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Así murió Enrique Álvarez Félix | ¿Quién lo m@t0? | ¿Qué papel tuvo Ernesto Alonso en esto?

Así murió Enrique Álvarez Félix | ¿Quién lo m@t0? | ¿Qué papel tuvo Ernesto Alonso en esto?

Hola, ¿qué tal amigos? Bienvenidos sean a un nuevo video de tutoriales. Gerverí es un perfecto caballero. Me me me parece una idea tonta. Hoy hablaremos sobre uno de los actores de más renombre en la televisión mexicana, sobre todo por ese linaje y ese parentesco que tuvo con María Félix. Estamos hablando de Enrique Álvarez Félix, el único hijo de la gran actriz del cine de oro mexicano, cuya vida estuvo muy lejos de ser la que él hubiese querido, ya que sufrió mucha soledad, abandono y falta de amor.

Pero no es la madre común y corriente, no es la madre esa de eh el hijito y nada, no no no no. Ella, ella, cada quien en su vida. Su triste final fue muy comentado, ya que se habló de que murió de una terrible enfermedad, pero el asunto subió de tono, ya que no se permitió abrir el ataú, ya que según dicen, al momento de su fallecimiento estaba muy deteriorado.

Para bien o para mal, yo soy yo y lo que yo soy soy yo y no se lo debo a nadie más que a mí. Su madre nunca lo aceptó. Él mismo decía que deseaba un abrazo de su mamá, pero María Félix era fría, era distante. Él decía que su madre sí lo quería, pero que lo quería a su manera. Mala madre. Mala madre. También llegó a confesar que si él hubiese tenido un hijo, jamás lo trataría así.

 Él sí le habría demostrado su amor y no lo habría abandonado porque yo me lo hubiera pegado a mi pierna, lo hubiera amarrado y hubiera andado conmigo minuto a minuto en mi vida. Palabras fuertes de un hijo hacia una madre. Incluso en una ocasión, cuando él estaba subiendo a un avión rumbo a un internado en Canadá, él llegó a decirle, “Mala madre, ¿cómo te atreviste?” “Pero cómo se atrevió”.

 Ella siempre tuvo temor de mostrarse al mundo tal cual era. Y no precisamente porque él quisiera ocultarlo, sino porque esto podía causarle vergüenza a su mamá, quien vivía en un mundo lleno de prejuicios y siempre cuidándose del que dirán. desmiente una relación sentimental porque Enrique era homosexual. No, no eran rumores, era verdad.

 O sea, ahora ya estamos en la época que ya los que se quedan en el closet pues estaban fuera de moda. Así que hoy nos adentraremos en la historia de Enrique Álvarez Félix, una historia intensa y triste, con muchas penas y mucho dolor. Así que acompáñenme en esta historia y si todavía no están suscritos al canal, ahora es el momento de hacerlo porque eso nos ayuda a seguir subiendo más y mejor contenido y así tú no te pierdes de ninguno de nuestros interesantes temas.

 Sí, sin más preámbulo, vámonos a lo que nos truje Chencha. Ahora vas a saber tú lo que es vivir bajo la amenaza de un chantaje. Enrique Álvarez Félix llegó al mundo en el año 1934. Como lo había dicho antes, fue hijo de una de las celebridades más grandes en la historia de México, considerada por muchos como la mera mera petatera del cine de oro, la gran actriz María Félix.

Su padre fue un señor que no estaba ligado al medio artístico. Era un vendedor de nombre Enrique Álvarez a la Torre. Y es que el drama se empezaría a cocinar desde mucho tiempo antes. Según contó María Félix, ella quería salir de la casa de sus padres y era lo más pronto posible y vio en el padre de Enrique la posibilidad de embarcarse en una aventura llamada matrimonio.

 Pero no era por amor, era simplemente porque ella quería salir de su casa. Así de simple y sencillo. Mi padre, el señor Enrique Álvarez a la Torre, se casó con María Félix Hüereña de Álamo Sonora en 1934. Ellos duraron. Según se relata en la historia de María Félix, ella vivió un amor tormentoso con su propio hermano, quien se llamaba Pablo, a quien ella admiraba y quería mucho.

