La crisis empezó tocando donde se pudiera, en bailes, fiestas, presentaciones populares, divorcios, lo que fuera, lugares donde la gente sí quería música, pero para moverse. Y ahí fue donde la crisis empezó a agarrar fuerza, porque en vivo tenían algo que no se podía negar y es que ellos ponían ambiente.
El primer disco llegó en el año 1973 y se llamó Paraíso. Ahí venían canciones de gozadera total, como vámonos de juerga todos los borrachos y me pasas el resto. Ese fue el arranque formal de Chicoché y la crisis en la industria. Desde ahí empezó a caminar más fuerte, a grabar más, a sonar más y crear ese estilo que poco a poco se volvió inconfundible.
Te invito de todo corazón y podremos disfrutar. La clave fue que no intentó parecerse a nadie. Mientras otros grupos buscaban sonar elegantes, la crisis sonaba fiesta a mercado, a barrio, a sureste, a pueblo trabajador y esto terminó conectandoillo gente de apetito, los deito. Era una época loca, llena de excesos, mujeres y según han relatado compañeros de Chicoché, en ese entonces no eran precisamente unos santitos.
Con el tiempo, canciones como Ken Pompó de Kenchon, Los nenes con los nenes y Macorina fueron haciendo que el nombre de Chico Che y la crisis ya no pasara desapercibido. El salto a la fama no llegó por verse fino, llegó porque la gente lo hizo suyo. Y aquí la pregunta es, ¿creen que Chico Che triunfó porque la industria lo aceptó o porque el pueblo lo empujó hasta volverlo famoso? Y vean amigos, el overall espantó a todos los estirados.
Chicoché entendió algo que muchos artistas tardan años en entender. La imagen también cuenta una historia y la suya no era de traje elegante, ni galán de revista, ni de cantante perfumado para salir impecable en televisión. La suya era el overall, esa ropa considerada de trabajo. Pero, ¿qué chico che escogió para ser diferente? ¿Por qué no me quito el overall nunca? ¿Por qué en mis presentaciones hago siempre el overall? Para muchos era ropa de trabajo, sí, pero para él era su sello, su uniforme de batalla y su manera de decirle al público que no se
sentía por encima de nadie, que aunque estuviera en un escenario seguía siendo parte del pueblo, ese pueblo trabajador. Pero esa imagen también le trajo problemas. En una época donde la televisión quería puros catrines que eran elegantes y muy alineaditos, Chicoché llegaba con su verol, sus lentes y su estilo popular.
Y esa forma tan suya de cantar que claro a más de uno le hizo como levantar la ceja. Y uno de los episodios más comentados fue con Raúl Velasco. En Siempre en Domingo se cuenta que Velasco no lo miraba así como quien dice con buenos ojos. La imagen de Chico Che no le gustaba, así que le pidió que se cambiara porque no consideraba que el vestuario fuera adecuado para el programa.
Dicían que Raúl Velasco pensó, “Viene así vestido, pero al rato se cambia.” Y le fue a decir, “Oye, ya te toca salir a cuadro, vete a cambiar.” Y Chicoché le dijo, “No, yo así salgo.” Y entonces Raúl Velasco le dijo, “Ah, caray.” ¿De qué pesado sería usted? Mosca o cómo se llama. Ya casi soy semicompleto. Ya pues Chico Cheno quiso quitarse el overall porque para él no era un disfraz, era su identidad, era la forma en que se había presentado ante su gente y la manera en que el público ya lo reconocía.
Hubo una historia de una presentación en Siempre en Domingo que no salió al aire y que se ha hablado de supuestos problemas técnicos, pero muchos dicen que en realidad eso era una señal clara de que la televisión no siempre supo qué hacer con artistas tan populares y tan distintos como él. De Toluca que hicimos en Toluca el año pasado, no salió al aire su actuación y una plática que tuve con él.
Lo más curioso es que ese mismo overall que algunos veían como obstáculo terminó siendo lo que más le identificó. Porque Chico Che no necesitó cambiar su esencia para ser grande, ser auténtico. Le bastó ser auténtico y eso la neta no cualquiera lo hace. Así que se convirtió en un fenómeno del pueblo.
