos e inadaptados salvan a la humanidad del apocalipsis y todo sin el reconocimiento ni el agradecimiento que merecen.
Como en todas sus películas, esta historia tiene algunos tintes autobiográficos, específicamente en el tema de la relación tensa e imperfecta que Hellboy lleva con su figura paterna, así como Guillermo la tuvo con su propio padre. Después de Hellboy, 2004, Peter Jackson, el director de la trilogía del Señor de los Anillos, contacta a Guillermo para dirigir una franquicia del Hobbit, pero por múltiples razones, Guillermo decide no involucrarse.
Esta decisión le permite tener tiempo para poner en marcha la producción de una historia que llevaba años ideando, una que combina elementos de cuentos de hadas como los de los hermanos Grimen, un contexto de sufrimiento como la España de 1944 y una pesadilla que atormentaba a Guillermo desde niño, una criatura grande con cuernos y que parece que el bosque se ha fundido con ella.
Es una historia que el mundo terminará conociendo como el laberinto del fauno. La historia sigue. Ofelia, una niña soñadora que se enfrenta a su nueva y dura realidad. donde mudarse con su padrastro el capitán Vidal, un militar fascista, cruel y despiadado que representa la obediencia ciega a la ley por encima de la compasión.
Por cierto, ya tengo un relato y reflexión sobre esta película en mi canal de películas, así que les recomiendo que se den una vuelta. Ofelia navega esta etapa de su vida entre el brutal mundo real y un reino misterioso que parece surgir entre lo real y lo imaginario, un lugar donde podría ser la princesa perdida de un antiguo reino.
En ese mundo conoce un fauno extraño y decrépito que le revela que para regresar a su trono deberá cumplir tres pruebas y seguir instrucciones estrictas enfrentándose a criaturas y situaciones que ponen a prueba su valentía y obediencia. una obediencia que a diferencia de su padrastro en ocasiones quiebra, pero es justo eso lo que la termina ayudando.
El toro también define la película como un cuento de hadas uterino, pues muchas de las acciones de Ofelia y la simbología de la cinta están pensadas como un intento freudiano de regresar al vientre materno, el único lugar donde podría sentirse protegida de un mundo cruel y hostil.
Además, la cinta introduce a dos de las criaturas más icónicas del universo de Delt Thor, el fauno y el hombre pálido, ambos interpretados por Duke Jones, cuya actuación dota estos personajes de una presencia inquietante. Como dato curioso, a Guillermo se le intentó convencer para que hiciera la película en inglés, pero este se negó. Sostiene que es bueno tener raíces, pero muy malo tener fronteras y que nos debemos la oportunidad de poder fabular historias de cualquier tipo contadas en cualquier lugar.
Después de varios meses de rodaje y postproducción, el laberinto del Faun se estrena a finales del 2006 y se convierte en un rotundo éxito. Consigue el récord de la película en español más taquillera de la historia en ese momento y recibe seis nominaciones a los óscares, de los cuales gana tres. Esta historia también tiene algunos tintes biográficos para Guillermo, pues la hace en un momento de su vida en el que se cuestiona si el mundo es un lugar terrible y lleno de maldad o un lugar hermoso dominado por la bondad.
Y a la conclusión que llega después de meditarlo por mucho tiempo es que puede ser ambos al mismo tiempo. Después de este gran éxito, Guillermo dirige Hellboy 2 y en el 2009 se toma un descanso como director para publicar una novela sobre una pandemia mundial de vampirismo llamada Nocturna, que coescribe con Chuck Hogan, una trilogía de novelas que se termina de publicar en 2011 con el tercer libro.
Por esos años, el toro anuncia que ha comenzado a trabajar en una idea que llevaba mucho tiempo queriendo realizar, su propia versión de Pinocho, una adaptación más oscura que la tradicional, aunque en ese momento todavía era solo un proyecto lejano al que le faltarían años para ver la luz. Su siguiente gran proyecto resulta ser Titanes del Pacífico.
