“El sistema de salud está en caída libre por culpa de las EPS y el saboteo interno”: Carolina Corcho enciende el debate político y rumbo a las elecciones presidenciales
En el complejo ajedrez de la política colombiana, pocas figuras generan tanta polarización y, al mismo tiempo, tanta atención mediática como la médica psiquiatra y exministra de Salud, Carolina Corcho. En una reciente y electrizante entrevista concedida al programa radial de La FM, Corcho no solo defendió a capa y espada la polémica reforma sanitaria que impulsó durante su gestión en el gobierno de Gustavo Petro, sino que también destapó las cartas de sus aspiraciones presidenciales de cara a la consulta interna del Pacto Histórico, programada para el 26 de octubre. Con un tono directo, firme y sin rodeos, la exfuncionaria arremetió contra las Entidades Promotoras de Salud (EPS), denunció un “saboteo permanente” dentro del propio gabinete ministerial y delineó su visión de país, donde la justicia social se alza como el único remedio para los males de la nación.
La crisis de la salud: un diagnóstico histórico frente a la “propaganda” actual
La mesa de trabajo inició el debate cuestionando las crecientes dificultades que viven a diario los ciudadanos: largas filas en las farmacias, escasez de medicamentos esenciales y la incertidumbre de un sistema que muchos califican en estado de coma. Ante esto, Corcho fue tajante al rechazar que la crisis sea un fenómeno exclusivo o nacido en la actual administración de izquierda. Para la exministra, existe una preocupante falta de memoria histórica en los medios de comunicación y en la oposición. Sostuvo que el sistema de salud viene en una “caída libre” desde hace más de una década, un hecho respal
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dado por sentencias de la Corte Constitucional en 2008 y advertencias de la Contraloría General de la República en 2014.
“No es cierto, no es verdad que falten recursos por insuficiencia de la Unidad de Pago por Capitación (UPC). Eso es propaganda pura de las EPS y de la oposición”, afirmó con vehemencia la exministra [11:34]. Apoyándose en informes de los entes de control, Corcho denunció que el año pasado la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRE) giró más de 88 billones de pesos de manera anticipada. Sin embargo, según sus palabras, cerca de 2.7 billones de pesos se encuentran “embolatados” y no se sabe con certeza en qué se gastaron, mientras que las deudas acumuladas de las EPS con clínicas y hospitales ya alcanzan la astronómica cifra de 32.9 billones de pesos. Para ella, el modelo financiero actual es “invendible fiscalmente” porque entrega recursos públicos a intermediarios privados que los manejan de forma opaca y sin controles reales.
Al ser increpada sobre el aparente fracaso de las EPS que han sido intervenidas por el actual gobierno, donde las peticiones, quejas y reclamos (PQRs) y las tutelas se han disparado, Corcho argumentó que las intervenciones no equivalen a la implementación de su reforma. Explicó que a lo largo de la historia reciente de Colombia se han tenido que intervenir y liquidar más de 120 EPS porque la figura jurídica en sí misma no funciona. “Se interviene, se liquida, dejan deudas y estafan a las clínicas. Por eso urge la reforma, para acabar con la intermediación financiera y pasar a un sistema de pago directo a los hospitales y droguistas”, sentenció, defendiendo un modelo preventivo y la formalización de cerca de un millón de trabajadores del sector.
Fuego amigo: acusaciones directas de sabotaje contra Alejandro Gaviria
Uno de los momentos más álgidos y tensos de la entrevista ocurrió cuando se abordaron las dinámicas internas del primer año del gobierno de Gustavo Petro. Carolina Corcho no dudó en calificar de “oposición interna” la actitud de varios de sus entonces compañeros de gabinete, señalando que este fenómeno obstaculizó gravemente los avances de las promesas electorales.