Poco a poco, aquello que muchos veían como una locura empezó a aprender pero por todos lados porque chicos chil crisis no sonaban como los demás. Su música traía tropical, rock and roll, marimba, merengue, saxofón y mucho sabor del llamado sureste mexicano. Era una mezcla poco común para la época, pero justamente por eso la gente empezó a voltear a verlo.
El saxofón se volvió parte importante del grupo. Le daba a la crisis un sonido reconocible de esos que apenas entran y ya sabes quién está tocando. A eso se sumaba el humor, las frases populares y ese modo tan suyo de cantar, como si la canción hubiera salido de una plática en el mercado o en la esquina.
Y aquí fue donde le vino el éxito, porque los bailes comenzaron a llenarse y las canciones empezaron a sonar en fiestas, ferias, cantinas, mercados, camiones y estaciones de radio. Temas como Kim Pompó de Kenchon, los nenes con los nenes, Macorina y Pobrecito Mis cigarro se volvieron parte del relajo mexicano. Soy mujerieengo, que soy callejero, lo sé que soy parrer.
La fama creció tanto que también llegó al cine. Chikoch y la crisis aparecieron en películas como Taquito de Ojo, huele a gas, despedida de soltero, duro y parejo en la casita del pecado, porque en aquellos años el cine mexicano buscaba los artistas que estaban pegando fuerte con el público. Mira que te quiero ver.
Y aquí viene un dato curioso, porque entre más famoso se volvía, más suyo lo sentía la gente. No parecía un artista lejano, era el músico que hablaba como el pueblo, cantaba como el pueblo y se subía al escenario sin perder su esencia. Cuentan muchos que muchas veces se pasaba al lado de enfrente a echarse unos taquitos en el puesto.
La pregunta es, ¿creen que el día de hoy hay artistas así de sencillos como Chico Che? Y aquí vamos a contarles una anécdota curiosa. Es que dicen que un día Rigo Tobar intentó bajarle el brillo a Chicoché. Imagínense amigos que en una entrevista con Talina Fernández pusieron frente a frente a dos figuras enormes de la música popular.
De un lado estaba Rigo Tobar con su costa azul y del otro lado Chicoché con la crisis. Y aquello no se sintió como una plática tranquila, se sintió un ambiente un poco tenso, algo incómodo y con veneno escondido en cada comentario. Si el sapo y la culpa no esca para ese entonces y era un hombre muy fuerte en los bailes, mientras Chico Che venía ganando terreno con un estilo totalmente distinto, más sureño, más tropical, más de pueblo y con ese overall que a muchos les hacía pues ruido.
En esa entrevista, Rigo soltó comentarios que muchos sintieron como un intento de humillar a Chicoché. Primero recordó que habían alternado en Villahermosa y remarcó que él había tenido muchísimo éxito, como queriendo dejar claro que quien había cargado con el peso del baile era él. Luego Talina Fernández los comparó como si fueran dos boxeadores de peso completo y Rigo respondió que él no era de peso completo.
El comentario quedó en el aire, pero sonó filoso porque pegaba directo al físico de Chicoché, pero Chicoché no se dejó llevar por la provocación. Sería como dos boxeadores de peso completo que de repente boxadores de peso completo. Bueno, de de qué peso sería usted, Chico Check respondió con calma, sin perder el respeto, pero defendiendo su lugar cuando hablaron del sonido de cada grupo.
Dejó claro que la crisis tenía una identidad pegada a la costa del Golfo de México con ese sabor sureño que lo hacía totalmente distinto. También salió el tema de los instrumentos y Chico Che mencionó el saxofón como parte importante de la crisis. Rigo contestó que sus músicos tocaban varios instrumentos, no nada más uno, como intentando minimizarlo.
Pero Chico Che respondió que lo Pero Chico Che respondió que sus músicos de la crisis también eran tigres y esa era la herida de fondo. No he visto metal, no he visto un saxofón en el en el Bueno, pero los míos este tocan varios instrumentos cada uno de ellos, o sea, que no nada más. A Chico Che le costó más trabajo que lo tomaran en serio.
Él mismo reconocía que por su overall muchos lo veían raro, como si su imagen le quitara valor a su música. Mientras otros artistas entraban más fácil a la televisión, él tenía que demostrar el doble. Pero amigos, así es la vida. Cuando no te abran la puerta, pues te metes por la ventana. Para ese entonces su archirival era Rigo Tobar.
