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HARFUCH REVIENTA a la PLAZA del TÍO LACO en COLIMA: CJNG desata NARCOBLOQUEOS y QUEMA VEHÍCULOS

HARFUCH REVIENTA a la PLAZA del TÍO LACO en COLIMA: CJNG desata NARCOBLOQUEOS y QUEMA VEHÍCULOS

Madrugada en Colima, un rancho, una orden y el hombre que nadie esperaba que cayera esta semana. Atención, atención. Cinco detenidos con las manos en la nuca. Dos sicarios abatidos dentro del perímetro. Una camioneta blindada asegurada con las placas arrancadas. 14 personas sacadas del rancho en menos de 20 minutos.

 Rifles de asalto apilados en el patio como leña. Granadas sin detonar sobre una mesa de madera. Radios encriptadas todavía transmitiendo cuando los federales entraron. Y en medio de todo eso, un hombre conocido como el tío Laco, esposado vivo, mirando el amanecer de Colima desde el piso de una camioneta del ejército.

 Todo eso ocurrió en la madrugada del miércoles 27 de mayo de 2026. Pero antes de que el primer helicóptero despegara, antes de que el primer cerco perimetral se cerrara sobre ese rancho en Colima, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal, estaba sentado frente a una pantalla en la Ciudad de México.

 Leyó una vez el expediente, cerró el folder y dio la orden. Pero hay algo que los noticieros no te van a contar. Dentro del rancho del tío Laco, los peritos encontraron una libreta de pasta negra. No era un arsenal, no era droga, era una libreta con nombres, rutas, montos y fechas.

 Una libreta que, según fuentes cercanas al operativo, podría comprometer a personas que hoy siguen libres, personas que nunca han aparecido en ninguna lista de búsqueda, personas que operan desde lugares donde nadie esperaría encontrar una conexión con el sequen en Colima. Esa pregunta tiene nombre en los archivos de Harf y hoy vamos a recorrer todo lo que pasó esa madrugada, cuarto por cuarto, kilómetro por kilómetro, porque lo que ocurrió en Colima el 27 de mayo no fue solo un operativo, fue el golpe más directo que el Estado mexicano ha dado contra lo que

queda del cártel Jalisco Nueva Generación en el Pacífico. Y la respuesta del cártel, los narcobloqueos, los tráileres incendiados, el tren impactando contra un vehículo atravesado en las vías. Esa respuesta dice más sobre el estado actual del CJ TNG que cualquier comunicado oficial. Quédate hasta el final porque en este video vas a entender tres cosas que ningún noticiero va a explicarte esta semana.

Primero, ¿quién es realmente el tío Laco? ¿Qué controlaba en Colima? ¿Y por qué su captura importa más de lo que parece en el parte oficial? Segundo, ¿qué hay en esa libreta de pasta negra y por qué los federales la embolsaron antes que cualquier otra pieza de evidencia en ese rancho? Tercero, hay un nombre que aparece en los márgenes de esta historia.

 Un hombre que estuvo en esa zona 40 minutos antes de que llegaran los federales y que a esta hora sigue libre. Su nombre es Refugio Valdés Ornelas y su historia se completa en el próximo video. Vamos por partes. Vamos despacio. Vamos con los datos. Para entender lo que pasó el 27 de mayo en Colima. Tienes que entender primero qué es Colima en el mapa criminal del CJ en este momento.

 Colima es el estado más pequeño de México. Tiene menos de 800,000 habitantes, pero tiene algo que vale más que cualquier ciudad grande para un cártel que mueve droga hacia el Pacífico. Tiene manzanillo, el puerto de contenedores más importante del occidente mexicano. el punto de entrada y salida de cocaína, fentanilo, precursores químicos y armas que mueven toneladas al año hacia Estados Unidos, hacia Europa, hacia Asia.

 Durante más de una década, el sexioto NG convirtió Colima en su patio trasero. No era una plaza cualquiera, era una plaza estratégica, era la llave del Pacífico. Pero desde la caída del Mencho en febrero de 2026, el CJNG está en lo que los analistas llaman fase terminal. no ha desaparecido. Sus estructuras siguen operando, sus mandos medios siguen activos, pero el centro de gravedad del cártel se fragmentó y sin una cabeza que coordine, las plazas empezaron a operar de manera cada vez más autónoma, cada vez más vulnerable, cada vez más

visible. El tío Laco era uno de esos mandos regionales que quedaron operando por su cuenta después de que el edificio central del CGACNG empezara a colapsar. Su nombre completo, según fuentes de inteligencia federal, es Lauro Contreras Félix. Apodado el tío Laco desde hace más de 15 años dentro de la estructura del cártel.

 No era un sicario, era un administrador. Era el hombre que controlaba el trasciego de droga en el tramo entre Tecomán y Manzanillo. Era el hombre que coordinaba las extorsiones a comerciantes, transportistas y pescadores en la franja costera de Colima. Era el hombre que recibía los cargamentos que llegaban por mar y los distribuía tierra adentro hacia Jalisco, hacia Michoacán, hacia Nayarit.

 Sin el tío la ruta se fragmenta. Sin esa ruta, el CJNG pierde uno de los pocos corredores funcionales que le quedan en el Pacífico. Por eso Harf y la historia de cómo llegaron hasta ese rancho empieza varios días antes del operativo. Las primeras señales de que algo se estaba moviendo en Colima llegaron el domingo 25 de mayo.

 No fue un soplo, no fue un informante caminando por la puerta de una delegación federal. fue algo más preciso, fue inteligencia de señales, comunicaciones interceptadas entre células del CJNG en Tecomán que mencionaban movimientos de cargamento, cambios en las rutas habituales, mayor actividad en un rancho que los analistas ya tenían en el radar desde semanas atrás.

 Ese domingo por la noche en la zona de Tecomán ya había operativos activos. Las fuerzas federales realizaron un primer acercamiento. El resultado de ese operativo previo fue un detenido de nacionalidad estadounidense y dos agresores abatidos, un ciudadano norteamericano capturado en zona de operaciones del CJNG en Colima. Eso solo dice una cosa.

 El negocio del fentanilo tiene socios que no hablan español y que a veces se quedan demasiado cerca del punto caliente. Ese primer golpe del 26 de mayo no fue el operativo principal, fue la presión que obligó al tío Laco a moverse y cuando se movió los sistemas de rastreo lo siguieron. El lunes 26 de mayo, las calles de Tecomán ya tenían un sabor diferente.

 Los bloqueos empezaron antes del amanecer. Tráileres atravesados en la carretera, vehículos incendiados y entonces ocurrió algo que ningún jefe de plaza en su sano juicio querría que ocurriera. Un tren de carga impactó contra un tráiler que el CEJO TNG había atravesado en las vías del ferrocarril. El conductor del tráiler alcanzó a salir.

 El tren descarriló parcialmente. La carretera quedó bloqueada durante horas. Un muerto. Dos policías heridos en los enfrentamientos de esa jornada. Eso no era un operativo ordenado del cártel, eso era pánico, eso era una estructura regional que ya sentía el cerco cerrándose y respondía con lo único que le quedaba: hacer ruido, hacer daño, comprar tiempo.

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