La historia original fue escrita por Travis Bicham y financiada por Legendary Pictures. Del torno fue el creador de la idea, pero acepta dirigirla porque conecta profundamente con ella. Como te mencioné antes, desde niño había sentido fascinación tanto por los kaijus japoneses o los monstruos colosales, como por ejemplo Godzilla y los mecas del anime, esos robots gigantes que pilotean humanos.

Y en Titanes del Pacífico, Guillermo encuentra el espacio perfecto para rendir homenaje a esas pasiones. La película narra como en un futuro cercano, monstruos colosales emergen del fondo del océano para arrasar a la humanidad. Como defensa, los gobiernos del mundo crean enormes robots llamado Jaggers, que requieren ser pilotados por dos personas unidas mental y emocionalmente.
Dentro esa guerra descomunal, Makori y Rileic Beckett deben aprender a dominar tanto a su Jager como a sí mismos. Y ahí está la clave de la historia. Los enemigos más grandes no son solo los monstruos que vienen del mar, sino los miedos y traumas que los personajes cargan por dentro. Después de 131 días de rodaje y una extensa postproducción, Titanes del Pacífico se estrena en 2013 y se convierte en un éxito.
La película recibe buena acogida tanto del público general como de los fanáticos del género, logrando el mejor estreno en taquilla de la carrera de Guillermo hasta ese momento. Entre quienes quedan impresionados está Gideo Kojima, creador de la famosa saga de videojuegos Metal Gear. Al ver la película decide que Del Toro es la persona ideal para dirigir la próxima entrega de otra franquicia legendaria que le acaban de encargar, Silent Hill.
Así nace el proyecto Silent Hills presentado en 2014 con un trailer jugable llamado PT, que se vuelve un fenómeno entre los fans. Sin embargo, pese al entusiasmo del público y la crítica, Konami cancela el juego. Aún así, la colaboración fortalece la amistad entre del Toro y Koyima, dejando abierta la puerta a futuros proyectos juntos.
Más o menos por estos años es cuando Guillermo del Toro comienza a volverse una figura más mediática. Antes ya era reconocido en el mundo del cine como el gran director que es, pero por estos años empieza a dar más entrevistas y ahí el mundo se da cuenta de que además de ser bueno en su trabajo, es una persona extremadamente carismática.
En cada entrevista la que va a hacer reír al entrevistador y si hay público también los hace reír a todos. Algunos medios le piden entrevistas como las que le harían más a un actor que está delante de la cámara. Por ejemplo, un tour por una de sus casas donde tien muchísimo material creativo, desde esculturas de personajes o monstruos de tamaño real hasta diferentes objetos que ha usado a lo largo de sus rodajes.
Para esto aún faltan algunos años, pero quería mencionarlo aquí. Más adelante también emprenderá una especie de conferencias gratuitas para jóvenes estudiantes de cine mexicano, donde se pone a platicar con ellos, resolver sus dudas y dar consejos a todos los que quieran adentrarse en este mundo. Y muchas veces no son solo consejos de cine, sino también lecciones de vida.
Esto, sumado a su humor hace que el mundo empiece a ver a Guillermo con aprecio y cariño. Mientras tanto, en 2014, su novela nocturna del 2009 es tomada para una adaptación a la televisión llamada La plaga, de la cual Guillermo solo dirige el piloto. Pero la serie logra lanzar cuatro temporadas con un nivel de éxito bastante razonable.
Ahora Guillermo desea palomear un proyecto que ha querido hacer desde que vio su primera película. ¿Recuerdan que les mencioné Cumbres borrascosas de 1939 al principio del video? Bueno, Guillermo quiere realizar su propia versión que llevará por nombre la cumbre escarlata. Su idea es más como un cuento de adas neogótico en donde el castillo espléndido se está pudriendo por dentro.
La construcción se cae a pedazos como la aristocracia, las paredes sudan arcigue a color sangre. Los fantasmas son literalmente espíritus de gente muerta y se ven aterradores, aunque sus intenciones no sean malas. Desafortunadamente, esta es una de las películas con peor desempeño en taquillas en toda la carrera de Guillermo.
