No es una exageración. Era el artista que había vendido más de 100 millones de copias de thriller, el álbum más exitoso de la historia. Y todo esto mucho antes del concepto de viralidad o de las redes sociales. Era el creador del Moon Walk quedó en la cultura popular para siempre. Pero no solo eso, había revolucionado el videoclip como forma artística.
Era el hombre que trabajó con Queency Jones, su productor, para redefinir lo que la música pop podía llegar a ser. tenía 13 premios Grammy. Había actuado en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl ante más de 130 millones de personas y Pepsi le había pagado decenas de millones de dólares para hacer la cara de su marca durante una década.

Vivía en Neverland, una mansión de más de 1000 heectáreas en las afueras de Santa Bárbara que incluía un zoológico privado, una montaña rusa, un lago artificial y una sala de cine. La había diseñado él mismo con el nombre del país imaginario de Peter Pan, el niño que nunca quería crecer y esa elección no era casual. Jackson había sido un niño prodigio desde los 5 años cuando Joel Jackson, su padre, lo metió junto a sus hermanos en un grupo que ensayaba y buscaba la perfección.
Era una búsqueda doble, no solo iban tras la excelencia, sino que los movía el terror a las golpizas de su padre. Si los bailes no eran coordinados o las voces no armonizaban. No fue una infancia normal, no hubo escuela ordinaria, sino interminables años de ensayos diarios de canto y coreografías.
A los 10 años ya actuaba en el circuito de clubes de Soul del medio oeste americano y a los 13 era una estrella internacional. La infancia que le habían quitado se convirtió en su obsesión para siempre. Construyó Neverland porque nunca había tenido un lugar así en su vida. Invitaba a niños enfermos, a familias sin recursos y albergaba huérfanos para compartir con ellos parte de lo que nunca pudo tener cuando fue su momento.
A su manera peculiar, buscaba recuperar algo que nadie podía devolverle. ¿Puede esa rareza ser comprendida sin ser convertida automáticamente en sospecha? En la América de los 90 la respuesta resultó ser un no. En el invierno de 1993, el vehículo de Michael Jackson tuvo un problema mecánico y lo llevaron al taller Rent Ack.
El dueño era David Schwartz. Este le pidió a su esposa Jun que fuera a conocer al cliente especial que lo esperaba. El rey del pop, June, fue acompañada por su hijo Jordan de 12 años fruto de un matrimonio anterior con Ivan Chandler, un dentista de los Ángeles. Jackson y Jordan se hicieron amigos casi de inmediato.
Los invitaba a Neverland e iban todos de viaja a Las Vegas y a Mónaco. Era el tipo de amistad excéntrica que cualquier observador externo podría encontrar inapropiada, pero que los involucrados describían como inocente. John Chandler, la madre fomentó esa relación en sus primeros meses. El problema no surgió del lado de Jordan.
Ivan Chandler, su padre biológico, no tenía contacto con Jordan y no participaba en su crianza. Pero un día llamó por teléfono a David Scharz. Él no lo sabía, pero la llamada estaba siendo grabada. Lo que dijo en esa conversación resultaría crucial años después. Aseguró haber contratado el abogado más agresivo que pudo encontrar y describió un plan para destruir a Michael Jackson públicamente.
Estaba entusiasmado con la idea y anunció con una precisión que no encajaba con la figura de un padre preocupado. Ganaré a lo grande. La carrera de Michael se acabará. Curiosamente, no mencionó en ningún momento el bienestar de su hijo. Semanas después, durante una cirugía dental, Ivan Chandler le administró a Jordan un sedante con propiedades hipnóticas llamado Amital sódico.
Bajo los efectos de ese fármaco, Jordan dijo que Jackson le había tocado sus partes íntimas. Con esa declaración, como único sostén, Ivan exigió a Jackson 20 millones de dólares en compensación y amenazó con acudir a los tribunales penales si no los recibía. El FBI abrió una investigación y la policía de Los Ángeles y Santa Bárbara registraron Neverland y entrevistaron a 30 niños que habían pasado tiempo con Jackson.
Todos declararon que no había existido abuso ni conductas inapropiadas. La policía encontró indicios de que Chandel padre tenía atraso de más de $60,000 en la manutención de sus hijos, a pesar de ser un dentista con buenos ingresos. La investigación sobre una posible extorsión fue paralela a la investigación sobre Jackson.
