En el caso de hoy, una mujer había sido llevada al otro plano a tiros por desconocidos solo al abrir la puerta de la casa. Encima no era el hogar de esta mujer. Estaba ahí por casualidad haciendo un favor a alguien a quien ella apreciaba. Y lo que parecía un crimen imposible de resolver terminó desenredándose de la manera más inesperada solo porque alguien no pudo guardar un secreto.
La historia de hoy comienza en la madrugada del 20 de septiembre del año 2017. Parecía que iba a ser una noche tranquila en el bloque 3100 de la York Road, un vecindario pacífico de la ciudad de Everett Washington. El día anterior había sido más fresco y lluvioso de lo habitual para esa época del año.

Y como dije, este era un barrio tranquilo, pero eso cambiaría a eso de las 2 de la madrugada. La niñera de la casa llamada Bigail Ruggles estaba durmiendo en el segundo piso de la residencia cuando se despertó al escuchar lo que ella describiría como dos estallidos fuertes y aterradores. Rápidamente salió de la cama y sin entender qué ocurría bajo las escaleras.
Abigail solía trabajar con esta familia. Era contratada por Amanda Canales para que cuidara a sus tres hijos, que eran dos niñas y un varón. Y esto era cada vez que ella viajaba. Entonces, cuando Amanda Canales viajaba, contrataba a Abigail. Pero en esta ocasión, al parecer, Abigail necesitaba ayuda. Así que la tía de los niños, o sea, la hermana de Amanda, había ido a la casa también para ayudar a la niñera.
Cuando la niñera bajó las escaleras y se acercó a la sala, se encontró con una escena aterradora. Allí, justo donde es el final de los escalones y que se unía con la entrada principal, yacía el cuerpo sin vida de la tía de los menores llamada Alisha Michelle Canales Maguire. Y ella solo tenía 24 años de edad.
Parecía que la mujer había abierto la puerta y en ese momento alguien la ejecutó. Obviamente la niñera entró en un estado de shock, pero hizo lo posible para componerse y así llamar al 911. Ella estaba muy alterada. Y lo primero que notó fue que la joven no parecía estar consciente ni tampoco estaba respirando.
Toda esa área de la entrada estaba empapada desde el suelo y las paredes. En la puerta había daños en la cerradura y el marco, lo que sugería que el agresor ni siquiera esperó a que la puerta terminara de abrirse para apretar el gatillo. Se contaron cinco impactos en total en el cuerpo de Alicia. Y estamos hablando de un caso perturbador porque esa ni siquiera era su casa.
¿Será que estuvo en el momento y lugar equivocado? Afortunadamente, los menores estaban ilesos, pero la historia en sí era extraña y también era confusa. ¿Quién era el responsable de este crimen? Alisha Michelle Canales Mcuire nació el 29 de octubre de 1992 en una localidad llamada Mount Bernon del estado de Washington.
En total tenía cuatro hermanos que eran Manny, Adriana, Alegría y Amanda, quien era la hermana que la había contratado para ayudar a la niñera a cuidar a sus hijos. Sus más cercanos la llamaban cariñosamente como punky o punky. La familia vivía en una granja donde los chicos ayudaban a sus padres con los animales y qué haceres.
Alishaya no tenía problemas con nadie. Era amorosa y trabajadora, sin enemigos aparentes y nunca se metía en problemas. Por eso este hecho fue tan desconcertante, porque nadie podía indicar a algún culpable o posible sospechoso. Obviamente no fue un robo porque el atacante jamás se llevó algo de la residencia, incluso parecía que esta persona ni había entrado a la casa.
Todo parecía indicar que la joven había sido atacada a tiros sin mediar palabra apenas al abrir la puerta, lo que se correspondía más con la ejecución de un ajuste de cuentas. Ahora había sospechas de que el atacante podría haberse equivocado de persona. Podría haber sido que esta persona me quería atacar a Amanda, la dueña de la casa, o quizás a la niñera que solía trabajar con la familia.
Alicia se formó como auxiliar de enfermería certificada, una especialidad enfocada en la atención de pacientes que requieren cuidados diarios a largo plazo. Al momento de su muerte, Alicia trabajaba en el Life Care Center of Skagit Valley, una instalación de enfermería especializada ubicada en Washington, en el estado de Washington, donde en ese lugar cuidaba a este tipo de pacientes.

Alicia vivía en Birtsview, que es una ciudad a 11 horas de la casa de su hermana. Ella había ido ahí solo para cuidar a sus sobrinos. Y esto también era importante porque su vida no estaba en ese lugar. Era mucho más lejos, lo que hacía que se intensificara la idea de haber sido una víctima por error. Pero poco después, los investigadores se enteraron de que Alisha se había casado hacía poco tiempo.
