El OSCURO COMPLOT contra DOLORES del RÍO que CAMBIÓ la HISTORIA del CINE MEXICANO
1942, Los Ángeles, California, Dolores del Río. Tiene 38 años [música] y lleva 17 en Hollywood. 17 años siendo la primera actriz latinoamericana que los estudios grandes trataban como estrella de primera clase. 17 años en carteles junto a los nombres más importantes del cine americano.
17 años de fotografías en las revistas, de contratos con la RKO y con la Fox. de una carrera que los críticos de la época describían como la de alguien que había llegado para quedarse. Y en 1942, Hollywood le hace algo que Dolores del Río nunca olvidó, algo que los archivos [música] documentan con una precisión que resulta incómoda cuando se lee 70 años después.
Algo que nadie en los estudios llamó por su nombre en el momento en que ocurrió, pero que Harfuch llama por su nombre en el informe y que cambia la manera de entender por qué Dolores del Río volvió a México cuando [música] volvió y por qué nunca habló del tema en las décadas siguientes. ¿Y por qué hay documentos en los archivos de [música] la RKO que permanecieron clasificados durante décadas? Para entender lo que le hicieron a Dolores del Río en 1942, [música] hay que entender primero lo que era Hollywood. En ese año, Estados Unidos
acababa de entrar en la Segunda Guerra Mundial después [música] del ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941. [música] El país estaba en un estado de movilización que afectaba a todos los [música] sectores, incluida la industria cinematográfica. Los estudios se habían puesto al servicio del esfuerzo [música] de guerra.
producían películas de propaganda, colaboraban con el gobierno en la identificación de personas con lealtades cuestionables y en ese contexto, el sistema de los estudios de Hollywood tenía un poder sobre las figuras que trabajaban bajo contrato, que en tiempos normales ya era considerable. En tiempos de guerra, ese poder era absoluto.
Dolores del Río llevaba 17 años bajo ese sistema. [música] Y en 1942 el sistema decidió que Dolores del Río era un problema. Harfush encontró el expediente en los archivos de la RKO que fueron transferidos a la biblioteca del Congreso en los años 90. un expediente interno del tipo que los estudios no querían que nadie leyera, conmemorándose entre ejecutivos, con notas de reuniones, con cartas a la oficina del coordinador entre la industria cinematográfica y el Departamento de Estado, [música] el expediente tiene 32 páginas y las 32 páginas documentan una
campaña sistemática para terminar con la carrera de Dolores del Río en Hollywood. Harf lo leyó todo y lo que encontró en esas páginas es lo que los libros de historia del cine nunca contaron [música] de esta manera. El motivo oficial que el expediente da para iniciar esa campaña [música] era la preocupación por las asociaciones políticas de Dolores del Río.
En los meses previos a la entrada de Estados Unidos en la guerra, [música] Dolores había tenido contacto con círculos artísticos e intelectuales que los servicios de inteligencia americanos consideraban demasiado cercanos a ciertos movimientos políticos [música] que Washington miraba con desconfianza. Ese era el motivo [música] oficial.
Harf llama el pretexto porque las 32 páginas del expediente [música] muestran algo que el motivo oficial no dice, que la decisión de terminar con la carrera de Dolores del Río en Hollywood no la tomaron los servicios de inteligencia, la tomaron los estudios. Específicamente, la tomó un ejecutivo de la RKO, cuyo nombre aparece firmando los memorandos.
Un hombre cuyo nombre Harf sí revela en el informe y cuya motivación, según los documentos, no era política, era económica [música] y personal. Y hay un memorando en el expediente que lo dice con una claridad que resulta sorprendente [música] para un documento de uso interno de una empresa cinematográfica de 1942. [música] El memorando dice que Dolores del Río se había negado a renovar su contrato bajo las [música] condiciones que la RKO había propuesto, que las condiciones propuestas incluían una reducción de caché del 40%. que Dolores había
rechazado esa reducción, que había pedido mantener las condiciones anteriores y que ante esa negativa [música] el estudio había decidido proceder con lo que el memorando llamaba, con el eufemismo específico de esa época, [música] medidas de gestión de imagen. Medidas de gestión de imagen. Arfush traduce ese eufemismo en el informe [música] eran campañas de difamación coordinadas entre el estudio, columnistas de espectáculos y [música] personas con influencia en los círculos sociales de Hollywood. Campañas [música] que en el
Hollywood de 1942 podían destruir una carrera en semanas porque el sistema de los estudios [música] controlaba la prensa de espectáculos de la misma manera en que controlaba todo lo demás. Y lo que el expediente [música] documenta es que esa campaña se activó contra Dolores del Río en 1942 porque se había negado a aceptar una reducción de [música] caché del 40%.
