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Nadie lo esperaba: Alba Carrillo carga sin filtros contra Rocío Flores y desata una nueva tormenta VL

Nadie lo esperaba: Alba Carrillo carga sin filtros contra Rocío Flores y desata una nueva tormenta

«No ha surgido mujer más valiente, osada y moderna que Rocío Jurado», asegura Manuel AlejandroRocío Jurado inauguró junto a Manuel Alejandro la «nueva canción española», protagonizada por mujeres valientes, osadas y modernas, porque eso era lo que «la más grande» inspiraba al compositor. Cuenta el creador de Señora o Como yo te amo que, pese a los muchos éxitos que lograron juntos, también fue mucho lo que se le quedó en el tintero. «Si llegamos a seguir, yo tenía preparadas cosas tremendas. Están ahí anotadas, apuntadas, porque no ha surgido todavía alguien con más cojones que ella», dice.

Rememora entre risas que a María del Rocío Trinidad Mohedano Jurado (Chipiona, 1943 / Madrid, 2006) la conoció «en la cama». Por aquel entonces, la artista se encontraba trabajando en una película con Fernando Fernán-Gómez titulada La querida (1976) y el que era su mánager, Paco Gordillo, contactó a Manuel Alejandro para que le hiciera algunas canciones. «Yo al principio era muy reacio, porque ella se dedicaba casi siempre a hacer canción española y no conocía bien ese género. Fui a visitarla a su casa en Madrid, donde vivía con su padre, y estaba enferma. Me fui con un teclado y al pie de la cama le enseñé La querida y A que no te vas. Allí comprendí que había materia suficiente para que la gente entendiera lo que yo quería decir», relata.

De ella destaca sobre todo una cualidad poderosa: «Tenía esa voz definitiva y única. La animé y cantó en un término medio, que igual podría haber cantado una ópera, que una zarzamora o Despacito. Su tono de voz era milagroso y lo más importante era la intención que siempre ponía al cantar, con la expresión justa en el momento justo y con la palabra justa».Iniciaron una fructífera colaboración que cristalizó sobre todo en tres discos, De ahora en adelante (1978), Señora (1979) y Paloma brava (1985). «Ahí empezó en España a escribirse la nueva canción española, porque aunque yome iba a otras formas, el espíritu de mis letras era el de Quintero, León y Quiroga o Rafael de León», celebra orgulloso.La Jurado se convirtió en una artista superventas y consolidó un personaje que Manuel Alejandro talló a su medida. «Si Rocío Jurado no existe, yo no hago ni Se nos rompió el amor ni Lo siento, mi amor ni muchas de esas canciones, que se viven y parecen escenas de la vida, algunas calientes», reconoce.Aquello contrastaba con la personalidad real de su musa: «Era de un carácter bueno, sano, increíblemente aniñada, sin reveses. Y, sin embargo, con ese aspecto apabullante que tenía parecía que se enfrentaba a la vida con todo y, como yo la veía así, le escribía las cosas que todos pensábamos que eran posibles en ella».

Era finales de los años 70, España apenas iniciaba su democracia tras una dictadura llena de moralinas y Rocío Jurado interpretaba en aquellas canciones personajes populares en la copla, como el de la amante, pero «sin taparse, sin esconderse», cuando no cantaba un tema como Amores a solas, sobre la masturbación. «Ella solo me decía: ‘Pero, chiquillo, ¿qué me has escrito?’», recuerda Manuel Alejandro en una carcajada tras imitar su acento.Pero además de la Jurado pasional, la de Ese hombre que es «un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso», juntos también exploraron otros registros más acordes con «la ternura» que la artista emanaba en las distancias cortas, como No cierres los ojos, niño o Algo se me fue contigo, publicada solo un año después de la muerte de su madre.

