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¿Ciencia o Posesión Demoníaca? La Aterradora Verdad Oculta Detrás del Síndrome de “Se Te Sube el Muerto”

¿Ciencia o Posesión Demoníaca? La Aterradora Verdad Oculta Detrás del Síndrome de “Se Te Sube el Muerto”

¿Has sentido alguna vez que se te sube el muerto? Este fenómeno, profundamente arraigado en la cultura popular y en los temores más primitivos de la sociedad humana, representa una de las experiencias nocturnas más aterradoras, perturbadoras y paralizantes que puede experimentar una persona. Imagina por un momento el macabro escenario: te despiertas a mitad de la madrugada, sumido en la total quietud de la oscuridad. Estás completamente consciente de tu entorno, puedes visualizar cada detalle de tu habitación, las sombras proyectadas en las paredes, puedes escuchar el silencio sepulcral de tu hogar, pero ocurre algo verdaderamente escalofriante: tu cuerpo no responde. Estás atrapado dentro de tu propia anatomía, prisionero de tu ser, mientras una opresión aplastante, casi sofocante, se apodera de tu pecho, dificultando el simple acto de tomar aire. Quieres gritar, pedir auxilio, rezar a cualquier fuerza divina o simplemente mover un dedo para escapar del letargo, pero has perdido el control de absolutamente todo, excepto de tu mirada.

El corazón comienza a latir a un ritmo desenfrenado, la sudoración fría recorre tu piel y la hiperventilación amenaza con hacerte perder el conocimiento. Sigues sin entender qué está pasando, sumido en un miedo aterrador, hasta que, de pronto, como si se rompiera un pesado maleficio, tu garganta truena y todo vuelve a la normalidad. Recuperas la movilidad, el habla y tu ritmo cardíaco se estabiliza, pero te queda una terrible sensación que te persigue durante todo el día. Llega nuevamente la noche y el pánico te invade; el terror a dormir y revivir esas angustiosas sensaciones de asfixia se convierte en un calvario recurrente. La medicina moderna y la ciencia intentan ofrecer consuelo explicando este fenómeno de manera lógica y clínica. Lo denominan parálisis del sueño o apnea del sueño, argumentando que se trata simplemente de una asincronía entre el cerebro y el cuerpo. Según los neurólogos, esto ocurre cuando la mente se despierta mucho antes que los músculos, los cuales permanecen totalmente relajados para evitar que actuemos físicamente nuestros sueños. Sin embargo, quienes han vivido esta pesadilla en carne propia saben que lo que se siente en la penumbra va mucho más allá de una simple falla biológica o un error de nuestro sistema neuronal.

Desde el punto de vista místico, esotérico y espiritual, este estado de inmovilidad total no es una simple falla del cuerpo humano, sino una inmensa vulnerabilidad del alma. Es una grieta invisible en nuestra realidad que es aprovechada de manera brutal por fuerzas oscuras y entidades del más allá. La reconocida analista de lo paranormal Luisa Cárdenas advierte sobre la existencia de un umbral entre el mundo de los vivos y el de los muertos, un portal que se debilita durante la fatídica hora de la madrugada. Diversas culturas a lo largo de los siglos sostienen que este fenómeno ocurre cuando un espíritu de bajo astral, una entidad demoníaca o la energía errante de una persona fallecida trágicamente, se posa literalmente y de manera física sobre el cuerpo de la víctima. El objetivo principal de esta invasión invasiva es absorber la energía vital del ser humano o, en los peores y más trágicos escenarios, intentar una posesión real del cuerpo. Quienes defienden esta postura esotérica argumentan que las espeluznantes visiones de sombras negras al pie de la cama, los susurros malévolos incomprensibles directamente al oído y la innegable sensación de una presencia maligna observándote en la habitación no son simples alucinaciones generadas por un cerebro confundido, sino visitantes reales y peligrosos.