Aunque nunca prosperó penalmente. Debido a que el cantante estaba demasiado enfermo para soportar un juicio prolongado, la compañía de seguros de Jackson llegó a un acuerdo con los Chandler por aproximadamente 23 millones dó Jackson fue explícito en que eso no era una admisión de culpabilidad y que se arrepentía de haber permitido dicho acuerdo.
El acuerdo incluía la condición de que la familia Chandler no colaborara en ningún proceso penal. A partir de ese momento, Jordan se negó a testificar ante el gran jurado. Sin su testimonio, las fiscalías de Los Ángeles y Santa Bárbara cerraron la investigación en septiembre de 1994 sin presentar cargos. Dos grandes jurados no encontraron pruebas suficientes para acusar formalmente a Jackson.
Todo podría haber quedado ahí, pero aunque Michael Jackson podía comprar lo que quisiera, la paz no estaba en la lista. [música] 10 años después, en febrero de 2003, el periodista británico Martin Ber emitió en televisión un documental llamado Living with Michael Jackson, resultado de 8 meses de acceso privilegiado a la vida del cantante.
Jackson, que había confiado en Bashir y cooperado plenamente, se sintió traicionado por el tono malintencionado y amarillista de la producción. En una de las escenas más comentadas del documental Jackson aparecía tomado de la mano con un niño de 13 años llamado Gavin Arviso, que había conocido al cantante mientras luchaba contra el cáncer.
Jackson le decía a Bashir que no veía nada malo en compartir su cama con niños. ¿Por qué no puedes compartir tu cama? Es lo más amoroso del mundo. El comentario desató una tormenta mediática inmediata. Gabi Narviso y su familia habían frecuentado Neverland durante el periodo de su enfermedad.
Jackson los había apoyado emocionalmente y también había colaborado en los gastos del tratamiento. Pero lo que la cámara no mostró fue el perfil de la madre de Gavin, Janet Arviso, una mujer con antecedentes documentados de fraude y demandas contra celebridades. Años antes, Janet había iniciado acciones legales contra la cadena JC Pini, alegando que los empleados de seguridad le habían agredido sexualmente.
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El caso se resolvió con un acuerdo económico, pero el método resultó tan efectivo que se convirtió en una constante. También había demandado a otros. Su historial la presentaba como alguien que conocía muy bien el funcionamiento de las reclamaciones contra figuras públicas. En diciembre del 2003, el fiscal del distrito, Tom Snedon, el mismo que había llevado el caso en 1993, presentó cargos contra Jackson, siete acusaciones de abuso sexual infantil y dos de administración de agentes intoxicantes con intención de cometer un
delito grave. El acusador era Gabi Narviso. Jackson fue detenido, fotografiado y puesto en libertad bajo una fianza de 3 millones. Las imágenes de su arresto dieron la vuelta al mundo. La respuesta, a juicio de las masas oscilaba entre dos posibilidades. O el hombre de negocios infalible que había construido un imperio mundial era ridículamente ingenuo o era un pervertido extremadamente cínico.
Y el mundo ardía en deseos de saber cuál de las dos respuestas era la verdadera. [música] El juicio People versus Jackson comenzó el 28 de febrero de 2005 en el Tribunal de Santa María, California. Duró más de 4 meses y se convirtió en el circo mediático más grande desde el caso OJ Simpson.
Cámaras de todo el mundo instaladas en el exterior, fans con carteles, periodistas haciendo turnos para no perder detalle. Jackson llegó cada mañana puntual, a veces con ropa extravagante, en una ocasión con un pijama, el día de una audiencia en que llegó tarde por un problema de salud, lo que casi le costó la revocación de la fianza.
El fiscal Snedon construyó su caso sobre el testimonio de Gabi Narviso y de su hermano menor, quienes describieron ante el jurado actos explícitos de abuso sexual. Pero la defensa encabezada por el abogado Thomas Meserow fue desmontando el andamiaje pieza por pieza. Primero, el jurado vio un video grabado por el propio equipo de Jackson en el que Gavin y su familia elogiaban al cantante y mencionaban específicamente que no había habido nada inapropiado en su relación con el niño.
El video grabado pocos días antes de que se presentaran los cargos mostraba a Gavin diciendo que Jackson era como un padre para él. La fiscalía argumentó que ese video había sido producido para contrarrestar las consecuencias del documental de Bashir, pero la defensa señaló que en realidad lo que el video probaba era que la historia de los arbizo era contradictoria.
