Lucas Pertosi, uno de los jóvenes raggiers que se encuentra detenido y tiene una pena por 15 años de prisión por el asesinato de Fernando Bae Sosa, pidió salir de la cárcel. Bueno, lo que pasó esta semana en la Corte Suprema es importantísimo y por eso necesitamos hablarlo. Rosati, Rosencrats y Lorenetti rechazaron de un saque los recursos de queja que habían presentado siete de los ocho rugbiers.
condenados por el crimen de Fernando Bae Sosa. Los medios lo titularon como un caso cerrado. Burlando salió a decir que esto es justicia en su más puro estado. Sí, literalmente lo dijo de esa manera y la sensación que quedó instalada en redes y en televisión es que se acabó la novela. Pero acá tenemos un problema.
Procesalmente el caso no está cerrado. Falta una resolución de la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires y mientras esa resolución no llegue, los planteos de nulidad pueden seguir moviendo el expediente. Cerrado, pero hasta cierto punto. Hoy les voy a explicar qué resolvió la Corte Nacional, por qué motivos técnicos fue que se rechazaron los recursos, qué pasa con el planteo de nulidad de Lucas Pertosi, que este recurso sigue vigente y cuánto tiempo más le queda a este expediente para que realmente se termine.
Actualización rápida para los que recién llegan al canal. El 6 de febrero de 2023, el Tribunal Oral en lo criminal número uno de Dolores condenó a cinco rugbiers a prisión perpetua. Máximo Thomsen, Matías Benicheli, Enzo Comeli, Ciro Pertosi y Luciano Pertosi. Los otros tres, Airton Violas, Blazinali y Lucas Pertosi, recibieron 15 años como partícipes secundarios.
La calificación legal en ese momento fue homicido doblemente agravado por concurso premeditado de dos o más personas y por alevosía en concurso ideal con lesiones leves. Después vino la primera revisión. El 22 de marzo de 2024, la Sala Segunda del Tribunal de Casación Penal Bonaerense confirmó las perpetuas, pero descartó la lebosía.
Mantuvo el resultado y recortó un agravante. Las defensas siguieron impugnando y todo terminó escalando hasta donde escala todo en este país, la Corte Suprema de Justicia de la Nación. ¿Quiénes presentaron y por qué los rechazaron? Hay que separar las cosas porque acá hubo dos protagonistas diferentes. Por un lado, Hugo Tomei, defensor histórico del bloque, presentó recurso de queja por seis condenados: Comeli, Biolas, Sinali y los Pertosi.
Por otro lado, Francisco Neto, abogado de Máximo Thomsen y que en un video anterior entrevisté en el canal presentó su propio recurso por separado. El octavo, Matías Benicheli, ya había caído antes. En septiembre del año pasado, la propia corte le había rechazado el intento de Per Saltum por haber salteado la instancia obligatoria de la Suprema Corteerense.
Un error de manual que le costó la última carta seria. Ahora, tengan atención porque el motivo por el cual se rechazó el recurso es algo muy importante que realmente quiero que entiendan. La corte en sí no entró a discutir si los Ragers eran o no eran culpables, tampoco si la condena es justa o si correspondía o no la levosía. La Corte rechazó por dos razones puramente formales, como en la gran mayoría de los casos termina pasando cada vez que interponen un recurso en esta instancia.
A los seis defendidos por Tomei los rechazó por falta de sentencia definitiva. ¿Qué quiere decir esto? que el recurso extraordinario federal regulado por el artículo 14 de la Ley 48 exige que la sentencia atacada haya agotado todas las instancias locales y sea firme. Como todavía falta el pronunciamiento de la Suprema Corte de Buenos Aires, la Corte Nacional consideró que no hay sentencia definitiva y por lo tanto no hay habilitación para revisar nada.
recurso desestimado, no por mal fundado, sino por haber llegado antes de tiempo. A Thomsen, en cambio, se lo rechazó por algo peor, por incumplimiento de los requisitos formales de la acordada 4 del 2007. Esta acordada 4 establece exigencias estrictísimas para presentar el extraordinario carátula, máximo de páginas, formato, fundamentación clara, agravios identificados con precisión.
Si no cumplis con eso, el recurso ni siquiera se mira, te lo desestiman por inadmisible. Y eso fue lo que le pasó al escrito Doneto. Dos rechazos formales en el mismo expediente, el segundo en menos de un año. Y los abogados cuando entran en juego con el destino de las personas en altas instancias deben doblegar los esfuerzos para no incurrir en este tipo de errores.
Esta es la parte que más me importa que escuchen y que un poco ya veníamos hablando en el video anterior del caso. En el medio del bloque liderado por Tomei, Lucas Pertosi cambió de defensor durante el trámite. Su nueva defensa metió un planteo de nulidad sosteniendo que Tomei lo había representado con un palmario conflicto de intereses.
¿Cuál fue el argumento detrás de esto? que defender al mismo tiempo a coimputados con responsabilidades opuestas dentro del mismo bloque viola la garantía de la defensa eficaz, que Lucas, encasillado en un rol periférico de partícipe secundario, no podía ser bien defendido por el mismo abogado que representaba a Thomsen, considerado autor material de los golpes lesivos.