 Esto llegó a causar bastante molestia dentro de su familia, ya que desde pequeña María Félix era muy apegada a su hermano. El problema fue cuando ella se fue haciendo señorita y aquellos juegos de subirse a la espalda de su hermano, hacerle cosquillas y o sentarse en sus piernas, empezaron a parecerle a la madre de María Félix juegos demasiado peligrosos, sobre todo porque María Félix ya no era una niña, sino que era una señorita.

 Por lo que, según dicen, ante este temor enviaron a Pablo a un internado militar lejos de María. Pero María no se quedó calmada y le echó más leña al fuego, pues llegó a decir que cuando Pablo llegó de visita a la casa vestido de militar, las piernas le temblaron nada más de verlo. Años después aseguró que Pablo fue el primer gran amor de su vida y que tenía un sabor distinto porque tenía un sabor a incesto.

 Además, agregó que eso era algo que no podía vivir con nadie. Y aprendí más también de lo que no decía que de lo que decía. habló mucho de mi tío Pablo y de un amor, yo le diría torcido, eh, tóxico, no e incestuoso. Muchos incluso han dicho que esto lo dijo ella simplemente para causar morbo o polémica. Pero según relató el propio sobrino de María Félix, que también es actor, Kuno Becker, el amor de María Félix por su tío Pablo era un amor retorcido.

 El enojo de María Félix llegó cuando un día llegó la mala noticia a su casa. Pablo había fallecido en la Academia Militar, según dicen, por un accidente. Esto causó que María Félix ya no quisiera estar en la casa de sus padres y que quisiera salir corriendo de ahí lo más pronto posible. Ella pensaba que por culpa de ello su hermano había muerto.

 Y así, amigos, empezó la vida de Enrique Álvarez Félix entre venganza y resentimiento. Tendrás mucho tiempo, el suficiente para aprender a servir un día iba pasando por ahí un vendedor de cosméticos llamado Enrique y María Félix, sin pensarlo dos veces, le tiró la onda y le coqueteó. Al ser María Félix una mujer tan hermosa, pues el señor Enrique Álvarez se la llevó con él a Guadalajara cuando María apenas tenía 17 años.

 3 años más tarde llegaría a su vida Enrique Álvarez Félix, un niño fruto de aquella relación, una relación que nació más que por amor por el simple deseo de querer salir corriendo de su casa. Dicen que María llegó a resentirse mucho con su familia, al punto que cuando murió no les dejó ni un peso partido por la mitad, todo se lo dejó a su asistente personal.

 María Félix llegó a decir que ella no podía estar bajo el dominio de ningún hombre, mucho menos como el señor Enrique Álvarez a la Torre. Este señor no le permitía alzarle la voz y la quería tener sumisa. Un día María se hartó, agarró sus tiliches y se regresó a su pueblo con todo y su hijo. María Félix se va de Guadalajara dejando así a su hijo en manos de su padre Enrique Álvarez a la Torre.

Él resintió mucho el hecho de que María Félix ya le haya ido de las manos, ¿verdad? Pero cuando llegó a su pueblo, la gente murmuraba. Y es que imagínense, amigos, en aquel entonces ser madre soltera era prenderle fuego a la lumbre. Pues la gente empezaba a murmurar. María Félix dijo que su pueblo era muy chico y que el infierno era grande, así que decidió mudarse a la ciudad de México, ya que al ser un lugar más grande, pues aunque la gente también era chismosa, no se sentía tanto lo tupido. Así que llegó a buscar

trabajo y rentar un cuarto de huéspedes en la ciudad capital. Pero el padre de Enrique se enteró de que no le estaba dando una vida apropiada a su hijo, ya que ella trabajaba y no había quien lo cuidara y también tenía problemas en la escuela, ya que faltaba mucho. Y sí, amigos, María Félix estaba pasando por carencias económicas y no podía darle una vida digna a su hijo.

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