Eso fue lo que Hollywood le hizo [música] a Dolores del Río. No fue la política, fue el dinero y fue la negativa de una mujer que sabía lo que valía y que no [música] estaba dispuesta a aceptar menos. Harf encontró en los archivos de los columnistas de la época, en los archivos de Luela Parsons [música] y de Heda Hopper, que están en la biblioteca de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Los Ángeles, la evidencia de cómo esa campaña funcionó [música] en la práctica.
Hay cartas entre esas columnistas y ejecutivos de la RKO. [música] Cartas que coordinaban qué se publicaba, cuándo se publicaba y con qué tono se publicaba sobre Dolores del [música] Río, no sobre su trabajo, sobre su vida privada, sobre sus asociaciones, sobre cosas que en 1942, [música] en el contexto de la guerra, podían convertirse en acusaciones suficientemente graves para que los otros estudios no quisieran trabajar con ella. Y así fue.

En el transcurso de 1942, los proyectos que Dolores del Río tenía en proceso de negociación con distintos estudios fueron cayendo uno a uno. Los directores que la habían considerado para papeles empezaron a elegir a otras actrices. [música] Las invitaciones a los eventos sociales que definían la posición de alguien en la jerarquía [música] de Hollywood empezaron a escasear.
El mecanismo funcionó exactamente [música] como estaba diseñado para funcionar y en 1943, [música] Dolores del Río tomó la decisión de volver a México. La versión oficial dijo que era una decisión [música] artística, que quería trabajar con el cine mexicano, que quería volver a sus raíces. Eso también era verdad, pero no era la historia completa.
La historia completa estaba en [música] las 32 páginas del expediente de la RKO que Harfuch encontró y que leyó [música] y que puso en el registro para que no se olvide, para que la historia del regreso de Dolores del Río a México [música] sea la historia real. Dolores del Río volvió a México porque Hollywood usó su maquinaria contra ella cuando se negó a aceptar condiciones que consideraba injustas.
Y lo que pasó con su carrera en México, [música] los años extraordinarios con Emilio Fernández, las películas que ganaron premios internacionales, la figura que se convirtió en el símbolo del cine mexicano de la época de oro, todo eso ocurrió porque alguien la empujó fuera [música] de donde estaba y ella tomó el empujón y lo convirtió en otra cosa, sin que nadie supiera lo que había pasado en realidad, sin que el expediente de la RKO fuera [música] a ningún lugar más allá de los archivos internos del estudio.
durante décadas hasta que los archivos de la RKO fueron transferidos a la biblioteca [música] del Congreso y hasta que Harfuch los buscó y encontró las 32 [música] páginas. La historia que Hollywood le robó a Dolores del Río es [música] también la historia de la carrera que ella construyó con lo que le quedó después y esa carrera fue extraordinaria.
[música] Las películas con Fernández, las actuaciones que los críticos internacionales describían como algunas de las mejores que el cine latinoamericano [música] había producido. Los años que convirtieron a Dolores del Río en la figura más importante del cine mexicano [música] de su generación.
Todo eso existe y también existe el expediente de la RKO, las 32 páginas, las cartas con Luelia Parsons y Heda Hopper, el memorando sobre la reducción de caché [música] del 40% y la decisión de usar medidas de gestión de imagen contra una mujer que se había negado a aceptar menos de lo que valía. Todo junto en [música] el registro para que no se olvide.
Y antes de que usted se vaya, el video del rancho secreto de Jorge Negrete está ahí arriba en el video recomendado. [música] El rancho de 40 ha en los Altos de Jalisco, que no existía en ningún mapa oficial. El sombrero [música] en la repisa, las letras grabadas en el adobe, la caja de metal enterrada en el establo.