La base es el artículo 18 de la Constitución Nacional que habla del debido proceso y la inviolabilidad de la defensa en juicio. La Corte Nacional también rechazó este planteo por la misma razón formal, falta de sentencia definitiva. Pero ojo, que la Corte Nacional lo rechace por motivos formales no significa que el planteo esté muerto.
Sigue vivo en la Suprema Corte de Buenos Aires, que es la instancia con competencia para revisarlo en cuanto al fondo. decir, hay un tribunal pendiente que sí puede evaluar si la defensa unificada de Tomei violó garantías constitucionales individuales de Lucas Pertosi. Por eso digo que los titulares de que el caso ya está cerrado son apresurados, burlando que es muy hábil mediáticamente dejó que esa idea se instalara.
Pero es importante decirles como abogado que este caso es la antesala final, no es el cierre. La Suprema Corte buenerense tiene la última palabra. Y mientras tanto, hay otro dato que es importante rescatar. Paralelamente al recurso ante la Corte Nacional, la defensa de Lucas Pertosi pidió al Tribunal Oral número uno de Dolores una escarcelación.
El argumento era fuerte. Planteaban básicamente que la prisión preventiva se había excedido de un plazo razonable, siendo que está en prisión preventiva hace 6 años sin una sentencia firme. El pedido se presentó el 6 de febrero y se amplió el 31 de marzo. Los jueces María Claudia Castro y Cristian Ariel Ravaya lo rechazaron sosteniendo que la prisión preventiva mantiene su razonabilidad y necesidad. Otro portazo más.
Si necesitas un abogado por un tema similar al de este video o quizás otro diferente, te invito a contactarme en mi número de teléfono, mi mail y mi página del estudio de abogados que te dejo acá en pantalla. La reacción de Burlando. Burlando también habló con los medios y planteó lo siguiente.
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Sin duda que feliz no es la palabra adecuada, pero sí satisfecho o reconfortado al ver que nuestro trabajo alcanzó el objetivo de justicia que nos habíamos propuesto y que era justo y necesario alcanzar. Esa satisfacción no es por nosotros, es por los padres de Fernando y por el mismo Fernando. Y es por este sistema judicial tantas veces criticado, pero que debe enorgullecernos, porque por cada funcionario que pueda tener algo cuestionable, hay muchísimos más que cumplen su labor con probidad y honestidad. Una declaración elegante,
política, pensada para el público. Pero fíjense bien que el mismo burlando, párrafos después en la nota en cuestión, dice que el caso queda prácticamente cerrado. Prácticamente. Esa palabra no la eligió al azar, sino que sabe que todavía queda algo a nivel procesal para que esto quede del todo cerrado.
Es el reconocimiento implícito de que queda la instancia de la Suprema Corte buonaerense. De Silvio y Graciela, los pares de Fernando, hubo una breve manifestación en otros medios. Graciela habló de poder empezar el duelo, de tener un poco más de paz. Después de 6 años, cualquier palabra de paz que esa madre pueda pronunciar es en sí misma un milagro.
El nudo legal que falta resolver. Ahora vean la pregunta de fondo que va a tener que responder la Suprema Corte de Buenos Aires, porque es fuerte. Cuando un mismo abogado representa a varios coimputados con intereses procesales potencialmente opuestos, se viola la garantía de la defensa eficaz consagrada en el artículo 18 de la Constitución Nacional, en el artículo octavo de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el artículo 14, inciso 3, letra B, del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. La
doctrina argentina en general sostiene que la defensa unificada solo es admisible mientras no exista divergencia objetiva de intereses entre los coimputados. Cuando esa divergencia aparece, el tribunal debe apartar de oficio al defensor común y designar defensores separados. Si no lo hace, la sentencia podría ser nula.
La pregunta concreta es si en el debate de Dolores hubo divergencia objetiva entre Lucas Pertosi, ubicado en un rol periférico de partícipe secundario, Máximo Thompsen, considerado el autor material de los golpes más lesivos. Para algunos esa divergencia es palmaria, para otros los imputados ratificaron expresamente a Tomey en audiencia y consintieron la estrategia.
Esa tensión es la que va a tener que resolver la Suprema Corte. Drinariamente, varios juristas vienen sosteniendo desde hace años que la defensa unificada con divergencia objetiva de intereses configura una nulidad absoluta de orden constitucional. No sería una mera irregularidad, sino una violación al núcleo duro del debido proceso.
Esa la postura técnica que viene sosteniendo el nuevo defensor de Lucas Pertosi. Y no es un argumento descartable, es un argumento serio que merece un análisis en profundidad. Lo que pasó esta semana en la corte fue una desestimación formal, simplemente eso. No fue la corte diciendo los rugby son culpables o la condena está bien o está mal, sino que fue la Corte planteando básicamente que los recursos no fueron planteados de la debida forma esperada a nivel formal y que por lo tanto eran rechazados.