«Esa canción la cantó para dentro totalmente. Y es que en su día a día todo lo llevaba por dentro, no lo gritaba», señala Manuel Alejandro, que dice llevar en el corazón cada momento compartido con ella y su mujer Purificación (que aparece acreditada en muchos temas como coautora bajo el pseudónimo Ana Magdalena). Enseguida añade otro que tampoco podrá olvidar: «El día de su sepelio en Chipiona (Cádiz) es sin duda el peor recuerdo».Una romería pop que la hace «santa» a los 20 años de su muerte

Todas estas facetas estarán en el documental de cuatro episodios La más grande que Movistar Plus+ estrenará el 25 de junio con dirección de Alexis Morante, abundando en múltiples aspectos, desde su religiosidad a los gestos de transgresión que protagonizó, su icónico vestuario, sus letras, la artista y la persona, así como su muerte a causa del cáncer. «Eso no se supera nunca. Voy a vivir siempre con ello, con la ausencia. El otro día me preguntaban qué parte del luto tengo interno y lo tengo entero, intacto, pero he sabido o intento convivir con él», señala al respecto.

Carrasco ha sido fundamental en la elaboración de esta producción, en buena parte porque ha aportado mucho material inédito, a destacar una autobiografía no publicada que abarca desde su infancia hasta los años 90. «Yo he descubierto en esa biografía cosas que estaban contadas, pero incompletas, y ahí están las partes que faltaban», comenta, tras afirmar que hablaba tanto con su madre que no se le quedó «nada por decirle ni preguntarle». A la pregunta de si esa autobiografía verá la luz en papel en el futuro, afirma cauta: «De momento está en el documental, que es donde tenía que estar».

Pero hay más planes en torno a su figura en los que Carrasco ha jugado un papel motor. Así, más allá de una posible serie de televisión de la que aún es pronto para hablar, confirma que también avanzan actualmente junto a Sony Music en la publicación de un disco que contendría grabaciones inéditas de la cantante.

A todos ellos se suma la actividad permanente del Museo de Rocío Jurado en su localidad natal, Chipiona (Cádiz), para el que esperan «una afluencia bestial este verano» y cuyos fondos en exhibición están en constante rotación, habida cuenta de la gran cantidad de elementos que tienen para mostrar.

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No se puede olvidar por último la vuelta a los teatros para el otoño de Rocío Jurado, el Musical, que también impulsa ella junto a su amiga y actriz, Anabel Dueñas, protagonista de esta producción en la que introducirán cambios en el repertorio, en el texto y en la escenografía.

Más allá de los proyectos en los que ella ha estado implicada, para los amantes de su figura hay otras novedades, como el libro Rocío Jurado: La voz que nos hizo sentir libres, de la editorial Dos Bigotes, que parte de la idea de que fue «el último eslabón entre las folclóricas clásicas y la primera de una estirpe regeneradora». «Feminista, aliada del colectivo LGTBIQ+, víctima de la censura franquista y, a la vez, esposa de torero, madre abnegada y devota de la Virgen de Regla, Rocío encarna como pocas las tensiones entre tradición y modernidad, rupturismo y continuidad, tanto en su propia persona como en lo profesional», indica la sinopsis de la obra.

Asimismo, este mismo domingo La 2 estrena una nueva entrega de Tesoros de la tele, que revivirá los grandes momentos televisivos de Rocío Jurado recogidos en el fondo documental de RTVE.

«No ha surgido mujer más valiente, osada y moderna que Rocío Jurado», asegura Manuel AlejandroRocío Jurado inauguró junto a Manuel Alejandro la «nueva canción española», protagonizada por mujeres valientes, osadas y modernas, porque eso era lo que «la más grande» inspiraba al compositor. Cuenta el creador de Señora o Como yo te amo que, pese a los muchos éxitos que lograron juntos, también fue mucho lo que se le quedó en el tintero. «Si llegamos a seguir, yo tenía preparadas cosas tremendas. Están ahí anotadas, apuntadas, porque no ha surgido todavía alguien con más cojones que ella», dice.

Rememora entre risas que a María del Rocío Trinidad Mohedano Jurado (Chipiona, 1943 / Madrid, 2006) la conoció «en la cama». Por aquel entonces, la artista se encontraba trabajando en una película con Fernando Fernán-Gómez titulada La querida (1976) y el que era su mánager, Paco Gordillo, contactó a Manuel Alejandro para que le hiciera algunas canciones. «Yo al principio era muy reacio, porque ella se dedicaba casi siempre a hacer canción española y no conocía bien ese género. Fui a visitarla a su casa en Madrid, donde vivía con su padre, y estaba enferma. Me fui con un teclado y al pie de la cama le enseñé La querida y A que no te vas. Allí comprendí que había materia suficiente para que la gente entendiera lo que yo quería decir», relata.