El escalofriante testimonio del conductor televisivo Lalito sirve como una prueba perturbadora de que la frontera entre el mundo onírico y nuestra realidad tangible puede romperse con consecuencias devastadoras. Lalito narró públicamente un suceso de su adolescencia que desafía cualquier tipo de explicación clínica convencional y deja a cualquiera con la piel chinita. Durante una semana consecutiva, comenzó a experimentar un sueño serial ininterrumpido, algo que el cerebro humano supuestamente no tiene la capacidad de hilar noche tras noche de manera tan vívida. En sus horripilantes pesadillas, una niña vestida con ropajes antiguos e impolutos de la época del virreinato se le aparecía con un mensaje desgarrador: confesaba haber sido asesinada de forma violenta. Con el paso de los perturbadores días, la enigmática niña lo guió en el mundo onírico a través de parajes lúgubres y tétricos, lugares que desprendían un hedor insoportable a azufre y a huevo podrido, hasta llegar a un sombrío cuarto subterráneo ubicado misteriosamente bajo la inmensa piscina de un instituto particular.

Lo que ocurrió después es digno de la peor e inimaginable película de terror. Al llegar a ese oscuro y desolador recinto en las profundidades del sueño, la inocente niña se transformó ante los ojos de Lalito en una espantosa y densa sombra oscura. Su hermoso vestido comenzó a pudrirse al instante, como si hubiera estado sumergido en aguas estancadas y putrefactas durante siglos. Su aspecto físico entró en un acelerado y grotesco estado de descomposición frente a él. Aterrorizado hasta la médula, Lalito despertó abruptamente, pero se encontró inmediatamente atrapado en las garras de la parálisis del sueño. No podía articular palabra ni mover una extremidad, pero al abrir los ojos de par en par, vio exactamente a la misma entidad demoníaca, putrefacta y oscura parada a los pies de su cama, invadiendo el mundo real. En un desesperado instinto de supervivencia, logró liberarse de la atadura invisible, tomó con fuerza sus cobijas y se abalanzó valientemente contra la sombra, cayendo bruscamente de rodillas contra el duro suelo de su habitación. La revelación más escalofriante y que dejó perplejos a los doctores fue que, tras despertar definitivamente del trance y estar de pie, el dolor punzante en sus rodillas era completamente real. El ataque astral había dejado secuelas físicas dolorosas y tangibles, destrozando por completo la teoría científica de que todo fue simplemente un engaño inofensivo de su propia mente.

Pero los indescriptibles horrores de estas presencias no se limitan únicamente a espíritus antiguos atrapados en otras épocas. La también presentadora Elisa compartió valientemente una experiencia de vida igualmente perturbadora que arroja una luz siniestra sobre otro aspecto del ocultismo moderno: la peligrosa proyección astral de personas que aún están vivas. Durante su juventud, al encontrarse frente a una decisión de vida sumamente crucial relacionada con aceptar o rechazar a un hombre millonario y mucho mayor que ella, fue atacada sin piedad en la soledad e intimidad de su alcoba. La inmovilidad total la atrapó sin previo aviso y presenció cómo una densa y pesada nube negra descendía lentamente sobre su cuerpo, cubriéndola de pies a cabeza con un peso físico verdaderamente aplastante. La lúgubre sensación le transmitía un mensaje telepático claro, oscuro y sumamente manipulador, celebrando y empujando su voluntad hacia la decisión que aquel individuo deseaba que tomara.

Según las exhaustivas investigaciones y el profundo conocimiento místico de la especialista Luisa Cárdenas, este testimonio abre una puerta hacia una realidad aún más aterradora para la humanidad: no necesitas estar muerto para que tu espíritu atormente a otros en la oscuridad. A través de la práctica de la brujería, la magia negra y el ocultismo avanzado, personas con oscuros conocimientos esotéricos poseen la perturbadora habilidad de proyectar su espíritu fuera de su cuerpo carnal. Su objetivo es claro: manipular, vigilar, acechar y doblegar por completo la voluntad de sus víctimas más vulnerables a la distancia. Este hombre, aprovechando sus influencias, buscaba forzar mágicamente la voluntad de Elisa atrayéndola irremediablemente hacia él mediante prácticas siniestras que operan bajo el cobijo de la madrugada. Esto demuestra con creces que los enemigos ocultos que caminan en el plano terrenal pueden llegar a ser tan letales, invasivos y peligrosos como las mismísimas entidades demoníacas del bajo astral.