En julio del año 2017, dos meses antes del trágico hecho, Alicia se había casado con un hombre llamado Bradley Mcguire y poco después de haberse casado, la pareja se había mudado a Birtsview. Ellos tenían planes de formar una familia y al parecer todo iba bien en la relación.
Y ya lo dijimos muchas veces, en este tipo de casos siempre es importante ver primero a las parejas, luego a otras personas cercanas a la víctima para después abarcar a posibles sospechosos ajenos a su entorno. Esto porque la mayoría de los casos, que son similares, suelen ser realizados por las parejas. Que el hecho hubiera ocurrido dos meses después del casamiento llamaba la atención.
Las autoridades interrogaron a Bradley para saber qué cercanía tenía con el hecho. Inicialmente, Bradley se notaba consternado y devastado por lo que le había ocurrido a su esposa. Pero las autoridades tenían dudas, pero no pudieron hacer nada porque no lograron una confesión. Con esta corazonada, las autoridades empezaron a buscar posibles motivaciones.
Tenía Alisha un seguro de vida. Hubo peleas dentro de la relación. Estaba Bradley teniendo una relación extramatonial con otra mujer. Todas estas preguntas fueron respondiéndose de a poco. ¿Tenía Alisha un seguro de vida? No, al parecer no tenía ningún seguro de vida. Hubo peleas en la pareja, sí, las normales que toda pareja suele tener.
Y la última pregunta, ¿estaba Bradley engañando a su esposa? Las autoridades no encontraron completamente nada. El teléfono de Bradley no lo ubicaba en la zona en esa madrugada y el contenido de su celular tampoco tenía evidencias de haber contratado a alguien para hacerle daño a su esposa.
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Fue así que terminó siendo sacado como persona de interés en el caso. Por meses no hubo más indicios. Más de 100 personas fueron interrogadas en este caso, incluyendo los vecinos del barrio, quienes dijeron haber escuchado los disparos, pero no habían visto nada porque la mayoría en ese momento estaba durmiendo.
Obviamente que era más o menos las 2 de la madrugada cuando ocurrió el crimen. Solo un vecino llegó a declarar que había visto la silueta de un hombre de aproximadamente 1,80 con ropas negras corriendo por las inmediaciones del bloque 3100. Casi inmediatamente después de los disparos, el testigo relató cómo esta silueta subió a un vehículo y huyó a toda prisa.
Pero ahora hablemos de la niñera Abigail Ragles. Ella también estuvo en la mira y no como sospechosa, sino que sabiendo que la dueña de la casa iba a estar de viaje, posiblemente el ataque estaba planeado en contra de ella. Las autoridades indagaron de todo, personas relacionadas con ella, exparejas, problemas con otras personas y de nuevo no había nada.
Al mismo tiempo, parecía extraño que ambas mujeres, Abigail, que era la niñera, y Alisha, la hermana de la dueña de la casa, quienes estaban esa noche en la casa, no tuvieran a nadie en su círculo que quisiera hacerles daño. Esto era muy extraño para esta investigación. Los investigadores trataron de ver todas las posibilidades.
No había muchas evidencias más que los casquillos encontrados en la escena. Entonces empezaron a buscar videos de cámaras de seguridad de los vecinos por si se podía observar algo llamativo. También decidieron buscar registros policiales del barrio, que fue cuando encontraron uno del año 2016 sobre un ataque ocurrido en esa misma casa, en ese mismo dúplex.
Este reporte indicaba que en noviembre del año 2016 la policía había ido hasta el dúplex de Amanda, la hermana de la víctima. Según este registro, Amanda había sido atacada por su exesoso llamado Kevin Lawrence Lewis. En este ataque, Amanda tuvo que ser hospitalizada porque este hombre le había dado un golpe tan fuerte que terminó tirándole uno de sus dientes y dañando su dentadura en general.
Aparte de eso, había registros de amenazas durante el proceso de divorcio que la pareja había pasado. Ambos habían estado juntos por casi 10 años. Se conocieron en el año 2007 en una reunión de amigos y aunque Amanda no le prestó demasiada atención al inicio, Kevin quedó fascinado con ella. Según la investigación, Kevin intentó llamar su atención insistentemente y tras coincidir una semana más tarde, Amanda se mostró más receptiva, probablemente halagada por los esfuerzos que había hecho ese hombre en ese momento. Al poco
tiempo comenzaron a salir y en el año 2009 contrajeron matrimonio, integrándose así formalmente a la familia Canales. Pero la armonía duró poco tiempo. Kevin era un exmilitar aficionado al boxeo que había sufrido el abandono de sus padres a temprana edad. Aunque los canales lo recibieron con los brazos abiertos, eso no impidió que sus demonios tomaran el control.