En el contrainterrogatorio, Gavin admitió haber dicho a un profesor que Jackson no lo había tocado. Cuando el abogado defensor le preguntó por qué había dicho eso, Gavin respondió que no quería que sus compañeros se burlaran de él en la escuela. Esto sonaba probable en el contexto de alguien de su edad, pero la respuesta generó dudas en varios miembros del jurado.
Tal vez lo más importante fue que el hermano menor de Gavin describió detalles que resultaron físicamente imposibles de verificar o que eran inconsistentes. La fiscalía también presentó material pornáfico encontrado en Neverland, pero los propios testigos admitieron no tener pruebas de que Jackson se le hubiera mostrado al acusador.
El perfil de Janet Arviso fue el golpe más demoledor para la credibilidad de la acusación. Mero presentó sus antecedentes de demandas previas, su historial de conflictos legales con otras personas y el hecho de que había instruido a sus hijos sobre cómo declarar. Uno de los jurados diría después que la madre simplemente no era creíble.
El presidente del jurado, Paul Rodríguez, comparó el comportamiento de los testigos de la acusación con el de Janet Arviso y concluyó que dejaban demasiadas lagunas en sus declaraciones. También fue relevante lo que no ocurrió. Jordan Chandler, el acusador de 1993, se fue del país para evitar testificar. Mesero declaró más tarde que había testigos preparados para afirmar que Jordan les había dicho que nunca había pasado nada y que no volvería a hablar con sus padres por lo que le habían hecho decir.
Pero aún quedaba por definirse el juicio contra el rey del pop. Y es así como nuestra historia vuelve al principio. [música] El 13 de junio del 2005, el jurado entró a la sala después de deliberar durante varios días. Eran 12 ciudadanos ordinarios que habían escuchado semanas de testimonio contra interrogatorios, documentos y argumentos.
Jackson se mantuvo inmóvil mientras el juez leía el veredicto cargo por cargo, no culpable. 14 veces seguidas en todos los cargos fue absuelto de manera unánime. En las puertas del tribunal, los fans festejaron con música y lágrimas. Muchos de ellos llevaban días acampando en los alrededores del juzgado.
Michael Jackson salió sin hacer declaraciones, subió a un automóvil y se marchó sin dejar traslucir su estado de ánimo. Había ganado el juicio más importante de su vida, pero algo en él había quedado roto de una manera que ninguna sentencia podría reparar. Los años de acusaciones, de titulares, de fotografías de su arresto y de ser tratado públicamente como culpable antes del juicio, habían dejado una marca que ni el veredicto de inocencia [música] podía borrar.
El presidente del jurado, Paul Rodríguez, explicó después que el panel había encontrado a los testigos de la acusación poco creíbles y que las declaraciones de la familia Arbizo presentaban contradicciones que no pudieron ser resueltas. Ningún miembro del jurado dio entender que Jackson fuera un hombre normal.
o sin excentricidades. Incluso varios de ellos admitieron sentirse incómodos con algunos de los aspectos de su comportamiento, pero incomodidad [música] no es prueba de delito y en ese tribunal esa diferencia importó. El FBI, que había asistido a las autoridades californianas durante todo el proceso, archivó sus expedientes sobre Jackson sin haber encontrado pruebas de pornografía infantil ni evidencia directa de abuso.
333 páginas de investigación que concluían en esencia que los cargos nunca habían podido ser probados. ¿Qué queda cuando un sistema judicial declara inocente a alguien a quien los medios ya habían condenado? Esa pregunta siguió arrojando su sombra sobre el rey del pop hasta el día de su muerte y también después. El 25 de junio del 2009, Michael Jackson murió en su casa de los Ángeles a los 50 años.
Víctima de una intoxicación por propofol, administrado por su médico personal. estaba ensayando los últimos detalles de una gira de 50 conciertos en Londres llamada DCit, que iba a ser su gran regreso. Las entradas se habían agotado en minutos. Millones de personas en todo el mundo lloraron. 4 meses después, su equipo publicó la película de los ensayos, que se comercializó como un documento no solo único, sino histórico.
Recaudó 268 millones dólares y se convirtió en una de las películas de conciertos más exitosas de la historia. El patrimonio de Jackson, prácticamente en bancarrota al momento de su muerte, con deudas de al menos 450 millones de dólares, comenzó a generar ingresos que superaron los 1,000 millones de dólares en el primer año posterior a su muerte. Pero en 2013, W.