Esa diferencia que muchas veces parece sutil termina siendo enorme. Pero, ¿por qué es tan importante? Porque en altas instancias federales la mayoría de los recursos no se rechazan por mal fundados, se rechazan por mal presentados. Tomei viene siendo cuestionado hace años por insistir con una estrategia unificada que muchos consideraron inadecuada para un caso con esta heterogeneidad de roles.
Hoy esa estrategia habría pagado el costo procesal correspondiente y los ocho condenados son los que pondrían para muchos el cuerpo. Tomás Hobbs en el año 1651 en el Leviatán escribió ya una idea que es fundamental para este caso. Encaja perfecto. dijo que la diferencia entre el Estado y la jauría es que el Estado monopoliza el castigo y lo aplica con reglas.
Cuando el ciudadano renuncia a su derecho a la venganza personal y se lo entrega al Estado, lo que recibe a cambio es la promesa de que el castigo va a ser justo, va a ser proporcional y va a ser predecible. Si el Estado falla en eso, vuelve la jauría, vuelve la venganza directa. ¿Por qué traigo esto? ¿Qué relación tiene? Porque el caso Baesosa justamente trae esa cuestión a debate y termina generando un quiebre con estas posturas.
La calle pide perpetua sin discusión. La opinión pública aplaude a la Corte que rechace cualquier tipo de recurso sin importar la fundamentación y los medios, por el otro lado, cierran el caso antes de que realmente a nivel técnico esté cerrado. Hobbs vería esto como el regreso del impulso de la jauría disfrazado del aplauso ciudadano.
La sociedad quiere venganza rápida y el estado, si quiere seguir siendo estado, tiene que aplicar las reglas aunque sean impopulares. Si los planteos del nuevo defensor de Lucas Pertosi terminan teniendo razón en que esa defensa no fue eficaz, la justicia argentina tiene la obligación de revisarlo. No por simpatía hacia los condenados, no por respeto a la regla general, porque las garantías procesales o son para todos o no son para nadie.
Y un sistema judicial que las aplica selectivamente termina siendo lisa y llanamente arbitrario. Acá viene una parte que probablemente mucha gente no va a querer escuchar, pero hay que decirla también. La condena en Dolores fue justa. Creo que estamos todos de acuerdo con eso. Creo que, particularmente yo, los autores materiales detrás de todo esto merecen el castigo más duro a nivel penal.
¿Estamos de acuerdo? Creo que el accionar en grupo de estos rugas, esa fatídica noche, es clara y muestra un poco la crisis social que vivimos en nuestro país, ¿no? Y también fue una de las manifestaciones de violencia juvenil más oscuras que vivimos en los últimos tiempos en nuestro país. Pero también creo que la justicia se honra cuando aplica las reglas con la misma rigurosidad para los casos que repugnan a la opinión pública que para los casos que no la conmueven.
Si la Suprema Corte buonerense encuentra eventualmente un vicio procesal serio en la defensa unificada y ordena reenvío para un nuevo juicio, eso no sería una traición a Fernando. Sería la prueba de que el sistema funciona en serio. No haberlo reconocido hipotéticamente hablando en su momento y tener que realizar un nuevo juicio con defensas separadas probablemente terminaría en condenas igualmente severas, pero blindadas contra cualquier futura impugnación, pero con una posible crisis social que quizás los magistrados tienen en
consideración. Pasaron 6 años, 3 meses y 22 días desde aquella madrugada en Villaj Gessel. 6 años en los que Silvio y Graciela aprendieron a vivir sin Fernando a la fuerza. 6 años en los que ocho jóvenes pasaron de la previa de un boliche a una celda. Masculinidades tóxicas, violencia colectiva, redes sociales que premian lo más cruel, justicias que tardan, defensas que fallan y duelos que no terminan nunca.
La Suprema Corteerense tiene la última palabra y no la va a tener mañana ni la semana que viene. Probablemente, como siempre en este caso, el plazo se va a estirar mucho más de lo que les gustaría a las partes. El caso de Fernando, más allá del daño y el dolor que nos generó a toda la sociedad en general, también es un caso que merece ser recordado, quiero creer yo, para que como sociedad entendamos que esto no puede pasar más.
Lamentablemente, a pesar de esto que les estoy diciendo, después de, no sé, meses después de haber subido el análisis completo del caso y cuando se terminó con la condena, estuvimos hablando en un montón de videos más respecto a casos similares o iguales en los que golpeaban a la salida de un boliche a los chicos o los mataban a golpes.
O sea, como que el caso, lamentablemente no habría servido para nada. Y esto en definitiva estaría demostrando, aunque duela muchísimo decirlo, que la muerte de Fernando no sirvió para nada. Por el otro lado, voy a seguir contándoles cada paso de este caso, la eventual resolución de la Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires, los planteos nuevos que aparezcan y también de alguna manera toda la información que vaya apareciendo para que ustedes tengan la información completa del caso.
Y no se olviden de, como siempre dejar su opinión en los comentarios, así charlamos. Chao.