Sin embargo, él disfruta la creación de esta película plenamente y dice que si a ti también te gustó, ya te consideras su amigo, aunque no te conozca. En 2016, Guillermo lanza Troll Hunters: Relatos de Arcadia, una serie infantil que viene desarrollando desde 2009. dirige personalmente los dos primeros episodios y la producción resulta ser un éxito enorme entre niños y niñas de distintas edades, pero más o menos durante esta etapa enfrenta un serio problema de salud.
Esto sumado a situaciones personales difíciles lo llevan a replantearse qué tipo de historias quiere contar como director. De esa reflexión nace la decisión de hacer una película que sentía necesaria en los tiempos tan divididos de 2016. Una historia que el mundo conocerá como La forma del agua. La semilla de la historia estaba en él desde niño cuando vio el monstruo de la laguna negra de 1954.
Recuerda que le decepcionó que la criatura no tuviera un romance con la protagonista interpretada por Julie Adams. Sin embargo, ahora tiene 52 años y se ha convertido en uno de los cineastas más reconocidos del mundo, así que decide llevar a la pantalla esa historia de amor imposible que siempre imaginó. La película se sitúa en Baltimore, en plena guerra fría.
Eliza, una conserge muda que trabaja en un laboratorio secreto del gobierno, descubre y se enamora de una criatura anfibia. interpretada por Duke Jones, que es un hombre del pantano que era venerado por su gente como un dios. El gran obstáculo de este amor no es solo que uno sea humano y el otro no, es que la criatura está prisionera bajo la custodia del coronel Streetland, quien es un nombre dominado por el odio y que no puede ver humanidad y valor en lo distinto.
En el fondo, la forma del agua es una historia sobre la aceptación de la diferencia y de la imperfección. Guillermo ha dicho que todo su cine es de alguna manera un alegato a favor de lo imperfecto. Para él, en el amor no hay lugar para la perfección. y piensa que la idea del amor romántico le ha hecho mucho daño a las personas, pues poner al otro en un pedestal es solo otra forma de enjaularlo.
Entrevistas cuenta que para él esta película va en contra de la idea romántica del arquetipo de historias como La Vía y la Bestia, donde la bestia necesita transformarse en un ser hermoso para ser aceptado. A Guillermo no le gusta esta idea porque cree que el amor no debería de demandar cambiar al otro, sino aceptarlo.
Del mismo modo, insiste en que en la sociedad no debe de haber lugar para el odio ni la división y que el amor puede surgir entre cualquier ser sin importar su condición u origen. De hecho, el elemento del agua para hablar del amor es una idea excelente para los fines que Guillermo quería lograr, porque el agua no tiene forma y se adapta al molde en que la pongas.
Puedes enamorarte de alguien diferente a ti. Es algo que simplemente sucede. Y por último, como él mismo ha dicho, el agua es el elemento más poderoso del planeta. Lo atraviesa todo y todo lo transforma. La película también le permite explorar el cine mudo, que es otra de sus pasiones.
Y a ver, obviamente durante la película hay diálogos, pero ni Elisa ni la criatura pronuncian una sola palabra, lo que convierte la historia en un homenaje a la narrativa visual más pura. Y por todo esto, Guillermo describe este proyecto como el momento en el que creativamente por fin exhala. Aquí me quiero detener porque para este punto la historia ya vimos casi todo el repertorio de monstruos que Guillermo tiene en su filmografía.
un elemento que parece constante en todas sus historias y como ya sabemos una fascinación que ha tenido a lo largo de su vida. Ya vimos que esto comenzó desde muy pequeño. Creció en un entorno profundamente católico, rodeado de imágenes de santos ensangrentados y crucifijos, donde la belleza y el horror convivían en el mismo lugar.
En lugar de temerles, aprendió a ver en los monstruos algo sagrado, la representación de lo marginado, de lo que el mundo rechaza. Él mismo ha explicado que para él estas criaturas no tienen un valor fijo. Son símbolos maleables que pueden encarnar la soledad, el sufrimiento, la rabia o incluso la ternura. Y tener un elemento así en el cine es extremadamente útil para hablar de cosas más abstractas.