De ella destaca sobre todo una cualidad poderosa: «Tenía esa voz definitiva y única. La animé y cantó en un término medio, que igual podría haber cantado una ópera, que una zarzamora o Despacito. Su tono de voz era milagroso y lo más importante era la intención que siempre ponía al cantar, con la expresión justa en el momento justo y con la palabra justa».Iniciaron una fructífera colaboración que cristalizó sobre todo en tres discos, De ahora en adelante (1978), Señora (1979) y Paloma brava (1985). «Ahí empezó en España a escribirse la nueva canción española, porque aunque yome iba a otras formas, el espíritu de mis letras era el de Quintero, León y Quiroga o Rafael de León», celebra orgulloso.La Jurado se convirtió en una artista superventas y consolidó un personaje que Manuel Alejandro talló a su medida. «Si Rocío Jurado no existe, yo no hago ni Se nos rompió el amor ni Lo siento, mi amor ni muchas de esas canciones, que se viven y parecen escenas de la vida, algunas calientes», reconoce.Aquello contrastaba con la personalidad real de su musa: «Era de un carácter bueno, sano, increíblemente aniñada, sin reveses. Y, sin embargo, con ese aspecto apabullante que tenía parecía que se enfrentaba a la vida con todo y, como yo la veía así, le escribía las cosas que todos pensábamos que eran posibles en ella».

Era finales de los años 70, España apenas iniciaba su democracia tras una dictadura llena de moralinas y Rocío Jurado interpretaba en aquellas canciones personajes populares en la copla, como el de la amante, pero «sin taparse, sin esconderse», cuando no cantaba un tema como Amores a solas, sobre la masturbación. «Ella solo me decía: ‘Pero, chiquillo, ¿qué me has escrito?’», recuerda Manuel Alejandro en una carcajada tras imitar su acento.Pero además de la Jurado pasional, la de Ese hombre que es «un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso», juntos también exploraron otros registros más acordes con «la ternura» que la artista emanaba en las distancias cortas, como No cierres los ojos, niño o Algo se me fue contigo, publicada solo un año después de la muerte de su madre.

«Esa canción la cantó para dentro totalmente. Y es que en su día a día todo lo llevaba por dentro, no lo gritaba», señala Manuel Alejandro, que dice llevar en el corazón cada momento compartido con ella y su mujer Purificación (que aparece acreditada en muchos temas como coautora bajo el pseudónimo Ana Magdalena). Enseguida añade otro que tampoco podrá olvidar: «El día de su sepelio en Chipiona (Cádiz) es sin duda el peor recuerdo».Una romería pop que la hace «santa» a los 20 años de su muerte

La cantante Rocío Jurado protagonizó ayer sábado por la tarde una romería pop en la que una imagen de La más grande fue llevada en andas y «santificada» en Zamora. La singular beatificación, entre gritos de los asistentes de «reina, reina y reina, y guapa, guapa y guapa», tuvo lugar en el marco del evento Hurra Pop, un festival musical en el que cada año se canoniza a un ídolo musical ya fallecido y que en anteriores ediciones ha santificado a leyendas como David Bowie, Tino Casal o Raffaella Carrá. Las altas temperaturas, de hasta 34 grados, hicieron que en la procesión en honor de la Jurado junto al río Duero, en las aceñas de Cabañales, se buscasen las zonas de sombra y hubiese disparos de pistolas de agua y rociados de hisopo de agua bendita para refrescar el ambien«En una ciudad como Zamora es donde más sentido tiene una romería pop» aseguraba la concejala de Cultura del Ayuntamiento zamorano, María Eugenia Cabezas, que subrayó que le resulta difícil explicar con palabras lo que se vive en un evento festivo de este tipo, una singular romería en la que la gente coge las andas

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