Entonces, ante este lúgubre panorama, ¿qué se puede hacer realmente cuando te enfrentas cara a cara con lo inexplicable? Cuando un demonio, un alma en pena o un espíritu maligno se aferra a tu pecho impidiéndote respirar, y la fría ciencia médica solo te dice que te relajes y respires profundo, el alma humana exige y necesita una defensa espiritual mucho más contundente. Luisa Cárdenas recomienda encarecidamente el uso de herramientas místicas de altísima vibración energética para repeler y desterrar de inmediato estos ataques mortificantes. La pronunciación solemne del Padre Nuestro en el idioma arameo antiguo, preferiblemente cantado o reproducido en audio, tiene la frecuencia vibratoria exacta para disipar al instante la densa oscuridad en cualquier habitación cargada de energía negativa. Además, el uso purificador de inciensos sagrados como el copal tradicional, el sagrado palo santo y la milenaria mirra, combinados para ahumar profundamente los espacios de descanso, actúa como un poderoso antiséptico espiritual capaz de limpiar permanentemente el entorno de presencias putrefactas. Si te encuentras inmovilizado en medio de la asfixia paralizante, el secreto mental es aferrarse a la oración fervorosa y la visualización constante de una inmensa nube dorada y resplandeciente envolviendo todo tu ser. Este es un escudo lumínico divino que estas indeseables criaturas del bajo astral, cegadas por su propia oscuridad, son absolutamente incapaces de traspasar.

El encendido debate entre la explicación física y el aterrador fenómeno oculto sigue hoy más vivo que nunca en nuestra sociedad. En las diversas redes sociales, millones de personas de diferentes partes del mundo comparten a diario y con profunda angustia testimonios que erizan la piel, describiendo exactamente a las mismas figuras macabras, los mismos olores nauseabundos y los mismos sonidos guturales durante sus episodios de parálisis del sueño. Los expertos más sensatos en el tema, incluyendo a los analistas de este caso, aconsejan sabiamente mantener siempre un equilibrio entre ambos mundos. La primera línea de defensa de todo ser humano siempre debe ser la medicina tradicional; visitar a un médico especialista para descartar trastornos neurológicos graves y mortales, como la temida apnea del sueño, es un paso absolutamente vital para prevenir infartos o paros respiratorios nocturnos reales. Sin embargo, cuando los estudios médicos y encefalogramas resultan completamente normales, cuando la ciencia asegura de manera tajante que estás en perfecta salud clínica, y aun así, la espantosa sombra oscura sin rostro sigue de pie estoicamente al lado de tu cama esperando pacientemente a que cierres los ojos… es entonces cuando la lógica se queda muda y lo esotérico toma el control absoluto del escenario. En ese oscuro y solitario instante, solo tu inquebrantable fe y tu fortaleza espiritual podrán salvarte de convertirte en el alimento energético de los horribles monstruos que habitan pacientemente en la penumbra.

Vámonos con mi equipo de chismólogos, comadres, porque oigan, ¿ustedes han oído la situación soy de cuando se te sube el muerto? A ver, ¿qué es eso de que se te sube el muerto? Yo siempre escuchaba a mi abuelita que se te sube el muerto. Yo no entiendo qué rollo, cómo está la la onda. es es algo científico.

 Hoy vamos a tener una plática con un científico, o sea, un doctor neurólogo, pero también con eh como siempre los jueves paranormales con nuestra querida y adorada analista eh para que nos diga qué es lo que es. Es un espíritu, es una situación, Luisita Cárdenas, perdón que no dijo el nombre, es una situación psiquiátrica de nuestra cabeza cuando se nos el muerto o es realmente un muerto que va y se te sube aquí a la investigación. Adelante.

¿Has sentido que se te sube el muerto? Este fenómeno es una de las experiencias nocturnas más aterradoras que puede experimentar el ser humano. Imagina que te despiertas a mitad de la noche, estás completamente consciente de tu entorno. Puedes ver tu habitación, pero tu cuerpo no responde.