Durante los 8 años que duró el matrimonio, Kevin y Amanda tuvieron tres hijos, dos niñas y un niño, como había mencionado al comienzo de este video. No obstante, Kevin nunca fue un padre o un esposo emocionalmente presente. Ese hombre que era atento y encantador al principio de la relación había desaparecido, dando paso a un marido distante y frío que pronto cruzó la línea del abuso.
se volvió controlador, también violento, bastante impulsivo. Él estaba obsesionado con vigilar cada movimiento de su esposa y estamos hablando desde cómo ella se vestía hasta con quién ella estaba hablando. Era muy exagerado. En el ataque del año 2016, Amanda también terminó con un ojo inflamado y tuvo problemas de visión durante meses.
En febrero de 2017 hubo un segundo ataque cuando Amanda estaba saliendo de su vehículo. En junio de ese mismo año, Amanda lo denunció después de que él se presentara en su casa sin avisar. Como resultado, solicitó una orden de protección que lo mantenía alejado de ella y de los niños, pero eso no funcionó de mucho.
En los meses previos al crimen de Alisha, Kevin había quebrado los términos de la orden de alejamiento en al menos dos oportunidades. La primera vez fue cuando se lo encontró rondando alrededor de la casa de Amanda a las 5 de la mañana intentando entrar. Y la segunda fue cuando estuvo golpeando puertas y ventanas tratando de forzar el acceso.
En ambas ocasiones Amanda llamó a la policía. Pudo haber sido Kevin, pero se equivocó de persona. No mucho después lo terminaron descartando como sospechoso. Su cuartada encajaba con los registros de su teléfono y no pudo haber sido él porque él estaba bastante lejos cuando ocurrió el hecho, o sea, en el horario y por la distancia, si es que se entiende.

Él había llegado a su casa a la 1:37 a y el crimen había ocurrido 23 minutos después. Así este caso se estaba quedando sin más sospechosos, hasta que 9 meses después las autoridades recibieron un llamado que cambiaría todo. A mediados de 2018, los investigadores recibieron una información que dio la vuelta al caso.
Por medio de una llamada telefónica, una joven de nombre Gillian Lee contactó a los detectives de Spokan, una ciudad ubicada al otro lado del estado de Washington. Gilan contó que ella estaba en una reunión con un grupo de personas cuando de repente una chica de 17 años de edad llamada Alexis Hale, a quien ella conocía como Angiei, reveló al grupo algo perturbadora.
Ella le dijo a todos que había estado involucrada en la muerte de alguien. Esta mujer llamada Alexis primero tanteó el terreno. Preguntó si es que ella podía confiar en todos los que estaban presentes y cuando le dijeron que ella no corría peligro, que no iban a contar nada, ella declaró que su novio, un chico llamado Jaredon Phelps, había cometido un crimen terrible y que hubo una víctima fatal.
Ella además aseguró que esto había ocurrido en un complejo de duplex en York Road. Cuando la testigó, decidió averiguar si esto era real. Se encontró con el caso de Alisha. Todo encajaba, la historia, el lugar y la fecha. Pero, ¿quiénes eran estas personas y qué relación tenían con Alishaya? Estamos hablando de una pareja que vivía a más de 300 km de distancia de donde había ocurrido el hecho.
Las autoridades no los podían arrestar solo por una confesión que ni siquiera estaba grabada. Esto podría ser simplemente un rumor. Así que se enfocaron en estas dos personas. Los registros del teléfono de Jaredon, el sospechoso, indicaban que en la noche del 19 al 20 de septiembre de 2017, él había recorrido la ruta completa desde Spokin, de esta ciudad donde ellos vivían, hasta el lugar del crimen y luego había regresado.
Él habría salido de spain cerca de las 9 de la noche. Llegó a la residencia, tocó a la puerta, hizo el disparo a las 2 a y luego volvió a Spokan manejando 3 horas y media, llegando a su casa cerca de las 6 de la mañana. Con esto al fin pudieron arrestarlos. Jaredon como autor material del hecho y la novia Alexis como cómplice.
En el interrogatorio, inicialmente no quisieron colaborar hasta que las autoridades les mostraron las evidencias que tenían y fue en ese momento que se supo toda la verdad. Estas personas no conocían a Lisha. habían sido contratadas para eliminarla, pero cuando hablaron más, luego de cerrar un trato con la fiscalía, por fin pudieron encontrar al verdadero culpable del hecho.