Hiervo las usa como metáforas que se transforman en cada historia y eso es lo que lo atrae. En muchas entrevistas también ha contado que se sintió identificado con ellas porque como vimos con la película de Frankenstein, las entendió como seres heridos y apartados de lo normal y no como figuras aspiracionales.
En esas criaturas se vio a sí mismo y encontró una manera de transformar el miedo en empatía y de dar un mensaje. Sus películas están llenas de monstruos, pero casi nunca simbolizan lo que la mayoría entendemos como monstruos, es decir, el mal. En el espinazo del el laberinto del fauno o la forma del agua, esas figuras acompañan a los protagonistas y sirven de contraste en sus historias para demostrarle al espectador que muchas veces el verdadero mal no está en lo sobrenatural, está en la crueldad humana, en actitudes humanas como la
codicia, el fascismo y el odio hacia lo diferente. Me parece que donde más clara queda esta idea es en la forma del agua, pues el verdadero monstruo y con diferencia es Richard, un hombre cruel, racista, misógino y moralmente podrido. Y el anfibio es todo lo contrario. Es sensible, curioso y capaz de amar.
De hecho, en sagas como Blade 2 o Hellboy, son incluso los monstruos quienes terminan salvando al mundo. El rodaje es duro y peligroso, tanto que Guillermo lo incluye en su lista personal de los tres peores rodajes, pero todo el esfuerzo vale la pena. En 2017, la película se estrena en salas y resulta ser un éxito tanto para los espectadores casuales como para la academia.
Con esta cinta, Guillermo se gana su primer Óscar a mejor director y a mejor película, además de otros dos por mejor diseño de producción y mejor banda sonora. También recibe el globo de oro a mejor director. Y posterior a esta premiación, en una roba de prensa le preguntan cómo es posible que exista en él una fascinación por lo monstruoso y lo horroroso y al mismo tiempo se una persona tan bondadosa y llena de júbilo.
Guillermo responde con un momento icónico, simple y contundente. Porque soy mexicano. Después continúa explicando que nadie ama más la vida que nosotros porque estamos conscientes de la muerte. Apreciamos la vida porque convivimos con la muerte. Todos en el planeta vamos en un tren cuyo destino final es la muerte. Así que mientras vivamos vamos a disfrutar, vamos a amar y vamos a ser libres.
Cuando eliminas una de las dos partes de la ecuación no puedes apreciar la otra. Como mencioné antes, Guillermo creció rodeado de figuras religiosas sufriendo. En algunas entrevistas ha dicho que toda esa simbología de crucifijos sangrantes y santos torturados le parecían aterradores, pero hermosos al mismo tiempo, lo que le permitió entender que dentro del horror también podía haber belleza.
Y cuando se puso a hacer cine, extrapoló un poco de estas ideas. En una entrevista con The New Yorker hablando del laberinto del fauno, dijo que el horror y la violencia no eran el centro de sus películas, sino el contexto donde la inocencia florecía. Y eso es importante porque su arte no es exactamente cine de terror.

Le gusta la atmósfera oscura, sí, pero no tanto las mecánicas clásicas del género. Su interés está en los matices, en como la muerte, el dolor y la oscuridad conviven con la luz, la compasión y la belleza. Pero sobre todo, me parece que la magia de su forma de ser cine está precisamente en ese contraste que mencionó en el discurso.
Sí, en sus películas muchas veces podemos ver muerte, dolor y sufrimiento, pero siempre como una manera de iluminar lo que hay del otro lado, la ternura, la compasión, la inocencia y la esperanza, ya que nadie ama más la vida que quien camina lado a lado con la muerte. Durante una entrevista con Jimmy Fallon citó un poema de Jaime Sabines que engloba muy bien toda la idea del objetivo de meter sufrimiento en sus obras.