 Estás atrapado en tu propia anatomía mientras una opresión aplastante se apodera de tu pecho. Quieres rezar, quieres moverte, pero pierdes el control de todo menos de la mirada. El corazón se acelera, comienza la sudoración y la hiperventilación y sigue sin entender qué está pasando, sumido en un miedo escalofriante. De pronto tu garganta truena y todo vuelve a la normalidad.

 La movilidad, el habla y el ritmo cardíaco dejándote una terrible sensación que no se va. llega la noche y tienes miedo de dormir y de volver a vivir las sensaciones de tu sueño anterior. Aunque la ciencia intenta explicar este fenómeno como una simple asincronía entre el cerebro y el cuerpo, donde la mente despierta antes que los músculos, quienes han vivido esta pesadilla saben que lo que se siente en la oscuridad va mucho más allá de una falla biológica.

 Desde el punto de vista místico y espiritual, este estado de inmovilidad total es en realidad una vulnerabilidad del alma que aprovechan fuerzas oscuras y entidades del más allá. Diversas culturas sostienen que el fenómeno ocurre cuando un espíritu debajo astral, un demonio, la energía de una persona fallecida se posa físicamente sobre el cuerpo de la víctima para absorber su energía vital o intentar una posesión.

 Quienes defienden esta postura argumentan que las aterradoras visiones de sombras negras al pie de la cama, los susurros malévolos al oído y la intensa sensación de una presencia maligna en la habitación no son alucinaciones, sino que el umbral entre el mundo de los vivos y de los muertos se vuelve invisible en esa hora El debate entre lo físico y lo oculto sigue vivo en las redes sociales, donde millones de personas comparten testimonios que erizan la piel.

 Mientras los médicos sugieren mantener la calma para recuperar el movimiento, los creyentes en lo paranormal aseguran que la única forma de liberarse de esa opresión es a través de la fuerza espiritual para expulsar a la entidad que te acecha, dejándola incógnita de si se trata de un simple error de nuestro sistema nervioso o de una auténtica y peligrosa visita del más allá.

Uy, y lo hemos sentido. El es horrible. Lo único que te pones a hacer es a rezar porque ahí sí te acuerdas de Diosito, porque a veces sí lo olvidamos, pero no puedes hacer nada más que mover los ojitos y respirar. Bueno, porque científicamente pues se supone que se despierta primero tu cerebro que tu cuerpo. Ya no se explicarán.

 Y espiritualmente es otra cosa. Entonces ahí lo que queramos creer. Pues yo les voy a contar lo que a mí me pasó. A ver. Ajá. Miren, cuando yo estaba en la adolescencia, que tenía como 12 o 13 años, me fui un tiempo a vivir con mi papá en la colonia del centro. Era un edificio antiguo porque allá todos los edificios pues son de aquellas épocas del la conquista, el virreinato y la independencia.

 Bueno, pues vivíamos en un departamento normal. Yo empecé a tener sueños extraños como de terror, pero hubo un momento en el que una semana consecutiva comencé a soñar con una niña. Esta niña primero se me presentó pero con un vestido antiguo, como de esas épocas del virreinato y su vestido todo bonito, ampón, así de esos como lujosos.

 Bueno, pues ella cuando la cuando se me presentó me dijo, “Yo ya no estoy viva. A mí me desvivieron en un lugar que te voy a llevar, pero pues me presento contigo para que me conozcas.” Y ahí en el sueño interactuamos. Pues donde terminaba el sueño, al otro día volví a comenzar él y So y padrino comadritas como de película de terror.

No me daba miedo porque todavía no tenía estos tintes de terror, pero conforme los días avanzaron me fue contando su historia y me llevaba como a lugares más tétricos hasta que llegamos a un lugar que era como una brecha, como un monte partido a la mitad y por abajo del monte pasaba agua.

 Pero olía a huevo podrido, así muy fuerte como azufre. Después de eso me dijo, “Ahora sí te voy a llevar a donde me desvivieron.” Yo dije, “Pues vamos.” Y fuimos. Era un cuarto abajo de una piscina. Imagínense la imagen de estar en ese monte. Era en una escuela. Elisa era una escuela como un instituto particular que tenía una alberca muy grande, semiolímpica y en un cuarto que jamás en mi vida he visto ni he ido.