[música] Otro México que los carteles no mostraban, entra. Está ahí [música] arriba. Ahora, para entender lo que el expediente de la RKO revela en su totalidad, [música] hay que entender cómo funcionaba el sistema de los estudios en el Hollywood de los años 40. Los estudios [música] grandes, la RKO, la MGM, la Warner, la Paramount, tenían un nivel de control sobre sus figuras [música] contratadas que en la época se daba por descontado, pero que desde la distancia [música] resulta extraordinario.
Los actores y las actrices firmaban contratos de exclusividad que les impedían trabajar con otros estudios. Los estudios controlaban qué papeles [música] tomaban, qué eventos de prensa asistían, qué imagen proyectaban al público y los estudios tenían relaciones establecidas con la prensa de espectáculos que hacían posible [música] construir o destruir una reputación con una precisión que un departamento de relaciones públicas de hoy envidiaría.
Lueya Parsons y Heda Hopper eran las columnistas más leídas de Hollywood. Sus columnas aparecían en cientos de periódicos [música] en todo el país. Lo que ellas publicaban era lo que el público sabía de las figuras del cine y lo que publicaban lo coordinaban con los estudios que les proporcionaban la información, a veces para construir, a veces para destruir.
Lo que las cartas que [música] Harfuch encontró en los archivos de la biblioteca de la academia muestran es que en 1942 la coordinación fue para destruir, específicamente para destruir a Dolores del Río, con la eficiencia que el sistema permitía, [música] con la velocidad que los archivos documentan, una carta de enero de 1942, [música] una nota de seguimiento de marzo y para el verano de 1942, los proyectos de Dolores en proceso de negociación ya habían caído. 4 meses.
Eso tardó [música] la campaña en hacer su trabajo. 4 meses de columnas y rumores y asociaciones insinuadas y proyectos que no avanzaban. y Dolores del Río, que llevaba 17 años en ese sistema y que lo conocía desde adentro, [música] entendió lo que estaba pasando. Harfuch lo sabe porque encontró algo más en los archivos.
En los [música] papeles privados de Dolores del Río que la fundación tiene catalogados, hay una carta que Dolores escribió [música] en agosto de 1942, dirigida a su abogado en Los Ángeles. La carta no tiene el tono de alguien que no entiende lo que pasa, tiene el tono de alguien que lo entiende perfectamente. Dolores le decía a su abogado que sabía lo que estaba ocurriendo, que sabía quién estaba detrás y que tenía dos opciones: quedarse y pelear.
o irse y le decía que había decidido irse, no porque tuviera miedo, sino porque México la estaba esperando [música] y porque construir algo propio era mejor que seguir construyendo dentro de un sistema que podía deshacerlo [música] cuando le convenía. Esa carta es la que ninguna biografía de Dolores del Río había encontrado [música] antes de Harfuch.
La que dice la razón real detrás de la decisión de volver, que no fue derrota, fue estrategia, fue la decisión de una mujer que entendía que el poder del sistema en el que estaba no era el único poder disponible, que había otro México esperando y que ese México podía darle algo que Hollywood con toda su maquinaria no había podido darle.
Control sobre su propia historia. Harfuch lo pone en el registro. para que la historia del regreso de Dolores del Río sea [música] la historia completa con el expediente de la RKO y con la carta al abogado de agosto de 1942 y con la decisión de irse todo junto para que no se olvide. Y el video del rancho de Jorge Negrete está ahí arriba.
Entra. [música] Hay algo en el expediente de la RKO que Harfuch tardó en procesar cuando lo encontró. La precisión del lenguaje que los ejecutivos usaban en esos memorandos, ese lenguaje que dice exactamente [música] lo que dice, sin decir exactamente lo que dice. Medidas de gestión de imagen, asociaciones cuestionables, lealtades a verificar.
Todos esos términos que en los documentos internos de un estudio cinematográfico de 1942 sonaban técnicos y administrativos y que en la práctica significaban una cosa muy concreta, que si una actriz [música] se negaba a aceptar las condiciones económicas que el estudio imponía, el estudio podía hacer que su carrera desapareciera y que tenía los mecanismos para hacerlo.
Harfuch señala en el informe que esa precisión del lenguaje no era accidental. [música] que los ejecutivos de la RKO que firmaron esos memorandos sabían exactamente lo que estaban haciendo y lo nombraban de la manera que les permitiera, [música] si alguien preguntaba alguna vez decir que estaban gestionando riesgos, no que estaban destruyendo una carrera, gestionando riesgos.
