Si caías herido mandabas sus aviones, sus helicópteros, su dinero y te sacaban. nos protegía muchísimo. Eh, Pablo Escobar para nosotros pues no era un amigo. El patrón otro le decíamos, “Señor, él siempre te miraba los ojos porque en eses en esos lugares he conseguido lo más lindo y lo más preciado que tengo en mi vida. mi esposa, mis amigos, mis compañeros de oficina y de trabajo, porque es gente que pertenece al municipio de Envigado.
Gustavo Gaviria era muchísimo más rico que el patrón. Era un hombre supremamente millonario. Invertía sus cosas en diamantes. Era muy duro para comprar diamantes. Los compraba por bolsadas en obras de arte, propiedades muy buenas en Medellín. Invertía su dinero en Suiza, mantenía muchísimo dinero en Suiza y en bancos internacionales.
Era una era una mente para las rutas del narcotráfico. Era un empresario de de la cocaína. Los primos Gaviria amasaron una fortuna inaudita gracias al negocio de la cocaína. Con el tiempo lograron hacerse con el control casi absoluto del tráfico y se convirtieron en los dueños del crimen en Colombia.
Gustavo Gaviria, conocido por su perfil discreto, castaba su inmensa fortuna en propiedades, vehículos de lujo, joyas y obras de arte. Además de invertir grandes sumas en sobornos, logística y seguridad para sostener el imperio. Gustavo era muy diferente al patrón. Gustavo Gaviria era un hombre más clasudo, era un hombre que le gustaban las cosas finas, los relojes bien finos, muy elegantes los vinos, sus casas eran mucho eran de mucho más lujo que el patrón.
Su estilo de vida contrastaba por completo con la violencia del entorno en el que operaba. Gustavo Gaviria cultivaba una imagen refinada. Tenía debilidad por el arte, sabia de vinos, disfrutaba de los coches de alta gama y vestía siempre con prendas exclusivas y relojes de lujo. Le fascinaba viajar recorriendo destinos en Europa como Suiza o Luxemburgo, e incluso lugares más lejanos como Egipto, moviéndose siempre entre el lujo y la discreción.
Era un hombre que no tomaba licor, tomaba vinos muy finos, le gustaban los vinos finísimos, le gustaba viajar por el mundo. Cuando no había persecución ni nada, él viajaba constantemente, viajaba en sus aviones, iba a Europa, le gustaba mucho ir a Europa, le gustaba muchísimo las cosas finas y tenía muchísimo dinero y lo podía disfrutar.
viajba por muchos bancos del mundo guardando dinero. Aunque la famosa Hacienda Nápoles suele asociarse a Pablo Escobar, lo cierto es que la propiedad estaba dividida a partes iguales con Gustavo Gaviria. Los primos funcionaban como una auténtica sociedad. Lo que uno tenía pertenecía también al otro.
La Hacienda Nápoles, la mitad de la hacienda Nápoles pertenecía a Gustavo. Todo era en sociedad con el patrón. Le gustaban los aviones, le gustaban los helicópteros, le gustaban las motos, le gustaban los carros. Gustavo también corría en la copa Renault. Era una copa de Renault 4, de automóviles Renault 4 que corrían aquí en Bogotá, que se llamaba la coca Renault.
Él competía también, era buen piloto, era un buen hombre. La discreción era su rasgo más distintivo. Gustavo Gaviria se movía en la sombra, comunicándose mediante teléfonos cifrados, usando alias y códigos. y extremando cada detalle de seguridad. Nadie conocía su número real y siempre portaba identificaciones y pasaportes falsos.
Esta forma de actuar se hizo aún más evidente durante la incursión en política de su primo Pablo Escobar. Nada ha cambiado, todo sigue igual. La lucha del pueblo, la guerra del la guerra del poderoso contra el viver, la persecución irresponsable e inhumana contra los venteros ambulantes irresponsable porque tenemos 142,000 desempleados en el Valle de la Burrada.
inhumana porque se está jugando con el pan de miles de familias antioqueñas. En vez de estar apoyando su trabajo humilde y honrado, en vez de estarnos dotando de casetas para que puedan subsistir dignamente, para que contribuyan a solucionar el grave problema de del desempleo que nos agota y nos asicia. Durante esta etapa, Gustavo Gaviria quedó al mando del negocio.