 Y en un cuarto como de servicio por abajo es a donde habían desvivido a la niña. Ella me llevó. O sea, imagínate como para poder imaginar todo esto y además de que cabe destacar que no tenemos la capacidad de conectar un sueño con otro. No es algo que podamos desarrollar. Bueno, me lleva a ese lugar que aparte tenía una sensación terrible, desoladora, como que no era la primera vez que pasaba algo así ahí.

 Y en ese momento que yo estoy analizando el cuarto oscuro y sombrío, volteo a verla y ya no era esa niña normal. Era ahora era una sombra oscura, el vestido ya se veía como podrido, putrefacto, pero como si hubiera quedado adentro del agua, como si todo el material, su cuerpo y el vestido se hubieran deteriorado por estar sumergidos en agua.

 Bueno, en ese momento es horrible, o sea, su aspecto físico como ella, pero en descomposición. Ella en descomposición y el vestido también toda la estampa. En ese momento yo me despierto espantadísimo, pero no me podía mover lo que decimos de que se te sube el muerto. No podía moverme, pero podía abrir los ojos y vi al pie de la cama una figura negra, pero era como la representación que yo acababa de ver en el sueño.

Ay, qué miedo. Ey, qué miedo. En ese momento, según mi cerebro, yo estaba despierto ya, pues acababa de despertar de la pesadilla. O sea, logro zafarme de esa sensación de no poder moverme y agarro mi cobija y me aviento a la sombra. Caigo de la cama de rodillas, siento así el impacto en todas las rodillas y ahora sí despierto de verdad en mi cama así.

 Y yo, ¿de qué onda? O sea, tuve dos despertares. El primero a donde vi la representación fantasmal y el segundo cuando ya estoy en la realidad. Pero, ¿qué crees, Elisa, que fue lo primero que percebí cuando me desperté? ¿Qué? Me dolían horrible las rodillas, o sea, que del guamazo, pero se supone que ese guamazo fue en el sueño.

 Sueño, ¿cierto? Bueno, fíjense entonces, sucede o no sucede, yo también tuve una situación si eso quiere decir que se sube el muerto. Vamos a darle la bienvenida a Luisa Cárdenas. Luisa, eh, ¿qué es lo que sucede? ¿Cómo estás? Bienvenida. Ponme el otro formato. Gracias. Eh, ¿qué es lo que sucede, Luisa, cuando decimos que se te sube el muerto? Eh, cuéntanos en tus investigaciones qué has visto.

 ¿Sucede realmente que es un muerto eh, que va y te visita una presencia? literalmente. Gracias, Elisa. Buen día. Mira, lo que sucede es el espíritu, el cuerpo está formado por siete cuerpos. El espíritu es lo que se queda en este plano y ese espíritu es lo que, por ejemplo, en el caso de lo que nos narraba la lito, es aquello que se te posiciona de tu cuerpo y te da información sobre lo que le ocurrió, sobre todo el espíritu queda atado cuando hubo una desgracia o una injusticia.

 Entonces es muy común que se quede el espíritu y si tú llegas a vivir a un lugar donde este espíritu está inquieto, va a buscar a la persona más vulnerable de la familia para empezar a comunicarse con ellos y darles información y que lo ayuden a trascender. Ahora, no nada más eh el mal, el bajo astral, el demonio, como le quieran llamar, se mete dentro del cuerpo.

 también los espíritus, sobre todo cuando los niños son pequeñitos, hay mucho riesgo de que el niño empiece a adquirir la personalidad de la persona fallecida y esto ya se vuelve un problema bastante grave. Empieza con estos pequeños ataques del famoso se me subió el muerto y va aumentando, va aumentando, o sea, una posesión diabólica.

