Posted in

La familia perfecta: amores engañosos – Marjorie D’Sousa y Cristian de la Fuente

—Niños, lávense las manos, que vamos a comer. Por cierto, la comida está arriba.  Los quiero mucho.  Mira, mira, mira. Alan.  Lo hice justo como te gusta. -Eso tiene una pinta deliciosa. Disfrutar. Gracias.  Gracias. -El nuestro está por llegar.  El nuestro está por llegar. -Bueno, ¿vamos a brindar o qué? -Oh sí.  Por sus nueve años de matrimonio.

—Pero no te adelantes. Tenía una botella de champán enfriándose. No te preocupes, Ricardo, iremos a buscarlos ahora mismo.  ¿ Crees que van a salirse con la suya? —Bueno, ¿no vas a hacer nada más?  ¿ Para celebrar vuestro aniversario? Quiero decir, aparte de esta deliciosa comida, por supuesto que puedes. Mi esposa se merece lo mejor.

Así que nos vamos de viaje.  ¿ Adonde? -A París. -París, la ciudad de los enamorados. -¡Qué hermoso!  -¿De nuevo? -Ahí fue donde me propuso matrimonio. Y acordamos que cada aniversario lo celebraríamos en ese hermoso lugar. -¡Bien hecho, enhorabuena! —Bueno, enhorabuena. Sabes que Vanessa y yo te tenemos en muy alta estima.

Pero sobre todo, los admiramos como pareja. -Salud.  -Salud. -Bueno, bueno, bueno, ¡salud! Tenemos que comer. Vamos, vamos.  Vamos a comer, comer, comer. Ensaladas.  Mientras esperábamos la otra carne. Adelante, adelante, por eso. -Bueno, me voy a servir uno de esos. Vamos a ver.  Ya sabes cómo, ¿verdad? -Gracias por nuestro aniversario.

Durante todos estos años juntos. Para nuestra familia.  Gracias. -Todavía tengo que darte tu regalo. -¿Mi regalo? Mi regalo es nuestro viaje a París. -Tengo otra sorpresa especial para ti. -¿Ah, de verdad?  ¿ Cuál es? Cuento las horas para estar contigo. Es hermoso. Gracias. Gracias, gracias, gracias. Amar. Mi amor.

Ricardo. -Dime. -Ey. Estaba revisando estas políticas. y son un desastre total.  Quiero decir, esto es muy malo.  ¿ Tu secretaria no se da cuenta, o qué? —Bueno, deberías darte cuenta de eso.  Para eso te pago.  ¿Bien? ¿Y si contratamos a una niñera?  ¿ Y podré volver a trabajar contigo como antes?  ¿Y echas de menos la emoción de volver?  ¿Te veo todos los días? Nunca.

Tú y Lucy lo son, ella es mi motor.  Son lo que me da fuerzas para seguir adelante . Ser capaz de levantarse cada día, trabajar duro y encontrar clientes. Para darles todo lo que merecen.  -Por eso te amo. Porque es un gran padre.  Un gran hombre. Un gran marido.  Todo estupendo. -Además, Lucy está acostumbrada a estar con su mamá, a estar contigo.

No creo que quieras que le pase lo mismo que a Carlos. que tuvo que crecer con tu exsuegra en lugar de crecer a tu lado. -No, por supuesto que no. -¿Ver?  Por eso trabajamos tan bien juntos. Voy a prepararme porque tengo que salir. -Mi amor.  ¿ A qué hora estás libre hoy? Tenemos que hacerlo con muchísima urgencia.

-¿Hoy? No, estoy libre todo el día de hoy. Estoy ocupado todo el día.  ¿No puede ser mañana? -No, porque literalmente no tenemos nada en la nevera. Pero no te preocupes, iré con Carlos. antes de recoger a la niña del colegio. -¿Está seguro? -Obviamente. Ven aquí.  -Bueno. -Así es. Gracias.  -Que tenga un lindo día.