Mientras Pablo Escobar se exponía en la política y en sus obras sociales, él se encargaba de que todo siguiera funcionando. Mantuvo activas las rutas, coordinó la logística y sostuvo la estructura del cártel desde la sombra. Les quiero decir que temblará la distocracia y el ganismo. Yo le quiero decir que nosotros no tenemos mentalidad vengativa.
Lo que nosotros queremos aclararle a la opinión pública es que hay gente que falsamente predica la moral. Les quiero decir que con el apoyo de todos ustedes aplastaremos los títeres y los muñecos políticos de trapo que fabrica la oligarquía deana. Sin embargo, la etapa de Escobar en la política duró poco.
El origen de su inmensa fortuna no pasó desapercibido para sus rivales que pronto empezaron a cuestionarlo públicamente. Tiene mucho dinero, ¿no es cierto? Bueno, yo creo que esa es una pregunta muy personal, es algo muy íntimo, pero de todas maneras quien esté interesado en saber qué cantidad de dinero tiene el señor Pablo Escobar lo puede investigar en la administración de Impuestos Nacionales.
Siempre he asegurado que mi dinero no tiene vínculos con el narcotráfico. ¿De dónde surgió entonces su dinero? Su fabuloso es un capital. Antió que todos conocen las inversiones en el campo de la industria, en el campo de la ganadería y en el campo de la construcción. El ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, lo acusó públicamente en 1984, provocando que el patrón abandonase la política y con ello su sueño de llegar a la presidencia.
Patrimonial significaba el olvido de los delitos que sus titulares cometieron para lograr formar sus fantásticas fortunas. Ahí sí podría uno por lo menos esbozar una idea de lo que pudo ocurrir en la mente de mi papá cuando Lara lo denunció de esa forma, porque ni con todo su dinero, ni con todo su poder iba a poder revertir las palabras de Lara.
Tres meses después de abandonar la política, Escobar ordenó acabar con la vida de Rodrigo Lara Bonilla. Sería la primera vez que Gustavo mostró diferencias con las decisiones de su primo. Motocicleta Roja tiró del gatillo de una ametralladora Ingram y asesinó al ministro de justicia, Rodrigo Lara. Colombia tuvo muy pocas dudas sobre los autores intelectuales del golpe y de una vez desaparecieron las objeciones contra la puesta en vigor del tratado de extradición.
Gustavo se oponía a la violencia extrema que imponía el patrón. Creía que no era necesario recurrir a ese nivel de brutalidad para sostener el imperio. En medio de un mundo sin límites ni pudor, él representaba la voz de la calma. Porque somos delincuentes y y creen que es que uno es huevón, creen que porque uno ha estado calmado.
Es que no tenemos no tenemos con quién pelear estos bobos hijo de Es que están confundiendo la formalidad con la la nobleza con la debilidad normalica. Eso se lo puedo demostrar en estos días apenas empiece la guerra de esos hijas. Gonorrea que se que se tranzó por 500,000 que es el el que maneja esos operativos.
Esa gonorrea cree que es porque es policía que si yo le tengo miedo a esa hija o qué. Ojalá me estuviera oyendo esa gonorrea, hijo de para que la matada que le voy a pegar. Ndemele decir a esa gonorrea de coronel Martínez, que así se llama ese decirle a ese que no se la perdono nunca en la vida y que le pongo bombas en las casas de la familia, que lo acabo a esa gonorrea, le mato a su mamá, a su papá, a su abuela y si su abuela ya está muerta, la desentierro y se la vuelvo a matar.
Tras la muerte de Rodrigo Lara Bonilla, Pablo Escobar comenzó una guerra brutal contra el Estado colombiano. Fue entonces cuando se evidenció hasta dónde podía llegar. una escalada de violencia que dejó tras de sí a magistrados, políticos y numerosos civiles sin relación con el conflicto. A pesar de todo, Gustavo nunca lo dejó solo.
