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Elegancia Mortal Bajo el Polvo | El Último Caballero del Oeste

dice que yo he tenido dos meses para encontrar el asesino y que no he podido y yo digo que dos meses no es mucho tiempo. ¿Qué vas a hacer? Nada. Tal y como están las cosas, ¿qué quieres que haga? Tu está lista. ¿Ves? Vete, hijo. Llegarás tarde a tu clase.  Se van a acordar de esto. Funeraria,

barbería. Damos la bienvenida a cualquiera, vivo o muerto. Hola, cariño. Hola, Nina. A clase de violín. Sí. Hola, Ramón. Hola, Nina. ¿Cómo estás, Nina? ¿Llegas tard? No importa. Verás lo que te traigo aquí. Ahorita vamos a pasar el rato.

¿Qué te creías? Eh, ¿qué tal, muchacho? Ya. ¿Qué te parece? Nos vamos a quitar las penas. Ya es la hora, señorita Jenny

Sidmagi. Solo hay 60 minutos en cada hora. Nos quedan unos pocos. Bien. Set, ya casi has terminado. Luego volverás con el tío Yarro y sus fantasías sobre los viejos tiempos. Ah.

Ah. Ah. Ah. Ah. Ah. Ah, bueno, Set, tienes 7 días antes de la próxima clase. Adiós. Nina, Nina, Nina. Yorro,

Yorro, Yorro, Yorro, Yarro, Yarro. Arra, madre, cálmate, hijo. ¿Qué pasa? Está bien, Set. Estoy aquí. ¿Algún problema con J? No, es Nina, algo terrible. Hay sangre por todas partes. Es horrible. ¿Había alguien más? Ramón, el de los caballos estaba allí. JB, busca al doctor Ferchile y que vaya a la casa de Nina. Tú quédate.

Pobre Nina, está degollada. Yes. Right. Voy tu amigo Yarro. Tiene el culo al aire otra vez. Ha muerto Nina Torres. Quien la haya matado puede haber acabado de enterrar al Cheris Jarrot Colcor. No tan deprisa. ¿Te dice algo el nombre

de Ramón? Sí, el tratante de caballos. Ha sido ese. El niño Sed Maggie. Dijo que Ramón mató a Nina. Ese acampa en el cañón verde. Ha ido Yarro de allí. No. Se fue a casa de Nina. Me lo imaginaba. Un hombre inteligente hubiera ido al campamento de Ramón. Y ahí es a donde me dirijo. Yo creo que los negocios me reclaman.

Está degollada. Qué barbaridad. Ya no hay seguridad. Esto tiene que ser obra de un loco. Vamos, vamos, tranquilos. Nunca vino. Ahora callaos un momento. Vieron al asesino y sabemos quién es. Saberlo y encontrarle no es lo mismo. Serif, no quiero charla. R. Sé exactamente dónde encontrarlo. Iré contigo. Bien. El que quiera venir que venga.

Nos dirigimos al cañón verde. Está bien. Volved a vuestras casas. Vámonos. Vamos, muchachos. Hay que terminar. Ya era hora, Orbil. La muerte es la muerte. El que yo estuviera aquí antes no la puede cambiar. Ella pertenece ya a la eternidad. Coracio, tú vete por ahí. L, acércate por la derecha y rodéale.

Hace ruido. Buenas noches. ¿Vienen a hacer algún negocio? No, estás arrestado por matar a Nina Torres. Nina,

Nina, no, no. Yo no he matado a nadie. No mientas. Alguien te vio. Usted no tiene autoridad. No eres el sherif. Estoy haciendo su trabajo. Ahora vendrás con nosotros. Vamos, monta caballo. Traerle que no escape. Horacio, otro lazo. Nada, Jarot,

ni una señal de Esto está tan oscuro que no se ve ni a 2 met. Seguid buscando. Tiene que estar en algún sitio. Vámonos a casa. Aquí es donde acampa. Eso se puede ver. ¿Esperabas que se quedase y te preparase unas judías? Volved aquí, malditos. Vamos, Jerrot. Podemos volver mañana por la mañana. Sois una peste. Señor, será mejor que lo lleve yo desde aquí.

¿Por qué? Porque estamos llegando a Mescal. Yo lo llevaré. alto. Oh. Dios mío. Bienvenido a Mescal, señor Barn. Le conoce. No le he visto nunca. Qué inhumanos.

Me ayuda a bajarlo. Jar, lo traen el techo de la diligencia. ¿A quién traen en la diligencia? A Ramón. Barns, Hollyfield, encantado de verle. ¿Quién es ese señor Barn?

No lo sé. Yo tampoco le conozco. Lo encontré ahorcado en el cañón verde. Aquí está su asesino, señor Hollyfield, y tenemos un testigo. Es el que vi en casa de Nina anoche. Su asesino fue traído aquí por el señor Barns. Él lo encontró colgando de un árbol. Eso no cambia los hechos. Mató a Nina. Me parece que tuvo lo que merecía.

Sheriff, ¿no cree usted que un acusado tiene derecho a un juicio justo de acuerdo con la ley? No me predique, Bal, yo soy la ley. El hecho es que alguien se tomó por su cuenta al juzgar culpable a este hombre. La ley y el orden en esta ciudad todavía es su responsabilidad, Sheriff.f. Esta es la cuerda del juez.

Es una evidencia. Empiece por ahí. Escúcheme bien, Bar. Yo soy el sherif aquí y lo he estado haciendo bien sin su consejo. Averiguaré quién colgó a Ramón, pero al menos tenemos al asesino que buscábamos. Tiene razón. Es cierto. Bueno, él no podía negarlo. Vamos, coge el equipaje del señor Bars y dale la mejor habitación.

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