 Me dicen cuando esté el doctor, por favor, Leo. Eh, chicos, me dicen cuando esté el doctor, por favor. Eh, bueno, entonces eh yo, fíjate, te voy a comentar así rápidamente, yo no que yo lo puedo atribuir si esa es la sensación, porque ahorita gracias hoy a la descripción yo no sabía ni diferenciaba hasta ahorita que vi la nota lo que es la sensación de cuando se te sube un muerto a lo que yo ya les he contado en este programa que en algún momento de mi adolescencia yo estaba por tomar una mala decisión y literal yo estaba en mi cuarto y sin

poder mover mi cuerpo Sentí como una nube negra, como algo negro era de noche que estaba sobre mi cuerpo, mi cabeza, mi pecho, todo hasta los pies y como diciéndome, “Qué bueno de esa decisión que vas a tomar.” como que venía por ti, o sea, como no, como yo lo atribuí, comadres, yo dije, a ver, eh, es como darle abrir algo, como que yo en mi cabeza tenía el juicio, es algo bueno que voy a hacer o no voy a hacer.

 Y les voy a contar hasta qué era. Había un tipo detrás de mí que me llevaba muchísimos años. Entonces yo estaba, le hago caso o no le hago caso, eh, ¿qué decisión debo de tomar? Y ahí es cuando yo ya había decidido que al día siguiente le iba a decir que sí, eh, pero era mucha la diferencia, 30 años de edad y yo tenía pues era una escuincla de 18, 20 años, ¿no? Entonces es cuando yo me yo dándole una explicación psicológica, porque siempre tratamos de decir, bueno, eh, ¿qué sucedió? Yo le había dado todos estos años la explicación de que fue ante esta

decisión que yo había tomado de sí hacerle caso, pues era como una una advertencia demoníaca de que qué bueno, vas a entrar al mal, es algo que que estáscediendo. Yo así lo había visto, pero ahorita con todo lo que describes gracias a esta nota puedo ver y quiero que me expliques, Luisa, era un muerto, ¿qué era, mira? Hay otra situación, Elisa.

 Si pudo haber sido un muerto que te advirtió, pero incluso pudo ser esta misma persona eh, que tenía proyecciones. Uno puede proyectar el espíritu y mandarlo a que haga ciertas cosas. No necesitas estar muerto para que el espíritu salga de ti. Y era como seguirte atrayendo hacia él. Entonces, a lo mejor manejaba era algún brujo o manejaba algo de ocultismo espiritual, literalmente Lalito. Oh, qué miedo.

Porque ese tipo estuvo detrás de mí fácil un año. Fácil. ¿Y era brujo o era así como medio truculento? Pues era mayor. Sí. Y era atractivo y era millonario. Sí. Entonces este l su teléfono todavía ya se murió, pero Ah, tú lo quieres. Se los paso, comadrita. No dejas uno para compadre. Lo p lo ponen como pleca, por favor, para la alguna comadrita que quiera.

Vamos. Eh eh me dicen cuando ya esté el doctor, por favor. Yo quiero hacer una pregunta, Eli, si si me permites, antes de que entremos al lado escéptico, que es la ciencia y nos va a hablar desde otro punto de vista, Luisa, ¿qué tenemos que hacer espiritualmente cuando tenemos esa sensación? Solamente rezar, rezar algo en específico, ¿qué se puede hacer? No está escuchando.

No soy no no tengo el audio de Soy. Te escucho, Lalito. Mira, Soy pregunta, ¿qué es lo que podemos hacer de manera práctica si en algún momento percibimos una presencia o una situación de que se sube el muerto? ¿Hay algo que podamos hacer como oración o algunas personas dicen que digas groserías? ¿Cuál sería tu recomendación en esta situación? Mira, el Padre Nuestro en Arameo Cantado es muy fuerte y lo encuentran realmente en las plataformas, lo pueden poner cuando sientan pesada la habitación o que ya ha sucedido algo. Ahora, funciona

muy bien también el incienso de copal, el palo santo y la mirra. Yo normalmente mezclo los tres inciensos y humeo la habitación cuando la siento pesada. Claro. Y en el momento de la el presunto ataque, Luisa, si la comadre está experimentando ese peso en el pecho, esa imposibilidad de moverse o de hablar, ¿qué es lo que debería hacer? Hacer oración y pedir que se envuelva esta persona en una como nube dorada y esto va a desprender cualquier ser que esté encima.

 Al tranquilizarnos y subir nuestra frecuencia, estos seres de bajo astral no nos pueden atacar. Oh, ahora la que no tiene audio es Elisa. Sí, Eli, no te escuchas. No, audio. Oo, ¿me ayudas poniendo? Okay. Eh, fíjense, comarres, como todos estos menjurges eh sí sirven cuando vemos eh lo que es el palosante y todo esto para traer buenas energías para limpiar nuestros espacios.