Aunque no compartía ese camino, la lealtad entre los primos estaba por encima de todo y se mantuvo a su lado hasta el final. Siempre fueron socios en las guerras, en la guerra del Cartel de Cali, en la guerra en contra de la extradición. Eh, siempre fueron socios en todas estas peleas. Los dos fueron muy amigos.
Nunca los vi pelearse ni discutir, muy tranquilos. Él siempre peleaba por el dinero. Pablo, mira esto. Pablo, mira aquello. Pablo, mira qué. Que estamos gastando mucha plata en esto. Mira esto, aquello. Pero el patrón se reía, el patrón no le paraba al dinero. Siempre mucha camaradería con el patrón. Muy bien con el patrón. Muy muy bien.
Uno a eran como hermanos, se entendían perfectamente. Sin embargo, Gustavo tenía razón. La violencia extrema que emprendió Pablo acabaría desencadenando el principio del fin del cártel de Medellín. Las autoridades no tardaron en devolverle la violencia. En noviembre de 1989 cayó Mario Enao Vallejo, cuñado y socio de Pablo Escobar, una figura muy cercana por la que el patrón sentía un profundo afecto.
A Pablo Escobar, la única vez que yo lo vi llorando fue cuando mataron a su cuñado Marioo, que estábamos en el Magdalena medio antioqueño, que nos entregaron nuestros enemigos una filtración. Entonces nos delataron la autoridad, vios helicópteros y Mario Enao que era hermano doña Tata, donde Mario Vitoro, que ahora viene Argentina, Mario Enao era muy tranquilo porque a nosotros nos reportan los helicópteros que vienen en línea y vienen artillados.
Entonces el patrón, nosotros nos ponemos los zapatos, todos cogemos los fusiles, estamos listos y Marionado dice, “No, yo me voy a bañar para correr, es fresco.” Y es una tranquilidad tan hijo de Se metió al baño, cuando llegaron los helicópteros, lo mataron a punta 60 en el baño. Entonces, el patrón cuando sabe la noticia, el patrón la confirma y el patrón se pone a mirar así hacia hacia el horizonte con la mirada perdida.
Usted le hablaba y no le contestaba y le salían las lágrimas así y miraba con un odio el hijo de Era un espectáculo de llorar ese monstruo. El mensaje era claro. Ya no solo iban a por el negocio, iban a por su entorno más íntimo. En diciembre de 1989, el bloque de búsqueda de la Policía Nacional mata a José Gonzalo Rodríguez Gacha, alias el mexicano.

Lo mata en Toluco Veñaz. Ese fue un golpe grande para el cartel de Medellín, ya que el mexicano era socio del patrón, socio de Gustavo, el mexicano era como un hermano para ellos dos. Tan solo un mes después de la caída de Mario Enao Vallejo caería Gonzalo Rodríguez Gacha, alias el mexicano, tras ser localizado gracias a la información de un infiltrado.
El golpe más duro para el cártel llegaría poco después. El 11 de agosto de 1990, el bloque de búsqueda abatió a Gustavo Gaviria. Cuando a Gustavo lo matan es un golpe muy grande para el cartel de Medellín y lo entrega uno de sus hombres por el cartel de Sebusca. A él le decían Alia del León, lo ubican, le llegan a la casa.
Él estaba llevando una vida tranquila, sin guardaespaldas, le tumban la puerta, lo arrodillan y lo lo ejecuta el bloque de búsqueda. Estamos en plena guerra. Gustavo Gaviria fue ubicado gracias a un informante anónimo en el barrio de Laureles. Se refugiaba en una casa preparada como una fortaleza, muros reforzados, cristales blindados y sistemas de vigilancia.
Cuando la policía vestida de civil irrumpió en el lugar tras volar la entrada, se desató un fuerte tiroteo. Creyendo que eran rivales de la mafia, Gustavo respondió con todo lo que tenía y resistió hasta el final, cayendo en medio del enfrentamiento. Gustavo fue un hombre que quiso mucho al patrón. El patrón lo quiso muchísimo a él.