Robson, el bailarín y coreógrafo australiano que había testificado a favor de Jackson durante el juicio del 2005, insistiendo en que nunca había sido abusado, cambió su versión. presentó una demanda contra el patrimonio de Jackson, alegando que había sufrido abusos sexuales entre los 7 y los 14 años.
James Safecha Chuck, un actor infantil que había aparecido en un comercial de Pepsi junto a Jackson en 1987, también presentó una acusación similar. Ambos fueron el foco del documental Living Neverland estrenado en 2019. El filmó 4 horas y describía con detalle los supuestos abusos. provocó que estaciones de radio en Nueva Zelanda y Canadá dejaran de transmitir la música de Jackson durante semanas.
Algunos medios críticos borraron sus canciones de sus listas. El movimiento Me2 había transformado el clima cultural de manera que las acusaciones contra figuras poderosas recibían una atención y una credibilidad que antes no tenían. Sin embargo, el historial de Robson como testigo de la defensa en el juicio del 2005, donde había declarado bajo juramento que no había existido abuso, planteaba preguntas que el documental no respondía de manera satisfactoria.
La versión que Robson ofrecía en 2013 contradecía directamente lo que había dicho en 2005. Su explicación fue que en ese momento no quería admitir lo que había sucedido y que quería proteger a Jackson. Críticos del documental señalaron también que las declaraciones de Safe Chuck contenían inconsistencias cronológicas.
Afirmó que los abusos habían ocurrido en una estación de Neverland que según los registros de construcción no había sido edificada hasta 2 años después de la fecha que él indicó. El patrimonio de Jackson demandó a HBO por haber emitido el documental argumentando que un contrato de 1992 incluía una cláusula de no difamación. En 2024, HBO retiró Living Neverland de su plataforma de streaming como parte de un acuerdo extrajudicial cuyas condiciones no fueron reveladas.
¿Qué significa todo esto? Que el debate no se ha cerrado. Hay acusadores con testimonios detallados y contradictorios con el precedente de un juicio en el que 12 personas escucharon los argumentos de ambas partes y declararon a Jackson no culpable por unanimidad. Las investigaciones del FBI no encontraron pruebas directas, pero no se puede negar el hecho de que existe una industria del entretenimiento póstumo que mueve cientos de millones de dólares y tiene intereses muy concretos en que la polémica no se resuelva. Este informe no
pretende decir que Michael Jackson era inocente de todo lo que se le imputó a lo largo de su vida, sino de enumerar los hechos, como que la justicia, con sus limitaciones y sus procedimientos, lo declaró no culpable en el único juicio penal que se celebró contra él. O señalar que los acusadores que lo llevaron a ese juicio tenían perfiles que la defensa cuestionó con evidencia documental.
El legado de Jackson es uno de los hitos del espectáculo y la cultura pop más incómodos de la cultura contemporánea. Fue un artista extraordinario e irrepetible, pero también fue un hombre profundamente extraño, marcado por una infancia que dejó cicatrices visibles [música] por años de operaciones en el rostro que nunca asumió del todo y más que nada por relaciones con niños que la mayoría de los adultos jamás habría considerado apropiadas más allá de que fueran o no delictivas.
Jordan Chandler, el acusador de 1993, se emancipó legalmente de sus padres a los 14 años. En 2006 acusó a su propio padre de atacarlo físicamente. Ivan Chandler, el dentista que puso en marcha la maquinaria de acusaciones en 1993 con una cinta grabada en la que anunciaba que iba a destruir a Jackson, fue encontrado muerto el 5 de noviembre del 2009, 14 semanas después de la muerte de Michael Jackson, [música] a quien nunca pudo enfrentar en un tribunal penal.

El hombre se había quitado la vida. La película biográfica de Michael, autorizada por los herederos y estrenada en 2026, se detiene antes de las primeras acusaciones. Termina en 1988 con un Jackson triunfante, joven y sin sombras. Es la versión que los herederos quieren que sobreviva, pero es una versión deliberadamente incompleta.
Sin embargo, la pregunta más profunda es, ¿es posible dar una imagen completa de un artista de su calibre? ¿Se puede entenderlo y dimensionarlo sin sus contradicciones y controversias? Pareciera que no. Es imposible volver a ver su brillo sin que todo lo demás vuelva al centro de atención y cada vez que eso pasa, nuevas polémicas empiezan a flotar en el aire.