El poema inicia con Jaime Sabines narrando que su padre está agónico por una enfermedad. Habla del dolor físico, de la impotencia de los médicos y del amor profundo que le tiene incluso ante la muerte. Cuenta que ve de cerca como la vida de su padre se apaga y a lo largo del poema, el hijo reflexiona sobre la pérdida y el absurdo de la muerte.
Mira el vacío que deja su padre y se pregunta por el destino de todos los seres, hombres, animales, niños, amigos. Pero en esa reflexión entiende que la muerte, aparte de ser un final, es una presencia constante que acompaña la vida, que nos recuerda su fragilidad y que nos hace apreciar más el tiempo que tenemos en este mundo.
Entonces, en el poema Sabines llega a la conclusión de que la muerte no es enemiga, sino maestra, que nos enseña a valorar lo que tenemos precisamente porque lo perderemos. Y así el poema cierra con una de las líneas más bellas y contundentes de su obra. Toda mi vida, una voz me ha estado llamando suavemente, tiernamente ha estado diciendo al oído, “Vive. Vive, vive.
Esa voz era la muerte. Las cosas parecen ir bien para Guillermo y todo indica que por fin podrá avanzar con Pinocho. Sin embargo, el proyecto prácticamente se cancela por falta de recursos. No encuentra el respaldo económico necesario para hacerlo como él lo imagina. Una animación stop motion de 2 horas en donde sus actores son marionetas tan costosas como un automóvil y la historia está ambientada en la Italia de 1930 en pleno auge del fascismo de Mussolini.
En el cine lidiar con problemas de financiamiento no es raro, pero en la animación y especialmente en el stop motion es casi una regla. El stop motion exige una paciencia infinita. Consiste en mover figuras cuadro por cuadro y fotografiar cada cambio de posición para que al proyectarse aparezca la ilusión de movimiento.
Mientras más cuadros se hagan, más detallados son los gestos, pero también más agotador el trabajo. En teoría, parece sencillo, pero en la práctica es una labor titánica. Una escena de apenas 30 segundos puede tomar semanas enteras de trabajo. Y si se trata de una producción tan monumental como Pinocho, el esfuerzo se convierte en un verdadero sacrificio de tiempo y energía.
Afortunadamente, poco después Netflix decide retomar la producción de la película y darle todo el presupuesto que pide para que Guermo pueda terminar su versión de Pinocho, cueste lo que cueste y tarde lo que tarde. En 2018, Guillermo dirige dos episodios de la tercera y última temporada de Troll Hunters, Relatos Arcadia, y también dos episodios de la primera temporada del spino-off de ciencia ficción, Los tres de Abajo, relatos de Arcadia.
Más adelante, en 2021, produce la primera película de la franquicia, Troll Hunters, el despertar de los titanes. Ese mismo año aparece en el video Death Standing de Jide Kojima, prestando su rostro al personaje llamado Deatman. Pero lo más importante de 2021 es el estreno de una película totalmente suya, El Callejón de las almas perdidas.
La historia sigue a un psíquico estafador con un pasado turbio que se cruza con una psiquiatra cuyos planes resultan todavía más siniestros de lo que él podría imaginar. del toro ha comparado el protagonista con el antagonista del espinazo del Ambos alcanzan su cima personal abusando de quienes los rodean y aún así, cuando llega la desgracia, sus finales cargados de soledad, miedo y dolor despiertan cierta compasión en el espectador.
El rodaje es complejo por las restricciones del COVID-19, pero el esfuerzo vale la pena. Guillermo queda satisfecho con el resultado, pues la película es nominada al Óscar, mejor película y aunque no gana, recibe el reconocimiento de la crítica y del público. El siguiente año, Guillermo vuelve a su rol de productor y esta vez asume uno nuevo como presentador de un show televisivo de antologías llamado El gabinete, las curiosidades de Guillermo el Toro de 2022 al estilo de La dimensión desconocida de 1959 o cuentos de la cripta de 1989. Mientras todo esto
sucedía, la producción de Pinocho no se detiene y llegada a la segunda mitad del 2022 y casi 15 años después del inicio de la producción, Pinocho de Guillermo del Toro está casi lista para estrenarse. El hecho de que la película sea stop motion no es un capricho. Guillermo está perfectamente consciente de las dificultades que esto plantea, pero su Pinocho tiene que ser así porque él piensa que si el resto de personajes también son muñecos, Pinocho puede sentirse más natural en su mundo.