Realmente el que sostuvo el cartel de Medellín fue Gustavo Gaviria Rivero, porque en una guerra si no hay dinero, no hay nada. Por muchos guerreros que haya se necesita muchísimo dinero. Pero Gustavo siempre fue el que sostuvo el cartel de Medellín. Tras su muerte comenzaron a surgir graves problemas económicos en el cártel.
Sin Gustavo, el dinero dejó de gestionarse con la misma precisión y pronto empezó a escasear, agravando aún más una situación ya crítica. Fue en este punto cuando comenzó el declive de Escobar. Tras la muerte de Gustavo, el patrón empezó a rodearse de gente muy joven, incapaz de cuestionarlo. Sus decisiones se volvieron cada vez más erráticas y su vida pronto se convirtió en un infierno.
Quizá Pablo Escobar no era tan brillante como muchos creían. Tal vez el verdadero cerebro fue su socio más leal, el hombre que mantuvo el negocio bajo control y que convirtió al patrón en alguien prácticamente intocable. A don Gustavo le gustaba fumar cigarrillo. Se fumaba sus cigarrillos y tenía una cosa con el cabello.
Él era calvo y para esa época era muy novedoso que en Medellín empezaban a venir a implantar cabello y le implantaban cabellito por cabellito y se le veía muchísimo más feo. Ese peinado despaciecito, ese peinado despaciecito y cuidaba sus cabellitos. Pero esa calvicie lo acomplejaba. Aunque Pablo y Gustavo fueron responsables de una violencia enorme, también realizaron acciones que les ganaron apoyo en sectores muy desfavorecidos.
Ambos venían de entornos humildes y, en medio de todo lo que provocaron, destinaron parte de su fortuna en ayudas y proyectos en comunidades pobres. Esa mezcla de daño y asistencialismo marcó profundamente la historia de Colombia. Pablo mandó, Pablo y Gustavo mandaron cantidades impresionantes de juguetes para repartirles a los niños de Puerto Triunfo y de Doradal.
Y fuera de eso, el helicóptero a los sitios en donde no podía llegar, no la gente no podía llegar a reclamar los regalos. Iban en los helicópteros y le entregaban a la gente los a los niños los regalos. Gustavito andaban para la época en sus automóviles deportivos, Mercedes, BMW, sus buenas camionetas, era era el que se llevaba todas las chicas de la ciudad.
Era una pinta, moreno, bien presentado, un era un bacán, era muy amable con nosotros, serio, un muchacho serio. Cuando muere su padre en 1990, él toma, empieza a administrar las propiedades de su padre, pero tampoco era, no sabía administrar la cocaína como lo hacía su padre. Con la muerte de Gustavo Gaviria, su hijo Gustavo Gaviria Restrepo, intentó tomar las riendas del negocio familiar.
Sin embargo, nunca llegó a manejarlo con la misma capacidad ni el control que había demostrado su padre. Gustavito era un bacán. A Gustavito lo matan a las 8 de la mañana en la avenida Guayaval en Medellín y al patrón lo matan a las 12:30 del día, el 2 de diciembre. Gustavito muere el mismo día que muere el patrón.
Gustavo Gaviria fue, sin duda, una mente brillante que eligió adentrarse en el mundo más oscuro hasta llegar a dominarlo. Un hombre de perfil sencillo que vivió bajo sus propias reglas, pero que también contribuyó a teñir de sangre el negocio del narcotráfico. Porque pese a cualquier obra o gesto, nada puede justificar el daño causado a tanta gente inocente.
De él nació gran parte de la inteligencia que muchos atribuyen a Pablo Escobar. Y aunque acumuló una fortuna inmensa, su final fue trágico. Un final que no solo se lo llevó a él, sino que arrastró también a quienes tenía más cerca. Es una historia interesante. ¿Cuál es la moraleja? La moraleja es que por mucho dinero que haya, por muchísimo poder que haya, siempre vamos a llegar acá.
Los bandidos siempre nos vamos a encontrar en la cárcel. en la morgue y acá en el cementerio. Este es el sitio de reunión de nosotros los bandidos.