Uno era del norte, otro era del sur. Y aquellos bailes se ponían hasta el copete, o sea, a reventar. En ese entonces se acostumbraba a los famosos mano a mano, eran duelos con bailes que arrastraban multitudes. Entonces empezó a cocinar una supuesta rivalidad, pero dicen que la verdad es que Chico Che y Rico Tobar eran amigos.
Todo lo de su pleito era para causar morbo en los bailes y salir a darle con todo. Pero vean, amigos, Chico Che seguía batallando porque algunos sectores de la prensa tampoco se lo ponían fácil. En vez de mirar lo que Chico Che estaba construyendo con la crisis, muchos se quedaban atorados en su apariencia, en el overall y en su físico.
Y una muestra clara fue aquella entrevista con Patti Chapoy. Tenían enfrente a un músico que llenaba bailes, que había creado un estilo propio y que ya era un fenómeno popular, pero la conversación se fue demasiado hacia su cuerpo y a su manera de vestir. Y eso, amigos, eso habla mucho. Porque me muero de ganas de saber si se duerme con el overall.
No, no creo que también tengo mis pijamas. No creo que es para Las críticas y las burlas no se quedaron únicamente en el overall. Después de preguntarle si hasta dormía con el overall puesto, la entrevista se hizo todavía más incómoda porque Pati Chapoy empezó a meterse con su físico. No será para no será para disimular las longitas también. También por ahí.
A ver, vamos a ver si hay. Patti siguió insistiendo con el tema del overall. Ya hasta se soltó lo que parecía. y hasta le soltó que parecía que ya era parte de su cuerpo. Chico Chat trató de responder con humor, diciendo que era parte de su personalidad y de esa imagen que había construido para que la gente lo identificara, pero se notaba que la situación no era cómoda.
Que ya parte del cuerpo todo el tiempo con el bónol, ¿no? Pero creo que sí. Ya sé. Paty incluso sacó una cinta métrica para medir la cintura frente a las cámaras. Chiko Che intentó tomarlo con humor, pero momento se sintió un poco pesado. Tenía enfrente a un músico que llenaba bailes, grababa discos y movía multitudes, pero una parte de la prensa prefería tratarlo como con curiosidad antes que reconocerlo como artista.
Venga para acá. Aquí traigo una cintita. una cinta para a Chicoch no siempre lo cuestionaban por falta de talento, sino más bien porque no encajaba con la imagen que muchos medios querían para ver en un artista. Aún así, el público lo abrazó. La crisis seguía llenando bailes. Sus canciones sonaban en todos lados y el overall que tantos criticaban terminó convertido en su corona.
Y aquí la pregunta es, ¿ustedes creen que a Chico lo hicieron de menos porque no encajaba con la imagen de la televisión? Me ha dado el sonido y el abecedario. Fuera de los escenarios, Chicoché era un hombre más hogareño de lo que muchos se imaginaban. Detrás del overall, el humor y el relajo musical estaba Francisco José, un esposo y padre que disfrutaba convivir con su familia.
Él se casó con Concepción Rodríguez Gardusa y tuvo tres hijos: Francisco José, Harry Gabriel y Roberto Carlos. Este último, años después continuaría llevando la música de su padre bajo el nombre de Chico Chico. Chapatitos. Pero además, Chicochet también fue muy unido a su hermana Matilde, quien lo cuidó desde niño y más adelante se convirtió en su manager.
Ella fue pieza clave en su vida, tanto en lo familiar como en lo artístico. Además, Chicochet tenía una pasión fuerte por el motocross, le gustaba mucho las motos y llegó a impulsar este deporte en Tabasco. De hecho, uno de sus hijos se llama Harley por la marca de motocicletas que tanto le gustaba. Y aunque arriba del escenario parecía puro relajo, quienes lo conocieron recuerdan como un hombre disciplinado, detallista y muy pendiente de su grupo.