Técnicamente hablando, la creación de esta película es una hazaña. Para comenzar, cada una de las marionetas cuesta lo mismo que un automóvil y se tardan más de un año en diseñar cada una de ellas. Por sí solo, Pinocho es una maravilla tanto en diseño de personaje como en animación. Su proceso fue peculiar porque al tratarse de un niño hecho de madera, sus movimientos corporales y faciales tienen que estar limitados.
No pueden ser tan expresivos como los de un ser humano, pero tampoco deben verse rígidos o artificiales. Esto se nota especialmente en su rostro. Su cara de madera no tiene mejillas que se inflen ni un seño que pueda fruncirse y las betas de la madera no se deforman al hablar. En cambio, la boca se abre partiendo el material en dos secciones y vuelve a cerrarse recuperando su forma original como si la madera se tallara y sanara en tiempo real.
En el caso de Pinocho, que es una impresión 3D, todos y cada uno de sus rostros con diferentes expresiones y movimientos de la boca son cabezas intercambiables, pero los muñecos humanos son mecánicos. Eso significa que debajo de la piel de Silicón hay exoesqueletos con mecanismos igual de complejos que un reloj suizo. Los rostros están llenos de engranajes y mecanismos que permiten cualquier movimiento del rostro sin tener que desarmar ni desvestir a los muñecos después de cada foto.
Otro reto de la producción es retratar personajes con tamaños muy distintos, desde el diminuto grillo hasta el monstruo marino que devora al protagonista. En el caso del grillo, resultaba imposible fabricar una marioneta del tamaño de una uva que además tenga expresiones faciales. Y con el monstruo construir un pez mecánico del tamaño de un perro para que mantuviera la proporción habría sido demasiado costoso.
La solución fue bastante ingeniosa. Se hace una cabeza gigante de Pinocho para trabajar al grillo en una escala manejable y también un Pinocho en miniatura que al colocarse en ciertas escenas hace ver al monstruo como una criatura colosal. La trama de la versión de Guillermo sigue más o menos la de todas las demás adaptaciones.
El rechazo de Pinocho por la sociedad, el intento de otros de explotar su magia y el escape del estómago de un pez monstruoso. La diferencia es que al final Pinocho no se convierte en un niño de carne y hueso, pues no lo necesita. Su alma es igual de humana que la de todos nosotros. Uno de los mensajes que el toro busca dar con esta cinta es sobre la paternidad.
Piensa que la idea de que los hijos están ahí para aprender de los padres es relativamente errónea, pues cree que es al contrario, que los hijos están ahí para enseñarle a los padres. Y una vez más, un mensaje bastante claro sobre la importancia de la rebeldía meditada en contra de la obediencia radicalizada.
En noviembre de 2022, Pinocho de Guillermo del Toro llega a las salas de cine y resulta ser un fenómeno. Esta versión de Pinocho recaptura el interés por la fábula clásica y le gana un Óscar por mejor película animada a Del Toro. Aunque en su discurso de aceptación toma la oportunidad de expresar su disgusto al respecto de que la animación sea una categoría separada de las películas con actores de carne y hueso, pues la animación tiene la misma cantidad de pasión y arte que cualquier otro tipo de producción. Tristemente, la madre de
Guillermo fallece antes de poder ver la premiere, pero para Del Toro la obra no sería lo que es sin su influencia. Ese mismo mes, la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, le otorga a Guillermo del Toro un doctorado honoris causa en reconocimiento a sus contribuciones a la cultura y su apoyo a la juventud.
El homenaje surge en parte porque años antes había financiado los viajes del equipo mexicano de la Olimpiada de matemáticas para que pudieran competir en el extranjero, pero también porque con frecuencia aparecen conferencias para universidades y otras instituciones educativas compartiendo su experiencia y alentando a nuevas generaciones de creadores con su ejemplo de vida.
