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¡EL ESCÁNDALO QUE PARALIZA A MÉXICO! Maru Campos huye de la FGR y usa a la cúpula del PAN como escudo humano para no declarar.

¡EL ESCÁNDALO QUE PARALIZA A MÉXICO! Maru Campos huye de la FGR y usa a la cúpula del PAN como escudo humano para no declarar. ¿Qué oscuro secreto esconde sobre agentes extranjeros en la Sierra Tarahumara? ¡El reloj del juicio político ya corre y su caída absoluta es inminente!

  ¡QUÉ VERGÜENZA! ¡MARU CAMPOS HUYE DE LA FGR! MONTÓ EL SHOW CON EL PAN Y SE FUE SIN DECLARAR  

Ciudad de México, puerta de la Fiscalía General de la República. Y francamente lo que se vio ahí da vergüenza ajena. Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, llega citada a declarar y monta el show porque no llega sola, a su lado Jorge Romero y Ricardo Anaya. Y lo que tenía que ser una comparecencia ante la justicia se convierte en cuestión de minutos en un miting del PAN con cámaras, consignas y dirigentes haciendo valla en la puerta.

 entró al edificio donde la esperaban las preguntas de la fiscalía y salió sin responder ni una sola. entregó un papelito diciendo que no venía a rendir entrevista ni a someterse a ningún acto de investigación y se fue. Pullo de la FGR con todo y escolta de partido. Y mientras ella se iba a más de 1000 km en el Congreso de Chihuahua, 11 diputados de Morena ya tenían sobre la mesa la solicitud de juicio político en su contra el reloj corriendo hasta el 29 de mayo.

 Así que perdóname que te lo diga sin rodeos. Si de verdad no debes nada, ¿por qué llegas con todo tu partido de escudo y te vas sin abrir la boca? Si tú también estás harto de ver a estos personajes tratar a la justicia como si fuera un trámite que pueden saltarse cuando se les antoja, este es tu canal.

 Dale al botón rojo y quédate conmigo hasta el final porque esto se pone más interesante de lo que parece. Vamos por partes, porque la escena de ese día merece contarse despacio. La citación no era cualquier cosa. La Fiscalía General de la República había llamado a la gobernadora de Chihuahua dentro de una investigación que tiene que ver con un operativo en la sierra Tarahumara y con la presencia de agentes extranjeros en territorio mexicano.

 Cuando a un gobernador lo cita la Fiscalía Federal, lo normal, lo que esperaría cualquiera de nosotros es que entre, se siente, responda lo que le preguntan y salga con la frente en alto si no tiene nada que ocultar. Eso es lo que haría una persona común si la llama la autoridad. Pero aquí no pasó nada de eso y la forma en que se manejó todo desde el primer minuto ya decía mucho de cómo venía la mano, porque mira cómo llegó.

 No llegó discreta, no llegó sola, no llegó dispuesta a colaborar. Llegó rodeada de la plana mayor de su partido, convirtiendo la banqueta de la fiscalía en un escenario. Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, ahí, Ricardo Anaya ahí. Y de fondo el discurso que ya no sabemos de memoria, que es una persecución política, que la están atacando, que el gobierno la quiere callar, todo el libreto preparado antes de poner un pie adentro.

 Y uno se pregunta, con todo el sentido del mundo, ¿para qué tanto aparato, tanta cámara y tanto dirigente si vas simplemente a declarar lo que sabes? La gente honesta no necesita una porra. La gente honesta entra y habla. Y fíjate en un detalle que dice más que 1000 discursos. Una cosa es defenderse, que está en su derecho, faltaba más.

 Y otra muy distinta es convertir una citación de la fiscalía en un acto de campaña. Porque cuando tú llevas a los dos rostros más visibles de tu partido a hacerte valla en la puerta, no estás yendo a colaborar con una investigación, estás mandando un mensaje político. Estás diciéndole al país, “Miren cómo me defiendo.

” En lugar de decirle a la autoridad, “Aquí están mis respuestas.” Y esa diferencia que parece pequeña es toda la historia, porque la gente que tiene la conciencia tranquila no necesita un montaje, le basta con la verdad. Y aquí viene lo que de verdad encendió a medio país. Después de todo el show, después de las consignas y las fotos, Maru Campos entró y no declaró.

 Así de claro, entregó un escrito en el que decía que no se presentaba a rendir entrevista ni a sujetarse a ningún acto de investigación y dio media vuelta. Es decir, usó la cita de la fiscalía como tarima para victimizarse frente a las cámaras. Pero a la hora de responder preguntas de verdad, en serio, de cara a la autoridad, ahí ya no hubo nadie, ahí ya no estaban las ganas de hablar.

 Y a uno se le revuelve el estómago, porque eso en el fondo es burlarse de la justicia y burlarse de la gente que sí cree que las leyes son para todos. Si a ti también te hierve la sangre al ver como estos personajes se creen por encima de la ley, suscríbete ahora mismo, porque aquí vamos a seguirle la pista a este caso hasta el final, sin suavizar nada.

 Y déjame contarte algo que pone esto en perspectiva, porque no es un caso aislado ni una citación que cayó de la nada. Esta investigación lleva tiempo armándose y la gobernadora lo sabía. No la agarraron por sorpresa. Tuvo días para prepararse, para asesorarse, para decidir cómo iba a responder y la decisión que tomó con toda la calma del mundo fue no responder.

 Eso no es improvisación, eso es una estrategia pensada. Y las estrategias pensadas siempre tienen una razón de fondo, porque hay un detalle que no se está contando completo en casi ningún noticiero y es el tamaño realiscalía está investigando en Chihuahua. No estamos hablando de un papeleo menor ni de una multa administrativa.

 Estamos hablando de una indagatoria que tocó a un número grande de funcionarios del Estado. Gente que ocupó cargos, que firmó documentos, que estuvo en las oficinas donde se toman las decisiones y de toda esa lista, la figura que más arriba está, la que tendría que dar la cara primero, es precisamente la que se negó a hablar.

 Quédate porque ahora mismo te voy a decir cuántos funcionarios de Chihuahua fueron llamados a esa misma investigación. Y el número te va a hacer entender por qué lo de la gobernadora pesa tanto. Porque cuando uno empieza a sumar nombres, la cosa cambia de dimensión. Una citación a una persona puede ser ruido político, puede ser, como ella dice, una persecución, pero cuando la fiscalía llama a declarar a decenas de personas del mismo gobierno estatal dentro del mismo expediente, ya no estamos ante un capricho, estamos ante una investigación

de fondo ordenada, con hilos que conectan a unos con otros. Y en ese mapa de citados, todos los caminos terminan apuntando hacia arriba, hacia el despacho más importante del estado. ¿Y sabes qué hizo la persona que ocupa ese despacho cuando llegó su turno de hablar? Exactamente lo que ya viste. Nada.

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