Posted in

El Sheriff Atrapado por la Sangre | La Última Batalla del Oeste

Soy inocente. Vivan los bandidos. Soy un amigo. Somos idiotas.

Nos hemos dejado una mujer y cuatro caballos. No sé por quién lo siento más. Hubiera sido mejor matarla. Voy a llevar los $100,000 al banco de Vermont. Vosotros delante y vigilad las calles y el salón. My love away when brings the day. Aquí tienes. Bebe conmigo, guapo. He’s gone. Cristo.

Señor Bermud, $100,000. La diligencia la conduce una mujer. ¿Qué ocurre? Han asaltado la diligencia. Los bandidos han asaltado la diligencia.

Querían matarnos a todos. Decidé, papá. Ha sido algo terrible. Aún no sé cómo he podido salir con. Bueno, entonces tranquilízate. Pronto lo olvidarás. Vamos, ten calma. Ya ha pasado todo y no llores. Es mejor que te vayas a casa. Stephen, acompáñala. Voy a averiguar lo ocurrido. Socorro, socorro.

No disparen, no disparen. Yo soy amigo de los bandidos. Yo siempre digo, vivan los bandidos. Vi vi si hemos llegado. Eres amigo de los bandidos. ¿Quién ha dicho eso? Mueran los bandidos. Yo, yo amigo yo no he dicho viva. Si me traen uno, lo estrangulo con mis manos. Este hombre tiene buen humor. Parece valiente. A los dos primeros los ataqué de frente, a otros tres de lado y los tumbé a todos.

Le escupí al que parecía el jefe y luego puse fuga a los caballos y a uno que se iba a levantar. Pobrecillo, no sabía quién era yo. Y ahora ponme algo fuerte que rasque la garganta. Debe ver a nuestro héroe. ¿Qué ha hecho? Ha salvado a la diligencia. Era mi deber. ¿Cuántos eran? Cuatro. Cinco. Seis. No son pocos. Ocho. Había un horrible que quería matar a la hija del banquero, pero yo pam le

arranqué al antifaz y tenía una cicatriz en la cara. Ah. Eh, que beban mis amigos. ¿Qué modo es este de presentarse entre gente honrada? Le hablo a usted. Yo no tengo sed. No bebo. Yo no no

estaba. No. ¿Qué miras? Yo no miro. Yo no miro nada. Soy ciego. Sí que mirabas. Visto de frente parecía un hombre pacífico. Te protegerá del polvo. Iba armado. Mi amigo ha disparado en legítima defensa. ¿Alguien lo duda? Yo yo dudo de muchas cosas. El salón es mío, no podéis destrozarlo. Justo aquí.

No, no, no soy amiga vuestra. No sigáis. Berman pagará los daños. Yo haré girar la rueda. Hagan juego. Siempre es fiesta en Richmond. Están como locos. A ver cómo suena.

Déjales que jueguen. Yo soy un cochero de categoría, pero no me imaginaba un recibimiento tan ruidoso. Oh. Ahora En el salón hay pelea. Están peleando.

A ver cómo sales de este lío, forastero. Jim Alan es mi hermano. Te he visto desde la calle Jim. Deci cuánto me alegro de verte. Este es Jim. Bien. Ha tenido una buena presentación en Rismon. Este es mi padre Jim y mi hermano pequeño. Mi hermano Alan. ¿Qué tal? Querido Jim, usted es sin duda alguna el hombre que necesita Rismon en estos momentos.

Aún está reciente nuestro duelo por la pérdida del sherif. El pueblo está cansado. Necesitamos un nuevo representante de la ley. No es así, señor el juez. Así es, señor Bermo. Hay solamente un hombre que puede asumir esa tarea y ese hombre es Jim. Estoy de acuerdo con usted, Verm. Enhorabuena, joven. Viva Jim, el nuevo sheriff de Richmond.

La mejor pistola de Texas. El ser que no dispara. Obedece. Date prisa. Coge esas botellas. Enhorabuena, Jim. Gracias. Estoy seguro que esta vez Rismon ha encontrado al hombre que pondrá en orden todas las cosas. Sois un atajo de estúpidos inútiles.

Desapareced de mi vista. Hasta luego, Jin. Buena suerte. Esa es la habitación del sheriff.

¿Y tú? Yo soy la hija del difunto Sheriff. Me quedé sola. Estaré aquí para servirle. Rita. Jim. Necesito

un ayudante y dos auxiliares. Aquí va a ser difícil encontrarlos. ¿Por qué? Diga. ¿Por qué todos tienen miedo? Solo necesito tres hombres. Imposible encontrarlos en Rismo. Los encontraré. No se preocupe. Pierde el tiempo. Por favor. Mire, mire a su alrededor y se convencerá. E, oye, tú.

¿Qué, señor? ¿Quieres ser mi ayudante? ¿Cómo dice mi ayudante? ¿Sabes tirar? Ya lo creo. La próxima vez apuntaré a la nariz. Si te sirve mi revólver, bueno, pero tu ayudante. Buah, una idea para ti. La estrella de ayudante. Tienes una cara apropiada. Te nombro ayudante del sherifff, pero quítate esa librea. Oh, no. ¿Por qué? Esta libre era de mi padre.

Se la dejó mi abuelo. No me la quitaré. Era de su abuelo. Pero aún necesitamos otro auxiliar. Sí, cierto. Eh, tú. Ahí está. Ahí. Ven aquí. Este es el auxiliar. ¿De dónde sales con ese uniforme? Yo soy Tirimpo, desertor de todos los ejércitos del mundo. Lo que necesitamos. Bueno, pues quedas nombrado auxiliar del Sherif. Desde este momento estás al servicio de Richmond.

Read More