La reducción [música] de caché del 40% que Dolores había rechazado era un riesgo a gestionar. [música] La negativa de Dolores, a aceptar condiciones inferiores a las de sus contratos anteriores, [música] era una actitud que requería manejo. Todo enmarcado en el lenguaje neutro de [música] la administración empresarial.
Todo documentado con la prolijidad de alguien que quería tener registro de cada paso. [música] Esa prolijidad fue lo que décadas después permitió que Harfuch reconstruyera [música] lo que pasó con las cartas y los memorandos y las notas de reuniones. Paso a paso, semana a semana. [música] Los 4 meses que tardó la campaña en hacer su trabajo, Harfush los reconstruyó todos y los puso en el informe para que el registro fuera completo, [música] para que la historia de lo que Hollywood le hizo a Dolores del Río no quedara en la versión oficial
[música] de una decisión artística, sino en la versión que las 32 páginas del expediente documentan, con los nombres [música] y las fechas y el lenguaje eufemístico que cubría lo que realmente decía todo en el registro para que no se olvide. Hay algo más que Harfuch encontró en los archivos de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, que añade una dimensión a la historia que el expediente de la RKO no podía tener.
En los archivos de Jeda Hopper, [música] que están catalogados con una precisión que habla de una mujer que sabía que lo que guardaba tenía valor histórico, hay una carpeta correspondiente al año 1942. En esa carpeta hay las cartas del ejecutivo de la RKO [música] que coordina la campaña y también hay una nota que Heda Hopper escribió a mano, sin destinatario visible, sin [música] fecha precisa.
Una nota que Harf describe en el informe como el tipo de nota que alguien escribe para sí mismo cuando quiere procesar algo que no puede decirle a nadie. La nota decía, según la descripción de Harfuch, que Jeda tenía sus dudas sobre el caso de Dolores del Río, que le parecía que las asociaciones políticas que el ejecutivo le señalaba eran tenues, que no estaba segura de que el caso fuera tan claro como le presentaban, pero que el estudio [música] era un cliente importante y que los clientes importantes tenían sus expectativas y que sus expectativas
había que manejarlas. Hedah tenía [música] sus dudas. y las guardó en una nota para sí misma y después publicó [música] lo que el estudio le pedía que publicara. Eso también está en el registro, las dudas que Jeda [música] tuvo y lo que hizo a pesar de ellas para que la historia sea completa con las personas que actuaron y con las dudas que algunas de [música] ellas tuvieron mientras actuaban, todo en el registro para que no se olvide.
Y el video del rancho de Jorge Negrete está ahí arriba. Entra. Dolores del Río [música] nunca habló de lo que pasó en 1942. En todas las entrevistas [música] que dio durante las décadas siguientes, el regreso a México se describía siempre de la misma manera, como una decisión artística, como un reencuentro con sus raíces, como el inicio de una nueva etapa, nunca con la versión que el expediente de la RKO documenta.
[música] Arfuch investigó por qué y encontró la respuesta en los papeles [música] del abogado de Dolores, el mismo al que ella le escribió en agosto de 1942, [música] explicando su decisión de irse. Ese abogado guardó la correspondencia durante toda [música] su vida y cuando murió en los años 70, sus papeles pasaron a un bufete que todavía [música] opera en Los Ángeles.
Arfush accedió a esos papeles y encontró algo que añade el último detalle [música] a esta historia. En los papeles del abogado hay una carta de la RKO fechada [música] en el otoño de 1942, una carta dirigida al abogado de Dolores que establecía los términos bajo los cuales la RKO estaba dispuesta a dar por concluida la relación contractual con Dolores del Río sin litigio adicional.
Los términos incluían una cantidad [música] económica y una cláusula, una cláusula de silencio por la que Dolores del Río se comprometía a no hacer declaraciones públicas [música] sobre las razones de su salida del estudio, a no atribuir su partida a ninguna acción del estudio, a no discutir públicamente los términos [música] de su contrato ni las circunstancias de su finalización.