Para Chico Che, la crisis no era solamente una banda que lo acompañaba, era parte de su familia. Y aquí les pregunto yo, ¿ustedes al ver a Chicoche se imaginaban un hombre tan disciplinado? Pero vean amigos, el final le llegó muy pronto al hombre del overall. A finales de los años 80, Chico Che seguía trabajando muchísimo entre presentaciones, viajes, entrevistas y compromisos.
El ritmo que llevaba era pesado y prácticamente no descansaba. Pero su cuerpo ya venía avisando que algo no estaba bien. Días antes de morir empezó a sufrir dolores de cabeza muy fuertes. Aún así siguió trabajando y no quiso detenerse para revisarse como debía. Nadie imaginaba que aquellas molestias terminarían convirtiéndose en una tragedia.
El 29 de marzo del año 1989, Chico murió a los 43 años de edad a causa de un derrame cerebral. Aunque muchos hablan de un paro cardíaco, su hermana Matilde fue quien lo encontró inconsciente en su casa de Coyoacán en la ciudad de México. La noticia cayó como bomba porque nadie esperaba que uno de los artistas más queridos y más populares del país se fuera tan joven y de manera tan repentina.
Estaba tirado entre la puerta y la cama en medio. La muerte del hombre del overall provocó una tristeza enorme, especialmente en Tabasco, donde la gente lo sentía como uno de los suyos. Sus restos fueron llevados a Villahermosa para despedirlo y enterrarlo en su tierra, pero aquello se volvió una locura.
Miles de personas querían verlo por última vez, despedirse, acompañarlo y agradecerle por tantos años de música y alegría. El artista que tantas alegrías dio a su gente, pero ahora ya no para cantar, ya no para contagiar. Las calles se llenaron, la gente lloraba, gritaba su nombre y buscaba acercarse como pudiera. El caos fue tanto que el funeral terminó convertido en una despedida masiva para uno de los ídolos más grandes que ha tenido el sureste mexicano.
Y así terminó la historia de Francisco José Hernández Mandujano, el muchacho que soñó con tener su propio grupo, que convirtió un overall en un símbolo popular y que terminó dejando huella en toda la música mexicana. Aquí les pregunto, ¿creen ustedes que Chico Che se fue demasiado pronto? Pero vean, amigos, el overall se volvió leyenda.

El legado de Chico Cheé no se quedó solamente en canciones pegajosas, lo suyo fue más grande porque convirtió una imagen sencilla en símbolo popular. El overall, los lentes, el peinado y esa forma tan suya de cantar terminaron siendo parte de la memoria musical de México. Pues mi overol es mi traje de batalla, es la forma como yo he tratado de identificarme y eso, amigos, eso habla bastante porque incluso en conferencias de prensa el presidente Manuel López Obrador llegó a mencionarlo y además agregó que lo conoció en su juventud y que fueron
amigos cuando él apenas empezaba. Y vean amigos, su música no terminó ahí porque la crisis todavía suena en las fiestas. Bailes y reuniones familiares con ¿Quién Pompó? ¿De qui? Los nenes con los nenes. Macorina y pobrecito mi cigarro, así como el restaurantito. Esas canciones aún siguen sonando porque tienen ese sabor de pueblo que no se fabrica en la oficina.
Era que estaba temblando y con tanta bulla ni se enojó. R. No solamente eso, sino que además dejó una huella fuerte en el cine, en los bailes populares y en la música tropical mexicana. Así que su mezcla de rock, cumbia, merengue, marimba, saxofón y sonidos de sureste abrió un camino distinto para muchos. Después de su muerte, la crisis siguió caminando con Eugenio Flores, su saxofonista, y su hijo Roberto Carlos.
también continuó llevando su música bajo el nombre de Chicoché Chico. Por la amistad y por el cariño que nos teníamos, yo por eso sigo con con el legado ese. En Tabasco su recuerdo quedó todavía más vivo. Una calle en Villahermosa lleva su nombre y en el parque de Tabasco hay una estatua en su honor.
Pero más allá de los homenajes, Chico Che quedó como lo que siempre quiso ser un artista del pueblo. Y la pregunta es, ¿creen ustedes que Chico fue más grande por sus canciones o por la forma que logró presentarse ante el pueblo? Y así, amigos, llegamos a cerrar la historia de Chico Che la Crisis, el hombre del overall que no necesitó cambiar su esencia para ganarse al pueblo.
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