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HARFUCH ABRE la Casa donde DESAPARECIÓ la Madre de LUIS MIGUEL… Lo que Halló NO estaba muerto

Tu papá quiere buscar a alguien que lo ayude a matar a tu mamá. Eso le dijeron a Luis Miguel. Tenía 16 años. Lo llamó por teléfono un hombre que lo conocía desde niño y le dijo esas palabras exactas. Y la madre de Luis Miguel desapareció. Agosto del 86. Su pasaporte italiano tiene sello de entrada a España.

No tiene sello de salida. Marcela Basteri entró a Madrid y nunca se fue. Lleva 38 años sin tumba, sin acta de defunción y sin que su hijo haya dicho una sola palabra sobre lo que le pasó. 4:47 de la madrugada, Las Rozas, España. Omar García Harfuch baja de una camioneta blindada con placas diplomáticas. Lo acompañan dos peritos de la Fiscalía General de la República, una notaria acreditada ante el consulado mexicano en Madrid, un técnico forense y un agente de enlace de la Policía Nacional Española que lleva tres semanas coordinando este operativo sin hacer una

sola llamada desde su teléfono personal. Nadie habla. La casa está al final de una calle sin salida en la urbanización de las matas. a 26 km del centro de Madrid. Dos plantas, fachada de piedra clara, tejas oscuras, un muro de metro y medio con una puerta de hierro oxidada. Lo primero que Harfuch nota antes de entrar es que en el umbral de la puerta principal, medio ocultas por la enredadera que se comió la fachada, hay marcas en el suelo. Marcas de arrastre.

Algo pesado fue sacado o metido por esa puerta. Las marcas son viejas, están debajo de 20 años de polvo y van desde la puerta hacia adentro hacia la oscuridad. El cerrajero abre la cerradura en 40 segundos. Lo primero que sale es el olor, humedad vieja, papel mooso y algo dulce y químico que los peritos identifican como restos de un producto de limpieza industrial.

que dejó de fabricarse en España a principios de los 90. Alguien limpió esta casa con algo que ya no existe y después la cerró para siempre. Harfut entra primero. La linterna recorre una sala con muebles cubiertos por sábanas grises, un sofá, dos sillones y sobre una mesa de centro un cenicero de cristal limpio.

En una casa donde todo tiene polvo, ese cenicero está limpio, como si fuera lo último que alguien lavó antes de irse. En la pared hay tres cuadros con paisajes italianos. La Toscana con sus cipreses, un puente sobre el arno en Florencia, un pueblo costero de Liguria con botes de colores.

Los marcos son baratos, pero los tres paisajes son del mismo país. Italia, el país de Marcela Basteri colgado en la pared de la casa donde desapareció. La cocina tiene cuatro platos en el escurridor, cuatro vasos, cuatro cubiertos. Una cena para cuatro que se preparó y se lavó sin que nadie comiera o que se interrumpió. En la puerta de la nevera desconectada hay una foto debajo de un imán con forma de guitarra.

Una mujer joven con un niño en brazos en una playa italiana. Forte de Marmy. La mujer sonríe con esa sonrisa que tiene la gente que no sabe que la están fotografiando por última vez. Harf sube al segundo piso. Tres habitaciones. La primera es de niños. Dos camas individuales con fundas de coches de carreras. Un póster en la pared de un muchacho de pelo rizado y camisa blanca que en 1985 era el adolescente más famoso de México.

Firmado con marcador azul. Para mis hermanos Mickey. En los buró hay juguetes, un avioncito de plástico, un carrito de bombero sin una rueda, juguetes de niños que dejaron de jugar en esa habitación y nunca volvieron a buscarlos. La segunda habitación tiene una cama matrimonial deshecha, la sábana jalada hacia un lado, como si alguien se hubiera levantado de golpe en mitad de la noche.

Un reloj detenido en las 3:42 y en la mesita de noche una caja vacía de lexotanil. Bromaceepam, ansiolítico fuerte, recetado para ansiedad severa. La caja está vacía. La tercera habitación es la que Harfuch buscaba, un estudio con escritorio de madera oscura, silla de cuero agrietado, archivero metálico de cuatro cajones y una ventana que da al jardín trasero.

En el escritorio hay una lámpara de latón y debajo del escritorio, en un hueco que solo se ve si te agachas, hay una maleta mediana forrada con plástico negro asegurada con dos cinchos de nylon apretados con fuerza deliberada. Alguien selló esa maleta para que no se abriera y la escondió en una casa que nadie abrió en décadas.

El perito corta los cinchos, retira el plástico. La maleta es gris de tela con cierre oxidado. La abre. Lo primero es un pasaporte italiano. República Italiana. Marcela Basteri, nacida el 31 de diciembre de 1946 en Masacarrara, Toscana. Tiene sello de entrada al aeropuerto de Barajas, Madrid, agosto de 1986. No tiene sello de salida.

Marcela entró a España y según este documento nunca se fue. Debajo hay una fotografía Polaroid, Marcela con tres niños. Luis Miguel adolescente, serio, mirando a la cámara como si ya supiera que algo iba a pasar. Alejandro, más chico, sonriendo, ajeno a todo y Sergio, el menor en brazos de su madre. Detrás de la foto con tinta azul y letra firme una frase en italiano.

No dimenticate la vuestra mama. No olviden a su madre. 150 millones de discos vendidos. Patrimonio estimado en 180 millones de dólares. Para que te des una idea, con eso te compras 100 casas promedio en la Ciudad de México o todo el pueblo donde nació Marcela dos veces. El hombre que tiene esa fortuna no pudo encontrar a su madre o la encontró y eligió que nadie lo supiera.

Luis Miguel contrató al Mosad, a la Agencia de Inteligencia del Gobierno de Israel. Les pagó millones. Lo que le entregaron como respuesta nunca lo compartió con nadie. A los 13 años este niño ganaba suficiente para comprarle una casa a su madre. U. A los 19 tenía una deuda de 20 millones de dólares con Hacienda que su padre generó y nunca pagó.

En 2017 lo arrestaron en Los Ángeles porque no podía pagar un millón de dólares a su propio manager. Le embargaron el Rolls-Royce al Sol México. Las cuentas de esta vida nunca cuadraron. Escúchame bien, porque en este video te voy a contar cuatro cosas que casi nadie sabe sobre Luis Miguel y te voy a avisar cuando llegue cada una.

La primera, cómo un niño de 11 años terminó cantando en las fiestas privadas del policía más corrupto de la historia de México, rodeado de cocaína, de armas y de hombres que podían desaparecer a cualquiera. ¿Y qué le daban a ese niño para que aguantara? La segunda, ¿qué hizo su padre con Marcela? ¿Cómo la usó? ¿A quién se la entregó? ¿Y qué pasó la última noche que alguien la vio en esta casa de las matas? El tío de Luis Miguel lo dijo antes de morirse. Fue un accidente.

Búscala en las matas. Recuerda esa frase, la tercera. ¿Qué encontró el Mossad cuando Luis Miguel los contrató para buscar a su madre? Y por qué él decidió callar después de recibir el informe, la cuarta, lo que dice la frase detrás de esa apolaroid y lo que significa cuando la lees, sabiendo todo lo que vamos a contarte esta noche.

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