Jaredon declaró que un hombre llamado Kevin lo había contactado para cometer el crimen en contra de su exesposa. O sea, con esto se confirmó que Alishaya estuvo en el momento y lugar equivocado lastimosamente y que efectivamente estas personas se confundieron de víctima. Aunque Kevin fue una de las 100 personas en serie interrogadas al comienzo de la investigación, habían pasado meses antes de que fuera colocado oficialmente como sospechoso y sin ese llamado de una testigo, quizás iba a salirse con la suya.

Cuando las autoridades revisaron el primer interrogatorio que se le había hecho a Kevin, se dieron cuenta que cuando le comentaron que hubo un incidente en lo de su exesosa, él simplemente respondió con un okay. No parecía sorprendido, no preguntó qué había pasado y tampoco, y esto es super importante en este caso, no expresó preocupación por sus hijos.
O sea, hay un ataque en la casa de tu exesosa y tus hijos están ahí, ¿cómo no vas a preguntar qué había pasado o si tus hijos estaban bien? Él simplemente mencionó que esa noche no había salido de su casa en ningún momento. Luego le comentaron que su exesposa estaba bien, que ella estaba de viaje, que fue cuando al parecer Kevin empezó a prestar más atención a la conversación.
La verdad era que para ese momento no había evidencias ni sospechas, pero esta entrevista meses después tendría mucho más sentido con lo que fueron descubriendo. Igual yo tengo que decir que me sorprende que las autoridades no hubieran visto esto como una alarma o quizás sí lo vieron, pero no tenían evidencias.
Durante este proceso, Kevin llegó a ser arrestado, pero no por el caso de Alisha. Él fue arrestado por las amenazas y las agresiones en contra de su exesposa y así fue condenado a 39 meses de prisión por agresión en segundo grado. Y durante el juicio, Amanda declaró abiertamente que temía por su vida y que estaba segura de que Kevin fue el responsable de lo que le había pasado a su hermana.
En la confesión de Jaredon y su novia, ellos mencionaron que Kevin había llegado a su casa a la 1:37 a, porque antes de eso Kevin los había acompañado hasta la residencia de su exesosa para mostrarles cuál era la casa y además les dio una foto de ella para asegurarse de eliminar a la persona correcta.
En la casa de Kevin les dio un sobre con el dinero prometido. Primero Kevin les había ofrecido $1,500, pero terminaron negociando que el monto fuera de $24,400. Cuando ya habían cometido el crimen y estaba en camino a Spoan, Jaredon publicó un video en Snapchat mostrando varios billetes de $100. Eran las 3:47 de la madrugada del 20 de septiembre, apenas horas después del crimen.
Y al pie aparecía escrito lo siguiente. Ni te imaginas lo que he tenido que hacer para conseguir esto. Con ese dinero, según declaró él mismo ante la corte, se compró unas botas Timberland, una evilla de cinturón ferragamo y se hizo algunos tatuajes. Jaredon admitió haber cometido ese crimen por dos motivos. Primero por dinero y segundo por reputación.
Él no pertenecía a ninguna banda ni grupo criminal, simplemente quería poder decir que había hecho lo que hizo. Alexis Hale tampoco tenía las manos limpias. El arma que usaron esa noche era una pistola negra de 9 mm que ella había conseguido y llevó al operativo. En el juicio, la madre de Alexis declaró que había comprado una pistola de ese calibre que había desaparecido y cuando le mostraron una foto del arma en la corte, la identificó como propia.
El novio también le pagó a Alexis $200 por su participación. Aunque Alexis era menor de edad al momento de los hechos, el tribunal determinó que dada la gravedad del crimen debía ser juzgada como adulta. Llegó a un acuerdo de culpabilidad por asesinato en primer grado y fue condenada a 15 años de prisión.
Jaredon Phelps, por haber sido quien apretó el gatillo, recibió una condena de 31 años y 8 meses. Y esto obviamente son las condenas ya bajas después de haber negociado con la fiscalía. En el caso de Kevin Lewis, quien fue el autor intelectual, el juicio terminó siendo más largo, pero igualmente contundente. El jurado solo necesitó 3 horas y media de deliberación para encontrarlo como culpable de asesinato agravado en primer grado y conspiración para cometer asesinato.
Las pruebas confirmaban lo que la familia siempre había sospechado, que este hombre obsesionado con controlar a su exesosa, había estado dispuesto a pagar para acabar con la vida de la madre de sus propios hijos. El juez le dictó la única sentencia posible, cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, además de prohibirle de forma permanente cualquier contacto con sus cómplices, con Amanda y con sus propios hijos.
Hasta aquí el caso del día de hoy. Espero sus comentarios aquí abajo y de esta manera nosotros nos encontraremos en la próxima historia. Gloria a Dios.