La cláusula de silencio, [música] Harfush la encontró y entendió por qué Dolores nunca habló de lo que pasó [música] en 1942, porque había firmado que no lo haría [música] a cambio de la cantidad económica que le permitía salir sin litigio, [música] a cambio de poder irse sin que la campaña siguiera, a cambio de poder construir lo que [música] construyó en México sin que el expediente de la RKO la siguiera.
Dolores del río firmó la cláusula de silencio [música] y la cumplió durante décadas hasta que murió en 1983 sin haber dicho una palabra sobre los 4 [música] meses de 1942, sin haber nombrado a los ejecutivos [música] que firmaron los memorandos, sin haber contado lo del 40%. y los riesgos a gestionar y las medidas de [música] gestión de imagen.
guardó el silencio que había comprado y construyó su carrera en México y nunca habló hasta que los archivos hablaron por ella 72 [música] años después, cuando Harfuch encontró el expediente de la RKO en la biblioteca del Congreso y las cartas en los archivos de la academia y la correspondencia del abogado en el bufete de los Ángeles y la cláusula de silencio todo junto para que no se olvide para que la historia [música] de Dolores del río sea la historia real con la carrera extraordinaria y con el expediente de 32 páginas y con la cláusula de silencio
que compró su salida todo en el registro [música] para que no se olvide. Y el video del rancho de Jorge Negrete está ahí arriba. Entra [música] ahora. Hay algo sobre la carrera de Dolores del Río en México que tiene un peso diferente [música] cuando se lee con el contexto del expediente de la RKO.
Las películas que Dolores hizo con Emilio Fernández [música] a partir de 1943 son algunas de las más importantes del cine mexicano de su época. María Candelaria ganó la palma de oro en el festival de Can en 1946. Fue la primera película latinoamericana en ganar ese premio y Dolores del Río era su protagonista.
La misma actriz que 4 años antes había sido expulsada de Hollywood con medidas de gestión de imagen. La misma actriz que había firmado una cláusula de silencio a cambio de poder irse sin litigio. Esa actriz ganó la palma de oro en Can [música] en 1946 con una película mexicana, con un director [música] mexicano y con una historia mexicana.
Harfuch señala ese dato en el informe sin añadir ningún comentario. [música] Lo deja ahí. Porque el dato habla solo. La palma de oro de 1946. [música] 4 años después del expediente de la RKO, 3 años después de la cláusula de silencio. 3 años después de la carta al abogado que decía que México [música] la estaba esperando y que construir algo propio era mejor, Dolores del Río construyó algo propio y ganó la palma de oro.
Sin Hollywood, con México, [música] eso también está en el registro. para que no se olvide, para que la historia de la palma de oro de 1946 tenga también el contexto del expediente de 1942. Los dos juntos cuentan algo que ninguno de los dos cuenta. Solo lo que Hollywood hizo y lo que Dolores construyó con lo que quedó después. [música] Todo en el registro para que no se olvide.
Harf [música] encontró algo más en los archivos que añade una dimensión internacional a la historia que los documentos americanos muestran. En los archivos del festival de K, [música] que están parcialmente disponibles para investigadores acreditados, hay registros de las deliberaciones del jurado del año 1946. Los jurados de esa época escribían notas sobre las películas que evaluaban.
En las notas sobre María Candelaria, Harfuch encontró referencias al trabajo de Dolores del Río que los jurados describían con una consistencia que habla de algo que todos veían. [música] describían una actuación con una capa específica, una actuación de alguien que había cargado algo y que ese peso se veía en la manera en que ocupaba la pantalla.
Los jurados no sabían qué había cargado Dolores [música] del Río. No sabían del expediente de la RKO. No sabían de la cláusula de silencio. [música] No sabían de los 4 meses de 1942. Solo sabían lo que veían en la pantalla. [música] Y lo que veían era a alguien que entendía el peso desde adentro, como el buñuel que la eligió [música] para Viridiana después, como todos los directores que trabajaron con ella [música] en México y que describían algo en su actuación que no podían explicar del todo.
Harfuch cree tener parte de la explicación que Dolores del Río actuaba con el peso de lo que había cargado con los 4 meses de 1942, con la cláusula de silencio, con la decisión de irse y con lo que había construido después. Todo eso estaba en las actuaciones. Aunque nadie supiera de dónde venía, eso también está en el registro para que no se olvide.
Y el video del rancho de Jorge Negrete está ahí arriba. [música] Entra ahora.