 Mi querida Luisa, muchísimas gracias. Eh, te agradecemos mucho que hayas venido acá. Tuvo un percance el doctor. Qué pena que no pudimos tener la parte científica de qué es lo que significa esta situación. Pero a lo mejor tú en tus investigaciones científicamente, ¿qué es lo que has investigado, Luisa? A lo mejor tú con esto también qué dicen los doctores al respecto en el muerto se le conoce como apnea del sueño y sí eh físicamente hay personas que sufren de esta enfermedad y es muy riesgosa porque se quedan sin respirar y

sí puede llegar incluso a ver un paro respiratorio y sí es que que no están haciendo como buena conexión. Vaya, nuestro sistema neuronal y eso es desde la parte desde la parte médica existe como tal la apnea del sueño, pero sí sí se alcanza a diferenciar una y otra. Entonces, tal vez la recomendación, Luisa, podría ser si alguna comadre le está pasando esto recurrentemente, primero que vaya a chequear la parte médica para descartar la apnea del sueño.

Sí, por supuesto. Primero siempre hay que acudir con los médicos y ya cuando no encuentras razón y te dicen que médicamente todo está bien, entonces ya hay que acudir a la parte esotérica y buscar ayuda. Perfecto. Muchas, muchas gracias, eh, Luisa Cárdenas por haber estado eh, comadritas y pues ahora sí, comadres, vámonos, déjame ver aquí, eh, Carlos Bonavides, comadres, vámonos con Carlos Bonavides.

Algo el padrino de los espectáculos llegó, pero sin audio. Antes de avanzar, eh, yo tengo algo que comentar. Eh eh bueno, a partir de eh de mi matrimonio anterior, ella padecía de esta parálisis del sueño, por eso mucha investigación. Eh, a ella, los doctores, pues obviamente que la revisaron, pues sí le dijeron que padecía de esto, que que era la parálisis del sueño.

Se entraba como en una especie de de mm como de algo en medio entre dormido y despierto, pero con los ojos abiertos. Y la única forma que tenía de avisar era mediante su respiración, respiraba rápido para poderla despertar. El asunto es, y lo tétrico es que siempre veía o escuchaba cosas muy raras, veía sombras, veía la televisión prendida la veía cuando estaba apagada, pues era madrugada y en muchas ocasiones había como un zumbido.

tiene una explicación científica, si lo queremos ver así, el cuerpo para no para que tú como como estás dormido y no hagas los movimientos que haces en tu sueño, que a veces son sueños muy activos con mucho movimiento, se paraliza. No sé si les ha pasado que también dormidos te da un calambre porque el cuerpo está tenso y si ya traes un cansancio en el en alguna parte del cuerpo te da ese calambre porque el cuerpo está paralizado para que no actúes los sueños.

Pero algo sucede neurológicamente que te trae una semiconciencia y es ese ruido, ¿sí? Es precisamente la tensión del cuerpo y las visiones son tus sueños porque todavía no estás completamente despierto. Está bien raro, pero está bien interesante. Pues estoy totalmente de acuerdo contigo, padrino, porque a mí cuando me pasaba, porque antes de eso me pasaba, pero muy esporádicamente o de repente cuando iba a quedarme a otras casas o así.

 Bueno, cuando me pasaba exactamente, lo único que podía hacer era respirar fuerte así y era la única forma si alguien estaba cerca que si me tocaba yo como que regresaba en sí. Pero poniendo aquí nombre a lo que tú sientes, comadre, cuando estás que te quieres despertar, pero que no puedes lo que estás viviendo, ¿eh? Y pues hay que seguir las recomendaciones primeramente, como dijo esta Luisa, primero ir al doctor a ver qué es.

Sí. Y no es como que todo sea ciencia o todo esoterismo, porque sí es, entiendo la parte científica, pero cuando lo vives te das cuenta que pasa lo científico, pero así como tu expareja también pasa algo aparte dentro de esa experiencia física que aún no se puede explicar. Exacto.

 

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