Al ser interrogada directamente si se refería al exministro de Educación, Alejandro Gaviria, la exfuncionaria respondió sin titubear: “Claro que sí” [03:08]. Corcho acusó a Gaviria de mantener un “saboteo permanente” contra el Ministerio de Salud. Según su relato, mientras a Gaviria se le había encomendado liderar una ambiciosa revolución educativa en materia de gratuidad, cobertura e infraestructura, este prefirió desaprovechar una oportunidad enorme para dedicarse a torpedear los debates de la reforma sanitaria. “Uno tiene derecho a hacer oposición, pero por fuera del gobierno, no adentro”, recriminó. Tanto es así que, al finalizar la entrevista, cuando le preguntaron cuál consideraba el mayor error del presidente Petro que ella no repetiría, su respuesta fue contundente: “Poner opositores en carteras clave a sabotear los programas por los que el pueblo votó” [13:37].
El termómetro político: afinidades, distancias y el camino a la Presidencia
Con la mirada puesta en la consulta del Pacto Histórico, donde se elegirá una candidatura única mediante listas cremalleras y paritarias (50% hombres y 50% mujeres), Corcho se mostró confiada y dispuesta a medirse en las urnas bajo las banderas del petrismo puro. En una dinámica de calificación del 1 al 10 —donde 1 representa máxima cercanía y 10 total lejanía— la exministra dejó en claro el mapa de sus alianzas y antipatías políticas.
Como era de esperarse, sus mayores afinidades se concentran en el núcleo duro del progresismo: calificó con un 1 a Gustavo Bolívar e Iván Cepeda, y con un 2 a María José Pizarro, definiéndolos como las personas con las que más ha compartido y desarrollado proyectos conjuntos. En la mitad de la balanza ubicó a Daniel Quintero con un 5, apelando a la presunción de inocencia frente a los cuestionamientos éticos que pesan sobre el exalcalde de Medellín, asegurando de forma pragmática: “Si yo gano, me cargan las maletas; si otro gana, yo se las cargo” [04:22].
En el extremo opuesto, la distancia fue radical. Calificó con un rotundo 10 a figuras de la oposición y la derecha como Vicky Dávila, Abelardo de la Espriella y Miguel Uribe, manifestando una incompatibilidad absoluta de ideas. Al evaluar a Claudia López, lanzó una irónica crítica sobre la ambigüedad política de la exalcaldesa de Bogotá: “Dime cuál de todas las Claudia López; la de derecha, la de izquierda, la uribista o la antiuribista… porque bascula todos los días entre el 1 y el 10” [21:07]. Asimismo, marcó una distancia de 7 con Roy Barreras, argumentando que, a pesar de pertenecer formalmente a la coalición de gobierno, Barreras mantiene una visión médica y política contraria a la transformación del sistema de salud y se ha alineado con las tesis de la oposición.
Juventud, elecciones y salud mental
En el tramo final del diálogo, Corcho también abordó la problemática de la educación superior y los jóvenes, defendiendo la necesidad de reformar la Ley 30 para transitar de un modelo de subsidio a la demanda (como el antiguo programa ‘Ser Pilo Paga’) hacia un subsidio directo a la oferta, inyectando recursos públicos a las universidades e institutos técnicos para garantizar la gratuidad real de los cupos. Respecto a las dudas sembradas por el presidente Petro sobre el sistema de escrutinio electoral y la firma Thomas Greg & Sons, Corcho respaldó la alerta presidencial, argumentando que es un peligro democrático que un software o la logística de conteo de votos esté privatizada y sea inescrutable, recordando que el Pacto Histórico tuvo que montar un conteo paralelo en los comicios pasados para recuperar curules embolatadas.
Carolina Corcho concluyó la entrevista haciendo valer su formación como psiquiatra. Al pedírsele una sola frase para sanar la fracturada salud mental de los colombianos, la precandidata no apeló a fórmulas médicas, sino a su doctrina ideológica central: “Justicia social. Solo con justicia social habrá salud mental en Colombia” [24:33]. Con esta premisa, la exministra ratifica que su campaña no buscará el consenso del centro, sino profundizar las reformas estructurales, consolidándose como la voz más radical y fiel al legado del cambio propuesto por el actual Gobierno.