-Mismo. Aquí no hay nada, tengo todo lo que necesito.  ¿Quieres más? -No, gracias, mi amor. Deja de tragar.  Mira, mira, mira. -¿Qué?  No, ya vamos.  Sabes que sí . Para añadir a una crema que quiero preparar.  ¿ Listo?  Aquí vamos. -¿Ya?  Sí, ya. Aquí no hay nada, ¿verdad? -¿Está seguro?  -Estoy seguro de que.

Son 3.005,62 mujeres. Permítame.  No tiene fondos suficientes. -No, no puede ser.  ¿Quieren que la toquemos de nuevo? -No, no, está bien, déjame. Permítanme detenerme un segundo. -Sí, claro.  -Haz una llamada. -Ningún problema.  ¿Qué pasó, hombre? Nada, mi amor, todo está bien.  Lo siento , voy a tener que volver.

  Te dejo el carrito aquí.  ¿ Podrías apartarlo por mí, por favor? -Sí, no hay problema.  -¿Sí?  -Muchas gracias. -Disculpe.  -Lo siento, solo las galletas, por favor. -Ah, sí, es cierto, casi me olvido de las galletas. —Disculpa, mamá.  -No, mi amor, ¿para qué? Un segundo. -¿Cuánto cuesta?  -15, por favor. -Vuelvo enseguida, creo que tengo algo aquí.

Oh no, mira, aquí está. Aquí tienes.  -Perfecto, muchas gracias. -Gracias, que tenga un buen día. -Asimismo.  -Disculpe.  No te preocupes.  Adelante.  ¿ No tuviste un día ajetreado? -Sí, solo vine a buscar unos papeles, tengo prisa.  ¿ Cómo?  ¿ No fuiste al mercado? -Olvidaste pagarme.  Sentí muchísima vergüenza.

-Por supuesto que lo deposité por ti. -Cariño, debieron haber sido dos pesos. Recuerda que te cobran la electricidad y otros servicios a esa cuenta. Y el niño comió unas galletas, ¡imagínense! Tenía hambre, casi… Tu hijo, siempre tu hijo. Bueno.  Está bien, no te preocupes.  Voy a llamar a la oficina. decir que había una emergencia y que fuéramos de compras.

Muy bien, vamos. -Mi amor, queso, exactamente.  ¿ Hola, cómo estás?  Buen día.  ¿Me podría dar un kilo de queso suizo, por favor?  -No, no, no. -¿Un kilo? Pero solo tú y Carlos comen queso. Un kilo es demasiado.  No. Medio kilo, medio kilo está bien.  ¿ Ver?  ¿Ver?  ¿ Por qué no deposito más dinero para ti? No sabes administrar el dinero.

No se gasta en cualquier cosa. —Bueno, son cosas esenciales en la casa. -El queso no es esencial. El pan es esencial. Esto es esencial;  El queso no es un lujo, es un producto de alta gama. Y lujos medidos. -¿Algo más? -No, no, no.  Está bien, Ya.  -Gracias. -Gracias.  Vamos.  Lo tenemos todo. -Hola.

  ¿Cómo estás? -Todo se ve genial. No sé qué pedir. Mariana, ¿qué te gustaría? -No, nada, nada.  Así estoy bien. Con agua, por favor. -¿Cómo? Si te encanta el capuchino de aquí. Siempre lo pides. -Pero ahora ya no lo quiero, ya no me apetece . -Me dijiste que tenías antojo de algo. -Se desprendió. -Si se trata de dinero, no te preocupes, en serio.

-No, no, no tiene nada que ver con eso, no es por eso. Pero bueno, no pasa nada. Tráeme un Americano, por favor. -Sí, enseguida.  -Gracias.  ¿ Y sabes qué?  Voy a hacer una llamada. Disculpe. -¿Un estadounidense? -Cariño, acaban de pasar justo a mi lado. No hay manera de que pueda decirles que no tengo dinero, ¿verdad? -Por supuesto que no, te transfiero ahora mismo.

Read More