Este video se está grabando en octubre del 2025 y la próxima película de Guillermo está a punto de salir, pero aún no hemos tenido oportunidad de verla y se trata de Frankenstein, que al igual que con Pinocho, Guillermo ha querido hacer su versión desde que tiene memoria. Y la verdad, después de haber comprendido la importancia que esta historia tiene para él, no puedo esperar para comprar mi boleto.
Y ahora, respondiendo a la pregunta con la que abrí el video, ¿por qué parece que todo México ama a Guillermo el Toro? Bueno, a mí me parece que los que principalmente lo admiran son los jóvenes y como ellos son la mayoría vocal en redes sociales hacen mucho ruido, pero creo que es un ruido bastante justificado.
Como ya vimos, es una persona que en sus entrevistas siempre tiene una buena cara, sabe hacer reír, es carismático y le dedica tiempo a causas nobles, como por ejemplo sus masterclasses, conversaciones que siempre procura que sean gratuitas para que las personas que tienen menos ventaja puedan acceder a su conocimiento.
En esos mismos discursos ha hecho que jóvenes que se sientan perdidos encuentren algo de tranquilidad en sus palabras, como cuando les recordó que aún tienen tiempo y con todo lo mucho que él se tardó en realizar sus proyectos. Porque ustedes tienen esa importancia, tienen un chingo de tiempo, pero amadres, cabrón, están en la edad exacta de la desesperación cabíjo o más acabado que a los veintitantos.
decía yo, “Ya valió madre, ya me pasó la vida, no hice nada.” Y por eso estoy aquí para decirles, “No, no.” Y tienen un chingo de tiempo, güey. Además, al ser una persona que se ha enfrentado al reto de tener que ser minoría en el extranjero, aprovecha los espacios que puede para recordar que los discursos de odio que infunden miedo hacia el otro están hechos para dividirnos.
Y cuando tiene pláticas con jóvenes cineastas, aprovecha para motivarlos, como durante esta plática donde le preguntaron qué hacer cuando te cierran las puertas o te ponen trabas para conseguir un objetivo. La estructura siempre va a estar en contra del individuo. La solución son huevos y permanencia. Llevo 20 años en una industria yendo y viniendo.
En esos 20 años las gentes en el más alto nivel de poder han ido cambiando. Caim, cim, cim. Y ahí sigo. Si tú tienes fe en tu permanencia, o sea, no te vas a rajar y le vas a echar todos los kilos del mundo, es lo único que tienes, porque nadie te va a dar nada más. Guillermo Navarro, que después ganó el Óscar por el laberinto del Funo, por cinematografía, fue a buscar un agente que lo representara y le dijeron, “¿Para qué quiero mexicano si ya tengo jardinero?” Si ahí para Guillermo y se va, ahí acaba eso. Pero Guillermo le
siguió. Pues yo exijo quedarme como terco hasta que me toque hacer las películas que quiero hacer. ¿Tú escoges hacerle caso a esos güeyes o a ti. Si le haces caso a esos güeyes, ya valió madre. En 10 años, cuando vuelva acá y nos los vamos a ver, me dices si siguen ahí o no. Y me cae mi madre que no van a estar ahí.
Y por último, me parece que la gente lo quiere porque con sus películas nos ha hecho reír, nos ha hecho sentir miedo, nos ha hecho empatizar y llorar con sus personajes, nos ha hecho sentir unos orgullosos de ser mexicanos, nos ha hecho ver que existe la monstruosidad en lo común, que puede haber bondad hasta en los seres más peculiares y que mirar de cerca el sufrimiento, el dolor y la muerte no es precisamente para asustarnos o generar desesperanza.
Es más un susurro para recordarnos que hay que vivir, que hay que agradecer cada instante, amar mientras se pueda y vivir con la intensidad de quien sabe que todo puede acabar mañana. Porque como escribió Sabines, es la muerte quien nos susurra al oído. Vive, vive, vive. Yeah.
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